Masacres para robar tierras, para controlar rutas del narcotráfico, para despojar a campesinos, para intimidar a habitantes urbanos. Se podría decir que la masacre es endémica.
Quizá en esa sucesión de inquilinatos, que pululan por sectores que antes fueron habitados por burgueses y otros potentados, hay, como en los conventillos...