Solo a partir de la década del 60, los sangrientos hechos, en los que el gobierno colombiano se “hincó ante el oro yanqui” y apuntó sus armas contra miles de trabajadores, comienzan a hacerse visibles en investigaciones históricas al respecto.
En rigor, como sí lo hacen muchos otros tangos, Naranjo en flor no cuenta una historia y aunque pueda ser, como tantos otros hermosos ejemplos del género, una ópera de tres minutos, está hecho más para el pensamiento que para el sentimiento.