¿Por qué no?

El próximo Nobel de la Paz será para Putin.

¿Y por qué Rusia no iba a tener derecho a montar también sus guerras preventivas, en defensa propia, al más genuino estilo americano tal y como el llamado “orden internacional” consiente y aplaude a Estados Unidos y a sus socios europeos? ¿Por qué Rusia no iba a poder mandar a sus soldados en misiones humanitarias como lo hace la OTAN? ¿Por qué no iba Rusia a poder titular su operación militar como “Libertad duradera” aunque ya la usara EEUU en Afganistán, o tal vez “Odisea del amanecer” como llamó EEUU y sus socios europeos a la guerra preventiva que desapareció a Libia del mapa?

¿Es que Rusia no tiene derecho a matar en nombre de la vida y hacer la guerra en nombre de la paz?

Una buena patada al Pindostán (equivalente ruso de Gringolandia, de Pindo=maricón)

¿Por qué Rusia no iba a poder realizar “bombardeos de rutina” como acostumbraba EEUU en Iraq cada vez que su presidente era sorprendido en « relaciones impropias » con una becaria y se sentía obligado a aumentar su popularidad en base al recurso más efectivo: los bombardeos de rutina sobre el enemigo?

Además… ¿Y si hubiera armas de destrucción masiva en Ucrania? ¿Le importa a alguien que desde hace años Yemen se desangre atacada por Arabia Saudita, otros países árabes y el apoyo de EEUU, Francia y Reino Unido? ¿Las sirenas que anuncian las bombas en Ucrania son diferentes a las que suenan en Gaza? ¿Es que se ignoraba que los daños colaterales tienen muñones también en Siria?

Por otra parte, ni las guerras ni los ejércitos son ya lo que eran. Y lo subrayó en su día la señora Chacón, joven ministra de Defensa española y socialista que, además de odiar los eufemismos, se declaraba pacifista y aseguraba que “actualmente los ejércitos también lo son”.

Habrá que confiar en que la respuesta de Putin a la provocación de la OTAN, al igual que los gobiernos europeos y Naciones Unidas le sugieren a Israel cada vez que bombardea Palestina, sea “proporcionada”. Y que no lo dude, si se lo dieron a Obama por “torcer el brazo a quienes no acatan su voluntad”, el próximo Nobel de la Paz será para Putin.

(Preso politikoak aske)

Koldo Campos Sagaseta, Columna Cronopiando para La Pluma,  20 de febrero de 2022

Editado por María Piedad Ossaba