{"id":8424,"date":"2019-04-21T01:22:57","date_gmt":"2019-04-21T01:22:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=8424"},"modified":"2019-04-21T01:24:17","modified_gmt":"2019-04-21T01:24:17","slug":"argentinahacia-una-imagen-politica-que-de-cuenta-de-si","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/04\/21\/argentinahacia-una-imagen-politica-que-de-cuenta-de-si\/","title":{"rendered":"Argentina: hacia una imagen pol\u00edtica que d\u00e9 cuenta de s\u00ed"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"profile-avatar u-positionAbsolute alignleft\" src=\"https:\/\/0.academia-photos.com\/8934058\/16245004\/21219575\/s200_lucas.saporosi.jpg\" alt=\"Lucas Saporosi\" width=\"141\" height=\"141\" border=\"0\" \/>El panfleto<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La tarea de indagar en una serie de panfletos y afiches pol\u00edticos contempor\u00e1neos de nuestro pa\u00eds, lleva inscripta una operaci\u00f3n anal\u00edtica en torno a una forma singular de la ret\u00f3rica: la consigna. \u00bfQu\u00e9 es una consigna? Un modo del discurso que opera unilateralmente, conciso y urgente, y que tiene el poder de traducir en <em>signo de agitaci\u00f3n<\/em> un programa pol\u00edtico. Poder de consignaci\u00f3n. El panfleto para la consigna es una zona de vitalidad. La distinci\u00f3n es meramente anal\u00edtica. Courier, al maldecir ese papel -ese veneno impreso-, no hizo m\u00e1s que glorificar un acta de interpelaci\u00f3n. Maldecir, ergo, interpelar. Un veneno que fulmina la inocencia, un riesgo, ante todo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Esa totalidad, panfleto y consigna, tiene, entonces, valencia interpelatoria, obliga a responder y crea las condiciones para un intercambio. <em>Basta ya! Huelga general! A resistir! <\/em>O, simplemente, <em>Unite. <\/em>Una claridad infalible, claro, no podr\u00eda ser de otro modo.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"ox-94f494e2ea-size-full ox-94f494e2ea-wp-image-1298 aligncenter\" src=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/1.-unite.jpg?w=560\" alt=\"1. Unite\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El panfleto aborda en acto, en mano. La prerrogativa cordial se abisma, como el canto de las sirenas, y, acto seguido, la compa\u00f1era le dispara de sus manos, un arma de seducci\u00f3n. Vocifera en la multitud, pero individualiza su (pronta) entrega. A quien lo hace, le evidencia una verdad, un instante de su verdad, y lx obliga a pronunciarse. Le provoca un salto en su convicci\u00f3n, le disloca su confort y le solicita una atenci\u00f3n, casi extranjera. Lx interpela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Existe una\u00a0<em>interpelaci\u00f3n panfletaria<\/em> que\u00a0es producto de un lugar de enunciaci\u00f3n que pretende conversar, pero, sobre todo, pretende invocar, atraer, sin m\u00e1s (ni menos). Una conversaci\u00f3n con una referencia inaugural, un punto de partida. Es un gesto indicativo, \u00ab\u00a0este es el camino correcto\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0no otro\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0no el suyo\u00a0\u00bb, afirma sobre un terreno que la expone, so pena esquiva de no volverse a ver. Es un gesto orientativo, cautivante, genuino. No elude, apunta; no busca buenos modales, sacude; no endulza el o\u00eddo, lo desborda, con datos, consignas y programa.\u00a0\u00a1Desborde, exceso, que m\u00e1s cautivante que eso!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La compa\u00f1era dice \u00ab\u00a0Es por ac\u00e1, no por all\u00e1. Es por ac\u00e1, es por ac\u00e1\u00a0\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero hay algo m\u00e1s. Esa <em>interpelaci\u00f3n panfletaria<\/em>, as\u00ed como indica, tambi\u00e9n objetualiza. Tiende a convertir al otro, bajo discreto encanto, en objeto de persuasi\u00f3n. Tiende, insisto. Opera en un intercambio que lo delimita una zona de previsi\u00f3n. Una garant\u00eda contra lo intempestivo de un encuentro, un resguardo ante el riesgo. En ocasiones, el panfleto tiene todo dicho y, por tanto, prefigura respuestas racionalmente esquivas. Pareciere una imagen que oscila en una dualidad: o convence a los convencidos o insiste en su atracci\u00f3n. La dualidad, digo, puede quitarle su acontecimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfPuede un panfleto contrarrestar este peligro que surge del modo de su interpelaci\u00f3n? \u00bfPuede un panfleto ser no panfletario? \u00bfPuede sostener el gesto indicativo, incisivo, apolog\u00e9tico sin la preexistencia objetualizante de ese otro a quien interpela? Puede que s\u00ed. El panfleto podr\u00eda urgir el camino a tomar y, a la vez, contribuir a crear una reflexi\u00f3n conjunta en el intercambio p\u00fablico, si y solo s\u00ed, evidencia esa limitaci\u00f3n constitutiva. Si y solo si, asume su enunciaci\u00f3n exponiendo este peligro fundante, haci\u00e9ndose cargo de su restricci\u00f3n. Un panfleto reflexivo que interpele a otro y, a la vez, que se interpele a s\u00ed mismo. Un panfleto que d\u00e9 cuenta de s\u00ed y que, m\u00e1s que negarse, se asuma falible y que invoque, m\u00e1s que impere, una reflexi\u00f3n conjunta. Una conversaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Atenta a esta cuesti\u00f3n, la organizaci\u00f3n encauza. Propone un panfleto:<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"ox-94f494e2ea- ox-94f494e2ea-wp-image-1299 aligncenter\" src=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/2.-ella-le-gana.jpg?w=560\" alt=\"2. Ella le gana\" width=\"320\" height=\"293\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ella le gana<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfQui\u00e9n gana? Ella. Una imagen sin nombre pero que todxs conocen, que todxs ven. La consigna ya no es un imperativo, es un sintagma cuya referencia est\u00e1 espectralmente por venir. Una figuraci\u00f3n fantasm\u00e1tica en lo discursivo, mas no en lo visual. Como todo espectro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Esta consigna, entonces, requiere de un intercambio para que ocurra, un cruce verbal, un gesto confabulatorio, una mirada c\u00f3mplice, una escena de contacto con el pasado com\u00fan. El panfleto evidencia a esa conducci\u00f3n triunfante, pero no se la pone en palabra escrita. Se la afirma en una referencia t\u00e1ctica, no t\u00e1cita, visualmente t\u00e1ctica: su imagen, sonriente, a color &#8211; no meramente celeste y blanco- secundada por varones, sus hombres, que, juntos, admira(n) un porvenir, un orden deseado; ella cruza sus manos y sostiene una mirada serena. Ella le gana. As\u00ed, la representaci\u00f3n de la conducci\u00f3n opera en un devenir: ancla y cede, como ciclo vital; sedimenta y desplaza. Y explicita una zona de combate: ganar, vencer, venceremos, no se gana sin confrontaci\u00f3n sobre la arena p\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El panfleto crea entonces las condiciones para una enunciaci\u00f3n y para una escucha; una escena de reconocimiento compartido, que evidencia ese secreto a voces: no s\u00f3lo su candidatura \u2013se da por sentado- sino su triunfo. Un acta impresa que se corre, no mucho, de la l\u00f3gica panfletaria objetualizante y se sumerge, no del todo, en una zona imprevista con el otro. La consigna es una respuesta a una pregunta impl\u00edcita, pero que a\u00fan sostiene esa vocaci\u00f3n correctiva: aclara, responde, asiente. Vuelta hacia s\u00ed, la imagen habla de ella, aunque todav\u00eda limitadamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ella le gana. \u00bfA qui\u00e9n le gana? \u00bfA los varones que secunda? \u00bfA quienes s\u00fabitamente hunden la patria o la matria en las profundidades de la geograf\u00eda neoliberal?<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1300 aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/3.-matria.jpg?w=662\" sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" srcset=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/3.-matria.jpg?w=662 662w, https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/3.-matria.jpg?w=150 150w, https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/3.-matria.jpg?w=300 300w, https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/3.-matria.jpg?w=768 768w, https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/3.-matria.jpg?w=1024 1024w, https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/3.-matria.jpg 1040w\" alt=\"3. 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Frente a ello, una visualidad femenina de conducci\u00f3n, una contracara absolutamente otra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>El afiche- panfleto<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para abjurar tal peligro, se requiere modelar el acto por excelencia de la conducci\u00f3n: sacar del fango y construir una escena de intercambio que pueda liberar una reflexi\u00f3n pol\u00edtica mancomunada, sin objetualizar al otro. Surge, entonces, una pol\u00edtica de la imagen que explicita el antagonismo fundante de nuestra sociedad contempor\u00e1nea: pueblo-oligarqu\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" title=\"\" src=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/4.-nunca-macri.jpg?w=327&amp;h=184\" alt=\"4. Nunca Macri\" width=\"302\" height=\"170\" data-attachment-id=\"1301\" data-orig-file=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/4.-nunca-macri.jpg\" data-orig-size=\"4160,2340\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{\" data-image-title=\"4. Nunca Macri\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/4.-nunca-macri.jpg?w=300\" data-large-file=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/4.-nunca-macri.jpg?w=662\" data-original-width=\"327\" data-original-height=\"184\" \/>\u00a0 <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" title=\"5. Nunca Macri\" src=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/5.-nunca-macri.jpg?w=327&amp;h=184\" alt=\"5. Nunca Macri\" width=\"296\" height=\"167\" data-attachment-id=\"1302\" data-orig-file=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/5.-nunca-macri.jpg\" data-orig-size=\"4160,2340\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{\" data-image-title=\"5. Nunca Macri\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/5.-nunca-macri.jpg?w=300\" data-large-file=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/5.-nunca-macri.jpg?w=662\" data-original-width=\"327\" data-original-height=\"184\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" title=\"6. Nunca Macri\" src=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/6.-nunca-macri.jpg?w=658&amp;h=370\" alt=\"6. Nunca Macri\" width=\"607\" height=\"341\" data-attachment-id=\"1303\" data-orig-file=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/6.-nunca-macri.jpg\" data-orig-size=\"4160,2340\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{\" data-image-title=\"6. Nunca Macri\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/6.-nunca-macri.jpg?w=300\" data-large-file=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/6.-nunca-macri.jpg?w=662\" data-original-width=\"658\" data-original-height=\"370\" \/> <span style=\"font-size: 12pt;\">En este caso, el acta de impresi\u00f3n es un afiche, no un panfleto, que ha irrumpido p\u00fablicamente en el d\u00eda m\u00e1s importante de cada a\u00f1o, el 24 de marzo. Siempre seremos Rodolfo, Osvaldo, sus l\u00e1pices, la poes\u00eda, pero nunca Macri, Nunca M\u00e1s, Macri. Lxs nuestrxs arriba, rodeadxs de sus insignias, las marcas del pueblo, y en gesto desafiante. Abajo, ellxs, en fondo abismalmente negro, s\u00fabita mirada imperial, y falsa verborragia gestual. Un montaje de atracciones que nos sintetiza la hist\u00f3rica lucha de clases y los modelos de pa\u00eds, antag\u00f3nicos e irreconciliables. Esa imagen dial\u00e9ctica desancla violentamente la inocencia de cualquier visualidad y en un acto de iconoclasta invoca la reflexi\u00f3n, ante un pueblo que circula, fotograf\u00eda y viraliza la imagen de la imagen. Un afiche din\u00e1mico, inquieto, en postproducci\u00f3n y que se ha vuelto panfleto, en la virtualidad, pero, como se sabe, lo virtual es material.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">He aqu\u00ed un movimiento singular: dislocar y religar. El afiche, devenido panfleto, interpela la atenci\u00f3n e inscribe su reflexi\u00f3n en la genealog\u00eda de una memoria. Quienes estamos de un lado, nos religamos con quienes hist\u00f3ricamente estuvieron de este mismo lado. Lo mismo, para la zona oligarca. Las variaciones y matices del continuum, quedar\u00e1 para otro momento. En la construcci\u00f3n pol\u00edtica de la imagen, la memoria del antagonismo es fuente de disputa y trama afectiva transgeneracional. Este afiche hace acta impresa de una memoria politizada, maldita, que no se reconcilia, sino que profundiza, ahora con gesto, la senda correcta de un pa\u00eds devastado, la senda del amor y la igualdad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero esta pol\u00edtica de la imagen, requiere de una \u00faltima operaci\u00f3n: ya se ha se\u00f1alado la senda correcta y evidenciado el antagonismo fundante de la enunciaci\u00f3n, ahora se trata de interiorizar esos movimientos en la configuraci\u00f3n misma de la imagen. Nos referimos a la necesidad de construir un artefacto visual que d\u00e9 cuenta de s\u00ed, a\u00fan en el instante de peligro; una ret\u00f3rica que indique y que explicite su posicionamiento, no s\u00f3lo ante el fervor eleccionario, sino ante el modelo de acumulaci\u00f3n, pero que sea, a la vez, interpelatoria y formativa para el pueblo. Y sobre todo que apele a una constelaci\u00f3n de sentidos cercanos, recurrentes, cotidianos, festivos y afectivos.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"ox-94f494e2ea-size-large ox-94f494e2ea-wp-image-1304 aligncenter\" src=\"https:\/\/relampagoscronicos.files.wordpress.com\/2019\/04\/7.-pare-de-sufrir.jpg?w=560\" alt=\"7. Pare de sufrir\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El \u201cPare de sufrir\u201d se orienta en esta direcci\u00f3n. Conjuga la toma de posici\u00f3n y la toma de partido, de Didi-Huberman. Asume que la dimensi\u00f3n afectiva del sufrimiento es posible de contrarrestarla. Nada m\u00e1s ni nada menos. Se superponen dos l\u00f3gicas de enunciaci\u00f3n populares: una, el llamado reconocidamente evangelista; dos, el mundo de la bailanta. Ambas traducidas en este afiche, operan como una invocaci\u00f3n \u00e9tico-pol\u00edtica que le habla espec\u00edficamente a los sujetos m\u00e1s da\u00f1ados por las pol\u00edticas neoliberales: los sectores populares, pero, sobre todo, la negrada. A ellxs se lxs convoca para conversar, desde su lengua.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El antagonismo se incorpora en el seno popular. No es todo lo mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La imagen se dirige ya no a todo el pueblo, sino espec\u00edficamente al sujeto maldito del neoliberalismo, las gorras, las llantas, la cumbia. Arriesga la dif\u00edcil tarea de incidir en ese sentido arraigado, cualunque, hostil y frente a quienes se ha demonizado a esa conductora que de all\u00ed se pronuncia. CFK se inscribe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La imagen vuelve a proponer una consigna clara, pero es recuperada (y violentada) de otros universos de enunciaci\u00f3n, cercanos y reconocidos. Una alusi\u00f3n que se planta reflexiva sobre la arena p\u00fablica, da que hablar y, por tanto, deviene comunitaria. Se desplaza de la objetualizaci\u00f3n, ya por su simbolog\u00eda o por su apuesta a m\u00faltiples constelaciones. En la misma conversaci\u00f3n que genera la imagen se habla de CFK, del fant\u00e1stico bailable o del pastor evangelista. Los significantes no m\u00e1s que nudos en la garganta, restos de saliva, gritos desaforados. Son, en tanto comunidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u201cPare de sufrir\u201d habla y habla de s\u00ed. Sus bordes se languidecen y sus reapropiaciones son permanentes. A quienes se les presenta, la miran con extra\u00f1eza o con fervor, con un golpe en el pecho o con la serenidad de la comprensi\u00f3n, pero no se la ignora. Requiere de una agencia visual que obliga a pensar qu\u00e9 es eso y a ponerlo en palabra, con otrxs en tanto otrxs. Y, al hacerlo, se asume una responsabilidad fundamental y compartida: responder ante la intemperie neoliberal es recuperar la promesa de felicidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Lucas Saporosi<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Frente de tormentas<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las im\u00e1genes utilizadas fueron tomadas por el autor (4, 5 y 6) y sacadas de las plataformas de Unidad Ciudadana y Patria Grande (1, 2 y 3)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/relampagos.net\/2019\/04\/20\/hacia-una-imagen-politica-que-de-cuenta-de-si\/\">Negra malatesta<\/a> &#8211; Rel\u00e1mpagos &#8211; ensayos cr\u00f3nicos en un instante de peligro, 20 de abril de 2019<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La imagen se dirige ya no a todo el pueblo, sino espec\u00edficamente al sujeto maldito del neoliberalismo, las gorras, las llantas, la cumbia. <\/p>\n","protected":false},"author":499,"featured_media":2413,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[4704,225,4711,4707,4712,114,4706,4705,4708,4709,4710],"coauthors":[4713],"class_list":["post-8424","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-analisis-de-la-imagen","tag-argentina","tag-genealogia-de-la-memoria","tag-interpelacion-panfletaria","tag-lucas-saporosi","tag-neoliberalismo","tag-panfleto-y-consigna","tag-panfletos-afiches-politicos","tag-patria-matria","tag-politica-de-la-imagen","tag-pueblo-oligarquia"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8424","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/499"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8424"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8424\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8438,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8424\/revisions\/8438"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2413"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8424"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=8424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}