23 de febrero: La batalla de los puentes

Ese 23 de febrero triunfó la paz, la resistencia del pueblo revolucionario, triunfó Venezuela y quedará para la historia la batalla de los puentes.

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A dos meses del fracaso de la invasión.

Eran las 7 de la mañana del 23 de febrero, a diferencia de otros dispositivos de seguridad en la frontera, esta vez no estaba la Guardia Nacional sino la Policia Nacional Bolivariana en el primer anillo custodiando el cierre fronterizo en el Puente Simón Bolívar que une a Colombia y Venezuela entre el estado venezolano del Táchira y Cúcuta, la capital del Norte de Santander, Colombia.

Del lado colombiano había un grupo de 25 personas aproximadamente, mujeres con sus hijos, hombres, ancianos con maletas y bolsas, los había tomado por sorpresa el cierre fronterizo y pedían que los dejaran pasar «señores la frontera está cerrada y no fue precisamente el gobierno venezolano quien primero la cerró fue el Gobierno de Colombia así que vayan y reclámenle a ellos», decía el jefe de la Policía Nacional Bolivariana mientras las personas seguían gritando que querían pasar.

Grababa un reporte para Telesur y Al Mayadeen justamente describiendo lo absurdo del sorpresivo cierre de la frontera por parte del gobierno colombiano el día 22 de febrero cuando durante semanas habían vociferado que el 23 si o si la «ayuda humanitaria» entraba a Venezuela hasta el punto que organizaron un concierto con más de 30 artistas internacionales súper reconocidos en el mundo que pusieron su industria cultural y maquinaria del marketing para acompañar el chantaje de la entrada de esa «ayuda humanitaria», era además el mensaje que repetían sin descanso antes y durante todo el concierto.

Sin duda algo no estaba bien, el Gobierno de Venezuela horas después que Colombia anunció el cierre de la frontera hizo lo mismo «el Gobierno Bolivariano informa a la población que, debido a las serias e ilegales amenazas intentadas por el Gobierno de Colombia contra la paz y la soberanía de Venezuela, ha tomado la decisión de un cierre total y temporal de los puentes que unen a Colombia con el país» anunció la Vicepresidenta Delcy Rodríguez en su cuenta twitter.

El ambiente en el puente Simón Bolívar ese 23 era denso, lleno de mucha incertidumbre y expectativa, de pronto se escucharon con fuerza las campanas de una iglesia, era la señal para dar inicio al plan, dos tanquetas de la Guardia Nacional irrumpieron a toda velocidad y arrollaron a los que estábamos en el puente, solo un paso me salvó pero no corrió con la misma suerte una policía y la periodista chilena Nicole Kramm «me atropellaron me atropellaron» gritaba con dolor, su cámara quedó encendida y registró justo el momento del acto terrorista, en cualquier parte del mundo es considerado como eso, pero en Colombia y su aliado principal Estados Unidos, el fin justificaba los medios para sacar del poder a Nicolás Maduro.

Las piernas de Nicole pudieron quedar inválidas «desde hace tiempo estoy trabajando en el tema Venezuela y jamás pensé que me iba a pasar esto, que iban a ser tan violentos capaces de asesinar a gente, esa acción era para matar, lo más insólito es que medios chilenos dejaron como héroes a estos militares desertores y le dan tribuna a la oposición como salvadores de Venezuela», reflexionó la periodista mientras recordaba que el Presidente Sebastian Piñera había estado un día antes en Cúcuta apoyando todas las acciones de los opositores incluyendo esa frustrada masacre.

Las vayas móviles colocadas en fila antes de la línea fronteriza impidieron que los vehículos robados avanzaran hacia Colombia, los obstáculos los detuvieron, a los minutos bajaron 3 militares con sus armas, corrían sin parar hacia Colombia, comencé a gritar «agáchense agáchense», pensé que iban a disparar a la multitud, avance grabando la dantesca escena, escuché «son nuestros son nuestros».

Dos opositores en la mitad del puente del lado colombiano estaban dirigiendo el falso positivo, el ex diputado y prófugo de la justicia venezolana José Manuel Olivares y Vilcar Fernández que recientemente había sido beneficiado con una medida de libertad como gesto del diálogo del gobierno de Venezuela con la oposición, Fernández pagaba condena por coordinar las acciones terroristas de calle del 2014 que dejaron más de 40 venezolanos muertos y más 700 heridos, pero fue liberado en nombre de la paz.

«Al suelo al suelo suelten las armas, suelten las armas» gritaron las autoridades colombianas a los desertores, al ser identificados como parte del plan fueron protegidos por el Estado colombiano.

Las agencias internacionales de noticias estaban también del lado de Cúcuta, el ángulo de sus imágenes difundidas a simple vista parecía una agresión de Venezuela a Colombia, la presencia de Telesur desmontó el plan, en ese momento comprendí que era la operación de bandera falsa que tantas veces había alertado el gobierno venezolano.

Trataron de arrebatarme el teléfono con todas las evidencias «graba para allá hija de puta, graba la agresión de la Guardia Nacional no estás viendo como nos iban a matar», ya habían quedado al descubierto y como un juego de naipes se desmoronó la operación.

Inmediatamente se activaron las Milicias Bolivarianas, movimientos sociales y la juventud Robert Serra, para defender la soberanía, tenían días en vigilia en el puente Tienditas escogido como escenario de guerra, allí del lado colombiano fue el concierto «Venezuela Aid Live» y del lado venezolano el concierto «Para la Guerra Nada».

«Esto no lo buscamos nosotros, es el plan que tantas veces denunciamos, cabeza fría, nervios de acero» decía Fredy Bernal protector del estado Táchira a la militancia revolucionaria citando al presidente Nicolás Maduro «estamos aquí para defender a Venezuela, no permitiremos que pasen, nosotros venceremos».

Pasadas las 12 del medio día, comenzó la siguiente fase del plan de la oposición, tratar de meter la ayuda humanitaria a la fuerza por los puentes Simón Bolívar, Tienditas y el puente Francisco de Paula Santander en Ureña, alinearon los camiones, las caravanas avanzaron menos en el puente Tienditas donde estaba el autoproclamado presidente Juan Guaidó que violando una orden del Tribunal Supremo de Justicia salió de Venezuela clandestinamente «vamos a pasar la ayuda humanitaria para nuestro pueblo», dijo mientras tocaban las cornetas de los camiones ya listos.

Los grupos violentos opositores se armaron de piedras, bombas molotov que hicieron ante la mirada cómplice de la policia colombia y también tenían armas. Corrían los minutos y al mismo tiempo comenzaron a moverse en Ureña y en el Puente Simón Bolívar.

«Cuando logremos tomar el puente y entrar a Venezuela, tomamos control del comando de la Guardia Nacional y no podemos dejarlos vivos» dijo un encapuchado que se encontraba debajo del puente Simón Bolívar.

Mientras tanto, bandera de Venezuela en alto los revolucionarios gritaban «el pueblo unido jamás será vencido, no pasarán», y aquellos ejercicios militares de la Fuerza Armada con las Milicias Bolivarianas se hicieron realidad.

La Guardia Nacional trató de contener a los llamados guarimberos en el puente Simón Bolivar «ya va a pasar ya va a pasar, de aquí no nos mueve nadie, leales siempre traidores nunca» gritaban los militares patriotas mientras disuadían a los opositores que sin descanso lanzaban bombas molotov que alcanzaron a 7 personas entre ellos dos guardias nacionales que resultaron con quemaduras de segundo y tercer grado en brazos, cara y cuello.

La estrategia fue combinada, la Guardia Nacional se retiraba y entraban en acción los milicianos con las mismas armas de los opositores, piedras, fue un combate cuerpo a cuerpo, de igual a igual pero poco a poco la oposición logró ganar terreno y pasar la línea fronteriza hasta territorio venezolano en ambos puentes Simón Bolívar y Ureña.

En Ureña al frente estaba la Guardia Nacional y la Policia Nacional Bolivariana, una llave impidió que avanzaran, un policía apagó el primer camión y logró parar la caravana, los opositores con furia comenzaron a lanzar más bombas molotov e incendiaron la supuesta ayuda humanitaria que resultó ser insumos para las acciones terroristas de calle o guarimbas, eran pitos, armas blancas, máscaras anti gas y otros elementos.

Eso explica lo que momentos antes de iniciar la agresión uno de los coordinadores de la oposición les advirtió a los grupos violentos «en los camiones no va Harina Pan, no va pasta, ni carne, van suplementos alimenticios para niños en desnutrición si ustedes agarran uno de esos suplementos y se los toman les puede hacer daño», ¿les haría daño a ellos pero no a los niños? sin duda debían conservar la carga hasta llegar a Venezuela para sus planes de calle.

En el Puente Simón Bolívar todo parecía llegar a su fin, los opositores avanzaron hacia Venezuela, Fredy Bernal logró llegar luego de una emboscada, se escuchó un grito de batalla, los milicianos en un solo cuerpo corrieron a los opositores que huyeron al ver tanta gente, eran los descamisados, sin zapatos, sin nada, solo sus voces que gritaron por la defensa de Venezuela.

Fue un momento heroico, lleno de patriotismo, de pronto se vio irrumpir nuevamente una tanqueta de la Guardia Nacional hacia la mitad del puente Simón Bolívar, esta vez al frente el estandarte con el rostro del comandante Hugo Chávez y así se selló la victoria. Eran los militares patriotas.

La unión cívico militar se había consagrado, increíblemente perfecta «Dios siempre está del lado de los que actúan correctamente, nosotros no estamos equivocados, los equivocados son los traidores a la patria, por eso a la oposición nunca nada les sale bien» reflexionó el General José Noroño comandante de la ZODI, Zona de Defensa Integral del Táchira al concluir la batalla.

Mientras, en el tercer puente, el de Tienditas a las 2 de la tarde todo se desinfló «paremos la guerra, no derramemos sangre, somos hermanos» con biblia en la mano y no apertrechado con un fusil, le dijo el Mayor General Manuel Bernal comandante de la REDI, Región de Defensa Integral, a un funcionario colombiano.

Ese 23 de febrero triunfó la paz, la resistencia del pueblo revolucionario, triunfó Venezuela y quedará para la historia la batalla de los puentes.

Madelein García

Editado por María Piedad Ossaba

Fuente: Al Madayaden Español, 22 de abril de 2019