{"id":86746,"date":"2026-06-23T16:35:37","date_gmt":"2026-06-23T16:35:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=86746"},"modified":"2026-06-23T16:45:31","modified_gmt":"2026-06-23T16:45:31","slug":"86746","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2026\/06\/23\/86746\/","title":{"rendered":"Colombia: Mariposas amarillas* sobre un campo minado"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong><a href=\"https:\/\/open.substack.com\/pub\/faustotounsi\/p\/colombie-papillons-jaunes-sur-un\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Los asteriscos remiten a notas del editor al final de la p\u00e1gina.<\/span><\/em><\/a><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tras haber caminado por todos los desfiladeros del insulto gratuito, de la propaganda negra (sin connotaciones racistas) y de una marat\u00f3n de acusaciones mutuas; con adhesiones, declaraciones de \u201cprincipio\u201d, con una borrasca de amenazas y de visiones futuristas en bolas de cristal; despu\u00e9s de tantos pron\u00f3sticos brujeriles y de desesperados aullidos de gur\u00fas de la politiquer\u00eda, es hora de volver a pensar (qu\u00e9 atrevimiento en estos tiempos de emoticones y emotividades irritadas) en qu\u00e9 consiste esa vaina compleja \u2014y hasta folcl\u00f3rica\u2014 de \u201cser colombiano\u201d.<\/span><\/p>\n<div class=\"image2-inset\">\n<figure style=\"width: 707px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"sizing-normal\" title=\"Pintura enmarcada que representa a un hombre mayor vestido con ruana y sombrero caminando por un valle monta\u00f1oso. Est\u00e1 rodeado de numerosas mariposas amarillas. Al fondo, siluetas armadas se enfrentan entre la bruma, mientras un peque\u00f1o pueblo aparece a la derecha. El paisaje muestra huellas de destrucci\u00f3n, con escombros y vegetaci\u00f3n en primer plano.\" src=\"https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!RZrX!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F40eaa995-5a92-41d9-8a72-ad275ce32fe6_1024x559.jpeg\" sizes=\"auto, 100vw\" srcset=\"https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!RZrX!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F40eaa995-5a92-41d9-8a72-ad275ce32fe6_1024x559.jpeg 424w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!RZrX!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F40eaa995-5a92-41d9-8a72-ad275ce32fe6_1024x559.jpeg 848w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!RZrX!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F40eaa995-5a92-41d9-8a72-ad275ce32fe6_1024x559.jpeg 1272w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!RZrX!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F40eaa995-5a92-41d9-8a72-ad275ce32fe6_1024x559.jpeg 1456w\" alt=\"Pintura enmarcada que representa a un hombre mayor vestido con ruana y sombrero caminando por un valle monta\u00f1oso. 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A su alrededor, una nube de mariposas amarillas ilumina la escena, en contraste con las siluetas armadas, las ruinas y las monta\u00f1as sombr\u00edas.<\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"image-link-expand\">\n<div class=\"pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay m\u00faltiples maneras, violentas y pac\u00edficas, de ser colombiano. En un tiempo era sin\u00f3nimo de poes\u00eda. En otro, de gentes de buen hablar. Tambi\u00e9n hubo \u00e9pocas de un pa\u00eds que pod\u00eda definir sus credos pol\u00edticos a machetazos, cuchillo y escopeta \u201cventiada\u201d, como lo describe, por ejemplo,\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/rbmam.janium.net\/janium-bin\/detalle.pl?Id=20260623073751\">Gaspar Chaverra en\u00a0<\/a><\/strong><em><strong><a href=\"https:\/\/rbmam.janium.net\/janium-bin\/detalle.pl?Id=20260623073751\">El camino de Palonegro<\/a><\/strong><\/em>. O de otra manera, menos escabrosa, como lo declara un personaje de\u00a0<em><strong><a href=\"https:\/\/fr.scribd.com\/doc\/200300127\/Jorge-Luis-Borges-Ulrica\">Ulrica<\/a><\/strong><\/em>, un cuento de Borges: \u201cser colombiano es un acto de fe\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 importancia tiene definir qu\u00e9 es ser colombiano? La respuesta podr\u00eda ensayarse, aunque siempre sea una aproximaci\u00f3n, desde la perspectiva de un hombre que camina por una llanura envuelto en nubes de mariposas amarillas. O como en una novela de la selva, de los genocidios, de la sangre que tuvo tambi\u00e9n el color del caucho: es jugarse la existencia al azar y caer en las rapaces garras de la violencia. La par\u00e1bola de Arturo Cova* es, tambi\u00e9n, una forma de ser colombiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En estos \u00faltimos meses y en particular cuando la campa\u00f1a electoral entr\u00f3 en \u201ctierra derecha\u201d, se apel\u00f3, como en los momentos culminantes de un bazar de ebrios, a la vulgaridad y las amenazas. Tal vez se deba a la presencia de \u201cgenes\u201d sociales, a herencias de sangre o de la historia, que se reactivan en jornadas de comicios. Por doquier se escucharon los gritos de \u201cdestripamiento\u201d, y cualquiera pudo evocar aquellas tripas al viento que iban dejando, en una carnicer\u00eda sin nombre, los liberales de Uribe Uribe frente a las tropas oficiales del gobierno conservador durante la Guerra de los Mil D\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No s\u00e9 qui\u00e9n gan\u00f3 las elecciones (esta columna se escribe el s\u00e1bado por la noche), pero la crispaci\u00f3n que hubo hasta la v\u00edspera hac\u00eda pensar que camin\u00e1bamos sobre el filo de la navaja. El mayor temor, en todo caso, era que triunfara la sinraz\u00f3n fascista, el payaso de la \u201cmotosierra\u201d (a lo Milei), que se cuid\u00f3 muy bien de no mencionar ese artefacto, convertido en Colombia en s\u00edmbolo de la barbarie. Hasta la v\u00edspera electoral, y seg\u00fan iban llegando \u201cnoticias\u201d en redes, hab\u00eda disputas familiares, insultos entre primos, desbandadas alrededor de las herencias y descalificaciones de todo tipo. Hijueputazos con todas las ganas. Se dice que hubo un\u00a0<em>remake\u00a0<\/em>de Ca\u00edn y Abel.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pudieran ser todas estas calamidades \u2014que de su condici\u00f3n tr\u00e1gica transitan hacia lo c\u00f3mico cuando no a lo rid\u00edculo\u2014 otra particularidad de eso que llamamos \u201cser colombiano\u201d. Que puede ser, por qu\u00e9 no, una desaz\u00f3n suprema. O una herencia de sangre derramada a machete, a bala, a punta de \u201cescopeteros\u201d, \u201cp\u00e1jaros\u201d, \u201cchulavitas\u201d, \u201cparacos\u201d y \u201cguerrillos\u201d*. Ah, y tambi\u00e9n de ciertos dirigentes pol\u00edticos. Puede ser \u2014como lo es\u2014 un pa\u00eds de asesinos, pero, a la vez, de juglares, de pintores, de sembradores (desde ma\u00edz hasta coca), de muchachas que hace a\u00f1os fueron capaces de rebelarse, en medio del dominio eclesi\u00e1stico y de las \u00e9lites \u201cpaternalistas\u201d, y realizar una formidable huelga de se\u00f1oritas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Parece, y la historia es maestra en esos hallazgos, que ser colombiano es pertenecer al odio (y aqu\u00ed podr\u00edamos evocar una novela de\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/repositorio.unal.edu.co\/items\/2149d770-bdc5-4138-9292-d033ae6e0874\">Osorio Lizarazo<\/a><\/strong>). Si a la vista de tantos conflictos violentos se suscribe la paz, no faltan quienes desean hacerla trizas. Y si alguien, aunque no sea dirigente pol\u00edtico ni politiquero, se atreve a decir que somos el resultado de no haber tenido nunca una reforma agraria, reaparece la costumbre de\u00a0<em>macartizar<\/em>\u00a0a quienes dicen que \u201cla tierra es para el que la trabaja\u201d. Entonces, y no solo con palabras, se proclama: \u201c\u00a1ojo, son comunistas!\u201d. Y tampoco han faltado los \u201cborradores\u201d de gente que enarbola las banderas de la justicia, la equidad y la vida digna para todos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ser colombiano es pertenecer m\u00e1s a la guerra que a la convivencia pac\u00edfica. Y podemos tener m\u00e1s presentes las sangres bandoleras, estar m\u00e1s emparentados con Sangrenegra, Desquite y Efra\u00edn Gonz\u00e1lez (el Sietecolores), que con Gait\u00e1n, Garc\u00eda M\u00e1rquez, Jorge Isaacs, Porfirio Barba Jacob o don Tom\u00e1s Carrasquilla*.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfAlguna aberraci\u00f3n hist\u00f3rica? Nos parecemos m\u00e1s a un matadero que a una huerta. \u00bfAcaso ser colombiano significa sentir m\u00e1s apego por los \u201cdestripaderos\u201d y \u201ccasas de pique\u201d* que por los centros del saber?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La v\u00edspera de elecciones (no hab\u00eda noche serena ni nada parecido) hab\u00eda una tensi\u00f3n infinita. M\u00e1s que el p\u00e9ndulo de Foucault se sent\u00eda la tortura kafkiana de estampar con agujas una sentencia en la espalda del condenado.<\/span><\/p>\n<p class=\"header-anchor-post\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><em><strong>Notas del editor para lectores ignorantes de la historia colombiana<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<div class=\"pencraft pc-display-flex pc-alignItems-center pc-position-absolute pc-reset header-anchor-parent\">\n<div class=\"pencraft pc-display-contents pc-reset pubTheme-yiXxQA\"><\/div>\n<\/div>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">* Las \u201c<strong>mariposas amarillas<\/strong>\u201d son el s\u00edmbolo m\u00e1s famoso del realismo m\u00e1gico, inmortalizadas por el escritor colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez en su novela\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>. En la obra, estas mariposas anunciaban el amor prohibido y la presencia del personaje Mauricio Babilonia, pero tambi\u00e9n terminaron representando una especie de destino tr\u00e1gico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">*A<strong>rturo Cova<\/strong>\u00a0y su amante Alicia son personajes de la novela\u00a0<em><strong>La vor\u00e1gine,\u00a0<\/strong><\/em>de Jos\u00e9 Esutasio Rivera (1924) que se fugan a la selva amaz\u00f3nica. A trav\u00e9s de ellos, Rivera expone la situaci\u00f3n de colonos e ind\u00edgenas, maltratados y sometidos a un trato deshumano por sus patrones durante la fiebre del caucho, a fines del siglo XIX y comienzos del XX.\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/tlaxcalanet.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/la-voragine-con-prologos.pdf\">Descargar libro<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>* Escopeteros :\u00a0<\/strong>Grupo armado campesino formado en 1977 en Puerto Triunfo (Antioquia) para resistir las extorsiones de las FARC. Dirigidos por Ram\u00f3n Isaza, son considerados uno de los precursores del paramilitarismo en Colombia. Financiados por ganaderos y terratenientes, contaron con la complacencia de las fuerzas del orden y dieron origen a las Autodefensas del Magdalena Medio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>P\u00e1jaros :\u00a0<\/strong>Grupo paramilitar conservador activo durante\u00a0<em>La Violencia<\/em>\u00a0(d\u00e9cadas de 1940-1950), especialmente en los departamentos de Valle del Cauca y Cauca. Organizados por terratenientes para proteger sus bienes y atacar a las poblaciones liberales, constituyen una de las primeras formas de paramilitarismo en Colombia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Chulavitas :\u00a0<\/strong>Grupo paramilitar conservador al servicio del gobierno colombiano durante\u00a0<em>La Violencia<\/em>\u00a0(aproximadamente 1948-1958). Actuando como polic\u00eda secreta y agentes del terror para el Partido Conservador, fueron financiados y apoyados por el gobierno. Su nombre proviene de la vereda Chulavita, en el municipio de Boavita (Boyac\u00e1), de donde era originaria la mayor\u00eda de sus miembros. Combatieron a los insurgentes liberales (\u201dcachiporros\u201d) y a los comunistas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Paracos :\u00a0<\/strong>T\u00e9rmino coloquial para designar a los miembros de los grupos paramilitares, en particular los de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), activas entre 1997 y 2006. Derivado de \u201cparamilitares\u201d o \u201cparas\u201d, estos grupos de extrema derecha, algunos surgidos de los escopeteros y financiados por el narcotr\u00e1fico, lucharon contra las guerrillas de izquierda (FARC, ELN) mientras comet\u00edan numerosas atrocidades contra civiles. Hoy en d\u00eda, el t\u00e9rmino puede designar a los herederos de estos grupos criminales, como el Clan del Golfo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Guerrillos :\u00a0<\/strong>Diminutivo o variante familiar de \u201cguerrilleros\u201d. Designa a los combatientes de las guerrillas de izquierda, principalmente las FARC y el ELN. El t\u00e9rmino subraya su oposici\u00f3n hist\u00f3rica a los grupos paramilitares de extrema derecha en el marco del conflicto armado colombiano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">*\u00a0<strong>Sangrenegra, Desquite y Efra\u00edn Gonz\u00e1lez<\/strong>\u00a0\u2014alias\u00a0<strong>el Sietecolores<\/strong>\u2014 son nombres ligados al\u00a0<strong>bandolerismo rural de La Violencia<\/strong>, ese per\u00edodo de guerra partidista, venganzas locales y descomposici\u00f3n social que atraves\u00f3 Colombia entre mediados de los a\u00f1os cuarenta y los sesenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sangrenegra<\/strong>\u00a0era el alias de\u00a0<strong>Jacinto Cruz Usma<\/strong>, nacido en Santa Isabel, Tolima. Fue un guerrillero liberal que deriv\u00f3 en bandolero, c\u00e9lebre por su extrema crueldad y por actuar sobre todo en zonas del Tolima, Quind\u00edo y Valle del Cauca. Su figura condens\u00f3 el paso de la violencia partidista \u2014liberales contra conservadores\u2014 a una violencia m\u00e1s aut\u00f3noma, vengativa y criminalizada. Muri\u00f3 en 1964 en una operaci\u00f3n de la fuerza p\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Desquite<\/strong>\u00a0era\u00a0<strong>Jos\u00e9 William Aranguren<\/strong>, tambi\u00e9n conocido como\u00a0<em>Capit\u00e1n Desquite<\/em>\u00a0o\u00a0<em>Capit\u00e1n Venganza<\/em>. Nacido en Rovira, Tolima, fue otro bandolero de La Violencia, activo en Tolima, Caldas y Cundinamarca. Su apodo ya dice mucho: encarnaba la l\u00f3gica de la revancha, del ajuste de cuentas, del \u201cdesquite\u201d frente a agravios reales o imaginados. Se le atribuyeron emboscadas, secuestros, asesinatos y masacres, entre ellas la de La Italia, en Caldas. Muri\u00f3 en 1964 en Venadillo, Tolima.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Efra\u00edn Gonz\u00e1lez<\/strong>, alias\u00a0<strong>el Sietecolores<\/strong>, fue un bandolero conservador, a diferencia de Sangrenegra y Desquite, m\u00e1s asociados al campo liberal. Nacido en Santander, pero muy vinculado al Quind\u00edo y a la regi\u00f3n cafetera, se convirti\u00f3 en una figura casi m\u00edtica: para unos, asesino feroz; para otros, rebelde campesino perseguido; para muchos, una mezcla perturbadora de ambos. Muri\u00f3 en Bogot\u00e1 en 1965, en un operativo militar de gran escala. Su caso ha sido estudiado como ejemplo de c\u00f3mo el bandolero pod\u00eda convertirse, en la memoria popular, en monstruo, m\u00e1rtir o h\u00e9roe ambiguo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Jorge Isaacs, Porfirio Barba Jacob y Tom\u00e1s Carrasquilla<\/strong>\u00a0son tres figuras centrales de la literatura colombiana, asociadas a una Colombia culta, letrada y can\u00f3nica, muy distinta de la Colombia rural y violenta evocada por Sangrenegra, Desquite o el Sietecolores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Jorge Isaacs<\/strong>\u00a0fue un escritor y pol\u00edtico colombiano del siglo XIX, nacido en Cali en 1837. Es recordado sobre todo por\u00a0<em><strong>Mar\u00eda<\/strong><\/em>, publicada en 1867, una de las grandes novelas rom\u00e1nticas de Am\u00e9rica Latina. La obra transcurre en el Valle del Cauca y construye una imagen sentimental, aristocr\u00e1tica y nost\u00e1lgica del mundo rural colombiano. Isaacs tambi\u00e9n particip\u00f3 en la vida pol\u00edtica y militar de su tiempo, pero su nombre qued\u00f3 ligado principalmente a esa novela, que durante d\u00e9cadas fue casi un emblema escolar de la literatura nacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Porfirio Barba Jacob<\/strong>\u00a0fue el seud\u00f3nimo de\u00a0<strong>Miguel \u00c1ngel Osorio Ben\u00edtez<\/strong>, poeta colombiano nacido en Santa Rosa de Osos, Antioquia, en 1883. Fue una figura errante, bohemia, pol\u00e9mica y modernista, que vivi\u00f3 en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. Su poes\u00eda tiene un tono intenso, musical, melanc\u00f3lico y a menudo desgarrado, marcado por el exilio, el deseo, la muerte y la marginalidad. Entre sus poemas m\u00e1s conocidos est\u00e1n\u00a0<strong>\u201cCanci\u00f3n de la vida profunda\u201d<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>\u201cFuturo\u201d<\/strong>. Es una figura muy distinta a Isaacs: menos patriarcal y m\u00e1s maldita, m\u00e1s nocturna, m\u00e1s cosmopolita.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Tom\u00e1s Carrasquilla<\/strong>\u00a0fue un narrador antioque\u00f1o nacido en Santo Domingo, Antioquia, en 1858. Se le considera uno de los grandes prosistas colombianos de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Su obra retrata con iron\u00eda, detalle y gran o\u00eddo popular la vida antioque\u00f1a: sus pueblos, familias, hablas, jerarqu\u00edas sociales, beater\u00edas, ambiciones y contradicciones. Entre sus libros m\u00e1s conocidos est\u00e1n\u00a0<em><strong>Frutos de mi tierra<\/strong><\/em>,\u00a0<em><strong>La marquesa de Yolomb\u00f3<\/strong><\/em>\u00a0y\u00a0<em><strong>Hace tiempos<\/strong><\/em>. El \u201cdon\u201d subraya justamente esa imagen de escritor cl\u00e1sico, respetado, casi patriarcal dentro de la tradici\u00f3n literaria colombiana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Isaacs, Barba Jacob y Carrasquilla representan distintas zonas de la\u00a0<strong>Colombia literaria<\/strong>: el romanticismo del Valle del Cauca, la poes\u00eda modernista y errante, y el realismo regional antioque\u00f1o. Por eso contrastan tan fuertemente con los nombres de los bandoleros de La Violencia: unos pertenecen al canon cultural; los otros, al imaginario sangriento y popular de la guerra rural.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">*<strong>\u00a0Casas de pique<\/strong>\u00a0: La expresi\u00f3n designa en Colombia lugares utilizados por grupos criminales para torturar, asesinar y\u00a0<strong>desmembrar<\/strong>\u00a0a personas, con el fin de hacer desaparecer sus cuerpos m\u00e1s f\u00e1cilmente. El t\u00e9rmino \u201cpique\u201d hace referencia a la acci\u00f3n de \u201cpicar\u201d o \u201ctrocear\u201d, como si se tratara de carne. Estas \u201ccasas del horror\u201d han sido documentadas especialmente en Buenaventura y Tumaco, en el Pac\u00edfico colombiano, a partir de 2014, as\u00ed como en Medell\u00edn y Bogot\u00e1. M\u00e1s all\u00e1 del asesinato, esta pr\u00e1ctica responde a una l\u00f3gica de\u00a0<strong>terror colectivo<\/strong>\u00a0: los grupos criminales (paramilitares, bandas narcotraficantes) env\u00edan as\u00ed un mensaje a la comunidad y a sus rivales, asegur\u00e1ndose de que los ruidos de la tortura sean escuchados por todo el vecindario. El desmembramiento es tambi\u00e9n una manera de borrar la identidad de la v\u00edctima y de reducir las pruebas. Esta macabra pr\u00e1ctica ha sido exportada por pandillas colombianas a Chile en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<div class=\"captioned-image-container\">\n<figure>\n<div class=\"image2-inset\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><picture><source srcset=\"https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!VB1f!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc99b9951-a5d0-42d1-95fc-75d0a75b3116_1024x559.jpeg 424w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!VB1f!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc99b9951-a5d0-42d1-95fc-75d0a75b3116_1024x559.jpeg 848w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!VB1f!,w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc99b9951-a5d0-42d1-95fc-75d0a75b3116_1024x559.jpeg 1272w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!VB1f!,w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc99b9951-a5d0-42d1-95fc-75d0a75b3116_1024x559.jpeg 1456w\" type=\"image\/webp\" sizes=\"100vw\" \/><\/picture><\/span><\/span><\/p>\n<figure style=\"width: 636px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"sizing-normal\" title=\"Pintura enmarcada que muestra una escena simb\u00f3lica en un paisaje monta\u00f1oso colombiano. En el centro, una estatua del Pensador sostiene un cr\u00e1neo en la mano, rodeada de mariposas amarillas. A la izquierda aparecen bailarines con trajes tradicionales y un m\u00fasico con acorde\u00f3n cerca de un \u00e1rbol. A la derecha, grupos de personas se re\u00fanen cerca de un pueblo, algunas sosteniendo pancartas con la palabra \u00abPaz\u00bb. En la parte superior derecha, un gran texto dice: \u00ab\u00bfSer o no ser colombiano? \u00a1Esa es la cuesti\u00f3n! That\u2019s the question\u00bb. El marco est\u00e1 decorado con motivos tallados, m\u00e1scaras y elementos culturales.\" src=\"https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!VB1f!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc99b9951-a5d0-42d1-95fc-75d0a75b3116_1024x559.jpeg\" sizes=\"auto, 100vw\" srcset=\"https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!VB1f!,w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc99b9951-a5d0-42d1-95fc-75d0a75b3116_1024x559.jpeg 424w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!VB1f!,w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc99b9951-a5d0-42d1-95fc-75d0a75b3116_1024x559.jpeg 848w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!VB1f!,w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc99b9951-a5d0-42d1-95fc-75d0a75b3116_1024x559.jpeg 1272w, https:\/\/substackcdn.com\/image\/fetch\/$s_!VB1f!,w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep\/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fc99b9951-a5d0-42d1-95fc-75d0a75b3116_1024x559.jpeg 1456w\" alt=\"Pintura enmarcada que muestra una escena simb\u00f3lica en un paisaje monta\u00f1oso colombiano. 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Y podemos tener m\u00e1s presentes las sangres bandoleras, estar m\u00e1s emparentados con Sangrenegra, Desquite y Efra\u00edn Gonz\u00e1lez (el Sietecolores), que con Gait\u00e1n, Garc\u00eda M\u00e1rquez, Jorge Isaacs, Porfirio Barba Jacob o don Tom\u00e1s Carrasquilla<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":86747,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[14145,519,31377],"coauthors":[265],"class_list":["post-86746","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culture","tag-colombia-2","tag-reinaldo-spitaletta","tag-ser-colombiano"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86746","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86746"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86746\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":86753,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86746\/revisions\/86753"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/86747"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86746"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=86746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}