El modelo entreguista de los libertarios quedó completamente expuesto: mientras recorta derechos laborales y jubilaciones, da rienda suelta a un festival de privatizaciones a la medida de la verdadera élite empresarial y financiera, entregando los bienes comunes naturales y sectores estratégicos a empresarios afines -nacionales y extranjeros- en un saqueo exigido por el FMI para pagar las deudas de país con el organismo. Una pintada en el barrio porteño de Liniers es clara: ¿Habrá Argentina después de Milei?