Teatro – Cine
La Roma transcultural del futuro próximo aparece como el fruto de la mirada un poco estética de un intelectual refinado y reflexivo que ve más la belleza del mestizaje que la dureza de los conflictos. Y sin embargo, incluso sin naturalismo, sobre todo las espléndidas secuencias de apertura, que, al contar a un ritmo rápido y perfecto la tragedia postcolonial de una dictadura africana, restituyen con una gran eficacia el sentido de la realidad contemporánea.
Las imágenes de aquel atentado aparecen en Infiltrado en el KKKlan como un subrayado (quizás innecesario desde el punto de vista cinematográfico pero pertinente en lo político) de lo que está pasando en el mundo. Y lo que está pasando se llama Trump, Duterte, Salvini, Bolsonaro y los que están por venir. Spike Lee vuelve a estar de actualidad. A ver si ahora alguien le escucha.