{"id":86852,"date":"2026-07-05T20:11:48","date_gmt":"2026-07-05T20:11:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=86852"},"modified":"2026-07-05T20:22:26","modified_gmt":"2026-07-05T20:22:26","slug":"86852","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2026\/07\/05\/86852\/","title":{"rendered":"La aurinegra de aquel \u201cpotrero\u201d de infancia"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>(Cr\u00f3nica con locomotoras, pi\u00f1\u00f3n de oreja y un equipo de f\u00fatbol)<\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\">\n<p><figure id=\"attachment_2800\" aria-describedby=\"caption-attachment-2800\" style=\"width: 325px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2800\" src=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-8.png?w=217\" sizes=\"auto, (max-width: 217px) 100vw, 217px\" srcset=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-8.png 217w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-8.png?w=75 75w\" alt=\"\" width=\"325\" height=\"648\" data-attachment-id=\"2800\" data-permalink=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/2026\/07\/03\/la-aurinegra-de-aquel-potrero-de-infancia\/image-612\/\" data-orig-file=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-8.png\" data-orig-size=\"217,432\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-8.png?w=217\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2800\" class=\"wp-caption-text\">Obdulio Varela, leyenda de Pe\u00f1arol y de la selecci\u00f3n uruguaya.<\/figcaption><\/figure><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"padding-left: 40px;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">N.B. <em>Puede pertenecer al misterio el enamoramiento -el romance- con el f\u00fatbol. En los lejanos sesenta, cuando nos empezamos a apasionar por un equipo de obreros, vagos, malevos y gentes sencillas, como el DIM, tambi\u00e9n surgieron dos amores de infancia: el Independiente de Avellaneda y el Pe\u00f1arol de Montevideo. Claro, eran equipos \u201cde moda\u201d, por haber ganado la Copa Libertadores de Am\u00e9rica. Aqu\u00ed va un relato sobre el Pe\u00f1arol de mi infancia.<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<div class=\"wordads-ad-wrapper wordads-ad-wrapper--inline\">\n<div class=\"wordads-ad\"><\/div>\n<\/div>\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Creo que la vi por primera vez en la manga<a id=\"_ftnref1\" href=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/2026\/07\/03\/la-aurinegra-de-aquel-potrero-de-infancia\/#_ftn1\">[1]<\/a> que hab\u00eda detr\u00e1s de la escuela Rosal\u00eda Su\u00e1rez. Desde un barranco, no muy alto pero que daba buena divisa, miraba a los muchachos, un poco m\u00e1s grandes que yo, que jugaban a la pelota, con porter\u00edas de piedra y unos sin camisa; los otros, los rivales, con revoltura de colorines en el \u201cuniforme\u201d. Uno ten\u00eda una camiseta amarilla de rayas negras verticales. Se destacaba no solo por su atuendo sino por los esguinces y me parece que, tras cada uno de esos dribles, al dejar regados a sus rivales, se re\u00eda. Vest\u00eda, como lo supe despu\u00e9s, la camiseta del Pe\u00f1arol, un equipo uruguayo que por entonces era muy mentado debido a sus conquistas en la Copa Libertadores de Am\u00e9rica. Lo sab\u00edamos \u2013lo del nombre y los triunfos\u2014 por las noticias que brotaban por un radio Philips cuya usuaria y oyente principal era mam\u00e1.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Son de esas cosas que uno no comprende de inmediato. Y tal vez nunca. No sab\u00eda cu\u00e1l era el encanto de esa casaca que luc\u00eda el \u201cperreador\u201d de bald\u00edo de barrio que en cualquier caso era un goz\u00f3n, se divert\u00eda con sus compa\u00f1eros y no hab\u00eda en \u00e9l burla sobre los rivales aparte de gambetearlos con facilidad y, por qu\u00e9 no, con una suerte de fantas\u00eda o prodigio que me dejaba alelado.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se re\u00eda sin ofender porque se sab\u00eda due\u00f1o de una facultad. No supe de d\u00f3nde me ven\u00eda aquel obnubilamiento por los colores y dise\u00f1o de la camiseta que pudo ser de popelina o de coleta, nunca se supo, pero que al muchacho le iba bien. D\u00edas despu\u00e9s, y en otra manga, una que quedaba cerca del \u201c\u00e1rbol de los gallinazos\u201d, en rigor, un pi\u00f1\u00f3n de oreja, por el que muchas veces tuve que pasar de ma\u00f1anita para ir a la escuela, vi a otro jugador con la aurinegra, que entonces no sab\u00eda el t\u00e9rmino ni tampoco que se trataba de los colores del Pe\u00f1arol de Montevideo.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me fui volviendo hincha, una designaci\u00f3n que tampoco era de uso en aquellos d\u00edas de descubrimientos, del equipo al que luego supe que lo llamaban los mirasoles y los carboneros. \u00a1Quer\u00eda tener una camiseta como esa! Pas\u00f3 el tiempo, muchos partiditos en potreros, en bald\u00edos, muy cerca de quebradas, en la calle, y nada. Luego, tambi\u00e9n por injerencia de la radio y de vez en cuando de lecturas de ocasi\u00f3n o mejor de hojeadas de peri\u00f3dicos, se me fue transportando el gusto hacia el Independiente de Avellaneda, y todo tambi\u00e9n relacionado con la Copa Libertadores. Un d\u00eda le dije a mam\u00e1 que me consiguiera una camiseta y con los colores escolares le pint\u00e9 en una hoja de cuaderno la del Pe\u00f1arol, o, digamos una aproximaci\u00f3n, un mamarracho simp\u00e1tico que daba cuenta en todo caso de mi obsesi\u00f3n. \u201cVamos a ver\u201d, dijo. Y el asunto se olvid\u00f3. Bueno, no del todo. Yo segu\u00eda con mis ganas y ansiedades en reserva.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ella, que ten\u00eda una m\u00e1quina de coser Wheeler &amp; Wilson, que romp\u00eda agujas y se enredaba a cada momento, un d\u00eda compr\u00f3 varios kilos de retazos y entre la miscel\u00e1nea lleg\u00f3 una tela amarilla. Cort\u00f3 la camiseta y me la hizo, pero sin las rayas negras. El desconsuelo fue mayor. Pens\u00e9 que hubiera sido m\u00e1s reparador si no hubiera hecho nada. Era una camisetica desmirriada, sin gracia, de tela ordinaria, a la que no le hice ninguna fiesta y m\u00e1s bien la dej\u00e9 olvidada sin esperanzas de lucirla en ninguna faena de pelota. De s\u00fabito tuve la idea de pintarle listones negros, pero abandon\u00e9 de inmediato la improvisaci\u00f3n y la camiseta en los guardarropas se envejeci\u00f3 y no supe o ya no me acuerdo cu\u00e1l fue su final. Nada raro que se hubiera utilizado para limpiar el <em>poyo<\/em> de la cocina.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s tarde, cuando empec\u00e9 a escuchar comentaristas de f\u00fatbol de afuera, supe que el Pe\u00f1arol ten\u00eda esa camiseta por los colores de una locomotora Rocket, inglesa, que estaba pintada de amarillo y negro. El equipo estaba asociado a los ferrocarrileros. No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo pas\u00f3 y me olvid\u00e9 de la casaca uruguaya, es m\u00e1s, me estaba gustando m\u00e1s la del Independiente de la industrial Avellaneda.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero en la adolescencia, cuando entr\u00e9 a un equipo de ascenso, patrocinado por una empresa de calzado, en Bello, el empresario decidi\u00f3 que deb\u00edamos jugar con la aurinegra, la del Pe\u00f1arol, y entonces record\u00e9 los d\u00edas en que mam\u00e1 no pudo confeccionarme una parecida y a los muchachos que jam\u00e1s volv\u00ed a ver, que la luc\u00edan en aquellos cotejos sin pretensiones en mangas que ya no son. Tampoco existe el descomunal pi\u00f1\u00f3n ni sus \u201cgoleros\u201d. Y en esa zona, todo est\u00e1 sembrado de casas y edificios de desconsolado dise\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el Pe\u00f1arol, que ya poco me dice, jugaron Obdulio Varela, Juan Alberto Schiaffino y Alcides Ghiggia, figuras heroicas del Maracanazo. El pi\u00f1\u00f3n de oreja, con sus gallinazos ma\u00f1aneros y del atardecer, es cada vez un recuerdo m\u00e1s borroso y la escuelita ya no est\u00e1. A veces, no s\u00e9 por qu\u00e9, siento una vibraci\u00f3n interior cuando me llega de improviso la imagen de una camiseta amarillinegra, la misma que ten\u00eda puesta cuando en el equipo de la empresa de calzado marqu\u00e9 un gol de chilena, que de nada sirvi\u00f3 porque no clasificamos a la final.<\/span><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"_ftn1\" href=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/2026\/07\/03\/la-aurinegra-de-aquel-potrero-de-infancia\/#_ftnref1\">[1]<\/a> Manga, en algunas partes de Colombia, se denomina a los solares, bald\u00edos o canchas naturales para jugar a la pelota. Especie de potrero.<\/span><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: left;\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\">\n<p><figure id=\"attachment_2801\" aria-describedby=\"caption-attachment-2801\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2801\" src=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-9.png?w=1024\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" srcset=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-9.png?w=1024 1024w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-9.png?w=150 150w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-9.png?w=300 300w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-9.png?w=768 768w, https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-9.png 1200w\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"424\" data-attachment-id=\"2801\" data-permalink=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/2026\/07\/03\/la-aurinegra-de-aquel-potrero-de-infancia\/image-613\/\" data-orig-file=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-9.png\" data-orig-size=\"1200,1200\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;,&quot;alt&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"image\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-9.png?w=750\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2801\" class=\"wp-caption-text\">Camiseta del Pe\u00f1arol<\/figcaption><\/figure><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/2026\/07\/03\/la-aurinegra-de-aquel-potrero-de-infancia\/\">Reinaldo Spitaletta,<\/a> \u00a028-V-2019<a id=\"_ftn1\" href=\"https:\/\/reinaldospitaletta.wordpress.com\/2026\/07\/03\/la-aurinegra-de-aquel-potrero-de-infancia\/#_ftnref1\"><\/a><\/span><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Cr&oacute;nica con locomotoras, pi&ntilde;&oacute;n de oreja y un equipo de f&uacute;tbol) N.B. 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