{"id":84717,"date":"2026-02-08T16:11:21","date_gmt":"2026-02-08T16:11:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=84717"},"modified":"2026-02-09T16:58:38","modified_gmt":"2026-02-09T16:58:38","slug":"84717","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2026\/02\/08\/84717\/","title":{"rendered":"Lecciones hist\u00f3ricas del Gobierno Petro<br><i>Libro libre de Beethoven Zuleta Ruiz<\/i>"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Este escrito, reacciona a un momento de la crisis institucional del Estado y la sociedad en Colombia que, seg\u00fan mi trayectoria como ciudadano, califico de excepcional.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Las ideas expuestas para pensar el contexto pol\u00edtico desde \u00e1ngulos y perspectivas abiertas a una conversaci\u00f3n no exclusiva con simpatizantes y militantes del Pacto Hist\u00f3rico y sus aliados, compromete puntos de vista que no son del agrado de los pol\u00edticos tradicionales en cualquiera de sus vertientes.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Est\u00e1n expresados en la consideraci\u00f3n de que existe un asunto excluido de la pol\u00edtica siendo el m\u00e1s esencial e imprescindible: la naturaleza, principio fundamental de la vida, a la cual, reconozco el car\u00e1cter de la tecnolog\u00eda primaria de todas las sociedades humanas.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para comprender lo anterior, es digamos que un imperativo, superar la interpretaci\u00f3n de bando en la pol\u00edtica y aceptar que la sociedad mundial requiere de una pluralidad de interpretaciones, incluidas las que hoy nos dividen en los dos grandes bandos de derechas e izquierdas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero recomponer el accionar pol\u00edtico con perfiles basados en el reconocimiento de la naturaleza como tecnolog\u00eda primaria, probablemente facilite un giro en los pivotes m\u00e1s valorados de la sociedad actual: la econom\u00eda y los partidos amurallados en el Derecho y la pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta cuadratura que ha reclamado ser soporte de los principios de la racionalidad y la l\u00f3gica y, con sus componentes argumentales concebidas como ciencias, han demostrado lo contrario; pese a todos los sufrimientos, se han constituido de hecho en un mecanismo de aherrojamiento de las ciencias, las tecnolog\u00edas, las artes, las humanidades y los saberes en todos sus \u00e1mbitos y, por consecuencia del sistema productivo planetario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La confusi\u00f3n creada con el lugar y el rol de la econom\u00eda centrada en el fortalecimiento de la empresa privada no evidencia resultados comprobables; permite observar la generalizaci\u00f3n de conductas sustentadas en el <em>todo vale<\/em>, en la vulgaridad y la incultura c\u00edvica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al abandonar las reglas biosociales del deber y la responsabilidad cognitiva, reemplaz\u00e1ndolas por normativas acomodadas a intereses de grupos privilegiados, ha hecho que la moral sea usada por las instituciones m\u00e1s como un expediente para juzgar que como un principio transversal de la vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero el desv\u00edo institucional centrado en normas, dise\u00f1adas para inhibir la sociedad, desdibuj\u00f3 el valor de la profesi\u00f3n como detentadora de saber y rigor cognitivo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El sistema de producci\u00f3n de t\u00edtulos acad\u00e9micos, ha agrietado a prestigiosas universidades sumi\u00e9ndolas en las incertidumbres por presiones pol\u00edticas implicadas en el chantaje financiero premeditado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La consigna de Kant la de dejar que los sabios se gobiernen y piensen a s\u00ed mismos, tuvo una prematura muerte; especialmente en los confines de un pa\u00eds como el nuestro, expuesto a las confabulaciones disfrazadas de democracia o investidas de un \u00e1nimo dictatorial, abiertamente contrariado con las libertades propias de los campus cognitivos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La cuesti\u00f3n del deber ser en una sociedad \u2014entre relajada y acongojada por los miedos\u2015 se ha constituido en un relativismo variopinto que pasa por encima de la indigencia y del despojo como si fuera paisaje; y ni siquiera percibe el aire enrarecido ni la molicie mental que campea en la propia piel, en la mirada enceguecida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nada espanta el asombro, porque el asombro escabullido en la ignorancia, ignora la ignominia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde estos lugares desvanecidos en la agon\u00eda de los protagonistas de la pol\u00edtica que han gobernado a Colombia, refulge la confianza en un hombre, el incomprendido Gustavo Petro, su voz solitaria plena de aciertos y equ\u00edvocos, quien con acciones estremeci\u00f3 las instituciones del m\u00e1rmol de Carrara, desminti\u00f3 la imagen de populista propalada por sus adversarios y salpic\u00f3 la elegancia vestida de imposturas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las gram\u00e1ticas y los gram\u00e1ticos forjadores de un Estado hecho en m\u00e1rmol romano, que imaginaron la eternidad de sus actos y omisiones; presienten en la perplejidad del arribo de las otras gram\u00e1ticas de la vida, que nada es eterno en la existencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un repaso de los hechos m\u00e1s notorios con los cuales iniciamos este a\u00f1o 2026, corrobor\u00f3 el despiste mental de gente en Colombia que sin el menor rubor intelectual justificaron la invasi\u00f3n militar de Estados Unidos a Venezuela, calific\u00e1ndola como un gesto inevitable y altruista de defensa y recuperaci\u00f3n de la libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y para sustentar el adefesio, incurrieron en el malentendido que la soberan\u00eda sin libertad es un andrajo. Como si la libertad en sus t\u00e9rminos existenciales pudiera calcularse y medirse, as\u00ed como la Fe o como el libre albedr\u00edo de los nuevos libertarios de la derecha, equiparable a la ley del tali\u00f3n o a la par\u00e1bola del rico epul\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ment\u00eds de que se act\u00faa bajo la presunci\u00f3n de proteger con independencia los principios y criterios jur\u00eddicos del Estado y del bien com\u00fan, cay\u00f3 cuando la denuncia de la amenaza de intervenci\u00f3n del gobierno de Estados Unidos en Venezuela, justificada por los medios de la \u201c<em>derecha ilustrada<\/em>\u201d como una <em>defensa ileg\u00edtima pero necesaria <\/em>de la democracia, tropez\u00f3 con la afirmaci\u00f3n de su principal protagonista, la de que se trataba de recuperar el territorio venezolano como suyo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es decir, <em>la acci\u00f3n de facto <\/em>desminti\u00f3 la intenci\u00f3n \u201cben\u00e9vola\u201d de la acci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y cuando el alegato publicitado de recuperar la soberan\u00eda territorial \u2015as\u00ed fuera falso en su fundamentaci\u00f3n\u2014, indic\u00f3 que lo importante no era el gobierno, sino el petr\u00f3leo; entonces la quejumbrosa cr\u00edtica de los expertos al incumplimiento de las autoridades pol\u00edticas venezolanas de los tratados internacionales, dej\u00f3 a la vista un nuevo estilo de realismo y pragmatismo pol\u00edtico de los halcones del Pent\u00e1gono.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El h\u00e1bito period\u00edstico de narrar sin templanza, deja lecciones, la principal es que sus voces amanecen y anochecen excitando tempestades y borrascas con jergas apasionadas y jeringonzas que dicen no entender lo que <em>el otro <\/em>(el presidente Petro) hace sin consultarle a los amos, a los l\u00edderes del planeta, a los jefes instalados en los partidos pol\u00edticos, en los gremios empresariales, en los estrados judiciales, todos hermanados en una democracia confabulada que se auto\/reproduce en endogamia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u00e1nimo de este escrito no es el de hacer una apolog\u00eda de lo que los detractores le han negado al gobierno del cambio y ocultado a las multitudes. Es su prop\u00f3sito provocar entusiasmo por poner en pr\u00e1ctica otros m\u00e9todos y otras metodolog\u00edas de gobierno que por sus caracter\u00edsticas vanguardistas est\u00e1n evidenciando un nuevo estilo de gobernar, presentado por los publicistas tradicionales como puras improvisaciones del presidente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los vanguardismos del pasado prescindieron de los liderazgos, aunque tuvieron su v\u00ednculo tot\u00e9mico con personajes que teatralizaron sus emociones. Los del ahora consumen sus t\u00f3tems y los recrean sin escarnio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la pol\u00edtica tradicional, los caudillos han sido imprescindibles. El \u00faltimo de los tiranos avejentado igual a \u00e9mulos tribunos envejecidos de nuestra decadente Roma, busca reencarnar en las pieles de p\u00faberes despabilados y anidar en los odios centenarios de genocidios inconclusos y acallados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este escrito plantea a las nuevas vanguardias unos interrogantes, amalgamados en una cr\u00edtica que convoca a tirios y troyanos a repensar la existencia con la pol\u00edtica, pero m\u00e1s probablemente sin ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los liderazgos que se han reclamado indestronables, son expertos en la premonici\u00f3n. Anticipan la continuidad de su poder moldeando al Derecho como una bola de cristal adivinatoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por el Derecho, transformado en <em>ars adivinatoria<\/em>, han llegado al trono de m\u00e1rmol romano, los predestinados desde antes que fueran gestados, engendrados en una matriz nada democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero en los tiempos de la expansi\u00f3n inform\u00e1tica ya son otras las matrices y otros los protagonismos. Porque en la nueva era, el androginismo de la especie humana, parece indicar en los s\u00edntomas de sus amores disidentes que ya no hay lugar para los pares opuestos, para los bipartidismos, ni para los patriarcas ni las matriarcas del oto\u00f1o de la soledad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Todo lo s\u00f3lido se desvanece en el aire<\/em>, es la premonici\u00f3n de un personaje que tambi\u00e9n habl\u00f3 de fantasmas. Ya el tiempo cibern\u00e9tico gira los gradientes geom\u00e9tricos de la monetizaci\u00f3n planetaria a la tierra viva, hacia una s\u00edntesis abisal celeste donde las distinciones no son m\u00e1s que un bostezo prolongado en noches que perdieron su horizonte infernal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Quiz\u00e1s valga revisitar unas frases del escrito de Thomas Mann cuando en sus <em>Consideraciones de un apol\u00edtico<\/em>, dej\u00f3 esbozadas ideas e invitaciones tal vez m\u00e1s comprensibles para estos tiempos de malestar de la especie homo sapiens con nuestra condici\u00f3n de humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cNo! Lo admito, no soy un caballero de la \u00e9poca; tampoco soy un \u00abl\u00edder\u00bb, ni lo quiero ser. No me gustan los \u00abl\u00edderes\u00bb, ni tampoco los \u00abmaestros\u00bb, como por ejemplo los \u00abmaestros de la democracia\u00bb. Pero quienes menos me gustan y a quienes menos aprecio son a esos seres peque\u00f1os, nulos, husmeadores, quienes viven de estar al tanto y de tener pistas, esa ralea de lacayos y criados de librea de la \u00e9poca, que en su trotar marginan al nuevo entre incesantes manifestaciones de desprecio por todos cuantos sean menos m\u00f3viles y listos; as\u00ed como tambi\u00e9n los dandis y hombres a tono con la \u00e9poca, esos <em>swells <\/em>y <em>elegants <\/em>intelectuales que usan las \u00faltimas ideas y frases tal como usan su mon\u00f3culo \u2014por ejemplo \u00abesp\u00edritu\u00bb,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abamor\u00bb, \u00abdemocracia\u00bb\u2014, de modo que hoy en d\u00eda ya resulta dif\u00edcil o\u00edr esta jerga sin repugnancia. Todos estos, tanto los que a\u00fallan como los <em>esnobs<\/em>, gozan de la libertad de su nulidad. No son nada, como he afirmado en el texto, y por lo tanto son totalmente libres de creer y de juzgar, y ello siempre a la \u00faltima hechura y <em>\u00e0 la mode<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los desprecio sinceramente. \u2014\u00bfO es que mi desprecio es solo envidia embozada, ya que no soy part\u00edcipe de su casquivana libertad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero as\u00ed como, en cuanto escritor, me siento en realidad un derivado (naturalmente que no perteneciente) del arte de la narrativa burguesa alemana del siglo XIX, que llega desde Adalbert Stifter hasta el \u00faltimo Fontane; as\u00ed como \u2014seg\u00fan digo\u2014 mis tradiciones e inclinaciones art\u00edsticas apuntan retrospectivamente hacia ese mundo nacional de la maestr\u00eda alemana que me arrebata y fortalece en virtud de una confirmaci\u00f3n idealista de m\u00ed mismo toda vez que entro en contacto con \u00e9l, de ese mismo modo tambi\u00e9n mi centro de gravedad intelectual se encuentra allende la mutaci\u00f3n del siglo. El romanticismo, el nacionalismo, el civismo, la m\u00fasica, el pesimismo, el humor, son elementos atmosf\u00e9ricos de la era ya transcurrida que constituyen, en lo esencial, tambi\u00e9n las componentes impersonales de mi propio ser. Pero es sobre todo un estado an\u00edmico fundamental y una disposici\u00f3n mental, un rasgo de car\u00e1cter, lo que diferencia al siglo XIX, a grandes rasgos, de la centuria precedente y \u2014cosa que se torna cada vez m\u00e1s clara\u2014 tambi\u00e9n del siglo presente. Nietzsche fue quien primero y mejor expres\u00f3 esta diferencia de car\u00e1cter en palabras cr\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abHonesto, pero sombr\u00edo\u00bb es la calificaci\u00f3n que aplica Nietzsche al siglo XIX, en contraposici\u00f3n al siglo XVIII, al cual, aproximadamente lo mismo que Carlyle, considera femenino y mendaz. Sin embargo, este, en su humana sociabilidad, habr\u00eda pose\u00eddo un esp\u00edritu al servicio de lo deseable, desconocido para el siglo XIX. M\u00e1s animal y feo, hasta m\u00e1s plebeyo y precisamente por eso \u00abmejor\u00bb, \u00abm\u00e1s honesto\u00bb que aquel, el siglo XIX ser\u00eda m\u00e1s sumiso a la realidad de toda \u00edndole, m\u00e1s <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">verdadero. Por cierto, que al mismo tiempo ser\u00eda falto de voluntad, triste y oscuramente codicioso, fatalista. No habr\u00eda revelado temor ni respeto ante la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abraz\u00f3n\u00bb ni ante el \u00abcoraz\u00f3n\u00bb y, por intermediaci\u00f3n de Schopenhauer, inclusive redujo la moral a un instinto, m\u00e1s exactamente a la compasi\u00f3n. En su car\u00e1cter cient\u00edfico y despojado de deseos se habr\u00eda liberado de la dominaci\u00f3n de los ideales, buscando instintivamente por doquier teor\u00edas apropiadas para justificar un fatalista sometimiento a los hechos. El siglo XVIII trataba de olvidar cuanto se sabe acerca de la naturaleza del hombre, de adecuarlo a su utop\u00eda. Superficial, blando, humano, entusiasmado por \u00abel hombre\u00bb, utiliz\u00f3 el arte con fines de propaganda de reformas de naturaleza social y pol\u00edtica. En cambio Hegel, con su modo de pensar fatalista, su creencia en la mayor raz\u00f3n del victorioso, su justificaci\u00f3n del \u00abestado\u00bb real (en lugar de la \u00abhumanidad\u00bb, etc.), habr\u00eda significado fundamentalmente una victoria sobre la sensibilidad. Y Nietzsche habla del antirevolucionarismo de Goethe, de su <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abvoluntad de endiosamiento del universo y de la vida, para hallar la paz y la dicha en su intuici\u00f3n y penetraci\u00f3n\u00bb. Su cr\u00edtica, que no est\u00e1 exenta de simpat\u00eda por doquier, se torna extremadamente positiva, circunscribe en verdad la religiosidad de toda una era al circunscribir la naturaleza de Goethe como un fatalismo \u00abcasi\u00bb alegre y confiado \u00abque no se rebela, que no desfallece, que trata de conformar una totalidad a partir de s\u00ed mismo, en la creencia de que solo en la totalidad todo se redime, aparece como bueno y justificado\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84716 size-large\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Portada-Lecciones-Zuleta-1024x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Portada-Lecciones-Zuleta-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Portada-Lecciones-Zuleta-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Portada-Lecciones-Zuleta-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Portada-Lecciones-Zuleta-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\"><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Zuleta-Lecciones-gobierno-Petro.pdf\">Descargar libro<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Beethoven Zuleta Ruiz (Itag\u00fc\u00ed, 1957) es doctor en Etnolog\u00eda y antropolog\u00eda social de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Par\u00eds-Francia y profesor titular jubilado de la Universidad Nacional de Colombia. <\/span><a href=\"mailto:fazuleta@unal.edu.co\"><span style=\"font-size: 14pt;\">fazuleta[at]unal[dot]edu[dot]co<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para remediar las crisis globales: clim\u00e1tica; de transici\u00f3n energ\u00e9tica; de la pobreza y el hambre; de las enfermedades; hay que abocar la crisis de la institucionalidad global que es en suma la crisis del modelo de los estados nacionales; la crisis de los relevos tecnol\u00f3gicos y de la Inteligencia Artificial; y, la crisis de la confianza y de la legalidad en su acepci\u00f3n vital: la existencia. La crisis que engloba y transversaliza a todas estas crisis se resume en una crisis de la raz\u00f3n y de las racionalidades involucrada en una crisis no pronosticada por el siglo XX, crisis espiritual proyectada en las crisis de lo pol\u00edtico y de lo religioso; por tanto, crisis del Alma.<\/p>\n","protected":false},"author":215,"featured_media":84714,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[219],"tags":[30837,14145,3277,5413],"coauthors":[1797],"class_list":["post-84717","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-libros-libres","tag-beethoven-zuleta-ruiz","tag-colombia-2","tag-gustavo-petro","tag-libros-libres"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84717","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/215"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84717"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84717\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":84724,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84717\/revisions\/84724"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/84714"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84717"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=84717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}