{"id":82084,"date":"2025-09-10T09:32:47","date_gmt":"2025-09-10T09:32:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=82084"},"modified":"2025-09-10T10:15:45","modified_gmt":"2025-09-10T10:15:45","slug":"82084","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2025\/09\/10\/82084\/","title":{"rendered":"De la desgana de votar&#8230;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>En la f\u00e9rtil provincia y se\u00f1alada, en la regi\u00f3n Ant\u00e1rtica famosa&#8230; el voto no es un derecho sino una obligaci\u00f3n. <\/strong><strong>Faltarle a esta curiosa obligaci\u00f3n es penado por la Ley (en fin, por su ley de ellos&#8230;). <\/strong><strong>Ocasi\u00f3n de recordar que la \u00ab\u00a0elecci\u00f3n\u00a0\u00bb es un resabio olig\u00e1rquico anti-democr\u00e1tico.<br \/>\n<\/strong><strong>Luis Casado lo escribi\u00f3 en el a\u00f1o de gracia de 2013, mostrando y demostrando el origen bastardo de la \u00ab\u00a0elecci\u00f3n\u00a0\u00bb como medio de designar a los magistrados. <\/strong><strong>Doce a\u00f1os m\u00e1s tarde la realidad no ha hecho sino empeorar. Lo que desde luego no entusiasma a ning\u00fan \u00ab\u00a0elector forzado\u00a0\u00bb. <\/strong><strong>Otro mito del r\u00e9gimen autoritario nacional, destinado a convencernos de que vivimos en Jauja.<\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El creciente desapego ciudadano por la pr\u00e1ctica electoral y el consiguiente abstencionismo activ\u00f3 un par de alarmas. La \u2018antigua mayor\u00eda\u2019 \u2013que en otros tiempos y bajo otros cielos llamaron la \u2018mayor\u00eda silenciosa\u2019\u2013 inquieta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay qui\u00e9n increpa, amonesta o insulta a quienes se abstienen, y qui\u00e9n la juega en plan moral arguyendo que \u201cLa importancia de la democracia electoral se eval\u00faa mejor cuando se ha padecido una dictadura\u2026\u201d. Ergo, qui\u00e9n no ha sufrido dictaduras no ser\u00eda capaz de apreciar en su justo valor el privilegio que significa tener la ocasi\u00f3n, de cuando en cuando, de ir a depositar un voto, de marcar una preferencia, de elegir una opci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Quienes reaccionan de esta suerte omiten una necesaria reflexi\u00f3n en cuanto a lo que est\u00e1 en juego, a lo que se decide, al contenido de las opciones. Y desde luego, se ahorran una reflexi\u00f3n ineludible en cuanto a la democracia electoral como m\u00e9todo de designaci\u00f3n de los magistrados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En su \u201cCarta abierta a Juan Guillermo Tejeda\u201d, uno de los increpadores, Roberto Bruna Henr\u00edquez aborda estos dos aspectos con maestr\u00eda y erudici\u00f3n. Su reflexi\u00f3n, dicho en modo metaf\u00f3rico, apunta al mal que hubiesen tenido los condenados por los remedos de tribunal que presid\u00eda Foucquier-Tinville a elegir entre el \u201cbillot\u201d (el tronco sobre el que se pon\u00eda la cabeza y se abat\u00eda el hacha) y la guillotina.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Ambas t\u00e9cnicas, si oso decir, eran utilizadas en nombre de la libertad y la justicia. De paso Roberto Bruna Henr\u00edquez llama a no confundir entre \u201cla pol\u00edtica\u201d y \u201clo pol\u00edtico\u201d, nociones cuya vecindad grafol\u00f3gica oculta una enorme diferencia conceptual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Que la democracia \u2013\u201cel gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo\u201d en la definici\u00f3n de Abraham Lincoln en su discurso de Gettysburg\u2013 ha ido tomando sus distancias con la legitimidad es un t\u00f3pico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u201cmercado\u201d, sustituto de las decisiones pol\u00edticas, ha logrado imponerse como \u201cdecision maker\u201d por encima de gobiernos, parlamentos y magistrados electos por la voluntad que se supon\u00eda popular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La soberan\u00eda ya no reposa pues en el pueblo, sino en los mercados, insustituibles a la hora de asignar recursos, definir salarios y otros precios, calificar inversiones, acordar cr\u00e9ditos, manifestar preferencias, temores y confianzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El conocido cientista pol\u00edtico estadounidense Samuel Huntington, autor de \u201cChoque de civilizaciones\u201d, lleg\u00f3 a escribir que \u201clos gobiernos nacionales no son sino residuos del pasado cuya \u00fanica funci\u00f3n consiste en facilitar la acci\u00f3n de las elites\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si Huntington est\u00e1 en lo cierto\u2026 \u00bfQu\u00e9 inter\u00e9s puede despertar la participaci\u00f3n en elecciones cuyos objetivos son tan limitados y est\u00e1n tan alejados de las cuestiones que preocupan a la \u2018antigua mayor\u00eda\u2019?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta realidad debiese contribuir a explicar, al menos parcialmente, el poco inter\u00e9s mostrado en diferentes pa\u00edses por los procesos electorales. La confusi\u00f3n de programas entre lo que fue la izquierda y lo que sigue siendo la derecha, ambas inclin\u00e1ndose ante la infalibilidad del mercado, no hace sino acrecentar la apat\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">He ah\u00ed, por el objeto. Queda el m\u00e9todo, o sea la elecci\u00f3n misma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El acad\u00e9mico Bernard Manin, director de estudios en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Par\u00eds, y profesor de Ciencia Pol\u00edtica en la Universidad de New York, en su libro \u201cPrincipios del gobierno representativo\u201d, publicado primero en italiano (\u201cDemocrazia dei moderni\u201d \u2013 1993), luego en franc\u00e9s en 1995 y reeditado recientemente en el a\u00f1o 2012, sostiene que de los dem\u00f3cratas atenienses a Montesquieu, de Arist\u00f3teles a Rousseau, nadie imaginaba hacer de las elecciones el instrumento democr\u00e1tico por excelencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Democracia no equival\u00eda entonces a gobierno representativo, y era el sorteo el que parec\u00eda m\u00e1s apto a respetar la estricta igualdad de los ciudadanos. Hasta fines del siglo XIX el sorteo era considerado como la herramienta de la democracia, y la elecci\u00f3n como el recurso de la oligarqu\u00eda. As\u00ed como se lee.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Donald Kagan, profesor de historia antigua en la Universidad de Yale, escribe en su biograf\u00eda de Pericles (Pericles of Athens and the Birth of Democracy \u2013 1991) :<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cEn los a\u00f1os 450 (A de NE), bajo la conducci\u00f3n de Pericles, la Asamblea ateniense vot\u00f3 una serie de leyes que hicieron de su constituci\u00f3n el instrumento m\u00e1s democr\u00e1tico de todos los tiempos. Ella acordaba un poder directo y \u00faltimo a los ciudadanos de la Asamblea y a las cortes populares, cuyas decisiones eran todas adoptadas a la mayor\u00eda simple; la atribuci\u00f3n de la mayor parte de los cargos se hac\u00eda por sorteo, salvo para un pu\u00f1ado cuidadosamente escogido, sometido a la elecci\u00f3n directa; los mandatos eran de corta duraci\u00f3n y todos los magistrados eran sometidos a un escrupuloso control p\u00fablico (el subrayado es m\u00edo).\u201d<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">La democracia ateniense tambi\u00e9n practicaba la rotaci\u00f3n. Ning\u00fan magistrado, una vez cumplido su mandato, pod\u00eda volver a postularse. Bernard Manin dice que \u201cla combinaci\u00f3n de la rotaci\u00f3n y el sorteo proced\u00edan de una profunda desconfianza hacia el profesionalismo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u2018profesionalismo\u2019 en pol\u00edtica, he ah\u00ed una de las consecuencias de la elecci\u00f3n como forma de designaci\u00f3n, consecuencia que se aparenta a una forma olig\u00e1rquica, a la que convendr\u00eda agregar algunas connotaciones hereditarias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bernard Manin cita a James Harrington (1611-1677), uno de los heraldos del republicanismo bajo el protectorado de Cromwell, qui\u00e9n consideraba que Atenas hab\u00eda sido conducida a su p\u00e9rdida porque su Consejo o Senado era designado por sorteo y le faltaba \u201cuna aristocracia natural\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dicho Senado \u201celegido por sorteo y no por elecci\u00f3n, renovado cada a\u00f1o no parcialmente sino en su totalidad, no estaba compuesto por la aristocracia natural, y como no sesionaba un tiempo suficiente para llegar a ser competente o para perfeccionarse en sus funciones, no ten\u00eda autoridad suficiente para desviar al pueblo de esas turbulencias constantes que terminaron por provocar su ruina\u201d (el subrayado es m\u00edo).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si la interpretaci\u00f3n de Harrington da en el clavo, en Chile tenemos modelo para rato\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Harrington estaba convencido que una elecci\u00f3n selecciona las elites pre-existentes. Cuando los hombres son libres, argumentaba, reconocen espont\u00e1neamente a los mejores entre ellos. En estos d\u00edas esa capacidad natural recibe el invaluable concurso de la propaganda y el marketing, \u00bfqui\u00e9n pudiera oponerse al progreso?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En todo caso James Harrington escrib\u00eda en su \u201cCommonwealth of Oceana\u201d:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cVeinte hombres, si no son todos idiotas, y tal vez incluso si lo son, no pueden reunirse sin que haya entre ellos una diferencia tal que un tercio m\u00e1s o menos ser\u00e1 m\u00e1s sabio, o en todo caso menos est\u00fapido que los otros\u2026 Despu\u00e9s de alguna frecuentaci\u00f3n, por breve que sea, ser\u00e1n descubiertos y (como los ciervos que tienen los cuernos m\u00e1s grandes) conducir\u00e1n la manada.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Prescindamos de la sorna natural y f\u00e1cil que nos llevar\u00eda a sonre\u00edr ante nuestras cornudas elites, y digamos que Harrington presenta esta observaci\u00f3n, el dominio de las elites naturales, como una caracter\u00edstica general de la naturaleza humana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esa elite, u oligarqu\u00eda, se impone pues naturalmente en el modo de designaci\u00f3n llamado \u201celecciones libres\u201d. Aparte su predilecci\u00f3n por las oligarqu\u00edas, Harrington es conocido por propiciar la rotaci\u00f3n, en el sentido que pueden rotar los electores. De ese modo, cada cual puede ser, a su vez, elector, sin llegar jam\u00e1s a ser elegible. Para ser elegida est\u00e1 la elite natural, la oligarqu\u00eda. \u00bfParece cuento conocido?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un poquillo m\u00e1s tarde Charles Louis de Secondat de la Br\u00e8de (1689-1755), m\u00e1s conocido como Montesquieu, sostuvo que \u201cEl sufragio por sorteo es la naturaleza de la democracia; el sufragio por elecci\u00f3n es la naturaleza de la aristocracia. El sorteo es una forma de elegir que no aflige a nadie; le deja a cada ciudadano una esperanza razonable de servir a la patria\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bernard Manin nos recuerda que, seg\u00fan \u201cEl esp\u00edritu de las leyes\u201d, obra magna de Montesquieu, la rep\u00fablica puede tomar dos formas: democracia y aristocracia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cEl gobierno republicano, escribe Montesquieu, es aquel en que el pueblo en su conjunto, o solo una parte del pueblo, tiene el poder soberano\u201d.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Montesquieu considera pues como una ley constante y universal que la democracia se apoya en el sorteo y la aristocracia en la elecci\u00f3n. Ambos m\u00e9todos no le deben nada a la cultura particular de tal o cual pueblo. Montesquieu percibe desde luego que el sorteo no est\u00e1 exento de defectos, y el m\u00e1s evidente es la posible designaci\u00f3n de individuos incompetentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De ah\u00ed a pensar que la elecci\u00f3n \u2013recurso aristocr\u00e1tico\u2013 est\u00e9 vacunada contra tal defecto hay un abismo: basta con examinar nuestra historia reciente o bien la larga lista de incompetentes notorios que han dirigido los destinos de las democracias occidentales en las \u00faltimas d\u00e9cadas para convencerse. En todo caso Montesquieu piensa que los legisladores pueden remediar tal riesgo, y le reconoce a Sol\u00f3n el haber rodeado el sorteo de otras disposiciones que lo preven\u00edan o atenuaban.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s tarde, la rep\u00fablica de Venecia, o la de Florencia, siguieron utilizando el sorteo, acompa\u00f1ado de reglas bastante complejas que ten\u00edan por objeto reducir la posibilidad de designar a un incompetente. Esas reglas hac\u00edan elegir a quienes pod\u00edan postular a ser designados por sorteo, con plazos que hac\u00edan imposible realizar \u201ccampa\u00f1as\u201d, practicar el cohecho o la propaganda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Jean-Jacques Rousseau (1712-1772) tambi\u00e9n asocia la elecci\u00f3n a la aristocracia y el sorteo a la democracia. Ambos m\u00e9todos son presentados como procedimientos que pueden servir a seleccionar el \u201cgobierno\u201d, o sea el ejecutivo. Porque para Rousseau la soberan\u00eda reside en el pueblo\u2026 y ah\u00ed no hay ni elecci\u00f3n ni sorteo. Dicha soberan\u00eda se inscribe por encima de todo poder y es la \u00fanica fuente de su legitimidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para Rousseau, como para muchos otros pensadores antes de \u00e9l, la \u201cmagistratura no es una ventaja sino una carga onerosa que, en justicia, no se le puede imponer a tal particular o a tal otro. S\u00f3lo la ley puede imponerle tal carga a aquel sobre el cual caer\u00e1 la suerte (sorteo). Puesto que entonces la condici\u00f3n es igual para todos y que la designaci\u00f3n no obedece a ninguna voluntad humana, no hay ninguna aplicaci\u00f3n particular que altere la universalidad de la ley (El Contrato Social \u2013 Libro IV \u2013 Cap\u00edtulo III).\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A prop\u00f3sito de la magistratura como una carga\u2026 \u00bfC\u00f3mo no recordar a Claude L\u00e9vi-Strauss en su \u201cTristes Tr\u00f3picos\u201d, cuando describe la estructura pol\u00edtica de las tribus estudiadas en Brasil en la primera mitad del siglo pasado? L\u00e9vi-Strauss, lector de Montaigne, recuerda que este \u00faltimo se reuni\u00f3 con jefes de tribu brasile\u00f1as en Rouen, en el siglo XVI. El autor de los \u201cEnsayos\u201d les pregunt\u00f3 cuales eran los privilegios de los que gozaban por el hecho de ser jefes. Cuatro siglos m\u00e1s tarde, en pleno Mato Grosso, L\u00e9vi-Strauss hizo la misma pregunta y recibi\u00f3 la misma respuesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">L\u00e9vi-Strauss escribe:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cCuando, alrededor de 1560, Montaigne se encontr\u00f3 con tres indios brasile\u00f1os tra\u00eddos por un navegante, le pregunt\u00f3 a uno de ellos cuales eran los privilegios del jefe (hab\u00eda dicho \u201cel rey\u201d) en su pa\u00eds; y el ind\u00edgena, jefe \u00e9l mismo, respondi\u00f3 que \u2018marchar el primero a la guerra\u2019. Montaigne relata la historia en un c\u00e9lebre cap\u00edtulo de los Ensayos, maravill\u00e1ndose de esta orgullosa definici\u00f3n. Pero fue para m\u00ed un m\u00e1s grande motivo de sorpresa y admiraci\u00f3n recibir cuatro siglos m\u00e1s tarde exactamente la misma respuesta\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">L\u00e9vi-Strauss apunta certeramente, \u201c\u00a1Los pa\u00edses civilizados no son testimonio de una igual constancia en su filosof\u00eda pol\u00edtica!\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando L\u00e9vi-Strauss describe la designaci\u00f3n del jefe en las tribus Nambikwara, subraya la gran debilidad de la autoridad del jefe y cuenta que \u201cNo es raro que el ofrecimiento del poder encuentre un rechazo vehemente: \u2018No quiero ser el jefe\u2019. En ese caso hay que proceder a otra designaci\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Resumiendo las descripciones de L\u00e9vi-Strauss, se puede decir que la jefatura en las tribus Nambikwara tra\u00eda m\u00e1s preocupaciones, trabajos y dolores de cabeza que privilegios. El jefe no dispon\u00eda de ning\u00fan poder de coerci\u00f3n, ni pod\u00eda deshacerse de qui\u00e9n manifestase una opini\u00f3n contraria. S\u00f3lo le quedaba la posibilidad de hacer compartir su punto de vista convenciendo a todo el mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A la hora de recibir\u2026 el jefe era el \u00faltimo: cada vez que L\u00e9vi-Strauss regalaba un cuchillo, un hacha u otro presente, ca\u00eda en la cuenta que a poco andar el jefe hab\u00eda tenido que obsequiarlo a su vez a otro miembro de la tribu. El \u00fanico que no ten\u00eda el derecho de rehusarle nada a nadie era el jefe. Cuando la tribu se aburr\u00eda, era obligaci\u00f3n del jefe cantar, entretener, romper la monoton\u00eda cotidiana (desde ese punto de vista algo hemos progresado: para ser presidente en Chile hay que bailar cumbia, o rancheras, o tocar la guitarra y cantar).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los franceses, maravillados, comenzaron a describir lo que o\u00edan, a reflexionar, a pensar\u2026 \u00a1Y hete aqu\u00ed que los inspiradores de los fil\u00f3sofos del Siglo de las Luces y del fin de la monarqu\u00eda fueron tres indios Nambikwara! Si se lo hubiesen contado antes de subir al cadalso, Louis XVI no lo hubiese cre\u00eddo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Designar un jefe, un gobierno, un parlamento, que no poseen ning\u00fan privilegio ni poder coercitivo, cuya tarea consiste en hacer la felicidad de quienes les pusieron en la carga (no en el cargo), que deben asumir la responsabilidad de alimentar al pueblo al precio de su propio esfuerzo en caso necesario (era el caso en las tribus Nambikwara) y, llegado el momento, hacer zapateo americano para entretener al personal\u2026 he aqu\u00ed una noci\u00f3n muy alejada de la pr\u00e1ctica actual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hacia fines del siglo XIX el sorteo como modo de designaci\u00f3n de los magistrados se fue desvaneciendo. Bernard Manin constata que en el siglo XVIII ni la Revoluci\u00f3n Americana ni la Revoluci\u00f3n Francesa perdieron mucho tiempo considerando el sorteo, y pasaron directamente a la elecci\u00f3n por muy aristocr\u00e1tica que apareciera a los ojos de todo el mundo. Tal vez porque en ninguna de las dos revoluciones los dem\u00f3cratas perduraron en el poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo cierto es que ya en el a\u00f1o 2007, S\u00e9gol\u00e8ne Royal, candidata del partido socialista franc\u00e9s a las elecciones presidenciales de ese a\u00f1o, lanz\u00f3 la consigna de la \u201cdemocracia participativa\u201d. Tal denominaci\u00f3n, seg\u00fan el punto de vista de cada cual, puede ser o bien un pleonasmo, o bien un oximor\u00f3n (contradictio in terminis).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00e9gol\u00e8ne Royal no fue ni la primera, ni ser\u00e1 la \u00faltima en inquietarse de la evidente separaci\u00f3n que hay entre los representados y los representantes. Hay qui\u00e9n empuja el razonamiento hasta desear una \u201cdemocracia directa\u201d. Muchos, en Francia, en Chile, en T\u00fanez, en Egipto, y en numerosos otros pa\u00edses, preconizan la convocatoria de una Asamblea Constituyente como \u00fanico camino para (re)poner al pueblo, a la ciudadan\u00eda, en el centro del poder y de las decisiones que le conciernen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras tanto la abstenci\u00f3n, el darle las espaldas a la celebraci\u00f3n de elecciones que consagran un modo olig\u00e1rquico de gobierno, se va transformando en la forma de expresi\u00f3n de la \u2018antigua mayor\u00eda\u2019.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fran\u00e7oise Dolto, analizando el comportamiento de los ni\u00f1os, pretend\u00eda que \u201cTodo es lenguaje\u201d (Conferencia de Grenoble &#8211; 15 de agosto de 1984).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los gestos, esbozados o realizados, los silencios, participan del lenguaje del mismo modo que las palabras. Son reveladores de demandas, de repulsiones, de obsesiones y dan lugar a interpretaciones diversas. Conviene pues estar atentos tanto a lo que se emite como a lo que se percibe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal parece que los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales pusieron en evidencia, antes que nada, una franca repulsi\u00f3n. Prevenidos quedamos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n en la Iglesia&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como queda dicho, hasta el siglo XIX la percepci\u00f3n general asociaba la elecci\u00f3n a la aristocracia, y el sorteo a la democracia. Conviene pues interrogarse a prop\u00f3sito de las razones que condujeron a la predominancia de la primera sobre el segundo como modo de designaci\u00f3n de los magistrados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta el siglo XIII el sorteo era utilizado, no de manera exclusiva, en las nominaciones eclesi\u00e1sticas e incluso en las designaciones episcopales. La nominaci\u00f3n de tal o cual mediante el sorteo era considerada como una manifestaci\u00f3n de la voluntad divina. Pero en el a\u00f1o 1223 el papa Honorio III prohibi\u00f3, por medio de la decretal \u201cEcclesia vestra\u201d, la utilizaci\u00f3n del sorteo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta ese entonces las elecciones como modo de designaci\u00f3n hab\u00edan generado no pocos conflictos en el seno de la Iglesia, conflictos que a la hora de elegir al Papa se hab\u00edan soldado hasta por cismas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En un art\u00edculo titulado \u201cConflictos electorales y derecho can\u00f3nico. El problema del valor del voto en las elecciones episcopales en Normand\u00eda en la Edad Media central\u201d (2006), de J\u00f6rg P. Eltzer, del Institut fu\u0308r Fr\u00e4nkisch-Pf\u00e4lzische Geschichte und Landeskunde de la Universidad de Heidelberg, el autor aborda la cuesti\u00f3n del valor del voto en la Iglesia normanda, y como fue tratada para evitar conflictos y, por qu\u00e9 no decirlo, para asegurarse del resultado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">J\u00f6rg P. Eltzer analiza c\u00f3mo percib\u00edan el problema los eclesi\u00e1sticos y qu\u00e9 estrategias utilizaban para controlar las situaciones potencialmente conflictivas en Normand\u00eda. Eltzer muestra que tres factores \u2013las elecciones papales cism\u00e1ticas, el establecimiento del cap\u00edtulo catedral como cuerpo electoral exclusivo y la disminuci\u00f3n de la influencia ducal\u2013 incitaron a los eclesi\u00e1sticos normandos a considerar el problema del valor del voto. Del tratamiento de estas cuestiones surge buena parte del derecho can\u00f3nico, las reglas que presiden la vida de la Iglesia, el tema no es menor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cEn particular, dice Eltzer, la cuesti\u00f3n de la elecci\u00f3n episcopal engendr\u00f3 una fuerte producci\u00f3n de reglas m\u00e1s precisas. El obispo ocupaba una funci\u00f3n central en la sociedad medieval; su elecci\u00f3n atra\u00eda el inter\u00e9s de diferentes partidos. Para disminuir la eventualidad de un conflicto nacido de una elecci\u00f3n, los canonistas examinaron con cuidado las cuestiones relativas a la definici\u00f3n del cuerpo electoral, al desarrollo de una elecci\u00f3n y al valor de los votos en el caso de la elecci\u00f3n de varios candidatos\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muy probablemente esos eclesi\u00e1sticos son los antepasados directos de los \u201cexpertos electorales\u201d de nuestros d\u00edas, esos que saben c\u00f3mo organizar una elecci\u00f3n para ganarla s\u00ed o s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Seg\u00fan el pensamiento medioeval la elecci\u00f3n de un buen papa, de un obispo o de un abad, estaba determinada por la inspiraci\u00f3n divina por la sencilla raz\u00f3n que el poder de gobernar era acordado por el Todopoderoso. Dios mediante, la elecci\u00f3n deb\u00eda hacerse por unanimidad\u2026 pero no siempre era el caso. De ah\u00ed que la Iglesia desarrollase diferentes m\u00e9todos para resolver esa \u201cmenuda\u201d distorsi\u00f3n de la voluntad divina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entre ellos el \u201cconvencer\u201d a los disidentes para que cambiasen de opini\u00f3n y mostrarles el camino que satisface la voluntad divina. En honor a la brevedad \u2013y por piedad cristiana\u2013 obviar\u00e9 los m\u00e9todos utilizados para combatir la herej\u00eda y de paso mostrarle a los disidentes cuan errados estaban.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Me limitar\u00e9 a precisar que en el a\u00f1o 1184 fue creada, en el sur de Francia (Languedoc), la Sagrada Inquisici\u00f3n que ha perdurado hasta nuestros d\u00edas bajo la forma de la Sagrada Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, tambi\u00e9n llamada Sagrada Congregaci\u00f3n de la Romana y Universal Inquisici\u00f3n o Sagrada Congregaci\u00f3n del Santo Oficio, que es un dicasterio, \u00f3rgano colegiado cuya eminente tarea consiste en custodiar la correcta doctrina cat\u00f3lica en la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un poquillo m\u00e1s sofisticado como m\u00e9todo, el adoptado por el Concilio de Nicea (365), determin\u00f3 que algunas voces divergentes no pod\u00edan invalidar la decisi\u00f3n de la mayor\u00eda (sententia plurimorum). Por esos a\u00f1os empezaron a limpiarse con los derechos de las minor\u00edas\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Antonio Padoa Schioppa se\u00f1ala, en su \u201cNote sul principio maggioritario del diritto canonico classico\u201d que en el a\u00f1o 446 el papa Le\u00f3n 1\u00ba (Leone Magno) mejor\u00f3 el m\u00e9todo decretando \u2013en una carta dirigida al obispo Anastasio de Tesal\u00f3nica\u2013 que si el s\u00ednodo metropolitano no lograba ponerse de acuerdo, era el metropolita el que deb\u00eda elegir el candidato que a su juicio prevalec\u00eda por m\u00e9rito y doctrina (qui maioribus iuvatur studiis et meritis).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El conocido m\u00e9todo del dedazo hac\u00eda su entrada en escena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un poco m\u00e1s tarde, a fines del siglo V, Beno\u00eet de Nursie (san Benedicto, fundador de los benedictinos) lo perfeccion\u00f3 notablemente al ordenar que un abad deb\u00eda ser elegido por el voto un\u00e1nime de una comunidad, o bien por una parte de ella, incluso minoritaria, si esa minor\u00eda mostraba \u201cun juicio m\u00e1s sabio\u201d. Por esos a\u00f1os ya se limpiaban con los derechos de las mayor\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando las turbamultas se extrav\u00edan, ya puede una minor\u00eda ilustrada \u2013los \u201cexpertos\u201d\u2013 imponer su punto de vista. \u00bfSuena conocido como m\u00e9todo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La cosa es que los eclesi\u00e1sticos de Normand\u00eda ya dispon\u00edan de estas democr\u00e1ticas herramientas, y otras no menos interesantes, a principios del siglo XII. Hasta entonces no las hab\u00edan necesitado mucho en raz\u00f3n de la influencia ducal, lo que en buen romance quiere decir que en materia de elecciones episcopales el Duque hac\u00eda lo que le sal\u00eda de las narices y decid\u00eda solo qui\u00e9n ser\u00eda elegido obispo. Los votos de los otros miembros del cuerpo electoral\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero como el poder de los Duques fue decayendo, paralelamente fue aumentando la influencia del cuerpo electoral y su voto fue cobrando alg\u00fan valor. \u00bfVes para d\u00f3nde vamos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Definir el cuerpo electoral, decidir qu\u00e9 vale cada voto, influir en la designaci\u00f3n de los candidatos, permitir que una minor\u00eda pueda imponerse sobre una mayor\u00eda, ejercer de \u00e1rbitro siendo juez y parte, am\u00e9n de otros detallitos menores \u2013que incluyeron el uso del veneno y el arte de cuchiller\u00eda\u2013 son virguer\u00edas que existen desde el siglo IV, o sea desde el Concilio de Nicea del a\u00f1o 325.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No juro que ya en esa \u00e9poca no hubiese habido precursores. En todo caso en Chile no hemos inventado nada. Hazme caso: de vez en cuando hay que leer la Biblia y el derecho can\u00f3nico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que precede contribuye a explicar por qu\u00e9 se impusieron las elecciones como m\u00e9todo para designar a los magistrados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay otras razones. Una de ellas, de gran importancia, tiene que ver con la identificaci\u00f3n del personal con el magistrado elegido y \u2013ya veremos\u2013 con las decisiones que este va a tomar en el ejercicio de sus funciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Digamos entretanto que lo curioso es que el sorteo no haya merecido ni siquiera un debate, a\u00fan cuando hubo qui\u00e9n sugiriese utilizarlo.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">En la Convenci\u00f3n de Filadelfia (1787) James Wilson propuso hacer elegir al presidente de los EEUU por un colegio de electores seleccionado por sorteo entre los miembros del Congreso. La proposici\u00f3n fue descartada sin m\u00e1s y ya es notable que el hecho haya llegado hasta nosotros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por su parte, algunos revolucionarios franceses propusieron mezclar el sorteo y la elecci\u00f3n, y un miembro de la Convenci\u00f3n llamado Fran\u00e7ois-Agn\u00e8s Mont-Gilbert fue hasta sugerir, en el a\u00f1o 1793, el remplazo de la elecci\u00f3n por el sorteo por considerarlo m\u00e1s igualitario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mont-Gilbert era originario de la provincia de Sa\u00f4ne et Loire (Bourgogne), regi\u00f3n productora de vinos c\u00e9lebres. Puede que sus colegas convencionales hayan pensado que el diputado \u2013m\u00e1s patriota de lo aconsejable\u2013 gustase en exceso de la producci\u00f3n local, el caso es que su proposici\u00f3n no prosper\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El auge de las elecciones<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la ausencia de debates cuyo contenido nos sea conocido, para explicar por qu\u00e9 se impusieron las elecciones hay que entrar de lleno en el terreno de las hip\u00f3tesis y las conjeturas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una de ellas tiene que ver con el principio que establece que toda autoridad leg\u00edtima deriva del consentimiento de aquellos sobre los cuales se ejerce.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">O dicho de otro modo, que los individuos s\u00f3lo est\u00e1n obligados a lo que previamente consintieron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bernard Manin escribe (\u201cPrincipios del gobierno representativo\u201d. Op. cit) que en los debates de Putney, que opusieron en octubre de 1647 a los sectores radical y conservador de los ej\u00e9rcitos de Cromwell, el vocero de los \u201cNiveladores\u201d (sector radical) Rainsbourough, declar\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cTodo hombre que debe vivir bajo un gobierno debe primeramente situarse bajo ese gobierno por su propio consentimiento; y yo sostengo que el hombre m\u00e1s miserable de Inglaterra no est\u00e1 legalmente obligado, en el estricto sentido del t\u00e9rmino, por ning\u00fan gobierno bajo el cual no haya aceptado situarse expresamente\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bernard Manin, recuerda muy oportunamente que \u2013ciento treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde\u2013 la Declaraci\u00f3n de Independencia de los Estados Unidos de Am\u00e9rica comenz\u00f3 con estas palabras:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cTenemos por evidentes las verdades siguientes: todos los hombres son creados iguales, y son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables entre los cuales figuran la libertad, la vida y la b\u00fasqueda de la felicidad; los gobiernos son instituidos para garantizar esos derechos y obtienen sus justos poderes del consentimiento de los gobernados\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Manin no lo precisa, pero esa misma Declaraci\u00f3n de Independencia le reconoce a los ciudadanos americanos el derecho a derrocar un gobierno que no respetase los derechos de quienes lo eligieron.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Cromwell, temiendo tal vez que el mensaje no fuese claramente comprensible para algunos sectores, opt\u00f3 por entregar una gr\u00e1fica demostraci\u00f3n de las consecuencias del irrespeto de la voluntad de los gobernados haci\u00e9ndole cortar la cabeza al rey Charles 1\u00ba (30 de enero de 1649).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En Francia, el revolucionario Jacques-Guillaume Thouret, diputado de Rouen que ser\u00eda luego tres veces presidente de la Asamblea Nacional, public\u00f3 a principios de agosto de 1789 \u2013dos semanas apenas despu\u00e9s de la toma de la Bastilla\u2013 un proyecto de declaraci\u00f3n de derechos que comenzaba as\u00ed:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cTodos los ciudadanos tienen el derecho de concurrir, por ellos mismos o por sus representantes, a la formaci\u00f3n de las leyes, y de no someterse sino a aquellas que consintieron libremente\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo guillotinaron el 24 de abril de 1794 en Par\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pasa que la introducci\u00f3n de los derechos ciudadanos se hizo de manera extremadamente prudente, y en modo tal que nadie pusiese en peligro el poder de la nueva clase social dominante, la burgues\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El gran historiador franc\u00e9s Henri Guillemin lo dice con sus propias palabras:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cEl movimiento de 1789 es el movimiento de una nueva clase que en el curso del siglo XVIII hab\u00eda tomado consciencia de su propia existencia, a saber, la riqueza mobiliaria. La riqueza inmobiliaria era la tierra, eran la aristocracia y el clero que pose\u00edan todo, y en el curso del siglo XVIII una nueva clase se hab\u00eda constituido, la de la riqueza mobiliaria, es decir los bancos, las manufacturas, el gran comercio. Esas gentes estaban exasperadas al ver que era la aristocracia la que pose\u00eda las palancas del mando y quer\u00eda apoderarse de ellas. Eso es el movimiento de 1789\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En otras palabras, la Revoluci\u00f3n Francesa fue una batalla \u201centre potentados\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pasarse de rosca exigiendo derechos para todos era mal visto, algo al l\u00edmite del mal gusto. Peor a\u00fan, no contribu\u00eda a la \u201cgobernabilidad\u201d y por consiguiente sol\u00eda ser castigado de manera ejemplar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El caso de Olympe de Gouges dej\u00f3 un resabio amargo entre los verdaderos revolucionarios. Nacida en Montauban el 7 de mayo de 1748, fue escritora y polemista y tuvo la osad\u00eda de meterse en pol\u00edtica. No satisfecha con eso, fue la autora de la Declaraci\u00f3n de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, y escribi\u00f3 numerosas notas a favor de los derechos civiles y pol\u00edticos de las mujeres y de la abolici\u00f3n del esclavismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La guillotinaron en Par\u00eds el 3 de noviembre de 1793.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como quiera que sea, el principio que dice que s\u00f3lo el consentimiento y la libre voluntad son la fuente de la autoridad leg\u00edtima y fundan las obligaciones de los miembros de la sociedad hacia el poder constituido, fue com\u00fan a todos los te\u00f3ricos del derecho natural. De Grotius a Rousseau, pasando por Hobbes, Pufendorf y Locke.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde este punto de vista la designaci\u00f3n por sorteo, que no es el producto de la voluntad humana, no presupone el consentimiento ni la voluntad de los miembros de la sociedad que va a ser gobernada por el sorteado. Ese consentimiento y esa voluntad son a\u00fan menos evidentes cuando se trata de las decisiones que el magistrado designado por sorteo debe tomar m\u00e1s tarde en el ejercicio de sus funciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La elecci\u00f3n, por el contrario, cumple dos condiciones a la vez: designa a quienes asumir\u00e1n la carga (no el cargo\u2026), y legitima su poder de cara a quienes les eligieron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Manin precisa que en la Edad Media, para las elecciones, se invocaba un principio romano que ha tenido una enorme influencia en la historia institucional del mundo occidental:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cQuod omnes tangit, ab omnibus tractari et approbari debet\u201d (QOT)<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">(Lo que toca a todo el mundo debe ser considerado y aprobado por todos).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La frase ya se usaba mucho en el siglo XIII, incluso en la Iglesia, y su contenido fue adaptado seg\u00fan las circunstancias y los resultados perseguidos.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">La invocaci\u00f3n del principio no significaba que el consentimiento de los gobernados fuese la fuente exclusiva o principal de la legitimidad, sino m\u00e1s bien que \u201cuna voluntad venida \u2018de arriba\u2019 deb\u00eda encontrar una aprobaci\u00f3n venida de \u2018abajo\u2019 para ser leg\u00edtima\u201d. Todos sab\u00edan que era poco probable que los de abajo rechazaran la voluntad de los de arriba, pero \u2013en teor\u00eda\u2013 la posibilidad exist\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfTe suena conocido?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Llegados a este punto Bernard Manin nos dice que hay \u201cs\u00f3lidas razones\u201d para pensar que las t\u00e9cnicas electorales empleadas por los gobiernos representativos encuentran su origen en las elecciones medievales, como las que practicaba la Iglesia\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y ya est\u00e1 liada. El sagaz lector no ha olvidado las primeras p\u00e1ginas de esta nota, ni las t\u00e9cnicas perfeccionadas a lo largo de siglos para asegurarse que el resultado de las \u201celecciones libres\u201d correspondiesen siempre a los intereses de quienes las organizaban.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El profesor Roberto Bruna Henr\u00edquez nos recordaba hace poco (\u201cCarta abierta a Juan Guillermo Tejeda\u201d):<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c\u2026el primer deber del pr\u00edncipe es seguir siendo pr\u00edncipe, dec\u00eda hace quinientos a\u00f1os Maquiavelo, o sea: el primer deber del poder es mantenerse en el poder.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando ocurre que por un despiste o un desafortunado error involuntario los resultados no coinciden con lo predispuesto\u2026 queda lo que Alejo Carpentier llam\u00f3 \u201cEl recurso del m\u00e9todo\u201d: el golpe de Estado, la dictadura, la intervenci\u00f3n militar, una invasi\u00f3n, los \u201cca\u00f1onazos\u201d que compran conciencias (\u201cca\u00f1onazo\u201d = US$ un mill\u00f3n), o a\u00fan los m\u00e9todos de los Borgia, entre los cuales se cont\u00f3 el Papa Alejandro VI (1431-1503) que fue padre de seis hijos reconocidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La consciencia de que la elecci\u00f3n como forma de designar los magistrados comporta algunos riesgos hizo que se entrase en ellas con una prudencia digna de los guerreros sioux.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una t\u00e9cnica utilizada de manera casi universal fue la de limitar el cuerpo electoral a los ciudadanos poseedores de una determinada cantidad de bienes: el llamado sufragio censitario que le acordaba derecho a voto s\u00f3lo al riquer\u00edo. Visto que los miserables, los hijos de nada y de nadie, el personal, no dispon\u00edan de patrimonio alguno, no deb\u00edan llevar velas en ese entierro. De ese modo limitaron el riesgo de organizar elecciones que pudiesen serle favorables a alg\u00fan pobre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La cosa preocup\u00f3 incluso a los fil\u00f3sofos del Siglo de las Luces. El ya citado historiador Henri Guillemin cuenta que:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cVoltaire ten\u00eda una idea precisa en pol\u00edtica y en sociolog\u00eda. Voltaire dec\u00eda: \u2018Un pa\u00eds bien organizado es aquel en el que una peque\u00f1a minor\u00eda hace trabajar a la mayor\u00eda, se hace alimentar por ella, y la gobierna\u2019\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Chile, por dar un ejemplo, es un pa\u00eds bien organizado en el sentido en el que lo entend\u00eda Voltaire.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Guillemin concluye diciendo de la \u2018peque\u00f1a minor\u00eda\u2019: \u201cEs una banda de mantenidos\u201d. La sagacidad de este tipo de historiador no tiene l\u00edmites.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde luego las mujeres tampoco ten\u00edan derecho a voto. Plat\u00f3n, ese arist\u00f3crata que idealiz\u00f3 una rep\u00fablica en la que \u00e9l y sus pares deb\u00edan tener poder de vida y de muerte sobre los ni\u00f1os, las mujeres y los esclavos, y deb\u00edan disponer de un ej\u00e9rcito para hacer valer tales derechos, se hubiese estremecido de placer, el muy brib\u00f3n.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Para todos los efectos, el derecho a voto fue tratado seg\u00fan la doctrina de Theophrastus Philippus Aureolus Bombastus von Hohenheim, m\u00e1s conocido como Paracelso (1493-1541), que fue qui\u00e9n invent\u00f3 eso de \u201cun poquito de veneno no mata\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algo as\u00ed como \u201cla justicia en la medida de lo posible\u201d. Se ve que la prudencia es una caracter\u00edstica muy difundida a la hora de reconocerle derechos al personal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si el derecho a voto se fue extendiendo poco a poco, fue sobre todo porque quienes manejan la manija se dieron cuenta que los miserables son f\u00e1cilmente influenciables, adem\u00e1s de cr\u00e9dulos, ingenuos y buen p\u00fablico: Henri Guillemin cuenta que a\u00fan en el siglo XIX, en las zonas que hoy llamamos rurales, los campesinos franceses votaban seg\u00fan les dijese el se\u00f1or cura, o bien el castellano, quiero decir el due\u00f1o de todas las tierras que sol\u00eda habitar un castillo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si en Colchagua no s\u00e9 de ning\u00fan castillo, s\u00ed recuerdo que en mi ni\u00f1ez, cuando hab\u00eda elecciones, los peones del campo eran llevados a votar encaramados en un coloso, acompa\u00f1ados por el capataz, qui\u00e9n se encargaba de ayudarles a votar sabiamente, o sea por el candidato del patr\u00f3n. Era la \u00e9poca en la que aun me llevaban a la misa de las once. Guardo el recuerdo v\u00edvido del p\u00e1rroco que lanzaba desde el p\u00falpito encendidos sermones en contra de un tal Salvador Allende, y recomendaba votar por qui\u00e9n, a su santo juicio, estaba en la gracia de dios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo esto llev\u00f3 a algunos descre\u00eddos a poner en cuesti\u00f3n lo que conocemos como democracia representativa. Bernard Manin dice que \u201cLos autores de los siglos XVII y XVIII, familiarizados con la historia de las rep\u00fablicas, percib\u00edan que la designaci\u00f3n de representantes por elecci\u00f3n le deb\u00eda m\u00e1s a la tradici\u00f3n medieval que a la tradici\u00f3n republicana\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los eclesi\u00e1sticos hab\u00edan pasado por ah\u00ed, y como precisamos m\u00e1s arriba se hab\u00edan encargado de elaborar los procedimientos que permiten ganar las elecciones antes de que se lleven a efecto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Manin pone en evidencia el hecho que, una vez m\u00e1s, Harrington, Rousseau y Montesquieu coincidieron. Republicanos, de acuerdo, pero prudentes. En vez del sorteo Harrington prefer\u00eda la elecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A prop\u00f3sito de los or\u00edgenes del r\u00e9gimen representativo ingl\u00e9s, Montesquieu lanz\u00f3 una frase que pas\u00f3 a la historia: \u201cEse bello sistema fue encontrado en los bosques\u201d. Manin precisa que hay que entender en los bosques de Germania, en donde nacieron los usos \u201cg\u00f3ticos\u201d y el sistema feudal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por su parte Rousseau escribe en El Contrato Social:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cLa idea de los representantes es moderna: nos viene del gobierno feudal, de ese inicuo y absurdo gobierno en el cual se degrada la especie humana, y donde se deshonra el nombre de hombre. En las antiguas rep\u00fablicas, e incluso en las monarqu\u00edas, el pueblo jam\u00e1s tuvo representantes\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La menci\u00f3n del \u201cnombre de hombre\u201d se refiere muy precisamente al juramento feudal mediante el cual el vasallo se hac\u00eda \u2018hombre\u2019 de su se\u00f1or feudal prometi\u00e9ndole obediencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En resumen, en el momento en que fue establecido el gobierno representativo, la tradici\u00f3n medieval y la Escuela filos\u00f3fica del derecho natural convergieron para hacer aparecer el consentimiento y la voluntad de los gobernados como la \u00fanica fuente de la legitimidad y de la obligaci\u00f3n pol\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Llegados a este punto algo me dice que eso de \u201cestar empo\u2019erao\u201d no resuelve.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pervivencia de la dictadura<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si admitimos que el consentimiento y la voluntad de los gobernados es la condici\u00f3n sine-qua-non para considerar leg\u00edtimos los gobernantes, la Constituci\u00f3n chilena no es el producto ni del uno ni de la otra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese texto es por consiguiente ileg\u00edtimo y fraudulento. Es esta Constituci\u00f3n la que define \u2013habr\u00eda que decir impone\u2013 todos las reglas y procedimientos para la elecci\u00f3n de nuestros \u2018magistrados\u2019, nuestros representantes, los poderes ejecutivo y legislativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por construcci\u00f3n, por origen, ninguno de ellos puede reclamar para s\u00ed la legitimidad que la Constituci\u00f3n que les permite ser elegidos \u2013en las condiciones que conocemos\u2013 no tiene.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Que el consentimiento y la voluntad de los gobernados no estuvo presente y ni siquiera fue requerida lo prueba el pre\u00e1mbulo de la primera edici\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1980, la Constituci\u00f3n de la dictadura:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cLa Junta Militar asumiendo su potestad constituyente decreta&#8230;\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfC\u00f3mo pudiese ser leg\u00edtimo un Parlamento surgido de esta brutal violaci\u00f3n al principio que funda, por tradici\u00f3n medieval o por convicci\u00f3n filos\u00f3fica, la legitimidad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfC\u00f3mo pudiese tal Parlamento arrogarse un poder constituyente para modificar el engendro que lo sustenta?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si \u2013siguiendo en ello la opini\u00f3n de Rousseau\u2013 admitimos que el pueblo no tiene representantes, la conclusi\u00f3n que se impone naturalmente es que s\u00f3lo el pueblo, participando directamente, es depositario de la soberan\u00eda y de la legitimidad del poder. Eso se llama, en todos los idiomas del mundo, Asamblea Constituyente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Queda por determinar la relaci\u00f3n que existe \u2013si ella existe\u2013 entre la elecci\u00f3n y la legitimidad cuando se trata de considerar la justa distribuci\u00f3n de las cargas (no de los cargos) y la posibilidad de que todos los ciudadanos, sin distinci\u00f3n ni discriminaci\u00f3n, puedan tener una igual posibilidad de acceder a ellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estudiando la historia y observando la realidad de su tiempo \u00c9tienne de la Bo\u00e9tie pudo escribir, en el a\u00f1o 1549, \u201cHay tres suertes de tirano. Unos gobiernan por elecci\u00f3n del pueblo, otros por la fuerza de las armas, los \u00faltimos por sucesi\u00f3n hereditaria\u201d (Discurso de la servidumbre voluntaria).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tres siglos m\u00e1s tarde Karl Marx decret\u00f3 que la democracia burguesa no es sino una forma de dictadura. Al hacerlo no pod\u00eda reclamar para s\u00ed la paternidad del descubrimiento: un muchacho de apenas dieciocho a\u00f1os ya hab\u00eda llegado a una conclusi\u00f3n similar en la primera mitad del siglo XVI.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9tienne de la Bo\u00e9tie, originario de la Dordogne, no pod\u00eda ignorar las triqui\u00f1uelas \u2013que ya eran frecuentes en la Iglesia de la Edad Media\u2013 dise\u00f1adas para hacer buen uso de la elecci\u00f3n como m\u00e9todo de designaci\u00f3n de los magistrados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En nuestros d\u00edas, Fr\u00e9d\u00e9rick Lordon explora otros conceptos con el fin de comprender la pervivencia de la dominaci\u00f3n de una clase social sobre las otras, y elabora nociones surgidas del f\u00e9rtil pensamiento de Spinoza (1632-1677) que hace interactuar con la obra de Marx, Bourdieu, Durkheim y Mauss.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lordon nos dice que \u201cen primera instancia los hombres son impulsados por sus pasiones\u201d, que \u201cen \u00faltimo an\u00e1lisis sus pasiones son ampliamente determinadas por las estructuras\u201d, y que \u201cson dirigidos la mayor parte de las veces en la direcci\u00f3n que reproduce las estructuras\u201d (La Soci\u00e9t\u00e9 des Affects \u2013 Pour un structuralisme des passions &#8211; 2013).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entre los elementos que concurren a reproducir las estructuras en que los hombres viven atrapados est\u00e1n, desde luego, las elecciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lordon se interroga en cuanto a saber \u201cde d\u00f3nde pueden venir las fuerzas o los acontecimientos que les har\u00e1n escapar a la fatalidad de la reproducci\u00f3n ad aeternam\u201d y conf\u00eda en que, a veces, los hombres son impulsados por sus pasiones en una direcci\u00f3n que destruye las estructuras para crear otras nuevas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luis Casado, 24 de noviembre de 2013<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos momentos, en que tantos hombres y mujeres de Chile se aprestan a no votar, a ignorar una elecci\u00f3n que no les concierne, que no toca ninguna de sus preocupaciones fundamentales, parece evidente que la cuesti\u00f3n que se plantean no es \u00bfpor qui\u00e9n votar?, sino \u00bfpor qu\u00e9 votar? Del resultado de esa reflexi\u00f3n pueden surgir las pasiones (en el sentido spinozista) que le pongan fin al abominable sistema en que estamos atrapados.<\/p>\n","protected":false},"author":38,"featured_media":82103,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[6,217],"tags":[191,29057,335,30344],"coauthors":[336],"class_list":["post-82084","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politique","category-abya-yala","tag-chile","tag-elecciones-chilenas-2025","tag-luis-casado","tag-voto-obligatorio"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82084"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82084\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82113,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82084\/revisions\/82113"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/82103"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82084"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=82084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}