Una extensa región del globo terráqueo se encuentra sacudida por los designios de dos impostores que representan un programa y una estructura de poder económico y político global: Benjamín Netanyahu y Donald Trump.
Son alrededor de 20 países involucrados en el caos desatado por la guerra de Occidente contra Irán. Guerra con falsos pretextos como casi todas, que pretende sacar del camino a un gobierno que nada les ha hecho, excepto que le vende gran cantidad de petróleo a China.
Primero secuestraron al presidente Maduro para cerrarle el grifo de crudo a China desde Venezuela. Ahora asesinan brutalmente al Ayatolá Alí Jamenei para clausurarle el otro chorro desde el Medio Oriente. La verdadera guerra de Estados Unidos e Israel es contra China, la potencia emergente que observa callada pero tomando nota.
Creen los embaucadores que van a salir airosos. Creen los mata niñas que van a tener éxito en su delirante aventura bélica. No saben que están firmando su triste final.
Estos malhechores están siguiendo el programa trazado por la CIA y el Mossad desde hace 50 años: lograr la hegemonía de Israel en Medio Oriente. Siempre Irán ha sido el objetivo a destruir. Primero derrocaron a Sadam Husein en Irak -2003-, después a Muamar Gadafi -2011-, luego fragmentraron al Sudán, continuaron el genocidio en Gaza, la ocupación de Cisjordania, destronaron al gobierno sirio. Repiten lo que hicieron los anteriores gobernantes: bombardear, asesinar, conspirar, engañar para apoderarse de Asia Occidental.
Dos facinerosos hacen lo que se les da la gana. Pasan por encima de todas las resoluciones de la ONU, pisotean sus propias instituciones internas, escupen los convenios del Derecho Internacional y los Derechos Humanos.
Se comportan como verdaderos gánsteres. Se han encargado de consolidar el Nuevo Orden Gansteril Mundial. Ese desorden que asesina presidentes, ministros, lideres religiosos, bombardea sedes gubernamentales, infraestructuras, escuelas, hospitales. Auspician el espionaje ilegal, el terrorismo y las acciones de falsa bandera.
Gracias a estos sujetos y a sus cómplices, el mundo se vuelve cada vez más inseguro. El planeta es un polvorín esperando fósforos. Nadie está a salvo en ningún lugar. Se multiplican los sitios con riesgo de atentados; cualquier avión o medio de transporte puede ser objetivo de terrorismo internacional.
El gobierno de Israel anunció que cualquier sucesor del líder supremo iraní Alí Jamenei sería también “un objetivo inequívoco para ser eliminado”. Esto es terrorismo de Estado puro y duro al más alto nivel. Significa que el sionismo y Estados Unidos quieren un cambio de régimen en Irán. Nadie les sirve en ese país a no ser un lacayo pro-colonialista.
Ante esa amenaza, Irán respondió que si insisten en un “cambio de régimen” atacará el reactor nuclear de Dimona, una infraestructura de importancia capital para Israel por su papel en el programa nuclear. De ocurrir este ataque, la región del Medio Oriente entraría en una fase de destrucción sin precedentes.
El gobierno de Estados Unidos ordena hundir toda la flota naval de Irán sin importar en que mar se encuentren sus barcos. Es la vieja política del Oeste americano reencauchada en la política internacional. Esta arbitrariedad autoriza a la contraparte a convertir los barcos petroleros estadounidenses en objetivos militares también. Ya Teherán atacó uno en el Golfo Pérsico. También empuja a los hutíes de Yemen -aliados de Irán- a disparar a los barcos occidentales en el Mar Rojo.
Se desencadena entonces una serie de respuestas como retaliación, lo que pondrá en riesgo también embajadas, alojamientos, instalaciones o bienes que correspondan a intereses tanto de un lado como del otro. Un desmadre total. El terrorismo se legitima como política internacional tanto para países agresores como para países agredidos. El Océano Indico ya vio el primer barco iraní en llamas.
El dúo maligno no duda en incendiar el mundo para avanzar sus proyectos personales y el programa de dominación que representan. Ambos tendrán eventos electorales cruciales a finales del 2026. Ambos necesitan resultados favorables a sus intereses políticos. Ambos tienen apetitos comerciales en un complejo hotelero sobre los escombros y cadáveres de los palestinos masacrados en Gaza.
La propaganda Occidental multiplica información falsa sobre la guerra contra Irán utilizando Inteligencia Artificial. Magnifican los destrozos en la República Islámica y minimizan las pérdidas en las tropas y bases de los agresores. Están difundiendo un ataque con drones de Irán a Azerbayan, otro con misil a Turquía, otro a una base británica en Chipre, operaciones denunciadas como de falsa bandera realizadas por el Mossad. Al gobierno de Israel le interesa involucrar más países en la guerra contra Irán.
Los aliados de Occidente también pretenden lanzar a los kurdos ubicados en las fronteras de Irán hacia una invasión de este país. Los están conversando y motivando con el fin de crear un frente de guerra distractor dentro del territorio iraní para facilitar el machaqueo infernal de la aviación israelí y estadounidense.
En seis días de agresión contra Irán el balance de las pérdidas y daños de los contendientes es confusa. Hay un exceso de información no confirmada, pululan las fake news. Los anuncios apocalípticos se producen tanto en los agresores como en los agredidos.
Lo que está confirmado es el bloqueo del Estrecho de Ormuz lo cual afecta el transporte de petróleo hacia varios países. Irán ha anunciado que permitirá el paso de barcos petroleros a China, país que le compra gran parte de su producción.
La idea de crear un Frente Unido por la Paz propuesta por Vladimir Putin se quedó en el aire. Se debería fortalecer ese propósito ya que no existe ninguna entidad de peso mundial que frene la guerra. La ONU es un chiste, las Cortes Penales también. Las potencias no se tocan el pellejo, defienden sus propios intereses, permiten el atropello a sus aliados con un acuerdo tácito de reparto del mundo. Se demuestra una vez más, país que no quiera ser atacado por poderes imperialistas debe elaborar su bomba nuclear. Estados Unidos e Israel nunca atacarán a Corea del Norte por esa razón.
El neoliberalismo capitalista ha creado este mundo del sálvese quien pueda. El Nuevo Orden Gansteril Mundial está empujando a que aumente el armamentismo convencional y nuclear, también el terrorismo internacional. Ningún avión de servicio comercial está a salvo de ataque en el Medio Oriente. Nuevos frentes de retaliación y apoyo a Irán se están abriendo en diversos lugares. Hay pozos petroleros ardiendo en países vasallos de Estados Unidos.
Todo indica que los aliados occidentales agresores menospreciaron la capacidad defensiva de Irán. Los golpes recibidos demuestran una inteligente y calculada respuesta de los lideres iraníes. Éstos han logrado engañar el sistema de ataque de los agresores, haciéndoles gastar misiles disparados a señuelos pintados en el suelo, desgastando la defensa aérea de las bases americanas con ataques mediante drones. También se han cuidado de dosificar su arsenal militar. Irán es una potencia tecnológica, cuenta con grandes analistas digitales. Se ha destacado como uno de los grandes productores de drones al punto de abastecer con este material a Rusia en su Operación Especial Militar en Ucrania.
Un drone es una aeronave no tripulada. Es una de las armas más usadas por Irán, de las que más daño está haciendo al enemigo. Los misiles disparados desde plataformas movibles han logrado penetrar el territorio israelí. Se dice que lrán no ha sacado sus principales armas, las más modernas, ya que tiene planeada una resistencia larga, muy táctica y estratégica.
La pasividad e indiferencia del mundo está permitiendo regresar al antiguo “estado de naturaleza” en el que dominaba y prevalecía el más fuerte resolviendo cualquier situación con la fuerza bruta. Las sociedades están atrapadas en la lógica capitalista de explotación, acumulación y espectáculo. No hay tiempo para debatir acerca del futuro inmediato sobre un Nuevo Orden Mundial Justo. Es necesario replantear el modelo capitalista con sus relaciones de producción, la posesión de las fuerzas productivas, su modo de producción y consumo irracionales. El capitalismo depredador es el causante de las guerras, la destrucción, la muerte de inocentes.
Mientras haya capitalismo habrá terrorismo de Estado, gansterismo, saqueo, desigualdad, pérdida de ecosistemas. Sólo una educación para la transformación del sistema económico, para la justicia y la paz mundial, evitará la autodestrucción.
A dos hombres desesperados se les agota el tiempo dando órdenes de matar sin compasión. Escogieron la guerra como camino para intentar borrar su historial de crímenes, abusos y corrupción. Ya están sepultados para la historia, quedarán quemados en las elecciones de sus países.
Tigrillo L. Anudo
Publicado por Tlaxcala, 6 de marzo de 2026
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Editado por María Piedad Ossaba