La Noche del jabalí

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La Noche del jabalí, Alí Primera, 1981

 

Letra,  música et interpretación: Alí Primera.

Apaga la radio compañera
hay tantas cosas para conversar
no preguntes cuántas veces por segundo
mueve las alas el colibrí
pregunta por ejemplo
¿qué estamos haciendo por Haití?
¿qué dónde queda?, dices
es un lugar cercado por la noche
en el inmenso cobalto del Caribe

La noche en este caso
es la miseria, es el hambre
es la palabra presa
es negar el camino a la inteligencia
es negar que el obrero es un poeta
es negar que el obrero es un poeta

¿Qué cuántos habitantes tiene?
los que le quedan después de tanta masacre
¿Que si luchan?, además de sobrevivir ¿que si luchan?
Claro que sí, pequeño amor, claro que sí
Los patriotas haitianos
andan con luces y colores en las manos
y andan florecidos
como la tierra regada por lloviznas y por cantos
pero han luchado solos, compañera, solos
aunque andan florecidos
como andan los hombres cuando andan luchando
han luchado solos, compañera
hasta que nuestra conciencia dispare
en la lucha por liberar a Haití
hasta que el mundo se alce en una sola voz
luminosa, solidaria
Y entre todos hagamos posible la mañana
que acabe para siempre
con la noche del jabalí
con la noche del jabalí

Ahora, pongámonos en marcha
que la palabra sin los pasos
es una palabra muerta
Y el tiempo nos dice: ¡avanza!
Alma profunda en llamas, ¡avanza!
Construyamos entre todos la mañana
que acabe para siempre
con la noche del jabalí
con la noche del jabalí

No permitamos que el futuro nos pregunte
¿Qué hicieron ustedes por Haití?
y respondamos bajando la cabeza
los hombres que cayeron
son el número exacto
de las veces que en un siglo
mueve las alas el colibrí
mueve las alas el colibrí
mueve las alas el colibrí
mueve las alas el colibrí

Alí Primera El cantor del Pueblo: (Coro, capital del Estado de Falcón: 31 de octubre 1942 – Caracas: 16 de febrero 1985): Maestro de la geografía solidaria: Millones de venezolanos humildes, conocieron la geografía universal a través del canto de esta falconiano que escrutó en las luchas de los pueblos la exquisita mina de la solidaridad. Gran militante, comprometió sus energías con la transformación social, arrancando de raíz las causas de la injusticia.

Todas las naciones hermanas fueron temas de sus canciones y destinos de su amor infinito y su atención. Alí no tuvo límites en su entrega y desprendimiento.

El chile de Allende y Víctor Jara (Canción para los valientes); la Nicaragua sandinista (Agua clara Nicaragua), el Salvador de Arnulfo Romero (Sombrero azul), Uruguay (Canto oriental), Bolivia (El cantor de Bolivia), Cuba (Cuba es un paraíso), Colombia (La guerra del petróleo), Brasil (América Latina obrera), Haití (La noche del jabalí), Puerto Rico (Borincana)…

Como el cisne de Rubén Darío, atravesó el pantano de la fama y salió límpido, inmaculado de toda vanidad o avaricia. En la farándula le tendían emboscadas multimillonarias y Alí las conjuraba llenándose de pueblo. Su mayor adicción era la de estar entre los humildes, su alfa y omega. Su secreto. Por eso cultivó como nadie la verticalidad de principios y la perseverancia, enseñándonos que quien abraza la causa del pueblo lo hace de una vez y para siempre. Ecos del sabino, 2 de noviembre de 2006

Editado por Maria Piedad Ossaba