La suerte de la Revolución Bolivariana depende del pueblo y de la velocidad con que se recuperen los espacios de soberanía e independencia en Latinoamérica.
El hilo será cortado por la tijera del establishment en su parte más delgada (¡ojo, señores alcaldes cipayos!), mientras los gestores de la inmundicia y la traición seguirán campeando a voluntad en estos lares. Lo doy firmado.