La realidad desmiente ese falso optimismo. Y si queda alguna duda, simplemente véase de qué manera el euro resbala, se tambalea y cae estrepitosamente. Y lo único que crece...
En un sistema globalizado como el actual, una bomba sobre Kiev, Mariounpol o Donbás producirá de inmediato secuelas significativas en El Cairo, Beirut, Túnez...
Estas corporaciones arriesgan porque se sienten fuertes y protegidas, casi impunes. Son parte del gran engranaje del poder cotidiano suizo, europeo y mundial.