Araya Masry remarcó que “la resolución 2334 de diciembre de 2016, que fue aprobada en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con la abstención de los Estados Unidos, dice claramente que ‘ningún acto en los hechos va a modificar legalmente el estatus de la ciudad de Jerusalén’. Es decir, aunque la invadan, aunque expulsen al último de nuestros hermanos, Jerusalén seguirá siendo un territorio palestino”.