Mientras nosotros producimos discursos, Trump y sus secuaces producen hechos
Davos escenifica simultáneamente el nacimiento de un nuevo orden y nuestra imposibilidad de detenerlo. En el mismo edificio, con horas de diferencia, Jared Kushner, promotor inmobiliario, yerno y enviado especial del presidente, proyecta un PowerPoint con rascacielos, hoteles y “oportunidades de inversión” sobre un territorio devastado: 70.000 muertos, un 80% de viviendas destruidas. Habla de “cambiar la mentalidad”, la fantasía neoliberal en su forma más pura. No hacen falta derechos; solo integración en los flujos de capital. Dame tu tierra frente al mar y te daré un infraempleo en el hotel que construiré sobre la desmemoria de un genocidio y los escombros de tu casa. “Cambiar la mentalidad” es el eufemismo contemporáneo de “civilizar”. Trump presenta una “Junta de Paz para Gaza”, una mini-ONU privatizada con asientos a 1.000 millones de dólares. “Los conozco a todos, son mis amigos”, dice sin esconderse.
Máriam Martínez Bascuñán
Fuente: El País, 25 de enero de 2026
