Cómo un adolescente, y no un periodista, desmontó el plan israelí de «emigración voluntaria» de Gaza

Eitan Newman, un muchacho de 17 años de Ra’anana, dio una lección a las grandes figuras de Israel. Yonit Levy y Danny Kushmaro, Ben Caspit y Amit Segal, Raviv Drucker y Ayala Hasson1, tienen que ver esto. Quizá así aprendan por fin cómo se hace una entrevista y qué es el periodismo. Tienen mucho que aprender de este chico

Los principales reporteros de Israel deberían mirar y aprender: en una entrevista como no se veía en Israel desde hacía años, un joven adolescente llevó al político derechista Feiglin a admitir una solución plenamente desarrollada, de tipo nazi, para los palestinos de Gaza.

No se había visto una entrevista así en años, quizá nunca, en la televisión israelí. Un rayo de luz atravesó la pantalla oscura, que en los últimos tres años se ha vuelto más propagandística que nunca.

No fue en «Uvda», el atrevido programa de «investigación». Tampoco en «Meet the Press», el programa lleno de charla vacía. Y tampoco fue en uno de esos paneles estúpidos repletos de idiotas. Una estrella nació en el lugar más inesperado, en el programa más periférico del canal de la Knéset.

Eitan Newman, un muchacho de 17 años de Ra’anana, dio una lección a las grandes figuras de Israel. Yonit Levy y Danny Kushmaro, Ben Caspit y Amit Segal, Raviv Drucker y Ayala Hasson [1], tienen que ver esto. Quizá así aprendan por fin cómo se hace una entrevista y qué es el periodismo. Tienen mucho que aprender de este chico.

Captura de pantalla de una entrevista en la televisión israelí en la que Eitan Newman, a la izquierda, habla y gesticula, mientras Moshe Feiglin, vestido con traje oscuro y gafas, lo escucha a la derecha. El fondo de pantalla dividida muestra una ciudad estilizada, con rótulos en hebreo que identifican la entrevista y el canal.
Eitan Newman y Moshe Feiglin

El programa se llama «First Vote» [Primer Voto]. El entrevistado era Moshe Feiglin [2]. Este es el texto completo, editado cuando ha sido necesario.

Newman: Llámelo como quiera: limpieza étnica, traslado, emigración voluntaria, de acuerdo. Pero quiero preguntarle: ¿qué ocurrirá con el gazatí que no quiera emigrar? ¿Los soldados del ejército israelí lo subirán a un camión y lo expulsarán? ¿Adónde lo llevarán? ¿Qué harán con él?

Feiglin: En primer lugar, la inmensa mayoría de ellos quiere irse, ¿de acuerdo?

Newman: Le he preguntado por quienes no quieren irse.

Feiglin: Tenemos que animarlos a irse, porque quien no se vaya los asesinará a ustedes.

Newman: Eso no es lo que he preguntado. He preguntado qué hará con alguien a quien usted quiere que se vaya y que no se va.

Feiglin: Hará que se vaya.

Newman: ¿Qué significa «hará»?

Feiglin: De todas las maneras posibles. Cerraremos sus tuberías de agua, por ejemplo. Es solo un ejemplo.

Newman: ¿Y quién no se vaya puede morir, por lo que a usted respecta?

Feiglin: Entonces tendrá sed. Tendrá que irse para beber un vaso de agua. Es solo un ejemplo.

Newman: Entonces, por ejemplo, ¿se trataría más o menos de hacer que muera todo el mundo?

Silencio.

Newman: ¿Sí? ¿Como si todos tuvieran que morir? ¿O se van o mueren? ¿No son seres humanos?

Feiglin: Es bastante asombroso, discúlpeme, que después del 7 de octubre usted nos trate como asesinos y a esa entidad terrorista islamonazi como si fuera la atacada. Perdóneme.

Newman: Le estoy preguntando por su política. Intento comprender qué ocurrirá si usted es elegido para la Knéset.

Feiglin: Mire, tengo un nieto de su edad, ¿de acuerdo? Su hermano yace ahora bajo una lápida por preguntas como esas.

Newman: Entonces, ¿soy yo, de algún modo, responsable de que lo mataran? ¿Eso es lo que está diciendo?

Feiglin: No. Digo que su visión retorcida del mundo, que persigue los derechos humanos de esa entidad asesina, terminó conduciendo a aquella catástrofe.

Newman: Entonces todos deben morir. Morirán dos millones de personas. Sean cuantas sean, según usted, deben morir.

Feiglin: Le sugiero que escuche también a la persona a la que pregunta, y no solo a usted mismo.

El elocuente y experimentado Feiglin quedó conmocionado. No esperaba una entrevista así. En Israel no hay que esperar una entrevista semejante, porque no existen entrevistadores así en televisión.

El valor periodístico es evidente: el muchacho reveló el verdadero rostro de Feiglin. Y, más importante aún, reveló la despreciable mentira de la «emigración voluntaria». Nadie se marcha voluntariamente. Se trata simplemente de subirlos a camiones y enviarlos fuera. Newman no le permitió escapar mediante evasivas, tergiversaciones o ambigüedades. El entrevistado se vio obligado a admitir una solución plenamente desarrollada, de tipo nazi. «Que tengan sed», dijo con un cinismo diabólico y una frialdad que hiela la sangre.

No es difícil imaginar cómo sería una entrevista similar en las grandes cadenas. Feiglin diría «emigración voluntaria» y pasaríamos al tema siguiente: a quién va usted a votar en las elecciones, y toda la basura habitual. Los entrevistadores israelíes saben distinguir muy bien entre lo secundario y lo principal; siempre escogerán lo menos importante. Tienen miedo de hacer las preguntas de verdad.

Notas del traductor

1. Tres destacadas parejas de periodistas y presentadores israelíes encarnando corrientes distintas del panorama mediático del país.

Yonit Levy y Danny Kushmaro son los principales presentadores del informativo nocturno de Canal 12 y se alternan en la emisión de los días laborables. Kushmaro, nacido en 1968, ha sido descrito por Haaretz como el periodista televisivo más reconocible de Israel. En octubre de 2024 recibió fuertes críticas tras grabarse detonando con orgullo explosivos colocados por el ejército israelí para destruir una casa en el sur del Líbano, lo que planteó serias dudas sobre la ética periodística. Levy, nacida en Jerusalén en 1977, trabaja como periodista, presentadora y podcaster desde 1996.

Ben Caspit y Amit Segal copresentan el principal programa político de Canal 12, Meet the Press. Caspit, nacido en 1960, es un veterano comentarista político de Maariv y Al-Monitor y autor de varias biografías destacadas de Benjamín Netanyahu. Segal, nacido en 1982, es analista político de Canal 12 y columnista de Yedioth Ahronoth, y está ampliamente considerado uno de los periodistas más influyentes de Israel. Su padre, Hagai Segal, fue condenado por su participación en la llamada Clandestinidad Judía [HaMakhteret HaYehudit], una organización terrorista.

Raviv Drucker y Ayala Hasson son figuras destacadas del periodismo de investigación, vinculadas durante años a los canales 10 y 13. Drucker se convirtió en uno de los críticos mediáticos más persistentes de Netanyahu y destapó, entre otros asuntos, los gastos de viaje de la familia Netanyahu y el caso de los submarinos alemanes. Hasson, nacida en 1961, fue la primera mujer en dirigir la redacción del canal público 1 de Israel y reveló varios grandes escándalos políticos, entre ellos el caso Bar-On–Hebrón.

En conjunto, estas tres parejas reflejan distintas tendencias editoriales de los medios israelíes: el enfoque centrista y dominante de Levy y Kushmaro, el comentario más abiertamente político de Caspit y Segal y la tradición de investigación más crítica representada por Drucker y Hasson. Críticos como +972 Magazine sostienen, no obstante, que el periodismo israelí «liberal» suele ser audaz al desafiar al Gobierno, pero mucho más prudente cuando debe enfrentarse al ejército o a su propio público.

2. Moshe Feiglin (Haifa, 1962) es un político israelí de extrema derecha. Irrumpió en la escena política en 1992 oponiéndose a los Acuerdos de Oslo y cofundó en 1993 el movimiento de desobediencia civil Zo Artzeinu. Condenado por sedición en 1997, cumplió su pena y a finales de los años noventa pasó a actuar dentro del Likud, convirtiéndose en un símbolo del giro derechista del partido. Sus buenos resultados en las primarias —el 24 % de los votos en 2007— alarmaron a Netanyahu, y entró en la Knéset en 2013. Incapaz de obtener un puesto viable en la lista del partido, abandonó el Likud en 2015 para fundar Zehut («Identidad»), un movimiento que combina nacionalismo religioso y libertarismo económico y que defendía, entre otras cosas, la legalización del cannabis. El partido no logró superar el umbral electoral en sucesivas ocasiones. Feiglin dejó definitivamente el Likud en enero de 2024 para relanzar Zehut, aliándose con Michael Ben-Ari en el contexto posterior al 7 de octubre, antes de anunciar su retirada de las elecciones de marzo de 2026, aunque prometió volver en el futuro.

Imagen de portada: Moshe Feiglin conduciendo un camión que transporta a familias palestinas expulsadas de Gaza con sus pertenencias. La inscripción hebrea del camión significa «Emigración obligatoria», seguida de «Un futuro mejor en otro lugar», un lema irónico que subraya el carácter forzoso del desplazamiento. La señal de carretera indica «Franja de Gaza».

Gideon LevyHaaretz, 6 de agosto de 2026
Traducido por Tlaxcala