{"id":86710,"date":"2026-06-21T15:09:15","date_gmt":"2026-06-21T15:09:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=86710"},"modified":"2026-06-20T21:59:38","modified_gmt":"2026-06-20T21:59:38","slug":"86710","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2026\/06\/21\/86710\/","title":{"rendered":"En Colombia la motosierra no es un s\u00edmbolo neoliberal, ha sido un instrumento de muerte y terror"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A menudo se dice que el programa de \u201cLa Patria Milagro\u201d del candidato de la extrema derecha en Colombia es una copia del de Javier Milei en la Argentina, y por eso se pueden identificar con un mismo s\u00edmbolo distintivo, usado como met\u00e1fora, el de la motosierra. Esa es una comparaci\u00f3n superficial, que no va al fondo del asunto, un asunto de suma gravedad: mientras que el buf\u00f3n argentino emple\u00f3 el t\u00e9rmino motosierra como s\u00edmbolo de su campa\u00f1a de desmantelamiento de gran parte del Estado, para significar que iba a destruir y arrasar con todo aquello que considerara innecesario dentro del aparato p\u00fablico, inscrito en su perspectiva libertaria, en lo que se incluyen educaci\u00f3n, salud, cultura, ciencia\u2026, en el caso colombiano tambi\u00e9n se anuncia la privatizaci\u00f3n, mercantilizaci\u00f3n y precarizaci\u00f3n que se est\u00e1 viviendo en Argentina, pero con un elemento adicional, y t\u00edpicamente colombiano, la violencia brutal contra grandes segmentos de la poblaci\u00f3n. Y no estamos hablando solo de la violencia econ\u00f3mica y social que genera el proyecto de la extrema derecha, que se simboliza con una motosierra en el caso de Argentina, y en Colombia \u201cla Patria Milagro\u201d anuncia, sin pelos en la lengua, el despido de 700 mil trabajadores del Estado, eliminar 10 ministerios y m\u00e1s de un centenar de instituciones p\u00fablicas.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">La motosierra, artefacto de terror<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En Colombia, debe recordarse un elemento macabro que aconteci\u00f3 hace poco tiempo, tan poco que est\u00e1 viva y fresca la crueldad de lo que realizaron los paramilitares. En concreto, cuando en este pa\u00eds se menciona la motosierra no se est\u00e1 haciendo referencia a un s\u00edmbolo o a una met\u00e1fora, empleada para enfatizar el car\u00e1cter destructivo del proyecto seudolibertario en t\u00e9rminos sociales, econ\u00f3micos y culturales, sino que se alude a un instrumento de trabajo que fue convertido, por parte de las bandas paramilitares, en un artefacto de tortura, dolor y muerte. As\u00ed, a punta de motosierra fueron asesinados miles de colombianos humildes y otros expulsados de sus tierras, cuando, con una sa\u00f1a propia de nazis y sionistas que nos deber\u00eda avergonzar ante el resto del mundo, fueron desmembrados vivos y estando en pleno uso de sus facultades seres humanos y, en algunos casos, para completar la infamia asesina, sus restos fueron lanzados a ca\u00f1os y r\u00edos infestos de cocodrilos, para que no quedaran huellas de las personas que fueron torturadas con crueldad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hoy debe recordarse que la motosierra ha sido empleada en la forma m\u00e1s atroz que pueda imaginarse, no para cortar \u00e1rboles o descuajar monte, sino para desmembrar seres humanos que sufrieron una de las m\u00e1s terribles formas de tortura y muerte. Est\u00e1 claramente establecido el momento y el lugar en que empez\u00f3 a utilizarse la motosierra, en el municipio del Trujillo, Valle del Cauca, en 1990. Un nefasto d\u00eda de ese a\u00f1o, relata una cr\u00f3nica de El Tiempo [que no es precisamente un peri\u00f3dico de izquierda o algo por el estilo]:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cA los Cano Valencia les hab\u00edan llegado rumores de que, en las ver<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">edas de Cristales, Sal\u00f3nica y Playa Alta, en Trujillo, Valle, paramilitares al servicio de los narcotraficantes Henry Loaiza, \u2018el Alacr\u00e1n\u2019,\u00a0y de Diego Montoya, \u2018Don Diego\u2019, descuartizaban gente con <em>motosierras <\/em>y machetes, o la usaban como blanco de tiro, con ayuda de miembros del Ej\u00e9rcito y la Polic\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El 23 de marzo de 1990, los rumores se convirtieron en realidad. Cerca de las 8:00 p.m., en medio de un fuerte aguacero, un grupo de paramilitares y efectivos del Ej\u00e9rcito lleg\u00f3 a La Argelia, la finca de los Cano en La Sonadora, una vereda entre Trujillo y Riofr\u00edo. \u00c1ngela Valencia de Cano, de 70 a\u00f1os, debi\u00f3 soportar, parada en el corredor de su casa, los gritos de dolor de su hijo Jos\u00e9 Dorniel Cano mientras era torturado en la alcoba principal, y ver c\u00f3mo 10 hombres ataban de pies y manos a sus otros dos hijos, Rubielider y Jos\u00e9 Alvem, y a Ricardo Burbano, un trabajador de la finca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sus gritos de misericordia solo obtuvieron como respuesta golpes en la cara. El hombre que la enca\u00f1onaba con una pistola le dio varias veces con la cacha. A Jos\u00e9 Dorniel lo molieron a golpes, le amputaron los dedos y le arrancaron los test\u00edculos con un arp\u00f3n. Cuando estaba al borde de la inconsciencia\u00a0porque no hab\u00edan logrado sacarle informaci\u00f3n, los victimarios dejaron la habitaci\u00f3n y amenazaron con asesinarlos a todos. \u00c1ngela oy\u00f3 tres disparos. Tendida en el corredor, supo que sus hijos estaban muertos. Jos\u00e9 Dorniel se desangr\u00f3. Dej\u00f3 una viuda y siete hu\u00e9rfanos\u201d. [<a href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/archivo\/documento\/CMS-4499485\">Trujillo: una tragedia que no cesa<\/a>, El Tiempo, marzo 9 de 2008].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y Alfredo Molano en una cr\u00f3nica sobre la masacre de Macayepo, perpetrada el 14 de octubre de 2000, escribi\u00f3: \u201cAl contrario de lo que se cree, en Macayepo no hubo una masacre al estilo de la de El Salado o la de Chengue, ejecutadas en la plaza principal y al son de tamboras y vallenatos. Fue una mataz\u00f3n que dejaba cuerpos <em>destrozados con motosierra<\/em> en los caminos a medida que Cadena amasaba su capital con ganado robado. Todo amparado. Todo desfigurado\u201d. [Alfredo Molano, \u201cViaje al pueblo masacrado por los paramilitares\u201d, <em>Soho<\/em>, 22 de abril de 2013. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.soho.co\/historias\/articulo\/viaje-al-pueblo-masacrado-por-los-paramilitares\/30439\/\">Viaje al pueblo masacrado por los paramilitares \u2013 Soho<\/a>].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos dos testimonios indican que ac\u00e1 en Colombia cuando se habla de motosierra no se hace referencia a una met\u00e1fora que alude solo a la destrucci\u00f3n social y econ\u00f3mica de un pa\u00eds que genera el proyecto neoliberal libertario, sino a muerte y, sobre todo, terror, como a puede verse con toda crudeza en la pel\u00edcula <em>Perro como perro<\/em> [2007].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo significativo radica en que quienes han usado la motosierra como \u201cm\u00e1quina de terror\u201d sean los mismos que defendi\u00f3 en sus primeros litigios como abogado el candidato de la extrema derecha y el mismo haya dicho sobre los asesinos de la motosierra que \u201cla \u00fanica paz real fue la de los paramilitares\u201d y los haya adulado porque supuestamente \u201csalvaron a Colombia\u201d.<\/span><\/p>\n<h5><span style=\"font-size: 18pt;\"><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/en-colombia-la-motosierra-no-es-un-simbolo-neoliberal-ha-sido-un-instrumento-de-muerte-y-terror\/\">Lea aqu\u00ed el texto completo<\/a><\/span><\/h5>\n<h5><span style=\"font-size: 18pt;\">Ren\u00e1n Vega Cantor<\/span><\/h5>\n<h5><span style=\"font-size: 18pt;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/en-colombia-la-motosierra-no-es-un-simbolo-neoliberal-ha-sido-un-instrumento-de-muerte-y-terror\/\">Rebeli\u00f3n<\/a>, 20 de junio de 2026<\/span><\/h5>\n<h5><span style=\"font-size: 18pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El terror no es un componente marginal sino estructural del tipo de capitalismo que se ha construido en Colombia y por eso bien lo pudi\u00e9ramos denominar capitalismo motosierrero, al que no le ha faltado el componente neoliberal, que se ha implementado desde hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os. En estos momentos, lo que se plantea es la radicalizaci\u00f3n de la arista econ\u00f3mica y antisocial de la motosierra (y de ah\u00ed la referencia a Javier Milei), pero tambi\u00e9n se enuncia una guerra abierta contra gran parte de la sociedad colombiana, la humilde, la trabajadora, la campesina, la ind\u00edgena, negra y plebeya. <\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":86716,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[31373,29907,31375,31374,1321],"coauthors":[1194],"class_list":["post-86710","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-capitalismo-motosierrero","tag-kariba-colombia-america-latina-abya-yala","tag-la-patria-milagro","tag-motosierra-social-y-economica","tag-renan-vega-cantor"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86710","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86710"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86710\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":86722,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86710\/revisions\/86722"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/86716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86710"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=86710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}