Colombia: Movimientos sociales rechazan toma de posesión presidencial de Abelardo de la Espriella

Movimientos sociales, campesinos e indígenas de Colombia consideran que el ascenso de la extrema derecha representa un peligroso avance en el proceso de fascistización de la sociedad colombiana como parte de una ofensiva hegemónica sobre la región.

Movimientos sociales, campesinos e indígenas de Colombia consideran que el ascenso de la extrema derecha representa un peligroso avance en el proceso de fascistización de la sociedad colombiana como parte de una ofensiva hegemónica sobre la región.

Organizaciones sociales, campesinas, estudiantiles e indígenas iniciaron este viernes siete de agosto, una jornada masiva de movilización en Cali para rechazar la toma de posesión presidencial del derechista Abelardo de la Espriella, en un acto programado en la Arena de la Universidad Santiago de dicha ciudad.

Concentrados en el emblemático sector de Puerto Rellena (Puerto Resistencia), sitio clave del estallido social de 2021 frente a las políticas neoliberales e incrementos impositivos del Gobierno de Iván Duque, los dirigentes populares convocaron a un cacerolazo y a una jornada de desobediencia civil pacífica para desconocer la legitimidad del mandatario entrante.

La dirigencia alertó que el ascenso de la extrema derecha representa un peligroso avance en el proceso de fascistización de la sociedad colombiana como parte de una ofensiva hegemónica sobre la región.

El despliegue en el suroccidente del país cuenta con el arribo de la Minga Indígena procedente del departamento del Cauca y de delegaciones de municipios del Valle del Cauca como Jamundí, Florida, Pradera, Buenaventura y La Delfina, las cuales ingresaron en transporte colectivo para realizar muestras culturales y asambleas cívicas.

Voceros territoriales recordaron que De la Espriella ejerció la defensa jurídica de efectivos policiales involucrados en agresiones contra jóvenes manifestantes en las protestas de 2021 y repudiaron sus recientes advertencias de derribar el Monumento a la Resistencia.

Steven, referente comunitario de la zona, calificó los anuncios del nuevo Ejecutivo como una provocación neofascista orientada a romper el tejido social, ratificando la permanencia en las calles en defensa de los derechos laborales, sociales y la soberanía territorial conquistados durante la gestión progresista saliente.

Líderes comunitarios denunciaron que la decisión de trasladar la investidura fuera de Bogotá constituye una maniobra simbólica para confrontar al suroccidente colombiano, considerado un bastión progresista donde la opción popular representada por Iván Cepeda obtuvo más del 60 por ciento de los votos, frente al 26,7 por ciento alcanzado por la extrema derecha.

En paralelo, la resistencia popular articuló acciones en los principales centros urbanos del país: en Barranquilla, ciudadanos se concentraron en la carrera Cuarta con calle Murillo, espacio desde donde el senador Iván Cepeda emitió un mensaje a la nación, mientras que Bogotá registró plantones y tomas antifascistas en localidades como Bosa, Teusaquillo, la Plaza de Bolívar y la Plaza Núñez dentro del Capitolio Nacional.

Durante la jornada en la capital del país, que coincidió con el cuarto aniversario de la asunción de Gustavo Petro y el aniversario de la Batalla de Boyacá, la bancada parlamentaria del Pacto Histórico leyó una declaración política para rechazar la legitimidad del Ejecutivo de De la Espriella.

En la pronunciación, el representante a la Cámara por Cundinamarca, Heiner Gaitán, tildó al nuevo mandatario de «agente extranjero» y «gobernador colonial», recriminando su doble nacionalidad y su subordinación a los intereses de Washington.

Asimismo, la bancada denunció la injerencia directa del Gobierno de Donald Trump, así como ataques informáticos financiados por la extrema derecha regional y sectores vinculados a Israel para incidir en el software electoral y neutralizar la postura soberana de Colombia frente a agendas neocoloniales y extractivistas, reafirmando que mantendrán la oposición parlamentaria y el respaldo a las movilizaciones populares.

Toda la jornada de protestas pacíficas se desarrolla bajo un estricto despliegue de las fuerzas de seguridad, las cuales impusieron restricciones de tránsito, controles viales e inspecciones antiexplosivas en ciudades como Bucaramanga y en las vías de acceso a Cali.

El operativo policial y militar en las inmediaciones de la urbe vallecaucana se extremó tras la localización de un vehículo cargado con material explosivo en una ruta de ingreso a la ciudad, hecho atribuido preliminarmente a un grupo disidente de las FARC.

TeleSUR, 7 de agosto de 2026