{"id":84032,"date":"2025-12-21T07:03:55","date_gmt":"2025-12-21T07:03:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=84032"},"modified":"2025-12-21T14:20:22","modified_gmt":"2025-12-21T14:20:22","slug":"84032","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2025\/12\/21\/84032\/","title":{"rendered":"Hacia el centenario de las Bananeras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>Y se hizo silencio. Durante d\u00e9cadas la huelga y masacre de las Bananeras no tuvo eco. Sin embargo, historiadores, investigadores y descendientes de aquellos l\u00edderes y lideresas que dieron forma a las luchas sociales y socialistas de los a\u00f1os veinte del siglo pasado han contribuido a restaurar lo sucedido. En esta direcci\u00f3n, fue presentado recientemente al Congreso de la Rep\u00fablica un proyecto de ley que busca que el Estado colombiano reconozca este hecho que marc\u00f3 la historia nacional.<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El 6 de diciembre de 1928 tuvo lugar en Ci\u00e9naga, Colombia, un hecho que estremeci\u00f3 al pa\u00eds: la masacre de las Bananeras, tr\u00e1gico ep\u00edlogo de la huelga de las Bananeras. Tres semanas antes, los obreros de la United Fruit Company \u2013empresa norteamericana que ten\u00eda en concesi\u00f3n cerca de 35.000 hect\u00e1reas dedicadas al cultivo y exportaci\u00f3n de banano\u2013 se hab\u00edan lanzado a un movimiento de protesta y resistencia, convocando a los m\u00e1s de 20.000 trabajadores de la Zona Bananera del Magdalena [1]. Se trat\u00f3 de una extraordinaria movilizaci\u00f3n social: las actividades de corte, recolecci\u00f3n, transporte y carga de la fruta fueron suspendidas, casi todos los asalariados de la zona pararon.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84033\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-Bananeras-97-anos-248x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"496\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-Bananeras-97-anos-248x300.jpeg 248w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-Bananeras-97-anos-846x1024.jpeg 846w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-Bananeras-97-anos-768x930.jpeg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-Bananeras-97-anos.jpeg 1067w\" sizes=\"auto, (max-width: 496px) 100vw, 496px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La econom\u00eda de la regi\u00f3n depend\u00eda casi totalmente del banano y de la United Fruit Company (UFC); por eso cualquier conflicto entre la empresa y sus trabajadores ten\u00eda amplio impacto en la regi\u00f3n. Los huelguistas [2] reclamaban, entre otras demandas, la eliminaci\u00f3n del sistema de contratistas, fuente permanente de abusos; un aumento general de salarios; pago por d\u00edas trabajados, no a <em>\u00abdestajo\u00bb<\/em>; pago semanal y en efectivo, no en vales del comisariato; compensaciones por accidentes laborales; atenci\u00f3n m\u00e9dica regular; y mejoras en vivienda y servicios sanitarios [3].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">La UFC operaba como un enclave, un modelo de negocio com\u00fan en el Caribe y Am\u00e9rica Latina en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX: una importante extensi\u00f3n del territorio nacional se entregaba en concesi\u00f3n a empresas extranjeras para la extracci\u00f3n de materias primas que se exportaban directamente al mercado internacional. Era un sistema de econom\u00eda cerrada que no generaba desarrollo sostenible para las comunidades locales ni se articulaba con la econom\u00eda nacional.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La empresa aplicaba su propio reglamento laboral \u2013la jornada laboral era de 12 horas y m\u00e1s\u2013 y los empleos en su gran mayor\u00eda eran temporales, inestables y mal remunerados \u2013al tiempo que el trato de los capataces hacia los trabajadores era cruel\u2013. La legislaci\u00f3n colombiana era extremadamente permisiva y, en la pr\u00e1ctica, el Estado hab\u00eda renunciado a regular el poder econ\u00f3mico y territorial de la compa\u00f1\u00eda; sobre el terreno, la UFC se comportaba como un <em>\u201cEstado dentro del Estado\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84034\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-Bananeras4-300x258.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"516\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-Bananeras4-300x258.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-Bananeras4.png 743w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo ello dibujaba el cuadro de una relaci\u00f3n profundamente asim\u00e9trica para el pa\u00eds, donde una empresa extranjera acumulaba prerrogativas que exced\u00edan los l\u00edmites razonables de cualquier concesi\u00f3n p\u00fablica. Y aunque la huelga de las Bananeras naci\u00f3 como un conflicto laboral, muy pronto desbord\u00f3 este marco para convertirse en un debate mayor sobre la soberan\u00eda nacional.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 24pt;\">Un pa\u00eds en transici\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La huelga y masacre de las Bananeras nos lleva a la Colombia de los a\u00f1os veinte. En esa d\u00e9cada el pa\u00eds despeg\u00f3 econ\u00f3micamente: ingresaron ingentes recursos por la exportaci\u00f3n de caf\u00e9, petr\u00f3leo, oro y banano; el pago tard\u00edo de Estados Unidos en compensaci\u00f3n por el <em>\u201crapto\u201d<\/em> de Panam\u00e1; y los empr\u00e9stitos externos que contrajo el Estado \u2013llamada la <em>\u201cprosperidad al debe\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese flujo de dinero permiti\u00f3 la importaci\u00f3n de maquinaria para la producci\u00f3n de algunos bienes; llegaron tecnolog\u00edas como la radio, el alumbrado urbano y el tranv\u00eda el\u00e9ctrico; y se adelantaron obras de envergadura en puertos, carreteras y ferrocarriles. Se produjo entonces una importante migraci\u00f3n hacia las ciudades que se tradujo en cambios significativos en la vida de los barrios, en las costumbres sociales y en la mentalidad de la gente. El pa\u00eds entr\u00f3 en un proceso incipiente de industrializaci\u00f3n que dio lugar al surgimiento de la clase obrera y la incorporaci\u00f3n de un importante n\u00famero de mujeres al trabajo asalariado, principalmente en medio urbano<\/span><\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84035\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras1-300x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras1-300x300.jpeg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras1-150x150.jpeg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras1-768x768.jpeg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras1.jpeg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Colombia era entonces una naci\u00f3n de tremendas desigualdades y exclusiones, donde unas pocas familias concentraban la riqueza y el poder \u2013la oligarqu\u00eda\u2013, en contraste con unas mayor\u00edas de pobres y m\u00e1s pobres, y una clase media conformada por artesanos, peque\u00f1os comerciantes y empleados. En el agro predominaba, salvo en contadas regiones, un profundo rezago estructural y una pobreza generalizada. En el Estado, la ineptitud y la corrupci\u00f3n eran comunes denominadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Primera Guerra Mundial hab\u00eda posicionado a Estados Unidos como el principal socio comercial y <em>\u201ctutor\u201d<\/em> del pa\u00eds y de la regi\u00f3n. La consigna <em>\u201cAm\u00e9rica para los americanos\u201d <\/em>hab\u00eda sido reinterpretada por los gobiernos norteamericanos en los inicios del siglo XX para justificar una pol\u00edtica abiertamente imperialista e intervencionista en los pa\u00edses situados al sur de su frontera.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 24pt;\">La Rep\u00fablica conservadora<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Hac\u00eda 43 a\u00f1os, desde 1886, que Colombia viv\u00eda bajo la Hegemon\u00eda Conservadora; un r\u00e9gimen fuerte, centralista y confesional. Frente a los anhelos de cambio, los gobiernos reprim\u00edan los movimientos sociales y cerraban los ojos ante el abuso de los patronos. El pa\u00eds daba un salto adelante con la bonanza econ\u00f3mica, pero segu\u00eda anclado en el conservadurismo del siglo XIX. La modernidad creaba ilusiones en la poblaci\u00f3n, pero beneficiaba sobre todo a la clase pol\u00edtica y a un grupo reducido de comerciantes y banqueros. Las demandas de las mayor\u00edas chocaban con un Estado refractario.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el Gobierno de Pedro Nel Ospina, 1922 a 1926, se acentuaron los conflictos sociales: en el campo, por la propiedad de la tierra y la rebaja de los arriendos de las parcelas; en las ciudades, por un salario m\u00ednimo, la jornada laboral de 8 horas, los descansos remunerados, la indemnizaci\u00f3n por accidentes de trabajo y el reconocimiento de derechos sindicales [4]. La huelga de los ferroviarios del Valle del Cauca, en 1925, fue una de las movilizaciones m\u00e1s importantes de ese lustro.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84036\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Abadia-el-presidente-de-la-masacre-de-las-bananeras-300x152.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Abadia-el-presidente-de-la-masacre-de-las-bananeras-300x152.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Abadia-el-presidente-de-la-masacre-de-las-bananeras-1024x520.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Abadia-el-presidente-de-la-masacre-de-las-bananeras-768x390.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Abadia-el-presidente-de-la-masacre-de-las-bananeras.jpg 1067w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1926 gan\u00f3 las elecciones el conservador Miguel Abad\u00eda M\u00e9ndez, siendo el \u00fanico candidato en contienda. Bajo su gobierno el discurso oficial se radicaliz\u00f3: las huelgas eran \u201cactos de sedici\u00f3n\u201d; los sindicatos<em>, \u201corganizaciones subversivas\u201d<\/em>; y los l\u00edderes obreros, <em>\u201cagentes bolcheviques\u201d<\/em>, mientras la Iglesia cat\u00f3lica asustaba con la excomuni\u00f3n a quienes leyeran la prensa sindical, liberal o socialista. La huelga de los trabajadores petroleros de Tropical Oil Company, en 1927, fue otro de los hitos m\u00e1s relevantes del movimiento obrero que precedi\u00f3 la huelga de las Bananeras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Los gobiernos conservadores ve\u00edan con recelo cualquier iniciativa de los trabajadores. El ascenso de la movilizaci\u00f3n campesina y obrera, que se extend\u00eda por distintas regiones del pa\u00eds, alimentaba sus temores. La disyuntiva sobre c\u00f3mo resolver la \u201ccuesti\u00f3n social\u201d, a trav\u00e9s de cambios graduales que no alterasen el orden ni los privilegios o mediante el control estrecho de los movimientos sociales y medidas de fuerza, acompa\u00f1\u00f3 el debate de las diferentes corrientes del conservatismo, primando casi siempre la segunda opci\u00f3n. En vez de impulsar mecanismos que facilitaran la negociaci\u00f3n, las autoridades redujeron el creciente malestar social a un problema de orden p\u00fablico.<\/span><\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84037\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-bananeras6-300x223.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"447\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-bananeras6-300x223.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-bananeras6.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 24pt;\">La Oposici\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras los conservadores se pon\u00edan de acuerdo en la defensa de la tradici\u00f3n, el liberalismo se divid\u00eda. Por un lado, el sector partidario de no romper totalmente con el r\u00e9gimen sosten\u00eda que era necesario mantener una postura intermedia frente a la creciente polarizaci\u00f3n. Por el otro, destacados dirigentes liberales liderados por el general Benjam\u00edn Herrera \u2013candidato de liberales y socialistas en 1922\u2013 cuestionaban esta pol\u00edtica por considerar que llevaba a la par\u00e1lisis del partido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A su vez, un nuevo aire pol\u00edtico hab\u00eda llegado al pa\u00eds con los a\u00f1os veinte: bajo el prisma de recientes sucesos internacionales, como la revoluci\u00f3n agraria mexicana y la revoluci\u00f3n rusa, el debate sobre el modelo de sociedad alcanz\u00f3 inusitada intensidad. Surge entonces el movimiento socialista colombiano con la creaci\u00f3n del Partido Socialista en 1919, pasa por la Conferencia Socialista en 1924 y prosigue con la fundaci\u00f3n del Partido Socialista Revolucionario (PSR) en 1926.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84038\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras5-247x300.jpg\" alt=\"\" width=\"494\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras5-247x300.jpg 247w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras5.jpg 607w\" sizes=\"auto, (max-width: 494px) 100vw, 494px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sus protagonistas adelantaron una intensa actividad proselitista, conformaron c\u00e9lulas y comit\u00e9s, publicaron m\u00e1s de cien peri\u00f3dicos [5], apoyaron huelgas y movimientos sociales, impulsaron la organizaci\u00f3n obrera y en su mejor momento llenaron plazas. Entre los dirigentes del PSR se contaban Tom\u00e1s Uribe M\u00e1rquez [6] \u2013secretario general del partido\u2013, Jos\u00e9 Ignacio Torres Giraldo, Francisco de Heredia y Quint\u00edn Lame. All\u00ed brillaban con luz propia destacadas mujeres como Mar\u00eda Cano M\u00e1rquez, Elvira Medina, Julia Boh\u00f3rquez y Enriqueta Jim\u00e9nez, entre otras.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En la zona bananera \u2013como en los campos petroleros y otros sectores productivos\u2013 el PSR hab\u00eda logrado desarrollar un trabajo pol\u00edtico y contaba con simpat\u00eda entre los trabajadores del campo, del ferrocarril y del puerto. Los principales dirigentes de la huelga de las bananeras, Ra\u00fal Eduardo Mahecha y Alberto Castrill\u00f3n, eran a su vez miembros de la direcci\u00f3n de este partido nos cuenta Mar\u00eda Tila Uribe en su libro \u2018Los a\u00f1os escondidos. Sue\u00f1os y rebeld\u00edas de los a\u00f1os veinte\u2019 [7].<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ascenso del socialismo criollo hizo ver al liberalismo la conveniencia de incluir en su agenda varios puntos del programa del primero. Alfonso L\u00f3pez Pumarejo dec\u00eda entonces: <em>\u201cUribe M\u00e1rquez, Torres Giraldo y Mar\u00eda Cano adelantan la organizaci\u00f3n de un nuevo partido pol\u00edtico que lleva trazas de poner en jaque al r\u00e9gimen conservador\u201d<\/em> [8]. Fueron tiempos en que el tradicional conflicto entre liberales y conservadores cedi\u00f3 espacio a un enfrentamiento de nuevo tipo: entre el establecimiento conservador y el movimiento socialista, como lo advert\u00eda con alarma la prensa oficialista.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Fin de una \u00e9poca<\/span><\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84039\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-debate-masacre-bananeras-300x148.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"296\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-debate-masacre-bananeras-300x148.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-debate-masacre-bananeras-1024x506.png 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-debate-masacre-bananeras-768x379.png 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-debate-masacre-bananeras-1536x758.png 1536w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-debate-masacre-bananeras.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La d\u00e9cada del veinte termina con el derrumbe moral y pol\u00edtico de la hegemon\u00eda conservadora, golpeada por la crisis econ\u00f3mica de 1929, los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n, la incapacidad del gobierno de gestionar la protesta social y la noticia de la masacre en Ci\u00e9naga que por entonces corri\u00f3 de boca en boca en Bogot\u00e1 y otras ciudades suscitando asombro y fuerte impacto emocional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En la huelga de las Bananeras el Estado colombiano intervino no para proteger a sus ciudadanos, sino para defender los intereses de la UFC. Adem\u00e1s, documentos del Departamento de Estado norteamericano muestran que Washington contempl\u00f3 enviar buques de guerra a la costa Caribe para \u201cproteger intereses estadounidenses\u201d, mientras el embajador presionaba al Gobierno de Abad\u00eda M\u00e9ndez para \u201crestablecer el orden\u201d. No es casual que en el debate de 1929 ante el Congreso Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n denunciara: \u201cNo puede un gobierno convertir sus tropas en gendarmes de una compa\u00f1\u00eda extranjera\u201d. Esta imagen fue decisiva en la lectura pol\u00edtica de la gente.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los a\u00f1os veinte terminan tambi\u00e9n con la intensa persecuci\u00f3n estatal a los l\u00edderes sindicales y dirigentes socialistas, encarcelados y llevados a consejos de guerra despu\u00e9s de terminada la huelga. El PSR entr\u00f3 entonces en crisis y no logr\u00f3 capitalizar la movilizaci\u00f3n social y la actividad pol\u00edtica que hab\u00eda promovido. Sus contradicciones internas tambi\u00e9n lo erosionaron y su disoluci\u00f3n lleg\u00f3 en 1930.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84040\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-masacre-de-las-bananeras-300x167.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"335\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-masacre-de-las-bananeras-300x167.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-masacre-de-las-bananeras-1024x571.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-masacre-de-las-bananeras-768x428.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Gaitan-masacre-de-las-bananeras.jpg 1440w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">El Partido Liberal, fortalecido por la renovaci\u00f3n de su discurso, supo presentarse como la alternativa viable al descontento social. En 1930 gan\u00f3 las elecciones presidenciales con Enrique Olaya Herrera, inaugurando el per\u00edodo de la llamada Rep\u00fablica Liberal, que seguir\u00eda con L\u00f3pez Pumarejo en 1934.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los primeros avances hacia un marco moderno de derechos del trabajo solo comenzaron a consolidarse en la d\u00e9cada del treinta. Fueron aprobadas un conjunto de normas orientadas a formalizar las relaciones laborales y reconocer derechos colectivos. Estas reformas marcaron el tr\u00e1nsito hacia un sistema jur\u00eddico m\u00e1s garantista y acorde con los debates sociales de la \u00e9poca [9].<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84041\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras-300x180.jpeg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras-300x180.jpeg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras-768x461.jpeg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras.jpeg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Un crimen de Estado<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En octubre de 1928 el Congreso de la Rep\u00fablica, por iniciativa presidencial, aprob\u00f3 la llamada <em>\u201cLey Heroica\u201d<\/em> para impedir que la ola huelguista siguiera creciendo y <em>\u201cevitar la expansi\u00f3n de las ideas socialistas, comunistas y anarquistas\u201d<\/em> [10]. Esa ley abon\u00f3 el terreno para lo que ocurrir\u00eda dos meses despu\u00e9s, el 6 de diciembre, en la plaza de la estaci\u00f3n ferroviaria de Ci\u00e9naga: tropas del ej\u00e9rcito al mando del general Carlos Cort\u00e9s Vargas abrieron fuego contra los trabajadores luego darles la orden de retirarse. Se trat\u00f3 de un crimen de Estado que hoy conocemos como la <em>masacre de las Bananeras<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde el d\u00eda anterior los huelguistas se hab\u00edan concentrado en este importante pueblo de la zona bananera para reiterar sus demandas ante los representantes de la UFC y las autoridades civiles. El n\u00famero de v\u00edctimas sigue siendo objeto de debate: \u00ab47 muertos\u00bb seg\u00fan el informe presentado al Congreso por el ministro de Guerra, Ignacio Rengifo; \u201centre 500 y 1.000 trabajadores\u201d dice el telegrama del embajador de Estados Unidos en Colombia, Jefferson Caffery, al Departamento de Estado de su pa\u00eds; \u201ctres mil\u201d menciona Garc\u00eda M\u00e1rquez en \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-84042\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras3-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras3-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras3-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras3-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras3-870x489.jpg 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras3-895x503.jpg 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Masacre-de-las-bananeras3.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">La masacre se volvi\u00f3 silencio. Por d\u00e9cadas no tuvo eco. Pero historiadores e investigadores, y descendientes de aquellos l\u00edderes y lideresas que dieron forma a las luchas sociales y socialistas de los a\u00f1os veinte han contribuido a restaurar lo sucedido. En esta direcci\u00f3n, ha sido presentado recientemente al Congreso un proyecto de ley que busca el reconocimiento de este hecho que marc\u00f3 la historia de Colombia del siglo XX. Por otro lado, se ha creado un comit\u00e9 de impulso, abierto a organizaciones, colectivos y personas, con miras a la conmemoraci\u00f3n del centenario en 2028.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hoy nos parece normal la jornada laboral de ocho horas y otros logros sociales: sistema tributario equitativo; derechos de los ni\u00f1os y de g\u00e9nero; separaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado; ley de divorcio; ley de huelgas; educaci\u00f3n p\u00fablica laica; ley de pensiones; reforma agraria; libertad de prensa\u2026 Sin embargo, estas conquistas son en gran parte el resultado acumulado de las luchas adelantadas desde la d\u00e9cada del veinte, son el fruto de las banderas enarboladas desde ese decenio.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>Foto de portada:<\/strong> <strong>Cultivos de Banano, Colombia, circa 1920. United Fruit Company Photograph Collection. Baker Library Historical Collections. Harvard Business School. Caja 31 Foto 673.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Notas<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[1] La zona bananera cubr\u00eda buena parte de los municipios de Aracataca, Ci\u00e9naga, Fundaci\u00f3n y Santa Marta, entre otros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[2] Reunidos alrededor de la Uni\u00f3n Sindical de Trabajadores del Magdalena, incipiente organizaci\u00f3n conformada en 1926 en donde converg\u00edan ideas mutualistas, anarcosindicalistas, socialistas y liberales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[3] Los campamentos no ten\u00edan agua potable, duchas ni retretes, los dormitorios eran colgaderos de hamacas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[4] Exist\u00edan 27 organizaciones obreras a comienzos del siglo XX. En la d\u00e9cada de 1920 fueron reconocidas 40, la mayor\u00eda de ellas gremiales. Movimiento Sindical en Colombia. Bogot\u00e1. Septiembre de 2005.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[5] Para 1920 circularon m\u00e1s de 60 peri\u00f3dicos socialistas u obreros en el pa\u00eds y para 1925 subi\u00f3 a 80. Mauricio Archila Neira. La otra opini\u00f3n: La prensa obrera en Colombia 1920-1934.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[6] <a href=\"https:\/\/agoradeldomingo.com\/tomas-uribe-marquez-semblanza-de-un-revolucionario-de-los-anos-veinte\/\">Tom\u00e1s Uribe M\u00e1rquez, semblanza de un revolucionario de los a\u00f1os veinte<\/a>. Mauricio Trujillo Uribe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[7] Cinco ediciones a la fecha: 1994, 2007, 2010, 2015 y 2023.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[8] L\u00f3pez Pumarejo, A. (1928, febrero 11). El momento actual de Colombia. Universidad, (68), 95\u201396.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[9] Entre ellas, la Ley 83 de 1931 que regul\u00f3 por primera vez la organizaci\u00f3n sindical y la Ley 10 de 1934 que estableci\u00f3 el descanso dominical obligatorio en ciertas industrias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[10] Ley 69, por la cual se dictan algunas disposiciones sobre defensa social, 30 de octubre de 1928.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Mauricio Trujillo Uribe, <a href=\"http:\/\/foro.agoradeldomingo.com\/lists\/lt.php?tid=ekoDAA4HXANSVE8KCldWSQYHBQZOUlYJAxlTUVZXAwcBAgVSD1FEDFtWAQZVV1VJAlUFUU4HUgtUGVNQVAUbA1QAAAEMAQtUUgcGTwQCAl0LVVEFTgtaWAQZBQZTURtRCg8NHQ0GW1NQVARSBwdSUg\">agoradeldomingo.com<\/a>, 13 de diciembre de 2025<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/foro.agoradeldomingo.com\/lists\/lt.php?tid=ekoHUllSDlNSB09VCwYHSQZbXldOC1MNUxlTC18FBlcABQ1SCQ1EDFtWAQZVV1VJAlUFUU4HUgtUGVNQVAUbA1QAAAEMAQtUUgcGTwQCAl0LVVEFTgtaWAQZBQZTURtRCg8NHQ0GW1NQVARSBwdSUg\">@maurotrujillo21<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <\/span><\/strong><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y se hizo silencio. 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