Y, cualquiera que sea su salida, este movimiento habrá revelado la existencia de un inmenso campo de capas populares que debe constituir una auténtica tierra de misión para esas organizaciones en los meses y años venideros.
Cuando la Historia pasa ante nuestros ojos no nos damos ni cuenta. La posteridad, los historiadores, evocarán el movimiento de los chalecos amarillos como hacen con Mayo del 68 o la Comuna de París. Las bases del poder tambalean. Lo cuenta Luis Casado, desde París.
Las protestas en Francia, detonadas por el alza a los precios de los combustibles, se han extendido no sólo a los ciudadanos conductores, sino a los trabajadores y pensionados, a quienes viven de su sueldo. La prensa y los analistas están desorientados, no menos que los gobernantes, que no consiguen detectar los motivos de un movimiento que se mantiene y se extiende. Desde Paris, escribe Luis Casado
Además, te diría que las academias tradicionales tienden a reproducir el modelo colonial sujeto-objeto y a cosificar a los indígenas, los negros y los...