{"id":87114,"date":"2026-07-23T20:00:27","date_gmt":"2026-07-23T20:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=87114"},"modified":"2026-07-23T13:38:44","modified_gmt":"2026-07-23T13:38:44","slug":"87114","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2026\/07\/23\/87114\/","title":{"rendered":"Escribir a ciegas en un submarino, en papelitos, en la c\u00e1rcel\u2026"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Peque\u00f1a historia con N\u00e2z\u0131m Hikmet, Julius Fu\u010d\u00edk y un oficial de un submarino nuclear<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<div class=\"wordads-ad-wrapper wordads-ad-wrapper--inline\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"wordads-ad\">\n<div class=\"wordads-ad-controls\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay gente que escribe en papelitos. No tanto por la desesperaci\u00f3n, que tambi\u00e9n es un motivo, sino por la necesidad de comunicar. Sucede, a veces, en situaciones extremas, cuando la respiraci\u00f3n se agota, cuando las cadenas oprimen, cuando ya no quedan m\u00e1s que las palabras y hay que salvarlas. La lengua salvada. O cuando son otras las opresiones, las mordazas, y entonces hay que apelar al grito en un papel, que es como una botella al mar.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tras las rejas, bajo la tortura de no poder hablar, de sentir que la palabra, la que crea el universo, no puede transmitirse. Est\u00e1s encadenado. El mundo est\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1, lejano, despu\u00e9s de los barrotes, de la celda siniestra. Y, por si acaso, ah\u00ed, muy cerca, casi respir\u00e1ndote en la nuca, se posa el vigilante, el guardi\u00e1n, el representante del infierno.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando est\u00e1 presa la imaginaci\u00f3n, cuando las palabras se encierran a la fuerza en el pan\u00f3ptico de la desventura, el que quiere comunicar su experiencia maldita, su libertad cercenada, apela al papelito, puede ser un trozo de papel higi\u00e9nico, o un fragmento de peri\u00f3dico, o tal vez, como lo hizo el poeta turco <a>N\u00e2z\u0131m Hikmet<\/a>, en el cintur\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las palabras, cuando el que desea pronunciarlas est\u00e1 atado (y amordazado), claman por salir. Se ingenian mecanismos clandestinos para que la desesperanza no alcance su pretensi\u00f3n. Pero puede suceder tambi\u00e9n en momentos de alta tensi\u00f3n, cuando ya no hay posibilidades de sobrevivir que un papelito, una hoja rota, de cuaderno o de una libreta, sea una posibilidad de dejar una constancia. Como pas\u00f3 a los tripulantes del tr\u00e1gico submarino Kursk, uno de ellos de nombre <a>Dimitri Kol\u00e9snikov<\/a>.<\/span><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2897\" src=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-38.png?w=1020\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" srcset=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-38.png 1020w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-38.png?w=150 150w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-38.png?w=300 300w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-38.png?w=768 768w\" alt=\"\" width=\"601\" height=\"378\" data-attachment-id=\"2897\" data-permalink=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/2026\/07\/22\/escribir-a-ciegas-en-un-submarino-en-papelitos-en-la-carcel\/image-642\/\" data-orig-file=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-38.png\" data-orig-size=\"1020,642\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-38.png?w=750\" \/><\/span><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay palabras que son una reacci\u00f3n, un contragolpe al verdugo, al represor. Uno de los m\u00e1s dram\u00e1ticos \u2014y bellos\u2014 casos de mantener viva la palabra, la que acusa, la que prolonga el horizonte e insufla coraje ha sido el del periodista checo Julius Fu\u010d\u00edk. Arrestado por la Gestapo en abril de 1942 por su participaci\u00f3n en la resistencia checa contra la ocupaci\u00f3n nazi, fue encarcelado en la prisi\u00f3n de Pankr\u00e1c, en Praga. De esa experiencia l\u00edmite, en la que, adem\u00e1s, perdi\u00f3 la vida, qued\u00f3 un testamento para la humanidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos sabemos de su libro p\u00f3stumo, de su valor y capacidad comunicativa en momentos extremos. El <em>Reportaje al pie de la horca<\/em> (tambi\u00e9n lo han traducido como <em>Reportaje al pie del pat\u00edbulo<\/em>) es una demostraci\u00f3n de reducir al enemigo a una especie de microbio, a una lacra que hay que derrotar, aunque en el esfuerzo tambi\u00e9n se muera.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la prisi\u00f3n, <a>Fu\u010d\u00edk<\/a> escrib\u00eda con una miniatura de l\u00e1piz en trocitos de papel de cigarrillos. Los enrollaba en peque\u00f1os cilindros \u2014los llamados <em>mot\u00e1ky<\/em>\u2014 y un guardia checo, Adolf Kol\u00ednsk\u00fd, que simpatizaba con la resistencia, los sacaba ocultos de la prisi\u00f3n, uno por uno. Terminada la Segunda Guerra, la viuda del periodista reuni\u00f3 todos los fragmentos, arm\u00f3 un libro y lo publicaron en 1945.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El final de ese reportaje (en rigor, un diario de prisi\u00f3n, un canto de valent\u00eda) conmovedor y heroico, tiene una de las despedidas m\u00e1s inquietantes y hondas de la literatura del siglo XX: \u201cPueblo, te he amado. \u00a1Mantente vigilante!\u201d. As\u00ed lo escribi\u00f3 el hombre, el militante, el patriota que dec\u00eda que su nombre jam\u00e1s podr\u00eda ser ligado a la tristeza.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Son algunas muestras de la escritura como un acto de resistencia, como una canci\u00f3n que irriga la historia y sirve como paradigma de dignidad y lucha. El turco Hikmet, que pas\u00f3 m\u00e1s de quince a\u00f1os en prisi\u00f3n, escribi\u00f3 en envoltorios, en m\u00e1rgenes de libros, en pedacitos de papel y, lo dicho, en el cuero del cintur\u00f3n, versos de honda emotividad y resistencia, aut\u00e9nticas cargas de profundidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la c\u00e1rcel tambi\u00e9n cre\u00f3 una de sus obras maestras, el extenso poema <em>Cartas a Taranta-Bab\u00fa<\/em>, que ya lo hab\u00eda concebido antes del encarcelamiento. En la prisi\u00f3n escribi\u00f3 libros fundamentales como <em>Paisajes humanos de mi pa\u00eds<\/em>, una intensa cr\u00f3nica po\u00e9tica de Turqu\u00eda. En 1950 recuper\u00f3 la libertad, gracias a una campa\u00f1a internacional en la que participaron, entre otros, Pablo Picasso, Pablo Neruda y Jean-Paul Sartre. Poco despu\u00e9s abandon\u00f3 Turqu\u00eda y pas\u00f3 el resto de su vida en el exilio. Muri\u00f3 en Mosc\u00fa en 1963.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El poeta dec\u00eda que \u201cel m\u00e1s hermoso de los mares es el que a\u00fan no hemos navegado\u201d. Su obra contin\u00faa navegando y es una antorcha que alumbra caminos contra los verdugos, contra la tiran\u00eda. \u201cHay hombres que saben de memoria el nombre de cada estrella, \/ yo, el de las nostalgias. \/ He dormido en las c\u00e1rceles y en los grandes hoteles. \/ He pasado hambre. Casi no existe plato que no haya probado \/ incluido el de la huelga de hambre\u201d, dicen algunos versos de su <em>Autobiograf\u00eda<\/em>, escrita en Berl\u00edn Oriental, en 1961.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hikmet y Fu\u010d\u00edk representan la misma idea de combatir las censuras, de cantar pese a estar sangrando, de poner en su sitio a los que encarcelan las palabras. Su actitud era (y sigue siendo) un ejemplo de resistencia f\u00edsica y moral. Uno, entre rejas tantos a\u00f1os, escribi\u00f3 pese a la vigilancia acosadora. El periodista lo hizo, adem\u00e1s, contra el tiempo, sin excesos verbales, sin lamentos. Su testamento es un canto, en medio de la tortura, a la belleza.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_87118\" aria-describedby=\"caption-attachment-87118\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-87118\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Kursk.webp\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"451\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-87118\" class=\"wp-caption-text\">Restos del Kursk, submarino nuclear ruso<\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"wordads-ad-wrapper wordads-ad-wrapper--inline\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"wordads-ad\">\n<div class=\"wordads-ad-controls\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Volvamos a Kol\u00e9snikov, oficial del Kursk, tr\u00e1gico submarino nuclear ruso, que una explosi\u00f3n interna lo hundi\u00f3 para siempre en el mar de Barents, el 12 de agosto de 2000. Cuando recuperaron su cad\u00e1ver, se encontr\u00f3 en un bolsillo una nota, dirigida a su esposa: \u201cEst\u00e1 muy oscuro para escribir, pero lo intentar\u00e9 con el tacto. Parece que no tenemos posibilidades, tal vez el 10 o el 20 por ciento. Saludos para todos. No hay que desesperarse\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero la nota m\u00e1s dram\u00e1tica, m\u00e1s intensa y diciente, la escribi\u00f3 otro oficial de ese submarino: <a>\u201cTrece horas, quince minutos. Todo el personal de los compartimentos seis, siete y ocho han pasado al noveno.\u00a0Somos 23. Hemos tomado esta decisi\u00f3n debido al accidente.\u00a0Nadie puede subir a la superficie. Escribo a ciegas\u201d.<\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tienen esas palabras, a m\u00e1s de una exactitud de relojer\u00eda, lo necesario para comunicar un drama. Es una nota m\u00e1s all\u00e1 del testimonio. Es un testamento. La escribi\u00f3 a ciegas y consign\u00f3 lo necesario, sin calificar nada. No hab\u00eda tiempo para adornos ni lamentos.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay tres destinos que se juntan en esta nota. La de un poeta en prisi\u00f3n, la de un periodista encarcelado y condenado despu\u00e9s a muerte por los nazis y la de un tripulante de un submarino nuclear. Escribieron en papelitos, con urgencia, aprovechando cualquier resquicio de la historia que les toc\u00f3 vivir. O padecer. Sin rendirse.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed lo declar\u00f3 Hikmet:<\/span><\/p>\n<div class=\"wp-block-group is-layout-grid wp-container-core-group-is-layout-5a23bf8e wp-block-group-is-layout-grid\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"wp-block-group is-layout-grid wp-container-core-group-is-layout-5a23bf8e wp-block-group-is-layout-grid\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Sin embargo, hemos de seguir viviendo con los de fuera.<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>con los hombres, los animales, los conflictos y los vientos,<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>es decir, con todo el mundo exterior que se halla<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>tras el muro de nuestros sufrimientos;<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>es decir, estemos donde estemos<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>hemos de vivir<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>como si nunca hubi\u00e9semos de morir.<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Velad. Abrid los ojos. Estad alertas.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>(Escrito en Medell\u00edn el 22 de julio de 2026)<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2900 aligncenter\" src=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-40.png?w=526\" sizes=\"auto, (max-width: 526px) 100vw, 526px\" srcset=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-40.png 526w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-40.png?w=88 88w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-40.png?w=176 176w\" alt=\"\" width=\"526\" height=\"899\" data-attachment-id=\"2900\" data-permalink=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/2026\/07\/22\/escribir-a-ciegas-en-un-submarino-en-papelitos-en-la-carcel\/image-644\/\" data-orig-file=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-40.png\" data-orig-size=\"526,899\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-40.png?w=526\" \/><\/span><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"wordads-ad-wrapper wordads-ad-wrapper--gutenberg_rectangle\">\n<div class=\"wordads-ad\">\n<div class=\"wordads-ad-title\" style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/2026\/07\/22\/escribir-a-ciegas-en-un-submarino-en-papelitos-en-la-carcel\/\">Reinaldo Spitaletta<\/a><\/span><\/strong><\/div>\n<div id=\"atatags-370373-6a62158c70f93\" class=\"wordads-ad-content\" style=\"text-align: justify;\" data-ad-height=\"250\" data-ad-width=\"300\"><\/div>\n<div class=\"wordads-ad-controls\" style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHay hombres que saben de memoria el nombre de cada estrella, \/ yo, el de las nostalgias. \/ He dormido en las c\u00e1rceles y en los grandes hoteles. \/ He pasado hambre. 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