{"id":7889,"date":"2019-04-03T17:17:24","date_gmt":"2019-04-03T17:17:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=7889"},"modified":"2019-04-07T02:07:22","modified_gmt":"2019-04-07T02:07:22","slug":"ensayar-uno-y-mil-marxismos-latinoamericanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/04\/03\/ensayar-uno-y-mil-marxismos-latinoamericanos\/","title":{"rendered":"Ensayar uno y mil marxismos latinoamericanos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1295 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Oscar-SotoBis.jpg\" alt=\"\" width=\"92\" height=\"92\" \/>El vigor del pensamiento marxista en los se\u00f1alamientos de la estructura econ\u00f3mica del capital y su metabolismo hist\u00f3rico, diseminado por ejemplo en la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica del trabajo<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a> que subordina sus funciones vitales a s\u00ed mismo, se contornea en el borde de las sentencias de muerte que le propinan sus esbirros y opositores, al tiempo que se agiganta incluso <em>a pesar de<\/em> su propia genealog\u00eda hist\u00f3rica, que las m\u00e1s de las veces acude presurosa a proponer un marxismo herm\u00e9tico, doctrinario y temperado.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/upload\/gal_20042.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/upload\/gal_20042.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Transitamos ya 151 a\u00f1os de las elaboraciones te\u00f3rico-pol\u00edticas que dan cuerpo a parte de la textualidad marxista. No poca agua recorre los canales de tinta y militancia que estructuran el corpus de rebeli\u00f3n pronunciado a trav\u00e9s de las insurgencias marxianas. Desde el periodo de su escritura (1861 a 1867) \u201cEl Capital\u201d, como producto inacabado de una vasta denuncia \u00e9tico-pol\u00edtica, se mantiene vigoroso en su tino de reagrupar los elementos candentes de su \u00e9poca y hacer de ello una porfiada pretensi\u00f3n libertaria. Tal como lo afirma Omar Acha, el marxismo posee un rasgo esencial: la \u201ccr\u00edtica revolucionaria del capitalismo\u201d, detracci\u00f3n fundamental que lo constituye ni en m\u00e1s ni en menos que \u201cla \u00fanica impugnaci\u00f3n radical de los fundamentos del orden social existente y abre el juego para una superaci\u00f3n dial\u00e9ctica -es decir, no ut\u00f3pica o puramente imaginaria- de la \u201crealidad\u201d prevaleciente\u201d.<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los<em> mil y un marxismos<\/em>, tal como lo propone Miguel Mazzeo<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a> -en un ensayo fecundo por fuerza de claridad militante y consistencia- recorren el sendero que va desde los racionalismos, economicismos, teoricismos, culturalismos, pasando por el des-historicismo hasta las exegesis teol\u00f3gicas del tratamiento propuesto por el te\u00f3rico de Tr\u00e9veris. Hay de todo y para todxs en las lecturas de la herencia marxista, por lo tanto la efectividad de un trabajo artesanal de <em>impensar<\/em> y <em>desaprender<\/em> el marxismo hoy parece redundar en una necesidad, antes que una consigna. Es decir que, si se pudiera exorcizar cierta vulgata marxista o ciertos marxismos oficiales (incluso los m\u00e1s acabados dogmatismos de Marx en occidente), podr\u00edamos comenzar por situar la fortaleza de la \u201cpraxis\u201d que rodea el potencial de la reinvenci\u00f3n dial\u00e9ctica sugerida en el marxismo <em>de Marx<\/em>, como el elemento de comprensi\u00f3n de esta tradici\u00f3n insurgente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">N\u00e9stor Kohan apunta as\u00ed lo que aqu\u00ed venimos pensando:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u2026rescatar de su filtro ontologizante la m\u00e9dula profundamente cr\u00edtica y revolucionaria que caracteriza y define a la obra de Marx, su m\u00e9todo, su concepci\u00f3n del mundo y de la vida. Para acometer esa tarea hoy resulta absolutamente imprescindible destacar el opacado -y vilipendiado como \u201cidealista subjetivo\u201d- lugar central que en el pensamiento y la obra de Marx ocupa la categor\u00eda de praxis. Praxis que no significa nada m\u00e1s que la acci\u00f3n y la actividad pr\u00e1ctica humana de transformaci\u00f3n del mundo objetual. Si el marxismo no apostara todas sus fichas en funci\u00f3n de la pr\u00e1ctica dejar\u00eda de ser revolucionario y se transformar\u00eda en algo completamente distinto. Si acaso ello ocurriese, como sol\u00eda repetir Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, el marxismo ya no ser\u00eda marxismo.<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[iv]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">He ah\u00ed dos elementos emergentes del dispositivo marxiano que reconocemos como la m\u00e1s clara reminiscencia de ese pensamiento radical que apunta sus ca\u00f1ones al capital: <em>la<strong> praxis <\/strong>y la <strong>vigorosidad del marxismo hecho latinoamericano<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Praxis y marxismos<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En el n\u00facleo del armaz\u00f3n te\u00f3rico-pol\u00edtico del marxismo, la centralidad de la actividad humana se coloca por encima de cualquier especulaci\u00f3n, remitiendo a su vez a un \u201chumanismo\u201d que se autopercibe inexorablemente en un tipo de historicismo: la historia se hace carne en el conocimiento de la realidad que oprime y se ata a una acci\u00f3n sociopol\u00edtica (emancipatoria) concreta. Tal vez, la mejor forma de discutirle al \u201cmaterialismo hist\u00f3rico\u201d su sentido sea repensarlo\/ampliarlo y embarrarlo con nuestras penurias nacionales, populares y bien latinoamericanas<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En lugar de consagrarlas por medio de una naturalizaci\u00f3n atemporal, Marx subray\u00f3 la dataci\u00f3n hist\u00f3rica de tales categor\u00edas y, por ende, su finitud. Entonces, el alcance de su foco anal\u00edtico no fue la historia humana, ni siquiera la historia de las sociedades de clase, sino la sociedad <em>capitalista<\/em>. A diferencia de la generaci\u00f3n \u201cespeculativa\u201d o \u201cfilos\u00f3fica\u201d de los conceptos, para Marx estos surgen de lo real transpuesto nacionalmente\u2026<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[v]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Lo que intentamos colocar aqu\u00ed, es que frente a una vertiente marxista tradicional <em>objetivista, estructural y teleol\u00f3gica<\/em> se erige una virtud <em>subjetivista y pol\u00edtica, relacional y situacional<\/em><a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[vi]<\/a> en cuyo seno anida la lectura latinoamericana de un <em>materialismo praxiol\u00f3gico<\/em> que concibe la relaci\u00f3n del ser humano con el mundo como una <em>relaci\u00f3n activa, pr\u00e1ctica y transformadora<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\"><strong>[vii]<\/strong><\/a>.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/upload\/gal_20041.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"733\" \/><strong><span class=\"texte1\">Latinoam\u00e9rica\u2019, mural de La Mano, Museo a cielo abierto, distrito de San Miguel, Santiago de Chile<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Muchas pr\u00e1cticas latinoamericanas<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ahora bien, el recorrido del pensamiento cr\u00edtico inscripto en el itinerario marxista opera como una estampida de interrogantes y acciones tributarias a la predica de Marx y Engels, de manera tal que a nuestros fines -siguiendo la pluma de Mazzeo- podemos desgranar lo segundo que marcamos en el an\u00e1lisis: a la prepotencia de la praxis, hay que sumar la congregaci\u00f3n de pr\u00e1cticas en los m\u00e1rgenes, en las periferias. Es all\u00ed donde se pluralizan los marxismos y se latinoamericanizan las miradas. Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui bien puede ser una referencia de ello:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Mari\u00e1tegui propuso una traducci\u00f3n fecunda del marxismo a la realidad de Nuestra Am\u00e9rica: un \u201cmarxismo mestizo\u201d. El Amauta hizo del marxismo latinoamericano una \u201cdenominaci\u00f3n de origen\u201d, un producto singular que reivindica una particular herencia cultural. A\u00f1os m\u00e1s tarde, la Revoluci\u00f3n Cubana, Fidel Castro y el Che, se encargaron de ratificar las garant\u00edas de ese producto. En las \u00faltimas d\u00e9cadas la Revoluci\u00f3n Bolivariana, con sus claroscuros, se ha erigido en baluarte de esta tradici\u00f3n, y el chavismo plebeyo y comunero ha realizado aportes sustanciales. Ha generado un proceso de fermentaci\u00f3n donde el marxismo y la trilog\u00eda compuesta por Sim\u00f3n Bol\u00edvar, Sim\u00f3n Rodr\u00edguez y Ezequiel Zamora se intercalan en la funci\u00f3n de enzimas<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[viii]<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La multiplicidad de marxismos en Am\u00e9rica Latina es inagotable. La lista de pr\u00e1cticas liberadoras en nuestra Patria Grande es lo suficientemente amplia como para reincidir en la angostura de viejos rigores pol\u00edticos o acad\u00e9micos; a su vez esa tradici\u00f3n es perenne y diversa. Digamos, junto a Mazzeo, que al menos desde los \u201cLuis Emilio Recabarren, Julio Antonio Mella, John William Cooke, Agust\u00edn Cueva, Enrique Dussel, Orlando Fals Borda, Bol\u00edvar Echeverr\u00eda, Florest\u00e1n Fern\u00e1ndes, Alberto Flores Galindo, Silvio Frondizi, Michel L\u00f6wy, Ruy Mauro Marini, Fernando Mart\u00ednez Heredia, Caio Prado Junior, An\u00edbal Quijano, Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez, Ludovico Silva, Ren\u00e1n Vega Cantor, Luis Vitale, Rene Zavaleta Mercado\u201d<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[ix]<\/a>, hasta las Vania Bambirra, Hayde\u00e9 Santamar\u00eda Cuadrado, Ivone Gebara, Raquel Guti\u00e9rrez Aguilar, Alejandra Ciriza, Claudia Korol y tantxs m\u00e1s, hay una constancia de este legado cr\u00edtico que aun surca y desanda caminos en la actualidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los \u201cmil marxismos\u201d cr\u00edticos que evocan, en pleno siglo XXI, dos consignas \u00e9tico-pol\u00edticas centrales: la praxis pol\u00edtica y el locus del marxismo situado en Nuestra Am\u00e9rica, tal vez ayuden en este presente oscuro a lograr que desde la militancia pol\u00edtica, las ciencias sociales y los movimientos populares estemos a tiempo de ensayar un marxismo latinoamericano que se reinvente en la praxis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> M\u00e9sz\u00e1ros, Iv\u00e0n (1995) M\u00e1s all\u00e1 del capital. Hacia una teor\u00eda de la transici\u00f3n. Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, La Paz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> Acha, Omar (2013) E. P. Thompson, un marxista contra el marxismo como \u201cmaterialismo hist\u00f3rico\u201d. En <em>Rey Desnudo, A\u00f1o II<\/em>, No. 3, Buenos Aires. ISSN: 2314-1204. (p.314)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[iii]<\/a> Mazzeo, Miguel (2018) Marx Populi. Collage para repensar el marxismo \/ Ilustrado por Mart\u00edn Malamud. &#8211; 1a ed . &#8211; Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires: El Colectivo. (p.12)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[iv]<\/a> N\u00e9stor Kohan. (2013) Nuestro Marx, La Oveja Roja. Madrid (p.192)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[v]<\/a> Acha\u2026 (p.320)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[vi]<\/a> Mazzeo\u2026. (p.74)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[vii]<\/a> Kohan \u2026 (p.198)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[viii]<\/a> Mazzeo\u2026 (p. 57)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[ix]<\/a> Mazzeo \u2026 (p. 58)<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Oscar Soto para La Pluma, 3 de abril de 2019<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/criticayresistencia.blogspot.com\/\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Blog Oscar Soto<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los \u201cmil marxismos\u201d cr\u00edticos que evocan, en pleno siglo XXI, dos consignas \u00e9tico-pol\u00edticas centrales: la praxis pol\u00edtica y el locus del marxismo situado en Nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n","protected":false},"author":61,"featured_media":7891,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[4353,706,4354,382,546,206],"coauthors":[538],"class_list":["post-7889","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-educacion","tag-estructura-economica-del-capital","tag-marxismo","tag-marxismos-latinoamericanos","tag-nuestra-america","tag-oscar-soto","tag-pensamiento-critico"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/61"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7889"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7889\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7991,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7889\/revisions\/7991"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7889"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=7889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}