La escandalosa concentración de la riqueza y la ausencia de una mÃnima conciencia social entre las clases empresariales, sigue alimentando la conflictividad social.
Espionaje, golpes de Estado, contrabando de armas, masacres, represión, persecución política, censura, intentos de proscripción y planes de magnicidio, además de la evidente articulación...