{"id":86434,"date":"2026-06-02T15:33:26","date_gmt":"2026-06-02T15:33:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=86434"},"modified":"2026-06-02T15:43:34","modified_gmt":"2026-06-02T15:43:34","slug":"86434","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2026\/06\/02\/86434\/","title":{"rendered":"La vigencia de Bataille en la psicolog\u00eda del neofascismo actual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tesis sostiene que el fen\u00f3meno reside no s\u00f3lo en la econom\u00eda, sino en una construcci\u00f3n filos\u00f3fica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cEl viejo mundo se muere.<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"font-size: 14pt;\">El nuevo tarda en aparecer.<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"font-size: 14pt;\">Y en este claroscuro surgen<\/span><\/em><br \/>\n<em><span style=\"font-size: 14pt;\">los monstruos\u201d.<\/span><\/em><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(Antonio Gramsci,<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Cuadernos desde la c\u00e1rcel).<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En un ejercicio de curiosidad motivado por el avance de las pol\u00edticas neofascistas, el hallazgo del ensayo de Georges Bataille La estructura psicol\u00f3gica del fascismo en la Feria del Libro ofreci\u00f3 una gu\u00eda te\u00f3rica para abordar las sombras de la ultraderecha contempor\u00e1nea.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El an\u00e1lisis de Bataille, gestado en la convulsionada d\u00e9cada del \u201930 del siglo pasado, trasciende su contexto original para explicar por qu\u00e9, casi un siglo despu\u00e9s, diversos sectores sociales se cristalizan bajo liderazgos carism\u00e1ticos y transgresores. La tesis central sostiene que la clave del fen\u00f3meno no reside \u00fanicamente en la econom\u00eda, sino en una construcci\u00f3n psicol\u00f3gica profunda que moviliza afectos que la racionalidad liberal suele ignorar.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_86445\" aria-describedby=\"caption-attachment-86445\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-86445\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Georges-Bataille-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Georges-Bataille-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Georges-Bataille-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Georges-Bataille-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Georges-Bataille-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Georges-Bataille.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-86445\" class=\"wp-caption-text\">Georges Bataille (1897-1962).Georges Bataille (1897-1962).<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bataille, en 90 p\u00e1ginas, propone una divisi\u00f3n fundamental de la sociedad en dos dimensiones en tensi\u00f3n permanente. Por un lado, la sociedad homog\u00e9nea como el reino de lo \u00fatil basado en la producci\u00f3n, el intercambio calculado teniendo al dinero como su s\u00edmbolo m\u00e1ximo. En este esquema, el individuo es apenas una pieza funcional y productiva. Es un mundo que busca el orden, la conservaci\u00f3n del capital y que, por definici\u00f3n, excluye cualquier forma de exceso o violencia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 80px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Sin embargo, es precisamente en esa exclusi\u00f3n donde el germen del fascismo prospera.<\/em> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, lo heterog\u00e9neo que representa la otredad. Todo aquello que la sociedad productiva rechaza por in\u00fatil, desde los desechos y la basura hasta la locura, lo sagrado y lo er\u00f3tico en el sentido m\u00e1s amplio. Estos elementos provocan reacciones afectivas intensas, se atraen y rechazan a la vez. Es el fascismo, seg\u00fan Bataille, que irrumpe cuando estas fuerzas heterog\u00e9neas quiebran la tediosa homogeneidad social para reorganizar el orden bajo una l\u00f3gica afectiva y violenta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se puede advertir en esta lectura que el discurso (neo) fascista actual se estructura de manera binaria, una lucha m\u00edstica del bien contra el mal. En el escenario argentino, esta dial\u00e9ctica se encarna en las llamadas fuerzas del cielo enfrentadas al maligno en la tierra, al populismo y al kirchnerismo. Aqu\u00ed, es donde la estructura dual de lo heterog\u00e9neo se vuelve evidente. Existe un polo superior (imperativo y puro) representado por el l\u00edder, y un polo inferior (miserable e impuro) donde se arroja y ubica al enemigo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>El l\u00edder, sea la figura hist\u00f3rica del Duce, el F\u00fchrer o las versiones contempor\u00e1neas como Donald Trump o Javier Milei, se presenta como un ser completamente otro, un soberano que rompe la legalidad establecida. Tambi\u00e9n, ejerce una atracci\u00f3n hipn\u00f3tica y m\u00edstica sobre las masas, absorbiendo a la sociedad productiva a trav\u00e9s de una afectividad de corte militar disciplinatorio. Bajo este influjo, el individuo se niega a s\u00ed mismo para convertirse en un instrumento ciego de la voluntad del jefe.<\/em> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el otro extremo, la heterogeneidad baja sirve para proyectar todo lo que la sociedad considera una amenaza, como el migrante, el comunista, el populismo o las diversidades sexuales. Al situar al otro en el terreno de lo irracional y lo impuro, el neofascismo logra desviar la discusi\u00f3n pol\u00edtica hacia fronteras morales e identitarias que no admiten oposici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las lecturas contempor\u00e1neas de intelectuales como Alberto Toscano y Rahel Jaeggi aportan a esta perspectiva. Toscano introduce el concepto de fascismo tard\u00edo, se\u00f1alando que, a diferencia del fascismo hist\u00f3rico que reaccionaba ante amenazas revolucionarias, el actual surge de una nostalgia por la certidumbre y una homogeneizaci\u00f3n disfrazada de diferencia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Por su parte, Jaeggi observa que crisis globales como la pandemia hicieron visibles grietas profundas en el capitalismo. Ante la par\u00e1lisis de la discusi\u00f3n democr\u00e1tica, la cr\u00edtica leg\u00edtima al sistema se mezcla con afectos irracionales y teor\u00edas conspirativas.<\/em> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">G. Bataille advert\u00eda sobre este peligro, cuando la homogeneidad se desintegra, los elementos disociados buscan v\u00e1lvulas de escape en formas imperativas radicales en lugar de salidas emancipadoras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El fen\u00f3meno discursivo adquiere matices distintivos seg\u00fan el continente y su historia. En Am\u00e9rica Latina (Bukele en El Salvador, Kast en Chile o los Bolsonaro en Brasil), el discurso se asienta en una paranoia anticomunista, la lucha contra la ideolog\u00eda de g\u00e9nero, la estigmatizaci\u00f3n del joven marginal y marr\u00f3n, o el pol\u00edtico populista como lo heterog\u00e9neo impuro. <\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En cambio, en Europa y EE UU (Orb\u00e1n, Le Pen o Meloni), el eje es la xenofobia y el racismo, donde el inmigrante, especialmente el musulm\u00e1n, es visto como la amenaza principal a la homogeneidad cultural y \u00e9tnica.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un elemento singular de nuestra era es lo que se denomina el fascismo cosplay. L\u00edderes como Milei o Trump utilizan la iron\u00eda en las redes sociales para desplazar los l\u00edmites de lo que se puede decir. De este modo, el odio circula de manera eficiente bajo la m\u00e1scara de un consumo ir\u00f3nico, permitiendo que ideas radicales penetren en la cultura de masas de forma casi imperceptible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La advertencia de Bataille es clara, si la sociedad se reduce solo a su funci\u00f3n productiva y econ\u00f3mica, se abre el riesgo de que el malestar sea aprovechado por l\u00edderes que prometen una unidad falsa. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Esa unidad se basa en la exclusi\u00f3n s\u00e1dica del otro. El (neo) fascismo no es solo un r\u00e9gimen pol\u00edtico sino una respuesta sociol\u00f3gica y ps\u00edquica con una adhesi\u00f3n afectiva y religiosa de las masas a su l\u00edder.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La cr\u00edtica social hoy tiene la urgencia de abordar estas mediaciones psicol\u00f3gicas para ofrecer alternativas democr\u00e1ticas y constructivas. Es imperativo evitar que los derechos sociales sean sacrificados en el altar de la autoridad absoluta y la discriminaci\u00f3n, comprendiendo que el monstruo que surge en el claroscuro se alimenta de nuestra incapacidad para imaginar un orden que no se base exclusivamente en el c\u00e1lculo, la especulaci\u00f3n y el dinero.\u00a0\u00bb<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Al\u00ed Mustaf\u00e1<\/span><\/h3>\n<h3>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/ta_article\/la-vigencia-de-bataille-en-la-psicologia-del-neofascismo-actual\/\">Tiempo Argentino<\/a>\/ <a href=\"https:\/\/cronicon.net\/wp\/la-vigencia-de-bataille-en-la-psicologia-del-neofascismo-actual\/\">Cronic\u00f3n<\/a>, 31 de mayo\/2 de junio de 2026<\/h3>\n<h3>Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un elemento singular de nuestra era es lo que se denomina el fascismo cosplay. 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La advertencia de Bataille es clara, si la sociedad se reduce solo a su funci\u00f3n productiva y econ\u00f3mica, se abre el riesgo de que el malestar sea aprovechado por l\u00edderes que prometen una unidad falsa.<\/p>\n","protected":false},"author":1753,"featured_media":86446,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[31322,7852,31325,31326,31321,31323,31324],"coauthors":[31320],"class_list":["post-86434","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politique","tag-ali-mustafa","tag-antonio-gramsci","tag-construccion-filosofica","tag-el-duce","tag-extremas-derechas","tag-georges-bataille","tag-psicologia-neofascismo"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86434","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1753"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86434"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86434\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":86454,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86434\/revisions\/86454"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/86446"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86434"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=86434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}