{"id":87485,"date":"2026-09-03T12:00:38","date_gmt":"2026-09-03T10:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=87485"},"modified":"2026-09-03T14:46:50","modified_gmt":"2026-09-03T12:46:50","slug":"empresarios-desarollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2026\/09\/03\/empresarios-desarollo\/","title":{"rendered":"Los empresarios latinoamericanos y el desarrollo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Para los neoliberales y m\u00e1s a\u00fan para los libertarios anarcocapitalistas, los empresarios son verdaderos \u201ch\u00e9roes\u201d y \u201cbenefactores sociales\u201d (Javier Milei). Bajo esos supuestos, concluyen que de ellos depende el desarrollo de Am\u00e9rica Latina. Es una tesis hist\u00f3ricamente falsa.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Empecemos por dos autores que est\u00e1n en las ant\u00edpodas de las concepciones sobre la econom\u00eda. Para Karl Marx (1818-1883), la \u201cburgues\u00eda\u201d jug\u00f3 un papel hist\u00f3ricamente revolucionario al destruir las relaciones feudales y crear \u201cfuerzas productivas m\u00e1s abundantes y colosales que todas las generaciones pasadas juntas\u201d. Adem\u00e1s, el capitalismo revoluciona permanentemente la producci\u00f3n y \u201cla burgues\u00eda ha producido maravillas mucho mayores que las pir\u00e1mides de Egipto, los acueductos romanos y las catedrales g\u00f3ticas\u201d. Pero ese incesante progreso se basa en la explotaci\u00f3n al proletariado, mientras la socializaci\u00f3n de las fuerzas productivas crea las bases materiales para el fin del capitalismo.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">En el otro extremo se halla Joseph Schumpeter (1883-1950), quien sostuvo que el empresario es un sujeto innovador, cuya esencia es revolucionar la econom\u00eda creando m\u00e9todos nuevos y dejando atr\u00e1s a los antiguos, en un proceso de \u201cdestrucci\u00f3n creativa\u201d. Sin embargo, advirti\u00f3 que ese esp\u00edritu de arranque se ha ido perdiendo y el capitalismo se desintegrar\u00e1 por su propio \u00e9xito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los dos autores observaron y se refer\u00edan al empresariado europeo de la era capitalista. En Am\u00e9rica Latina la realidad siempre fue distinta. Durante el siglo XIX las econom\u00edas de la regi\u00f3n se asentaron en la propiedad de las tierras (haciendas, estancias, plantaciones), la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo mediante esclavitud (hasta mediados de ese siglo) y variadas formas de servidumbre y trabajo no salarial o semisalarial. Junto a la clase terrateniente se formaron comerciantes y banqueros dependientes de las rentas. El control de estas clases sobre el Estado les asegur\u00f3 tanto las propiedades como la sujeci\u00f3n de los trabajadores, en mercados internos estrangulados y casi sin inversiones extranjeras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aunque las primeras \u201cburgues\u00edas\u201d aparecen en M\u00e9xico, Argentina y Brasil a fines del siglo XIX, en el resto de Latinoam\u00e9rica las relaciones capitalistas se afirmaron a distintos tiempos y ritmos solo en el siglo XX, como tempranamente ocurri\u00f3 en Colombia, Chile, Per\u00fa. Pero la mayor\u00eda de los pa\u00edses centroamericanos y en el sur Ecuador, Bolivia o Paraguay, solo entraron a la era capitalista en la segunda mitad del siglo XX.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, si bien en M\u00e9xico, por ejemplo, hubo empresarios \u201cschumpeterianos\u201d como el Grupo Monterrey, en Brasil el imperio econ\u00f3mico de Francesco Matarazzo y hasta en Colombia el empresariado antioque\u00f1o del caf\u00e9 y las manufacturas, se trata de casos aislados, que innovaron m\u00e9todos, incorporaron maquinarias, desarrollaron infraestructuras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el conjunto de la regi\u00f3n, los empresarios no pasaron de ser clases rentistas, basadas en la explotaci\u00f3n a los trabajadores, expoliadoras de la naturaleza (minas, recursos del mar, agroexportaci\u00f3n de cacao, caf\u00e9, bananos, az\u00facar, etc.) y conjugadas con el poder pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los distintos pa\u00edses los empresarios crecieron bajo las alas protectoras del Estado y no por una innovaci\u00f3n que permitiera desarrollar las industrias o las nuevas tecnolog\u00edas capaces de revolucionar las fuerzas productivas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El espacio entre rentismo y la \u201cdestrucci\u00f3n creativa\u201d no se ha aliviado con el modelo de empresa privada y mercados libres inducido en Am\u00e9rica Latina por el neoliberalismo a partir de la d\u00e9cada de 1980 (en Chile una d\u00e9cada antes). Las consignas por achicar el Estado, privatizar recursos y servicios p\u00fablicos, flexibilizar el trabajo y abrir mercados externos, se han constituido en los mecanismos m\u00e1s eficaces para reforzar el rentismo y \u201creprimarizar\u201d las econom\u00edas, pero sin innovaci\u00f3n industrial y tecnol\u00f3gica en la matriz productiva de los pa\u00edses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cabe revisar los estudios de la CEPAL sobre este atraso estructural. El caso ecuatoriano es paradigm\u00e1tico: los sectores empresariales del banano, camar\u00f3n y productos del mar, flores y otros bienes primarios, si bien han demostrado capacidades de crecimiento y expansi\u00f3n en el mercado externo, no encajan en el perfil schumpeteriano. De acuerdo con los estudios existentes, crecieron amparados por el Estado, con subsidios directos e indirectos, condonaci\u00f3n o refinanciaci\u00f3n preferencial de deudas, salvavidas financieros (sucretizaci\u00f3n, dolarizaci\u00f3n) y \u201cventajas competitivas\u201d a costa de precarizar las relaciones laborales, afectar el medio ambiente e incluso expulsar de sus tierras a distintas comunidades. Si bien en estos sectores se han incorporado tecnolog\u00edas contempor\u00e1neas en la gesti\u00f3n empresarial, eso no significa que hayan revolucionado las fuerzas productivas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La industria es secundaria (20.25 % del PIB), subordinada y hasta atrapada entre el sector primario y los servicios (comercio, banca). Las consignas neoliberales no han modificado los t\u00e9rminos del subdesarrollo, ya que se reproducen en el tiempo el desempleo, subempleo, vida precaria, educaci\u00f3n insuficiente, salud en crisis y desinstitucionalizaci\u00f3n generalizada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde luego, la inexistencia de burgues\u00edas schumpeterianas en Am\u00e9rica Latina tiene repercusiones pol\u00edticas. Est\u00e1 plenamente comprobado que se refuerzan y mantienen lazos monop\u00f3licos y oligop\u00f3licos en una \u00e9lite rica, que logra tener acceso al poder o influye en los gobernantes, determinando que la conducci\u00f3n del Estado se vincule, en forma privilegiada, con sus intereses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la regi\u00f3n ha ido creciendo el n\u00famero de presidentes que provienen del sector empresarial y que, adem\u00e1s, son millonarios: Luis Abinader (Rep\u00fablica Dominicana), Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era (Chile), Mauricio Macri (Argentina), Horacio Cartes (Paraguay), Vicente Fox (M\u00e9xico), Guillermo Lasso y Daniel Noboa (Ecuador). Para la sociolog\u00eda pol\u00edtica ha quedado en claro que bajo esas circunstancias la \u201cdemocracia\u201d es olig\u00e1rquica, sobre un capitalismo rentista, con el dominio de burgues\u00edas dependientes y gobiernos de ultraderecha.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay duda de que en el capitalismo el empresariado es una clase econ\u00f3mica \u201cnecesaria\u201d. Pero incluso la construcci\u00f3n del \u201csocialismo con caracter\u00edsticas chinas\u201d tambi\u00e9n la considera. La empresa privada existe en China. De acuerdo con informaciones oficiales, el 96 % de las empresas chinas pertenecen al sector privado. Hay una \u00e9lite de multimillonarios. Pero los empresarios y los millonarios chinos (o empresas extranjeras) no tienen el camino abierto al poder. Pueden participar en la Conferencia Consultiva Pol\u00edtica del Pueblo Chino, o tambi\u00e9n llegar al Congreso Nacional del Pueblo y en m\u00faltiples empresas hay c\u00e9lulas del Partido Comunista de China (PCCh). El conductor del Gobierno nacional es este partido, que fija las pol\u00edticas econ\u00f3micas y exige sujeci\u00f3n a sus planes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El poder pol\u00edtico ha sido separado del poder empresarial privado, aunque ambos se necesitan, como postula el propio Gobierno chino. De todos modos, los empresarios no pueden llegar al poder ni ocupar funciones de gobierno, pues su misi\u00f3n es impulsar el progreso econ\u00f3mico bajo la conducci\u00f3n estatal del PCCh.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La experiencia de China podr\u00eda servir en Am\u00e9rica Latina para evaluar un camino que frene la captura del Estado por grupos econ\u00f3micos y millonarios, que atienden exclusivamente a sus intereses relegando los de la poblaci\u00f3n. Porque lo que interesa en el avance del siglo XXI es que la regi\u00f3n logre el desarrollo con bienestar, con buen vivir, para dejar atr\u00e1s el perverso modelo del mercado y la empresa privada \u201clibres\u201d, que ha dejado una experiencia hist\u00f3rica grave al perpetuar las condiciones sociales del subdesarrollo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Juan J. Paz y Mi\u00f1o Cepeda para La Pluma, Ecuador, 31 de agosto de 2026<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Publicado por<a href=\"https:\/\/www.historiaypresente.com\/los-empresarios-latinoamericanos-y-el-desarrollo\/\"> Blog Historia y presente<\/a><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Visita la red del colectivo <a href=\"https:\/\/rutakritica.org\">Ruta Kr\u00edtica,<\/a> el nuevo blog de difusi\u00f3n del pensamiento y la comunicaci\u00f3n alternativos<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La experiencia de China podr\u00eda servir en Am\u00e9rica Latina para evaluar un camino que frene la captura del Estado por grupos econ\u00f3micos y millonarios, que atienden exclusivamente a sus intereses relegando los de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":87490,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[65,63,14660,4329,13744],"coauthors":[257],"class_list":["post-87485","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-abya-yala","tag-capitalismo","tag-china","tag-empresarios","tag-juan-j-paz-y-mino-cepeda-2"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87485"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87485\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":87492,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87485\/revisions\/87492"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/87490"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87485"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=87485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}