{"id":7641,"date":"2019-03-26T23:55:05","date_gmt":"2019-03-26T23:55:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=7641"},"modified":"2019-03-27T15:09:33","modified_gmt":"2019-03-27T15:09:33","slug":"la-masacre-artesanal-del-16-de-marzo-de-1919-en-bogota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/03\/26\/la-masacre-artesanal-del-16-de-marzo-de-1919-en-bogota\/","title":{"rendered":"La masacre Artesanal del 16 de marzo de 1919 en Bogot\u00e1"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 30px;\"><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2491 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/aut_1389Bis.jpg\" alt=\"\" width=\"142\" height=\"104\" \/><\/em><strong>Memoria hist\u00f3rica<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>A la memoria de Gabriel Chaves, trabajador artesanal que fue ultimado el 16 de marzo de 1919 en las calles c\u00e9ntrica de Bogot\u00e1 por la mano asesina de un General del Ej\u00e9rcito colombiano, cuyo nombre no merece ser recordado, por su brutalidad y cobard\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7642 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Bogota-1919-1-300x233.jpg\" alt=\"\" width=\"635\" height=\"493\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Bogota-1919-1-300x233.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Bogota-1919-1.jpg 740w\" sizes=\"auto, (max-width: 635px) 100vw, 635px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cFecha inolvidable en la historia del socialismo colombiano ser\u00e1 el 16 de marzo de 1919. El germen patri\u00f3tico de una idea redentora tuvo en ese d\u00eda su bautismo de sangre, de sangre inocente que entenebrecer\u00e1 la conciencia de los asesinos y los condenar\u00e1 al castigo formidable del odio y de la sanci\u00f3n inevitable del pueblo.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo justificar el procedimiento de matar y herir por la espalda a individuos indefensos que hu\u00edan ante el ataque del gobierno escudado por la fuerza de las armas? (\u2026)<br \/>\nLos manifestantes fueron a pedir pan y se les dio fuego y plomo; algunos creyeron hallar en la palabra oficial el consuelo y la esperanza y lo que hallaron fue la muerte\u201d.<br \/>\n\u201cManifiesto del Sindicato Central Obrero a los artesanos de la Rep\u00fablica\u201d, en <em>La Libertad<\/em>, abril 3 de 1919.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El 16 de marzo de 1919, un grupo de artesanos y pobladores de Bogot\u00e1 se congreg\u00f3 frente al Palacio Presidencial para solicitarle al Ejecutivo que reversara su decisi\u00f3n de ordenar la confecci\u00f3n en el exterior de un lote de uniformes para el Ej\u00e9rcito y le encargara esa obra a los artesanos de la ciudad. En medio de la protesta se dio la orden de disparar contra la multitud y la represi\u00f3n dej\u00f3 un saldo de 10 muertos, 15 heridos y 300 detenidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Este episodio es significativo porque simboliza el cierre de un periodo en la historia social de Colombia, caracterizado por el predominio de los artesanos y de la peque\u00f1a producci\u00f3n, y a partir de ese momento se abre un nuevo ciclo, en el que irrumpe el capitalismo, emergen los trabajadores asalariados y se fortalece el sector p\u00fablico. La masacre de artesanos, adem\u00e1s, fue un anunci\u00f3 premonitorio de la manera como el Estado colombiano har\u00eda uso de la represi\u00f3n para enfrentar al naciente movimiento obrero durante la d\u00e9cada de 1920.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para la reconstrucci\u00f3n y el an\u00e1lisis de este episodio se analizan, en primer lugar, las transformaciones generales que conoci\u00f3 la ciudad de Bogot\u00e1, puesto que este es el escenario de los acontecimiento; luego se considera lo relacionado con el rol de los artesanos, cuyo protagonismo social y cultural es evidente en la configuraci\u00f3n del movimiento obrero y socialista en Colombia, y, finalmente, se detallan los tr\u00e1gicos acontecimientos del 16 de marzo de 1919, suceso del que se conmemora un siglo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>BOGOT\u00c1 A COMIENZOS DEL SIGLO XX<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La ciudad de Bogot\u00e1 vivi\u00f3 una notable transformaci\u00f3n en todos los \u00f3rdenes en el per\u00edodo transcurrido entre 1909, cuando cae la dictadura de Rafael Reyes, y finales de la d\u00e9cada de 1920, cuando el proceso de modernizaci\u00f3n capitalista la ha convertido en la urbe m\u00e1s importante del pa\u00eds. La transformaci\u00f3n de la ciudad se observaba en todos los terrenos, desde el arquitect\u00f3nico hasta el demogr\u00e1fico. En el plano de la arquitectura la construcci\u00f3n de obras p\u00fablicas en la d\u00e9cada de 1920, con edificaciones que imitaban los modelos europeos o estadounidenses, puso fin al dominio espacial de las iglesias y conventos, que le daban un aire colonial y buc\u00f3lico a esta mediterr\u00e1nea ciudad. En el terreno demogr\u00e1fico, en un breve lapso de 30 a\u00f1os la poblaci\u00f3n creci\u00f3 en m\u00e1s del 100 por ciento, pasando de unos 86.000 habitantes en 1907 a 224.000 en 1929<sup>1<\/sup>. En el plano econ\u00f3mico y social se apreciaba un gran empuje hacia el capitalismo, como resultado del cual se transformaron las relaciones sociales, las costumbres y la mentalidad. Emergieron los trabajadores asalariados en las obras p\u00fablicas y en algunas empresas privadas, y se fueron extinguiendo los artesanos, tan importantes en la historia bogotana desde los lejanos tiempos de la dominaci\u00f3n colonial espa\u00f1ola.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En el espacio urbano de la Bogot\u00e1 de principios del siglo XX quedaron las huellas perceptibles de ese dominio clerical. Bogot\u00e1 era famosa por ser una ciudad <em>gris<\/em>, no s\u00f3lo en t\u00e9rminos clim\u00e1ticos, sino sociales y culturales. Las principales actividades que descollaban en la ciudad estaban relacionadas de una u otra forma con la religi\u00f3n cat\u00f3lica. Eso se manifestaba en t\u00e9rminos arquitect\u00f3nicos puesto que en el centro de esta peque\u00f1a ciudad de 112 mil habitantes (seg\u00fan el Censo de 1912) sobresal\u00edan 35 iglesias cat\u00f3licas, 5 conventos y otros espacios propios del culto cat\u00f3lico. El 99 por ciento de los bogotanos se declaraban cat\u00f3licos, situaci\u00f3n que aunque hab\u00eda que considerar con distancia cr\u00edtica, si revelaba el peso abrumador de la religi\u00f3n cat\u00f3lica entre la poblaci\u00f3n<sup>2<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El predominio de esa religi\u00f3n se expresaba tambi\u00e9n en el gran n\u00famero de d\u00edas festivos, consagrados a santos y conmemoraciones religiosas. Buena parte de la prensa y de los libros que se editaban eran confesionales y conservadores. Aquellos peri\u00f3dicos, pasquines u hojas volantes que discreparan de las voces oficiales en materia religiosa eran estigmatizados y perseguidos, tal y como sucedi\u00f3 en 1910 con los peque\u00f1os peri\u00f3dicos <em>Ravachol<\/em> y <em>Chantecler<\/em>, cuyos directores fueron se\u00f1alados y perseguidos directamente por las altas jerarqu\u00edas eclesi\u00e1sticas, hasta lograr el cierre de las publicaciones y la prisi\u00f3n y posterior destierro de Juan Francisco Moncaleano, director de <em>Ravachol<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero este dominio clerical se fue erosionando en pocos a\u00f1os, en virtud del proceso de modernizaci\u00f3n capitalista que conoci\u00f3 el pa\u00eds en general y Bogot\u00e1 en particular. En la ciudad aparecieron las f\u00e1bricas y los primeros n\u00facleos de trabajadores asalariados fueron incorporadas al proceso productivo, se ampli\u00f3 la ciudad y su infraestructura ante el crecimiento demogr\u00e1fico motivado por el aumento de inmigrantes en la d\u00e9cada de 1920, aparecieron en escena los tranv\u00edas el\u00e9ctricos despu\u00e9s de 1910, que sustituir\u00e1n a los \u00ab\u00a0tranv\u00edas de sangre\u00a0\u00bb (es decir, arrastrados por las estoicas mulas), llegaron los primeros autom\u00f3viles y se ensancharon las calles y las v\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Esta modernizaci\u00f3n no implic\u00f3 la desaparici\u00f3n de la miseria y los problemas sociales. Antes por el contrario, se hicieron m\u00e1s evidentes, por la diferenciaci\u00f3n espacial que se gener\u00f3 entre los barrios de las \u00e9lites y los barrios de los pobres. Los antiguos campesinos e ind\u00edgenas reci\u00e9n llegados a la ciudad se apretujaban en los barrios altos o del centro, en medio de la m\u00e1s espantosa miseria y suciedad, ante la carencia de empleo, los bajos salarios cuando ten\u00edan un puesto, y la ausencia absoluta de servicios p\u00fablicos en sus barrios y en las casuchas en las que habitaban. Las epidemias y enfermedades eran el pan de cada d\u00eda para la poblaci\u00f3n pobre y trabajadora, como se evidenci\u00f3 con la pavorosa epidemia de gripa de 1918, en la que, en pocas semanas, murieron m\u00e1s de mil personas, gener\u00e1ndose una crisis de salud y de higiene en la ciudad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Con la modernizaci\u00f3n capitalista, se empez\u00f3 a dibujar no una ciudad sino, por lo menos dos: la Bogot\u00e1 cosmopolita, aseada, lujosa, en donde habitaban las clases dominantes, ocupando los mejores lugares y con todos los servicios p\u00fablicos a su disposici\u00f3n; y la Bogot\u00e1 plebeya, conformada por las mayor\u00edas sociales, artesanos, obreros, desempleados, mendigos, mujeres que trabajaban en el servicio dom\u00e9stico y pobres en general, quienes deb\u00edan soportar la miseria, la inseguridad, el desaseo, el abandono y carec\u00edan de lo m\u00e1s elemental, como el agua potable. Desde entonces, entre estas ciudades existen cada vez menos v\u00ednculos, puesto que cada una ha tenido su propia historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los sectores populares fueron protagonistas de la modernizaci\u00f3n social, cultural y pol\u00edtica. Su acci\u00f3n fue vital en el proceso de deslegitimaci\u00f3n del dominio clerical y conservador y por la obtenci\u00f3n de mejoras en sus condiciones materiales de existencia. Desde este punto de vista, la irrupci\u00f3n de la modernizaci\u00f3n capitalista en Bogot\u00e1, proceso lento y gradual que discurre en las tres primeras d\u00e9cadas del siglo XX, no puede ser entendido sin examinar el protagonismo de los sectores m\u00e1s l\u00facidos y din\u00e1micos de las clases subalternas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>LUCHAS SOCIALES Y ORGANIZACI\u00d3N POL\u00cdTICA ARTESANAL EN BOGOT\u00c1 (1910-1919)<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Durante la segunda mitad del siglo XIX, los artesanos protagonizaron las movilizaciones sociales m\u00e1s importantes de la ciudad, siendo su acci\u00f3n m\u00e1s resonante la que se present\u00f3 en 1893, cuando, en plena Regeneraci\u00f3n, emprendieron una acci\u00f3n de protesta que se convirti\u00f3 en la insurrecci\u00f3n urbana m\u00e1s importante de la historia colombiana de ese siglo, y que fue aplastada por la Polic\u00eda Nacional, con un saldo de cerca de un centenar de muertos<sup>3<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sobre este suceso, y s\u00f3lo a manera de ilustraci\u00f3n del alcance de la masacre transcribimos la informaci\u00f3n que envi\u00f3 Jean Marcelino Gilibert, represor franc\u00e9s que dirig\u00eda la Polic\u00eda Nacional, a sus jefes de Par\u00eds, donde no quedan dudas sobre la brutalidad contra los artesanos de Bogot\u00e1:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Tengo el honor de informarle que un intento de insurrecci\u00f3n estall\u00f3 en Bogot\u00e1 el 15 de los corrientes, luego de un art\u00edculo de peri\u00f3dico sobre los artesanos, es decir, los obreros jornaleros, en una palabra sobre los hombres del pueblo. En la primera refriega que tuvo lugar hacia las 6 de la tarde, tres agentes de polic\u00eda fueron gravemente heridos, pero la masa que vociferaba en las calles Abajo el gobierno, Muerte a la polic\u00eda, fue contenida por esta \u00faltima.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente, el 16, la insurrecci\u00f3n adquiri\u00f3 una vasta y alarmante proporci\u00f3n. El personal de la polic\u00eda, 500 hombres, tuvo que luchar en diversos puntos de la ciudad y como estaba diseminado aqu\u00ed y all\u00e1 por secciones, fue desbordado, hasta el punto que 4 Comisar\u00edas fueron completamente destruidas y el personal perseguido y algunos otros maltratados. Un agente muri\u00f3, veinte resultaron gravemente heridos y muchos otros contusos. La Direcci\u00f3n General, en la cual yo me encontraba con 120 hombres, y la Divisi\u00f3n de Seguridad fueron el objeto de tres vigorosos ataques. Una masa enorme de salvajes, tal es el calificativo que le corresponde, se abalanz\u00f3 sobre ella con todo tipo de armas y queriendo tom\u00e1rsela. Despu\u00e9s de haber empleado todos los recursos de la moderaci\u00f3n y para evitar ser masacrados con mis hombres, me vi en la necesidad de ordenar el fuego, porque, debo decirle, todos los agentes est\u00e1n armados de R\u00e9mingtons. Fue este acto de energ\u00eda el que nos salv\u00f3 y salv\u00f3 tambi\u00e9n los archivos del edificio de la Direcci\u00f3n. No conozco el n\u00famero de heridos, en cuanto a los muertos fueron 21. Durante toda la jornada, y al d\u00eda siguiente, el terror rein\u00f3 en la ciudad, la cual fue declarada en Estado de Sitio. Por todos lados, bandas de bestias enfurecidas gritaban: Abajo el gobierno, Abajo la polic\u00eda, Muerte al franc\u00e9s Gilibert. La tropa sali\u00f3 de los cuarteles y recorri\u00f3 todos los puntos de la ciudad, procediendo a numerosas detenciones.<br \/>\nEn realidad, los agentes de polic\u00eda que se encontraban aislados en las calles fueron perseguidos con rabia y muchos de ellos se salvaron porque se refugiaron en las casas de gente honesta.<br \/>\nAs\u00ed como le he dicho m\u00e1s arriba, 4 Comisar\u00edas de Polic\u00eda fueron reducidas a cenizas, lo mismo que la casa del autor del art\u00edculo del peri\u00f3dico, la Alcald\u00eda, el Ministerio de Gobierno, la sede de las religiosas del Buen Pastor en la que se encontraban 270 detenidas, un Juzgado de Paz y muchas otras edificaciones. El Pan\u00f3ptico, es decir la c\u00e1rcel, fue atacada, sin \u00e9xito, en varias ocasiones. Un individuo fue condenado a muerte por haber asesinado a un guardi\u00e1n y 300 otros han sido deportados. En una palabra, las cosas adquirieron proporciones alarmantes, felizmente el personal de la polic\u00eda, vestido de civil, pudo en su mayor parte reunirse en la Direcci\u00f3n y oponer una viva resistencia, lo que enseguida puso fin a todos los des\u00f3rdenes.<br \/>\nHoy todo ha vuelto a la m\u00e1s perfecta normalidad y la tranquilidad reina en todas partes. \u00bfPor cu\u00e1nto tiempo? No sabr\u00eda decirlo.<br \/>\nLa Polic\u00eda organizada a la francesa prest\u00f3 en estas penosas circunstancias eminentes servicios. El Gobierno me ha dirigido las m\u00e1s calurosas felicitaciones y, mediante un Decreto del 18 de este mes, ha aumentado el n\u00famero de efectivos de la polic\u00eda de Bogot\u00e1 de 500 a 10004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A la ma\u00f1ana siguiente, el 16, la insurrecci\u00f3n adquiri\u00f3 una vasta y alarmante proporci\u00f3n. El personal de la polic\u00eda, 500 hombres, tuvo que luchar en diversos puntos de la ciudad y como estaba diseminado aqu\u00ed y all\u00e1 por secciones, fue desbordado, hasta el punto que 4 Comisar\u00edas fueron completamente destruidas y el personal perseguido y algunos otros maltratados. Un agente muri\u00f3, veinte resultaron gravemente heridos y muchos otros contusos. La Direcci\u00f3n General, en la cual yo me encontraba con 120 hombres, y la Divisi\u00f3n de Seguridad fueron el objeto de tres vigorosos ataques. Una masa enorme de salvajes, tal es el calificativo que le corresponde, se abalanz\u00f3 sobre ella con todo tipo de armas y queriendo tom\u00e1rsela. Despu\u00e9s de haber empleado todos los recursos de la moderaci\u00f3n y para evitar ser masacrados con mis hombres, me vi en la necesidad de ordenar el fuego, porque, debo decirle, todos los agentes est\u00e1n armados de R\u00e9mingtons. Fue este acto de energ\u00eda el que nos salv\u00f3 y salv\u00f3 tambi\u00e9n los archivos del edificio de la Direcci\u00f3n. No conozco el n\u00famero de heridos, en cuanto a los muertos fueron 21. Durante toda la jornada, y al d\u00eda siguiente, el terror rein\u00f3 en la ciudad, la cual fue declarada en Estado de Sitio. Por todos lados, bandas de bestias enfurecidas gritaban: Abajo el gobierno, Abajo la polic\u00eda, Muerte al franc\u00e9s Gilibert. La tropa sali\u00f3 de los cuarteles y recorri\u00f3 todos los puntos de la ciudad, procediendo a numerosas detenciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A principios del siglo XX, los artesanos segu\u00edan siendo importantes en la estructura econ\u00f3mica y social de la ciudad. Seg\u00fan el Censo de 1912 la estructura de la poblaci\u00f3n ocupada en Bogot\u00e1, configurada por un total de 28.027 personas, estaba distribuida de la siguiente forma: profesiones liberales, 1455; bellas Artes, 450; artes, oficios y aprendices, 8968; ministros del culto religioso, 272; empleados, 3564; militares, 1530; polic\u00edas, 645; industria agr\u00edcola, 2683; industria ganadera, 62; industria comercial, 3451; industria de transportes, 357; jornaleros, 2895 y servicios dom\u00e9sticos, 1695<sup>5<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El porcentaje m\u00e1s representativo de la poblaci\u00f3n ocupada era el de los artesanos (artes, oficios y aprendices), lo que indicaba el predominio de una estructura productiva de peque\u00f1as propiedades y de talleres dom\u00e9sticos. Ya era perceptible, desde luego, la aparici\u00f3n de trabajadores asalariados, tanto en el ramo de la burocracia oficial y el sector privado, as\u00ed como el surgimiento de las primeras unidades fabriles en ramos como la producci\u00f3n de chocolates, cervezas, vidrio, tejidos y cemento. De la misma forma, un importante porcentaje de la poblaci\u00f3n masculina se dedicaba a actividades de servicio dom\u00e9stico y jornaleros (una categor\u00eda bastante ambigua). La poblaci\u00f3n total dedicada a estas actividades debi\u00f3 ser mucho mayor, si se tiene en cuenta que en el Censo de 1912 no fueron incluidas las mujeres. En conclusi\u00f3n, en t\u00e9rminos objetivos dentro de la estructura material de la sociedad bogotana de comienzos del siglo XX era indudable la importancia que a\u00fan ten\u00edan los artesanos como sector social, lo que tambi\u00e9n se expresaba en t\u00e9rminos subjetivos (ideol\u00f3gicos, pol\u00edticos y culturales), en el notable papel desempe\u00f1ado en la conformaci\u00f3n del movimiento obrero y socialista en Colombia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde comienzos del siglo XX, teniendo en cuenta la estructura social y demogr\u00e1fica de la capital, los artesanos siguieron teniendo un papel protag\u00f3nico, pero ahora con una particularidad simb\u00f3lica reveladora: el t\u00e9rmino artesano empez\u00f3 a entrar en desuso y comenz\u00f3 a ser reemplazado por el vocablo gen\u00e9rico de <em>obrero.<\/em> Aunque en t\u00e9rminos culturales, sociales y pol\u00edticos Bogot\u00e1 estuviera relativamente aislada de los principales eventos mundiales de la \u00e9poca, la asimilaci\u00f3n del apelativo de <em>obrero<\/em> por todos los sectores pol\u00edticos (conservadores, liberales, republicanos y socialistas) as\u00ed como por diversas clases y grupos sociales (clero, artesanos, primeros capitalistas, medianos propietarios), indicaba el impacto internacional de las luchas obreras que se realizaban en distintos lugares del mundo, pero principalmente en Europa. En una forma casi espont\u00e1nea la palabra <em>obrero<\/em> representaba todo tipo de actividad productiva, convirti\u00e9ndose en un sin\u00f3nimo de la tradicional denominaci\u00f3n de artesano que tanta fuerza hab\u00eda tenido en la cultura pol\u00edtica bogotana durante el siglo XIX. Esto no quer\u00eda decir que esta \u00faltima denominaci\u00f3n hubiera desaparecido del todo, sino que su utilizaci\u00f3n tend\u00eda a ser eclipsada por la de <em>obrero<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Como suele suceder con vocablos gen\u00e9ricos de identificaci\u00f3n pol\u00edtica, la palabra <em>obrero<\/em> no ten\u00eda un contenido muy preciso, puesto que no hacia referencia solamente a la noci\u00f3n moderna, que define a un grupo de seres humanos desprovistos de medios de producci\u00f3n, que venden su fuerza de trabajo como cualquier mercanc\u00eda, que producen plusval\u00eda y a cambio reciben un salario en dinero. Es m\u00e1s bien una denominaci\u00f3n pol\u00edtica o social si se quiere, puesto que pretende enfatizar como elemento definitorio, con respecto a otro tipo de actividades, una acci\u00f3n laboral de tipo material. Esto ten\u00eda implicaciones porque consideraba como <em>obreros<\/em> a artesanos, trabajadores asalariados, campesinos e incluso a los industriales, esta \u00faltima otra noci\u00f3n igualmente gen\u00e9rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde luego que la proliferaci\u00f3n del t\u00e9rmino obrero tambi\u00e9n ten\u00eda que ver con una realidad objetiva que se estaba presentado tanto en Bogot\u00e1 como en algunas regiones del pa\u00eds donde aparec\u00edan las primeras f\u00e1bricas e industrias, propiamente hablando. Esto llev\u00f3 a un mayor grado de complejidad del pueblo trabajador, en el que coexist\u00edan artesanos y trabajadores asalariados, junto con propietarios medianos, industriales y capitalistas. Por esta misma circunstancia, en las tres primeras d\u00e9cadas del siglo XX coexist\u00edan en espacios contiguos los artesanos tradicionales (que trabajaban individualmente o con su familia), artesanos con una propiedad ampliada en la que utilizaban trabajo asalariado (algunos llegaron a emplear hasta 30 trabajadores) y grandes manufacturas (como la empresa de cerveza Bavaria, que contaba con unos 500 trabajadores)<sup>6<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En su momento los actores sociales (artesanos, trabajadores asalariados e incluso los industriales) se denominaron a s\u00ed mismos como <em>obreros<\/em>, aunque en sentido estricto esa denominaci\u00f3n fuera imprecisa. Lo \u00fanico cierto del caso es que los \u00ab\u00a0verdaderos\u00a0\u00bb artesanos desempe\u00f1aron un papel clave, en t\u00e9rminos sociales, culturales y pol\u00edticos en la conformaci\u00f3n del movimiento obrero en Colombia, como se puso de presente entre 1909 y 1919.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Jornadas contra la dictadura de Rafael Reyes<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La protesta social resurgi\u00f3 en Bogot\u00e1 en marzo de 1909, en las jornadas de los d\u00edas 13 y 14 contra la dictadura de Rafael Reyes (1904-1909). En esas jornadas, importantes sectores del pueblo de la capital de la Rep\u00fablica, ente los cuales descollaron los estudiantes y los artesanos, se manifestaron en contra de la dictadura. Uno de los elementos determinantes de la inconformidad popular radic\u00f3 en la pol\u00edtica internacional de Reyes tendiente a mejorar las relaciones con Estados Unidos, seriamente deterioradas desde 1903, a ra\u00edz de la secesi\u00f3n de Panam\u00e1, antiguo departamento de Colombia. En esa pol\u00edtica de acercamiento a Estados Unidos, el gobierno de Reyes acept\u00f3 las imposiciones imperiales, sin que este pa\u00eds reconociese su responsabilidad en la separaci\u00f3n del istmo, ni pagara ning\u00fan tipo de indemnizaci\u00f3n a Colombia. Y, para completar, el gobierno colombiano autorizaba a los Estados Unidos a utilizar cualquier puerto nacional, cuando los barcos del imperio lo necesitaran.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para hacer aprobar estos acuerdos, Reyes convoc\u00f3 la Asamblea Nacional Constituyente en febrero de 1909, en la cual se desarroll\u00f3 una oposici\u00f3n a los tratados, mucho mayor de la esperada por el dictador<sup>7<\/sup>. Del recinto de la Asamblea, la protesta pas\u00f3 a las calles el 12 de marzo en las horas de la noche, cuando en diferentes lugares de la ciudad grupos de personas gritaban contra el tratado y contra el \u201cTirano\u201d Reyes, situaci\u00f3n que fue respondida por piquetes de polic\u00eda que acud\u00edan r\u00e1pidamente para disolver las manifestaciones y conducir a la c\u00e1rcel a los participantes<sup>8<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Durante los dos d\u00edas siguientes se acentuaron las protestas en toda la ciudad, con la participaci\u00f3n activa de estudiantes de la Universidad Nacional y de El Rosario, que ped\u00edan la renuncia de Reyes y rechazaban los tratados con Estados Unidos y Panam\u00e1. Ante la radicalidad de la protesta, Reyes present\u00f3 su dimisi\u00f3n, pero el d\u00eda 14 reasumi\u00f3 el poder, por muy poco tiempo \u2013hasta el 7 de junio-, implantando el Estado de Sitio y encarcelando a algunos dirigentes pol\u00edticos, a los que se\u00f1alaba como los responsables de los movimientos de protesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En la memoria popular de los bogotanos el 13 de marzo de 1909 se convirti\u00f3 durante alg\u00fan tiempo en una fecha digna de recordaci\u00f3n. Tan importante fue que a las pocas semanas de la renuncia definitiva de Rafael Reyes y su partida del pa\u00eds se empez\u00f3 a publicar un peri\u00f3dico que portaba por t\u00edtulo <em>El 13 de marzo<\/em>, se escribieron libelos en los que en forma incre\u00edble en un medio tan provincial y aislado del mundo y de las grandes corrientes del pensamiento universal como el de Bogot\u00e1, se citaba a Marx y Engels para analizar lo sucedido en esa memorable fecha, y durante alg\u00fan tiempo la ocasi\u00f3n fue evocada como una efem\u00e9rides importante en la historia de la ciudad<sup>9<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Con la protesta popular de las jornadas de marzo terminaron muchos de a\u00f1os de aparente pasividad de la poblaci\u00f3n bogotana y se recuper\u00f3 la capacidad de protesta y movilizaci\u00f3n de los sectores artesanales y de otras capas de la sociedad capitalina. En el trasfondo de la primera protesta urbana del siglo XX en Bogot\u00e1, se dibujaba un sentimiento antiestadounidense, el cual ser\u00eda evidente pocos meses despu\u00e9s con el boicot al tranv\u00eda, propiedad de la empresa norteamericana <em>The Bogot\u00e1 City Ralway Company.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Primeros intentos de organizaci\u00f3n artesanal<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Teniendo en cuenta esa mezcla de intereses entre industriales y obreros, identificados aparentemente por el trabajo material, no fue extra\u00f1o que se realizara un primer intento de organizaci\u00f3n de los trabajadores, que asumi\u00f3 la denominaci\u00f3n de Uni\u00f3n Nacional de Industriales y Obreros a comienzos de 1911 y que a las pocas semanas se proclamara la fundaci\u00f3n de un nuevo partido, con el elocuente nombre de Partido Obrero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En \u00faltima instancia, exist\u00eda un prop\u00f3sito directo de ciertos sectores de la industria y del incipiente capitalismo, por alcanzar la protecci\u00f3n del Estado, lo que se expresaba a trav\u00e9s del naciente Partido Obrero. Desde luego que este no era obst\u00e1culo para que en su conformaci\u00f3n participaran diferentes sectores sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos, entre los que figuraban individuos que desde ese momento enarbolaban concepciones socialistas, como Pablo Emilio Mancera, Marco Tulio Amorocho y otros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde su proclamaci\u00f3n como Partido Obrero, esta organizaci\u00f3n tuvo que afrontar la arremetida ideol\u00f3gica de liberales y conservadores con el objetivo de arrastrarlos hacia sus filas en \u00e9poca de elecciones, y el 20 de julio de 1911 soport\u00f3 una primera prueba de fuego -en el sentido literal de la palabra- puesto que algunos de sus miembros fueron v\u00edctimas de la violencia policial, en una jornada tr\u00e1gica que dej\u00f3 varios muertos. Ese d\u00eda, para la celebraci\u00f3n de una de las fiestas patrias se organiz\u00f3 un desfile de los gremios m\u00e1s importantes de la capital, una cabalgata y una corrida de toros<sup>10<\/sup>. Los toros resultaron muy malos y la gente empez\u00f3 a protestar y a silbar a los due\u00f1os del encierro. Un grupo de personas desentabl\u00f3 parte del escenario y la polic\u00eda acudi\u00f3 al lugar, trab\u00e1ndose una batalla campal entre la multitud y los polic\u00edas. A las afueras del Circo de Toros la gente gritaba \u00ab\u00a0Mueras y abajos a la polic\u00eda\u00a0\u00bb. De repente numerosos agentes de polic\u00eda atacaron con armas de fuego a la poblaci\u00f3n inerme e indefensa, con un saldo de 9 muertos y 10 heridos. Ante el asesinato a mansalva, la gente quiso vengar a sus copartidarios pero la intervenci\u00f3n del Ej\u00e9rcito impidi\u00f3 una sublevaci\u00f3n del pueblo bogotano y protegi\u00f3 los cuarteles de la polic\u00eda, donde se ocultaron presurosamente los responsables del aleve ataque<sup>11<\/sup>. Inmediatamente, la Uni\u00f3n efectu\u00f3 una campa\u00f1a para recolectar fondos encaminados a enterrar a las v\u00edctimas, solidarizarse con sus familiares y atender a los heridos, pues todos los afectados eran del Gremio Obrero. Estableci\u00f3, adem\u00e1s, la Cruz Roja Obrera para atender a los heridos y contusos<sup>12<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los liberales, por su parte, pensaban que los obreros no necesitaban de un partido propio, pues sus reivindicaciones esenciales estaban comprendidas en el programa liberal, y sobre todo en la fracci\u00f3n encabezada por el caudillo Rafael Uribe Uribe, que desde 1904 hab\u00eda proclamado el \u00ab\u00a0socialismo de Estado\u00a0\u00bb, para organizar un Estado interventor y proteccionista de la industria y del trabajo nacionales<sup>13<\/sup>. Los liberales, encabezados por Uribe Uribe, lograr\u00edan su prop\u00f3sito de cooptar a la Uni\u00f3n de Industriales y Obreros, lo que se puso de presente en diciembre de 1913 cuando en la elecci\u00f3n de su Directorio Electoral dominaron los liberales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En ese mismo a\u00f1o algunos sectores plantearon nuevamente la necesidad de preservar la independencia y diferenciar a los obreros y los partidos tradicionales, pues su pol\u00edtica no favorec\u00eda para nada a los trabajadores<sup>14<\/sup>. Esto se concret\u00f3 en la fundaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Obrera en mayo de 1913, cuyos estatutos eran muy similares a los de la Uni\u00f3n de Industriales y Obreros, pero se diferenciaban claramente en cuanto a la composici\u00f3n de sus miembros: quedaban excluidos los industriales y se se\u00f1alaba a algunos capitalistas explotadores como antagonistas de los obreros. As\u00ed mismo, se evidenciaba una distancia clara con la religi\u00f3n cat\u00f3lica y sus creencias, que eran consideradas como una cuesti\u00f3n individual de los socios pero que no compromet\u00eda oficialmente a la asociaci\u00f3n obrera<sup>15<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En las elecciones de octubre de 1915 tres obreros alcanzaron a ser elegidos para el Concejo de Bogot\u00e1, pero en secreto (es decir, sin tener en cuenta para nada a esos obreros) los liberales y los conservadores se confabularon para nombrar el personal en los diversos puestos administrativos de la capital. Este hecho socav\u00f3 la creencia de los l\u00edderes obreros en la pol\u00edtica tradicional y prepar\u00f3 el camino para una siguiente fase, abiertamente socialista, entre 1916 y 1919<sup>16<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los intentos de organizaci\u00f3n que se plasmaron en la conformaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Obrera no significaban que todo el artesanado se hubiera identificado plenamente con ella o incorporado a la misma. Un importante sector se vincul\u00f3 a la Uni\u00f3n Obrera y recepcion\u00f3 sus consignas sobre el rechazo a la pol\u00edtica partidista y su cr\u00edtica a los partidos tradicionales y a los caudillos; otros sectores desempe\u00f1aban sus labores artesanales en entidades p\u00fablicas trabajando con el gobierno; otros estaban afiliados a sociedades mutuales dirigidas por la iglesia cat\u00f3lica y de influencia pol\u00edtica conservadora o configuraban grupos de apoyo al partido liberal. Esta diferenciaci\u00f3n estaba relacionada con la crisis estructural que afrontaban los artesanos, lo que tambi\u00e9n supon\u00eda una diferenciaci\u00f3n en cuanto a sus condiciones de vida y sus inciertas perspectivas hacia el futuro inmediato.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Los artesanos de Bogot\u00e1 y las primeras influencias socialistas<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El primero de enero de 1916 fue creado un nuevo Partido Obrero que lanz\u00f3 un Manifiesto, cuyos apartes m\u00e1s significativos planteaban una cr\u00edtica a las colectividades partidistas y por primera vez se postulaba un an\u00e1lisis de la sociedad en t\u00e9rminos de clases sociales, ya que la \u00ab\u00a0humanidad s\u00f3lo se divide en dos clases: la una, que trabaja y sufre hambre y miseria; la otra, que consume y no produce o sea en la primera las abejas laboriosas; en la segunda, los z\u00e1nganos que se mantienen con el trabajo de estas, entregados a su vida de molicie y disipaci\u00f3n\u00a0\u00bb<sup>17<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Posteriormente, en varias ediciones de su peri\u00f3dico precisaron y ampliaron algunas de sus caracter\u00edsticas ideol\u00f3gicas. Por ejemplo, con referencia a sus inclinaciones doctrinarias manifestaban su ideario socialista, se\u00f1alando que<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">El socialismo que predicamos y sostenemos no es el que toca los l\u00edmites del anarquismo. No es la violaci\u00f3n del derecho de los dem\u00e1s. Algunos individuos han confundido lastimosamente los dos t\u00e9rminos y las dos tendencias: la socialista y la anarquista. Y estas dos tendencias est\u00e1n tan separadas en nuestro concepto, como un polo del otro&#8230; El Partido Obrero persigue lo \u00fanico que puede salvar al pueblo trabajador: la uni\u00f3n de todos los gremios en un s\u00f3lo y poderoso n\u00facleo y el olvido absoluto, perpetuo, creciente, de las denominaciones pol\u00edticas. Es decir el proteccionismo, el socialismo proteccionista es la m\u00e1s posible generosa acepci\u00f3n de los vocablos. Ese es el programa. Esa es la base del nuevo partido<sup>18<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Aunque eran evidentes sus afinidades con el socialismo, sin embargo se negaron a asumir la denominaci\u00f3n de Partido Socialista, porque \u00ab\u00a0dada la confusi\u00f3n de los t\u00e9rminos \u2018socialista\u2019 y \u2018anarquista\u2019 causar\u00edamos hasta miedo con una denominaci\u00f3n que ni en Europa misma se ha entendido lo bastante\u00a0\u00bb<sup>19<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En la prensa del Partido Obrero se empez\u00f3 a agitar el tema del desempleo, a denunciar la pol\u00edtica de los gobiernos conservadores con respecto a Estados Unidos, a propender por la obtenci\u00f3n de mejoras en vivienda, acueducto y alcantarillado para los barrios obreros, a realizar denuncias espec\u00edficas sobre ciertos empresarios y patrones que no pagaban a tiempo a sus trabajadores o los trataban mal y a impulsar escuelas obreras nocturnas<sup>20<\/sup>. El Partido Obrero fue el primero en considerar la situaci\u00f3n de la mujer y en defender la huelga como un instrumento adecuado de lucha para obtener mejoras econ\u00f3micas y sociales<sup>21<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La composici\u00f3n del Partido Obrero era predominantemente artesanal, como quedaba registrado por la profesi\u00f3n desempe\u00f1ada por cada uno de los miembros de su Directorio en el que figuraban alba\u00f1iles, aurigas, carpinteros y ebanistas, encuadernadores, expendedores de carne, latoneros, relojeros, tip\u00f3grafos y zapateros<sup>22<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El Partido Obrero proclam\u00f3 en un principio su abstenci\u00f3n electoral, pero en 1917 termin\u00f3 apoyando a la Uni\u00f3n Republicana, lo que lo sumi\u00f3 nuevamente en la \u00f3rbita de los partidos y de la pol\u00edtica tradicional. Este hecho, al parecer, le resto posibilidades de acci\u00f3n pol\u00edtica entre el pueblo trabajador, porque mostr\u00f3 lo dif\u00edcil que era mantenerse al margen de las contiendas pol\u00edticas convencionales, sobre todo en el plano electoral. Tras la crisis pr\u00e1ctica de este segundo Partido Obrero, surgi\u00f3 en escena en Bogot\u00e1 un Sindicato Nacional Obrero, que adopt\u00f3, a finales de noviembre de 1918, lo que denomin\u00f3 un Programa Socialista, en el que asumi\u00f3 como principios fundamentales: la igualdad de los derechos y obligaciones para todas las clases sociales; educaci\u00f3n de las masas obreras, que les permitieran conocer sus derechos; lucha econ\u00f3mica en el terreno sindical para obtener beneficios econ\u00f3micos; apoyo mutuo de todos los afiliados; mantenimiento de la paz p\u00fablica, puesto que la guerra s\u00f3lo beneficiaba a los caudillos y a los partidos<sup>23<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Este Sindicato Nacional Obrero, junto con una ef\u00edmera Confederaci\u00f3n de Acci\u00f3n Social, convoc\u00f3 a los trabajadores para que se organizaran por gremios, en la perspectiva de organizar un Congreso Obrero de car\u00e1cter nacional para el primero de mayo de 1919. Ese encuentro efectivamente se realiz\u00f3 y de all\u00ed surgi\u00f3 el Partido Socialista. Tanto la fundaci\u00f3n de este partido como la masacre del 16 de marzo de 1919, marcar\u00edan el declive del protagonismo de los artesanos en la historia de Bogot\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>LA MASACRE DEL 16 DE MARZO EN LAS CALLES BOGOTANAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Como continuador de la prolongada hegemon\u00eda conservadora en agosto de 1918 lleg\u00f3 a la presidencia de la Rep\u00fablica el gram\u00e1tico Marco Fidel Su\u00e1rez, que pertenec\u00eda a la m\u00e1s tradicional y retrograda tendencia conservadora. Ascend\u00eda a la primera magistratura apoyado por los principales jefes gamonales de las regiones y por las altas jerarqu\u00edas eclesi\u00e1sticas. Al contrario de anteriores elecciones presidenciales, la candidatura Su\u00e1rez fue combatida por el liberalismo en bloque y por importantes sectores del conservatismo, fracciones pol\u00edticas que aunque representaban intereses de los gamonales no contaban con el apoyo del clero. Esta oposici\u00f3n se configur\u00f3 en la campa\u00f1a electoral de 1918 y durante la administraci\u00f3n de Su\u00e1rez aprovechar\u00eda el menor resquicio para debilitar el r\u00e9gimen del gram\u00e1tico antioque\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Esta situaci\u00f3n pol\u00edtica de permanentes pugnas internas entre las fracciones de los dos partidos era acompa\u00f1ada de una efervescencia social, con dimensiones nacionales desde 1918. Campesinos de la Costa Atl\u00e1ntica, jornaleros del enclave agr\u00edcola de la zona bananera, obreros del r\u00edo Magdalena y de los puertos costeros, ind\u00edgenas en el Cauca, Tolima y la Sierra Nevada de Santa Marta, realizaron durante ese a\u00f1o importantes movilizaciones que colocaron en primer plano la diversa y compleja problem\u00e1tica social que hab\u00eda sido bloqueada durante muchos a\u00f1os por la hegemon\u00eda clerical y conservadora. Pero, despu\u00e9s de 1917, como un eco de la Primera Guerra Mundial y de la Revoluci\u00f3n Rusa, la cuesti\u00f3n social -como se le empez\u00f3 a denominar en la \u00e9poca- emergi\u00f3 con una fuerza inesperada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El gobierno de Su\u00e1rez recurri\u00f3 a la represi\u00f3n como m\u00e9todo para acallar la protesta social, considerando que los diversos tipos de conflicto no se originaban en problemas internos del pa\u00eds, sino que eran resultado de las t\u00e1cticas usadas por los bolcheviques para desestabilizar los gobiernos de Am\u00e9rica Latina. Con este argumento, se pretendi\u00f3 deslegitimar la protesta popular y atemperar los \u00e1nimos de la vociferante oposici\u00f3n bipartidista. Adem\u00e1s, esa pol\u00edtica era indispensable para los prop\u00f3sitos del gobierno colombiano de atraer al capital extranjero y de reanudar relaciones con Estados Unidos. Todo este contexto pol\u00edtico y social incidi\u00f3 en el desenlace de los sucesos del 16 de marzo de 1919.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde comienzos de 1919 los c\u00edrculos gubernamentales iniciaron los preparativos para festejar el primer centenario de la Batalla de Boyac\u00e1, efem\u00e9rides que se conmemoraba el 7 de agosto de ese a\u00f1o. El gobierno consider\u00f3 que para hacer m\u00e1s \u00ab\u00a0patri\u00f3tica\u00a0\u00bb la fecha, el Ejercito Nacional deber\u00eda ser engalanado con uniformes y botas confeccionados en el extranjero. En los primeros d\u00edas del mes de marzo se hicieron p\u00fablicas las gestiones adelantadas por el Ministerio de Guerra, para comprar en los Estados Unidos unos ocho mil uniformes completos con destino al ej\u00e9rcito colombiano<sup>24<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En esos momentos, tanto el pa\u00eds como la capital de la Rep\u00fablica soportaban p\u00e9simas condiciones sociales y econ\u00f3micas. Bogot\u00e1 hab\u00eda sido agobiada recientemente por una fuerte epidemia de gripa y, adem\u00e1s, los sectores artesanales sufr\u00edan los rigores del desempleo, tanto por la expansi\u00f3n del capitalismo como por una competencia ruinosa con mercanc\u00edas extranjeras. En estas condiciones, para los trabajadores se constitu\u00eda en todo un desaf\u00edo la disposici\u00f3n oficial de comprar trajes en el exterior, en raz\u00f3n de lo cual decidieron organizar una marcha de protesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Entre los organizadores de la marcha se encontraba Alberto Manrique P\u00e1ramo, un individuo que desde las p\u00e1ginas de la <em>Gaceta Republicana<\/em> empez\u00f3 a difundir el pensamiento socialista, promoviendo continuamente la movilizaci\u00f3n popular mediante la denuncia de los graves problemas que padec\u00edan los artesanos, los obreros y la poblaci\u00f3n pobre en general. En las p\u00e1ginas de ese diario a comienzos de 1919, poco antes de los tr\u00e1gicos sucesos del 16 de marzo, se hac\u00edan llamados como este: \u00ab\u00a0Al Pueblo: Ten\u00e9is derechos que exigir&#8230; Organizaos para algo pr\u00e1ctico, para haceros respetar, para tener techo, trabajo y pan\u00a0\u00bb<sup>25<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde el 2 de marzo los activistas populares Juan de Dios Romero y Carlos Melguizo dictaron conferencias y publicaron comunicados para denunciar el car\u00e1cter antipopular de la medida oficial y el despilfarro de los cien mil pesos oro que la disposici\u00f3n implicaba. Desde las p\u00e1ginas de la <em>Gaceta Republicana, <\/em>y de otros peri\u00f3dicos como<em> La Libertad, <\/em>se empez\u00f3 a utilizar una terminolog\u00eda directa sobre el capitalismo, nunca antes empleada en la historia colombiana de ning\u00fan movimiento pol\u00edtico ni gremial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En los d\u00edas previos a la marcha, en la prensa popular se escrib\u00edan consignas desusadas en el lenguaje pol\u00edtico colombiano, haciendo llamados de este tipo:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Obreros:<br \/>\nDe nada vale tener derecho de comer, si no se come.<br \/>\nEs in\u00fatil tener derecho a beber, si no se bebe.<br \/>\nDe nada sirve tener derecho a ser libre, si no se es.<br \/>\nHace falta el hecho, en vez del derecho<sup>26<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para protestar contra la decisi\u00f3n gubernamental y para exigir que la elaboraci\u00f3n de esos uniformes y botas fuera encomendada a artesanos locales, se organiz\u00f3 desde el 13 de marzo una marcha de protesta, que se realizar\u00eda el d\u00eda 16, y cuyo objetivo \u00faltimo era hablar con el presidente de la Rep\u00fablica para urgirlo a derogar el consabido decreto que lesionaba los intereses de los artesanos. Los organizadores de la marcha expresaron su intenci\u00f3n de efectuar una movilizaci\u00f3n pac\u00edfica, limit\u00e1ndose a solicitar la derogatoria del decreto citado, \u00ab\u00a0observando el mayor orden y respeto que se debe al Primer Magistrado de la Naci\u00f3n, ante quien se verificar\u00e1\u00a0\u00bb. Detalle significativo, pues luego de los sucesos del 16 de marzo, el gobierno repetir\u00eda hasta la saciedad que la protesta no era de car\u00e1cter pasivo sino que pretend\u00eda generar un \u00ab\u00a0mot\u00edn contra el orden social\u00a0\u00bb. Como respuesta a la agitaci\u00f3n del mes de marzo, un d\u00eda antes de la marcha, el 15, el gobierno emiti\u00f3 un decreto aplazando la medida inicial, aunque eso si advirtiendo que aquella no hab\u00eda sido caprichosa sino que estaba basada en criterios econ\u00f3micos pues al comprar en el exterior se conced\u00edan plazos mientras que las compras a los artesanos nacionales hab\u00eda que pagarlas de contado. La derogatoria fue decretada el s\u00e1bado 15 en las horas de la tarde. Nadie, ni siquiera la prensa, se enter\u00f3 de la contra-orden. El gobierno de Su\u00e1rez era tan torpe que no realiz\u00f3 acci\u00f3n alguna para que esta informaci\u00f3n fuera conocida por los directamente interesados y a \u00e9stos tampoco les parec\u00eda convincente la disposici\u00f3n del Ejecutivo. De ah\u00ed que la marcha siguiera programada para el d\u00eda siguiente. Para completar, casi al tiempo con la derogatoria, el Ministerio de Gobierno emiti\u00f3 un comunicado en el que desautorizaba la manifestaci\u00f3n por considerar que estaba siendo organizada y financiada por los bolcheviques. Esta declaraci\u00f3n tampoco impidi\u00f3 que la marcha se realizara como estaba programada<sup>27<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A pesar de las declaraciones sobre el car\u00e1cter pac\u00edfico de la protesta, el gobierno le dio una connotaci\u00f3n militar al suceso. Como lo recuerda Juan de Dios Romero, protagonista directo de los acontecimientos relatados, \u00ab\u00a0la manifestaci\u00f3n se verific\u00f3 en un ambiente de aparente cordialidad por parte del gobierno, pero entre tanto el Ministerio de Guerra armaba a la tropa. En la torre de la iglesia de San Agust\u00edn como un s\u00edmbolo del abrazo entre la iglesia y el Estado asomaba la boca escueta y oscura de un inmenso ca\u00f1\u00f3n emplazado estrat\u00e9gicamente. Y en la iglesia contigua al palacio&#8230; tambi\u00e9n se emplazaban piezas de artiller\u00eda\u00a0\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde horas de la ma\u00f1ana del domingo 16 se inici\u00f3 la organizaci\u00f3n de la marcha hacia el palacio presidencial con el despliegue de vistosos carteles y anuncios elaborados por los trabajadores que invitaban a sus compa\u00f1eros a unirse a la manifestaci\u00f3n de la tarde, y desde el mediod\u00eda empezaron a congregarse los obreros y artesanos en la Plaza de los M\u00e1rtires, sitio de partida de la manifestaci\u00f3n. A las tres de la tarde empez\u00f3 la marcha, al frente de la cual sobresal\u00eda una vistosa bandera blanca que ten\u00eda dibujados algunos s\u00edmbolos del trabajo. Pese a la intensa lluvia que ca\u00eda sobre el centro de la ciudad, en la plaza de Bol\u00edvar se congregaron unos 4000 manifestantes. Alberto Manrique P\u00e1ramo, uno de los promotores de la marcha, en arenga improvisada afirm\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Ayer tarde el se\u00f1or Presidente de la Rep\u00fablica, por miedo tal vez a esa fuerte y poderosa corriente popular, resolvi\u00f3 aplazar el env\u00edo de las comisiones que deb\u00edan partir a los Estados Unidos, a adquirir el vestuario del ej\u00e9rcito -rob\u00e1ndonos as\u00ed el pan a vosotros y a vuestros hijitos- y da como \u00fanica raz\u00f3n de tal aplazamiento la penuria actual del fisco. De modo que ma\u00f1ana 17 de marzo bien puede decir el se\u00f1or Presidente: ya no hay penuria fiscal, que partan los oficiales del ej\u00e9rcito a los Estados Unidos y vosotros quedareis miserablemente burlados, dependiendo tan solo de la voluntad y el capricho de quien no se preocupa por el bien de las clases pobres y trabajadoras. Vosotros vais, pues, a pedir no el aplazamiento sino la derogatoria absoluta del malhadado decreto, concedidos por gentes llenas de odio a vosotros y a vuestra clase<sup>28<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El orador recalc\u00f3 que la manifestaci\u00f3n era pac\u00edfica, pidi\u00f3 que no se realizara ning\u00fan acto que pudiera agredir a las autoridades civiles o militares y termin\u00f3 vivando al Ej\u00e9rcito y a la Polic\u00eda, mientras la multitud gritaba vivas al socialismo, al pueblo soberano, a la <em>Gaceta Republicana<\/em> y algunos pocos vivaban al partido liberal<sup>29<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cuando Alberto Manrique P\u00e1ramo hubo terminado su arenga, la multitud se dirigi\u00f3 al Palacio de la Carrera. All\u00ed, Marco Tulio Amorocho, vocero de los manifestantes, expres\u00f3 al Presidente que los artesanos solicitaban la derogatoria inmediata del conflictivo decreto. Seguidamente, el Presidente Su\u00e1rez inici\u00f3 la lectura de su discurso. Por el ruido de la lluvia, los murmullos de los manifestantes y la p\u00e9sima oratoria del Primer Mandatario, nadie o\u00eda sus palabras. Los manifestantes lo recriminaban, exigi\u00e9ndole que hablara m\u00e1s duro. Enojado Su\u00e1rez abandon\u00f3 el balc\u00f3n y decidi\u00f3 reunirse aparte con los representantes de los artesanos. All\u00ed en privado, confirmando sus p\u00e9simas condiciones de orador, torpemente ley\u00f3 el discurso que no hab\u00eda podido pronunciar minutos antes y prometi\u00f3 a los dirigentes obreros que realizar\u00eda obras en su beneficio con el fin de crear nuevas fuentes de empleo<sup>30<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La gente segu\u00eda impaciente en la calle, esperando la reaparici\u00f3n del Presidente, pero \u00e9ste no se daba por aludido. En su lugar, un subalterno intent\u00f3 leer el discurso presidencial tratando de calmar a la multitud. Contrariamente, esto calde\u00f3 m\u00e1s los \u00e1nimos de la gente. El espont\u00e1neo orador fue abucheado y prosiguieron las exigencias de ver y escuchar al primer mandatario. Los propios comisionados se hicieron presentes para calmar a los manifestantes, pero no lo lograron. Ante esto, Manrique P\u00e1ramo pidi\u00f3 al Presidente de la Rep\u00fablica que autorizara el ingreso de otros representantes de los artesanos, ante lo cual Su\u00e1rez procedi\u00f3 a inculparlo como responsable de lo que estaba aconteciendo, amenaz\u00e1ndolo con iniciar un proceso judicial en su contra por estas acciones. En vista de las amenazas de Su\u00e1rez, Manrique P\u00e1ramo sali\u00f3 del Palacio, seguido de Amorocho y de los otros delegados de los artesanos. La multitud enardecida por el rechazo presidencial, gritando \u00ab\u00a0Abajo el Presidente\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0Viva la Revoluci\u00f3n\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0Viva el Socialismo\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0Viva el bolchevismo\u00a0\u00bb, envi\u00f3 algunas piedras hacia los ventanales donde estaba el Presidente, rompiendo unos cuantos vidrios. Inmediatamente la Guardia Presidencial dispar\u00f3 en forma indiscriminada contra la inerme multitud, utilizando un ca\u00f1\u00f3n debidamente emplazado en la puerta del Palacio. Como resultado de esta acci\u00f3n criminal de la Guardia Presidencial murieron varias personas y quedaron numerosos heridos. (Ver: Caricatura No. 1).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Caricatura No. 1<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7643 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/bogota-1919-2-210x300.jpg\" alt=\"\" width=\"303\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/bogota-1919-2-210x300.jpg 210w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/bogota-1919-2.jpg 666w\" sizes=\"auto, (max-width: 303px) 100vw, 303px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Vi\u00f1eta alusiva al comportamiento del Ej\u00e9rcito durante la jornada del 16 de marzo. <em>Bogot\u00e1 C\u00f3mico,<\/em> No. 82, marzo 22 de 1919<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ante el aleve ataque de la tropa, la multitud huy\u00f3 hacia la Plaza de Bol\u00edvar y all\u00ed junto a la sede del Ministerio de Guerra, algunas personas le pidieron al General Pedro Sicard Brice\u00f1o, que detuviera la masacre. Al frente del grupo que reclamaba se encontraba el artesano Gabriel Chaves. Se trab\u00f3 una discusi\u00f3n verbal y sin que mediara raz\u00f3n alguna Sicard Brice\u00f1o desenfund\u00f3 su arma de dotaci\u00f3n oficial y dispar\u00f3 contra Gabriel Chaves, quien morir\u00eda horas despu\u00e9s. Poco antes de fallecer, en el hospital de la Hortua, el propio agredido confes\u00f3 que hab\u00eda sido abaleado de manera directa por el General Sicard, sin justificaci\u00f3n de ninguna clase<sup>31<\/sup>. (Ver: Caricatura No. 2). Como parte de la parafernalia macondiana propia de la historia colombiana, se debe mencionar que seg\u00fan Sicard, \u00e9l dispar\u00f3 al suelo para ahuyentar a Chaves y a los artesanos con quienes estaba discutiendo<sup>32<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Caricatura No. 2<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7644 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Bogota-1919-3-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"509\" height=\"764\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Bogota-1919-3-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Bogota-1919-3.jpg 576w\" sizes=\"auto, (max-width: 509px) 100vw, 509px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Caricatura del General Pedro Sicard Brice\u00f1o, uno de los responsables de la masacre de artesanos. <em>Bogot\u00e1 C\u00f3mico,<\/em> No. 82, marzo 22 de 1919.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Casi simult\u00e1neamente se produjo otro ametrallamiento de la tropa contra la poblaci\u00f3n en la esquina de la carrera 7 con calle 8. El resultado final de la jornada tr\u00e1gica: 10 muertos y 15 heridos. Para darse cuenta de la composici\u00f3n social de la protesta, la profesi\u00f3n de algunas de las personas asesinadas se constituye en un indicador significativo: Rafael Mora, de 22 a\u00f1os, sastre de profesi\u00f3n; Nepomuceno Vel\u00e1squez, pe\u00f3n de hacienda; Juan C. Orjuela, de 30 a\u00f1os, artesano; Onoria Rojas, \u201cmujer del pueblo de aspecto humilde\u201d; Gabriel Chaves, artesano; Samuel Rodr\u00edguez, de 70 a\u00f1os, alba\u00f1il; Timoteo Pi\u00f1eros, alba\u00f1il; Luis Reyes Barrera, estudiante de secundaria<sup>33<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tras conocerse la muerte de algunos de los artesanos, la multitud se dio a la tarea de atacar distintas esferas del poder econ\u00f3mico. Un grupo atac\u00f3 a m\u00e1s de 20 almacenes, algunos de los cuales fueron saqueados, mientras que otro grupo, para hacer m\u00e1s dif\u00edcil la acci\u00f3n represiva de las tropas, interrumpi\u00f3 el servicio el\u00e9ctrico en las horas de la noche, cortando los cables en la por entonces distante poblaci\u00f3n de Bosa, ubicada en el suroccidente de la capital<sup>34<\/sup>. Durante toda la jornada, la polic\u00eda detuvo a m\u00e1s de 300 manifestantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El d\u00eda 20 y 21 en distintos lugares de la ciudad aparecieron letreros pintados con carb\u00f3n en los que se dec\u00edan cosas de este estilo: \u00ab\u00a0Pu\u00f1al y dinamita\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0El pueblo tiene hambre\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0Su\u00e1rez es un bruto\u00a0\u00bb, \u00ab\u00a0Piedra al palacio y a Su\u00e1rez\u00a0\u00bb<sup>35<\/sup>. El d\u00eda 20 fue enterrado el artesano Gabriel Chaves, quien hab\u00eda sido brutalmente asesinado por el Ministro de Guerra. A su entierro asistieron unas mil personas. En la ceremonia f\u00fanebre hablaron varios oradores en nombre de los obreros y del socialismo. En esos discursos, plenos de dolor e indignaci\u00f3n, la acci\u00f3n del 16 fue calificada como un atentado contra el pueblo trabajador, se\u00f1al\u00e1ndose que una \u00ab\u00a0insidiosa mentira oficial\u00a0\u00bb estaba en marcha para tergiversar los hechos. Seg\u00fan la versi\u00f3n del polic\u00eda de civil que se encontraba infiltrado entre los obreros que asist\u00edan al cortejo f\u00fanebre, el discurso m\u00e1s radical fue el del representante del socialismo, quien termin\u00f3 su alocuci\u00f3n con estas palabras:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Para luchar contra el actual gobierno desp\u00f3tico y vengar la sangre inocente de los honrados compa\u00f1eros&#8230; s\u00f3lo hace falta que unos cuantos se hallen dispuestos a salir de este mundo de imb\u00e9ciles y armados con el l\u00e1tigo en una mano y la bomba de dinamita en la otra que mata m\u00e1s de cien soldados con fusiles criminales, nos arrojemos virilmente sobre los victimarios irresponsables. Sobre nuestras cenizas llover\u00e1n las bendiciones de los libres<sup>36<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Si tal fue el tono del discurso, ese no era muy com\u00fan entre los artesanos y los socialistas &#8211; recu\u00e9rdese que en nuestro medio la influencia anarquista fue m\u00ednima. Un discurso de esta naturaleza en la cultura pol\u00edtica de izquierda de la \u00e9poca era m\u00e1s bien excepcional, y respond\u00eda a una visi\u00f3n muy personal del asunto, adem\u00e1s bastante influida por la sangrienta e innecesaria represi\u00f3n gubernamental. En la historia de Colombia desde finales del siglo XIX este tipo de discurso, que en tiempos normales no se escuchaba, emerg\u00eda en momentos cr\u00edticos cuando se atentaba contra la vida y los valores de los artesanos, como hab\u00eda sucedido en 1893<sup>37<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La prensa conservadora y las autoridades departamentales, al un\u00edsono, se dieron a la tarea de denunciar la actitud agresiva del \u201cpopulacho\u201d, el car\u00e1cter subversivo y \u201cbolchevique\u201d de la protesta, el \u201cmot\u00edn socialista y revolucionario\u201d que se fragu\u00f3 el 16 de marzo y la existencia de supuestos manifiestos revolucionarios, todo para exigir mano dura y castigo contra los organizadores de la manifestaci\u00f3n artesanal pero, en \u00faltimas, para legitimar la masacre<sup>38<\/sup>. En el mismo sentido, para justificar el proceder homicida de la tropa, el gobierno emiti\u00f3 un comunicado en el que atribu\u00eda la responsabilidad de los sucesos a \u00ab\u00a0provocadores\u00a0\u00bb anarquistas y bolcheviques que hab\u00edan organizado, dirigido y participado en el -seg\u00fan la versi\u00f3n oficial- \u00ab\u00a0amotinamiento\u00a0\u00bb. Y en uno de sus apartes, el gobierno, presidido por un gram\u00e1tico -lo que supuestamente deber\u00eda reflejarse en la precisi\u00f3n de las palabras usadas en los comunicados-, lleg\u00f3 al extremo de afirmar c\u00ednicamente que \u00ab\u00a0grupos de anarquistas y socialistas trataron de tomarse el palacio de la Carrera y la guardia del Palacio para contener a los amotinados dispar\u00f3 al aire, resultando de all\u00ed un muerto y un herido\u00a0\u00bb<sup>39<\/sup>. \u00a1Maravilloso el reino de un gram\u00e1tico, donde los disparos al aire causan muertos y heridos! (Ver: Caricatura No. 3).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Caricatura No. 3<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7645 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/bogota-1919-4-232x300.jpg\" alt=\"\" width=\"509\" height=\"658\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/bogota-1919-4-232x300.jpg 232w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/bogota-1919-4.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 509px) 100vw, 509px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Critica sarc\u00e1stica a la inveros\u00edmil versi\u00f3n oficial sobre los sucesos del 16 de marzo, seg\u00fan la cual la tropa dispar\u00f3 al aire para contener los disturbios y no contra la multitud. <em>Bogot\u00e1 C\u00f3mico.<\/em> No. 82, marzo 22 de 1919.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Al mismo tiempo, la versi\u00f3n oficial del gobierno de Su\u00e1rez fue presentada por su Ministro de Gobierno, quien el 17 de marzo afirm\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Ayer, despu\u00e9s de una larga preparaci\u00f3n por medio de conferencias p\u00fablicas, socialistas y anarquistas, publicaciones subversivas, y de tratar de sustraer al Ej\u00e9rcito y a la Polic\u00eda a la obediencia, con pretexto de que se les estaba dejando morir de hambre, pres\u00e9ntose una muchedumbre compuesta de algunos obreros y de numerosas personas de las \u00faltimas (sic) capas sociales ante el palacio presidencial, anunci\u00e1ndose con los gritos de Viva el Socialismo, Viva el Partido Socialista<sup>40<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Desde luego, esta apreciaci\u00f3n falaz no tiene en cuenta la voz de las propias v\u00edctimas, ni de los organismos a los cuales ellas estaban vinculadas, en este caso el Sindicato Central Obrero, participante en la marcha de protesta del 16 de marzo. Creemos que ya es hora de escuchar el testimonio que nos dejo esta organizaci\u00f3n artesanal, para recuperar la memoria de las v\u00edctimas y desmentir a sus asesinos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El Sindicato Central Obrero entreg\u00f3 su versi\u00f3n de los acontecimientos, que la historia oficial (de la vieja y de la \u00ab\u00a0nueva\u00a0\u00bb) no ha considerado nunca. En su comunicado, el Sindicato Central Obrero comenzaba por se\u00f1alar que \u00ab\u00a0en estos momentos de expectaci\u00f3n y de tristeza, cuando de manera oficial se declara la existencia del anarquismo y del bolchevikismo (sic) para desvirtuar la organizaci\u00f3n obrera, cuyo desarrollo es incontenible, precisa hacer conocer del p\u00fablico las bases de dicha organizaci\u00f3n, su objetivo y los hechos que la Historia deber\u00e1 recoger sin imparcialidades ni inexactitudes\u00a0\u00bb<sup>41<\/sup>. Continuaba se\u00f1alando que<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">conocedor ya de los procedimientos de reivindicaci\u00f3n obrera puestos en pr\u00e1ctica en los pa\u00edses civilizados, va contra el comunismo y el anarquismo, principios que requieren una mayor perfecci\u00f3n humana, y acepta el socialismo cient\u00edfico preconizado entre mil expositores y economistas por Bebel, Jaur\u00e9s, Fernando Naudier, Hamon Chirac, Faguet, Pablo Iglesias, Janet, Louis Bertrand, Bakounine, C. Marx, Enrique Malesta, Lavelaye, Lacy W Holmes, Backie, Sidney Weebb, etc, quienes estiman esa doctrina como redentora y moralizadora para la humanidad<sup>42<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Enfatizaba que las acusaciones de anarquistas hechas a las organizaciones obreras independientes no ten\u00edan fundamento alguno, y mencionaba los siguientes hechos para desmentirlas:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">1\u00b0 En la escritura social consta que el Sindicato tiene por objeto: el establecimiento de una caja de ahorros para los obreros, con reconocimiento de intereses a favor de los depositantes, quienes son considerados como miembros de la instituci\u00f3n; la fundaci\u00f3n de cooperativas de consumo y restaurantes obreros, para facilitar a los trabajadores los v\u00edveres a precio m\u00f3dico; la adquisici\u00f3n de terrenos y construcci\u00f3n de casas baratas para obreros, transmisibles por el sistema de amortizaci\u00f3n; el establecimiento de un monte de piedad para contrarrestar la usura; el apoyo mutuo de los congregados; el seguro de vida y de enfermedad; la educaci\u00f3n popular y la acci\u00f3n ante el Estado para obtener la efectividad de las garant\u00edas a que tiene derecho los cofrades. \u00bfSer\u00e1 este un programa anarquista?<br \/>\n2\u00b0 El Sindicato ha llevado ya al terreno de la pr\u00e1ctica el establecimiento de la Caja de ahorros, a la cual ingresan personas de diversas opiniones religiosas y pol\u00edticas; la fundaci\u00f3n de un Restaurante obrero que se inaugur\u00f3 con un banquete gratuito para los artesanos; el establecimiento de dos cooperativas de consumo y el de un monte de piedad que ha favorecido a todos, desde los m\u00e1s ardientes turiferarios del r\u00e9gimen actual hasta los humildes jornaleros que apenas alcanzan a desayunarse con el exiguo producto de su trabajo (&#8230;) \u00bfPodr\u00e1 llamarse anarquista esta labor filantr\u00f3pica?<br \/>\n3\u00b0 En el Sindicato figuran como socios honorarios, desde hace dos a\u00f1os entre otros, personajes de la talla de D, Jorge Holguin, actual designado para ejercer la Presidencia de la Rep\u00fablica; D. Sim\u00f3n Araujo, Ministro de estado en las administraciones Restrepo y Suarez; D. Jes\u00fas del Corral, actual Ministro de agricultura y comercio; D Francisco J Fern\u00e1ndez y D Enrique Lievano, acaudalados comerciantes y D Lorenzo Cuellar, caballero distinguido, muy obrerista y sostenedor del actual r\u00e9gimen. (&#8230;) \u00bfPertenecer\u00e1n esos se\u00f1ores por el hecho de haberse identificado con nuestras aspiraciones, a una sociedad anarquista?<br \/>\n4\u00b0 En el Reglamento del Sindicato se habla de la necesidad de combatir la pol\u00edtica militante que ha significado para el obrero, arruinarse, perecer o quedar herido en las luchas fratricidas o servir de escala para que ejerzan acci\u00f3n en su contra, como legisladores o magistrados, los individuos que se han ungido con su voto; el Sindicato ha buscado la solidaridad social, bajo una bandera independiente, para sustraer a los trabajadores de la influencia perniciosa y ruin de sus enemigos. \u00bfSer\u00e1 esta conducta la que merece el ep\u00edteto de anarquista?<br \/>\n5\u00b0 En su deseo de constituir un centro directivo que representara las tendencias de las sociedades y gremios, el Sindicato Central no vacil\u00f3 en iniciar y sostener la Confederaci\u00f3n obrera. Primeramente, con el concurso del Dr. Eduardo Carvajal, contribuy\u00f3 a la formaci\u00f3n de un directorio provisional que se denomin\u00f3 Confederaci\u00f3n de Acci\u00f3n Social; en acuerdo con ese centro dirigi\u00f3 circulares a las sociedades y gremios dichos para constituir lo que se llama hoy la Asamblea Obrera, de cuyo seno habr\u00e1 de surgir el verdadero Directorio Ejecutivo que encausar\u00e1 la corriente socialista en el pa\u00eds. Estos actos hechos en bien de la organizaci\u00f3n obrera \u00bfpodr\u00e1n considerarse como anarquistas?<br \/>\n6\u00b0 Por \u00faltimo, era deber del Sindicato apoyar a las dem\u00e1s organizaciones obreras en su plausible anhelo de hacer una manifestaci\u00f3n al Presidente de la Rep\u00fablica, pidiendo no quitar el trabajo a los operarios colombianos para darlo a los extranjeros, acto que exacerb\u00f3 la paciencia presidencial. \u00bfIncurri\u00f3 el Sindicato por invitar a los obreros en punible anarquismo?<sup>43<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En su comunicado, el Sindicato Central Obrero se\u00f1alaba con perspicacia que las acusaciones del gobierno obedec\u00edan \u201ctan solo al deseo de impedir la ejecuci\u00f3n y desarrollo del programa de reivindicaci\u00f3n social que requieren la mala situaci\u00f3n del pueblo trabajador, la acci\u00f3n nociva de los poderes constituidos y los progresos del partido socialista en los pa\u00edses cultos\u00a0\u00bb. La acci\u00f3n oficial no ten\u00eda otra finalidad que justificar su \u00ab\u00a0procedimiento y aniquilar el derecho de petici\u00f3n colectiva\u00a0\u00bb, raz\u00f3n por la cual \u00ab\u00a0el gobierno no tiene inconveniente en crear responsables donde no los hay, para absolver a los verdaderos autores del crimen cometido en seres inermes e inocentes\u00a0\u00bb. Como para que no hubiera duda de sus aseveraciones, agregaba que el Sindicato \u00ab\u00a0est\u00e1 dispuesto a que una comisi\u00f3n nombrada por la junta que se dirigi\u00f3 al Presidente de Colombia en demanda de justicia, practique una inspecci\u00f3n en sus archivos, revise sus reglamentos y acuerdos, tome nota de sus miembros y califique su conducta, para apreciar de manera imparcial y serena, nuestra actuaci\u00f3n como defensores de los obreros\u00a0\u00bb<sup>44<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Algunos sectores de la prensa, pr\u00f3ximos o simpatizantes con la movilizaci\u00f3n de los artesanos, se\u00f1alaron con toda raz\u00f3n, que desde que se hab\u00eda iniciado la labor socialista, \u00ab\u00a0se han interpuesto obst\u00e1culos que hacen deducir con alg\u00fan fundamento que hay una coalici\u00f3n de los elementos adversos encaminada a destruir por completo la tendencia justa a las reivindicaciones obreras (&#8230;)\u00a0\u00bb<sup>45<\/sup>. Precisamente, el 16 de marzo de 1919 se hab\u00eda implementado el uso indiscriminado de la fuerza por parte del Estado colombiano para contrarrestar cualquier manifestaci\u00f3n de protesta, y desde ese instante empez\u00f3 a ser usado el imaginario anticomunista y antisocialista para estigmatizar las luchas de los trabajadores, con el prurito de que eran la expresi\u00f3n de los intereses de la subversi\u00f3n mundial, en esos momentos personificada en el \u00ab\u00a0engendro bolchevique\u00a0\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Para ratificar el punto de vista de los artesanos, que con toda raz\u00f3n responsabilizaban al gobierno conservador del aleve crimen, resulta de inter\u00e9s citar la apreciaci\u00f3n del Representante Diplom\u00e1tico de Francia en Bogot\u00e1, un testimonio representativo si se tiene en cuenta que este tipo de funcionarios son, en t\u00e9rminos generales, favorables a los gobiernos de turno. El mencionado Diplom\u00e1tico manifest\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La tropa que con un poco de calma hubiera evitado la efusi\u00f3n de sangre no pudo controlar sus nervios y dispar\u00f3 inmediatamente sobre la multitud, la cual habr\u00eda podido ser disuelta con un simple piquete de caballer\u00eda. Los alrededores del Palacio fueron r\u00e1pidamente despejados, pero la represi\u00f3n que se torn\u00f3 contagiosa se propag\u00f3 por las calles adyacentes y por la espalda fue fusilada una veintena de personas, la mayor\u00eda transe\u00fantes o curiosos que no ten\u00edan nada que ver con la manifestaci\u00f3n. Est\u00e1 comprobado que los manifestantes no efectuaron ning\u00fan movimiento ofensivo y que la tropa dispar\u00f3 unilateralmente sobre la gente que hu\u00eda. Muchas personas dignas de confianza habr\u00edan sido testigos de verdaderos asesinatos. Uno de nuestros compatriotas, particularmente me ha manifestado que con sus propios ojos vio al General Sicard Brice\u00f1o descargar su rev\u00f3lver a quemarropa sobre un inofensivo obrero de apellido Chaves, que ha expirado algunos d\u00edas despu\u00e9s y cuya muerte ha sido atinadamente explotada contra el Gobierno. Todas las personas imparciales afirman que la manifestaci\u00f3n era anodina y que, al reprimirla, la autoridad enloquecida ha desplegado una brutalidad desproporcionada. Los obreros m\u00e1s exaltados simplemente vociferaban sin ninguna idea subversiva y los malhechores que se han aprovechado de los disturbios han saqueado ciertos almacenes y residencias constituyendo los \u00fanicos individuos peligrosos que la Polic\u00eda y el Ej\u00e9rcito han perseguido adecuadamente<sup>46<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El 20 de marzo, distintos pol\u00edticos de los partidos tradicionales emitieron un inusual comunicado en el cual, condenando la violencia oficial, afirmaban:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">En guarda de los m\u00e1s sagrados derechos e intereses de la sociedad, en su aspiraci\u00f3n hacia una vida libre y civilizada&#8230; protestamos contra los autores del derramamiento de sangre; nos solidarizamos en la defensa de la causa de los inocentes, clamamos, porque se imparta una inflexible justicia. Habremos de preservar&#8230; para que queden aislados y repudiados a los ojos del pa\u00eds, y en la conciencia nacional, los responsables de la sangre vertida<sup>47<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Encabezaban la lista de las decenas de firmantes dos nombres que se har\u00edan famosos en la pol\u00edtica nacional a\u00f1os despu\u00e9s: el joven agitador conservador Laureano G\u00f3mez (Presidente de la Rep\u00fablica entre 1950 y 1953) y el periodista liberal Eduardo Santos (Presidente de la Rep\u00fablica entre 1934 y 1938), disfrazados en estos momentos con piel de antiestadounidenses por su aparente oposici\u00f3n a la pol\u00edtica pro-yanqui de Su\u00e1rez, pues en ese momento se agitaba en p\u00fablico el tema de las concesiones petroleras y del tratado Urrutia-Thompson, mediante el cual Estados Unidos le daba al pa\u00eds 25 millones de d\u00f3lares como indemnizaci\u00f3n tard\u00eda por la separaci\u00f3n de Panam\u00e1 del territorio colombiano, declaraba su pesar por ese hecho y, lo que m\u00e1s le importaba, dispon\u00eda lo necesario para apropiarse del petr\u00f3leo nacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En los meses subsiguientes a los tr\u00e1gicos acontecimientos del 16 de marzo, la oposici\u00f3n al gobierno los emple\u00f3 para enfilar sus bater\u00edas contra el \u00ab\u00a0presidente paria\u00a0\u00bb (como en sus \u00ab\u00a0Sue\u00f1os de Luciano Pulgar\u00a0\u00bb se autodenominaba Su\u00e1rez). Esa coyuntura de marzo de 1919 fue el comienzo del desprestigio absoluto de su gobierno. Aunque a Su\u00e1rez para nada le importaron ni los muertos ni las peticiones de los artesanos, pues \u00a1en diciembre de ese mismo a\u00f1o fue aprobada la compra de uniformes para la polic\u00eda en Inglaterra! Los hechos de aquel luctuoso domingo fueron utilizados habilidosamente por los pol\u00edticos bipartidistas que desde un comienzo se hab\u00edan opuesto a la administraci\u00f3n conservadora. Fueron esos mismos dirigentes los que, jugada tras jugada, consiguieron por fin la ca\u00edda de Su\u00e1rez en 1921.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Con relaci\u00f3n a los trabajadores, la masacre de 1919 se convirti\u00f3 en una referencia simb\u00f3lica de sus luchas, ya que en forma frecuente evocaban el recuerdo de los m\u00e1rtires de aquel luctuoso domingo 16 de marzo en las calles bogotanas. As\u00ed, en la celebraci\u00f3n del Primero de Mayo de 1919, y en los a\u00f1os siguientes, uno de los puntos centrales del programa obrero lo constitu\u00eda la visita al cementerio para recordar y rendirles un homenaje de clase a los artesanos asesinados, depositando coronas de flores en sus tumbas, en especial en la de Gabriel Chaves. De esta manera, en el pante\u00f3n de los h\u00e9roes del trabajo en nuestro pa\u00eds emergi\u00f3, junto a la de los luchadores obreros de otras latitudes, la memoria de los que eran considerados los primeros m\u00e1rtires de los trabajadores colombianos.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7646 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Bogota-1919-5-212x300.jpg\" alt=\"\" width=\"575\" height=\"813\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Bogota-1919-5-212x300.jpg 212w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Bogota-1919-5.jpg 576w\" sizes=\"auto, (max-width: 575px) 100vw, 575px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Bogot\u00e1 C\u00f3mico, <\/em>No. 86, abril 19 de 1919.<\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Notas<\/span><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li style=\"list-style-type: none\">\n<ol>\n<li>Germ\u00e1n Mej\u00eda Pavoni, <em>Los a\u00f1os del cambio. Historia urbana de Bogot\u00e1, 1820-1910<\/em>, Pontificia Universidad Javeriana &#8211; Instituto de Cultura Hisp\u00e1nica, Bogot\u00e1, 1999, p. 230, tabla 8. El dato de 224.000 habitantes en 1929 proviene de Ernest y Walter Rothlisberger en su testimonio que aparece en Carlos Mart\u00ednez (Editor), <em>Bogot\u00e1. Rese\u00f1ada por cronistas y viajeros ilustres<\/em>, Escala Fondo Editorial, Bogot\u00e1, s.f, p. 15.<\/li>\n<li><em>Censo general de la Rep\u00fablica de Colombia, levantado el 5 de marzo de 1912<\/em>, Imprenta Nacional, Bogot\u00e1, 1912, pp. 191-199.<\/li>\n<li>Ver Mario Aguilera Pe\u00f1a, <em>Insurgencia urbana en Bogot\u00e1. Mot\u00edn, conspiraci\u00f3n y guerra civil 1893-1895<\/em>, Colcultura, Bogot\u00e1, 1997; David Sowel, \u00ab\u00a0The 1893 bogotazo: Artisans and Public Violence in Late Nineteenth-Century Bogot\u00e1\u00a0\u00bb, en <em>Journal of Latin American Studies,<\/em> 2, mayo de 1989, pp. 267-282.<\/li>\n<li>Jean Marcelino Gilibert, \u201cInforme del director nacional de la polic\u00eda a la direcci\u00f3n de la seguridad de Francia\u201d, Bogot\u00e1, enero 25 de 1893, <em>Colombie, Affaires Diverses, <\/em>Volumen 3, 1890-1895, s.f.<\/li>\n<li><em>Censo General, op. cit.<\/em><\/li>\n<li>David Sowell, <em>Artesanos y pol\u00edtica en Bogot\u00e1,<\/em> Ediciones Pensamiento Cr\u00edtico, Bogot\u00e1, 2006. pp. 29 y ss.<\/li>\n<li>Med\u00f3filo Medina, <em>La protesta urbana en Colombia en el siglo XX<\/em>, Ediciones Aurora, Bogot\u00e1, 1984, pp. 25-26; Jorge Villegas y Jos\u00e9 Yunis, <em>Sucesos Colombianos 1900-1924<\/em>, Universidad de Antioquia, Medell\u00edn 1976, pp. 118-119.<\/li>\n<li>Polic\u00eda Nacional, Direcci\u00f3n General, \u00ab\u00a0Parte de novedades ocurridas el 12 de marzo de 1909\u00a0\u00bb, Archivo General de la Naci\u00f3n (<em>AGN)<\/em> <em>Despacho Presidencia de la Rep\u00fablica DPR, <\/em>Caja 75, Carpeta 40, f. 232 (v\/a).<\/li>\n<li>Ver: <em>El 13 de Marzo<\/em>; Francisco Posada, <em>La revoluci\u00f3n del 13 de marzo de 1909 considerada desde los puntos de vista pol\u00edtico y econ\u00f3mico<\/em>, agosto 21 de 1909, s.d. All\u00ed se citaba a Marx y a Engels para enfatizar la idea que el 13 de marzo el pa\u00eds hab\u00eda asistido al comienzo de una \u00ab\u00a0gloriosa revoluci\u00f3n\u00a0\u00bb que deb\u00eda ser considerada como lo hac\u00edan aquellos dos autores en t\u00e9rminos de econom\u00eda pol\u00edtica (mencionando la famosa afirmaci\u00f3n del c\u00e9lebre pr\u00f3logo de Marx a la Contribuci\u00f3n de la cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica), pp. 7 y ss.<\/li>\n<li>El programa festivo aparece en <em>El Proteccionista<\/em>, julio 16 de 1911.<\/li>\n<li><em>La \u00c9poca<\/em>, agosto 5 de 1911.<\/li>\n<li><em>El D\u00eda Noticioso<\/em>. <em>Diario Popular de la Ma\u00f1ana,<\/em> julio 22 y 25 de 1911.<\/li>\n<li>Rafael Uribe Uribe, \u00ab\u00a0Socialismo de Estado\u00a0\u00bb, en <em>El pensamiento pol\u00edtico de Rafael Uribe Uribe,<\/em> Colcultura, Bogot\u00e1, 1974, pp. 16-55.<\/li>\n<li><em>El Crucero<\/em>, noviembre 30 de 1913, diciembre 7 de 1913, enero 4 de 1914<\/li>\n<li><em>La Uni\u00f3n Obrera<\/em>, mayo 1 de 1916.<\/li>\n<li><em>Ib\u00edd.<\/em>, p. 318.<\/li>\n<li><em>Ib\u00edd.<\/em><\/li>\n<li>\u00ab\u00a0Nuestro Ideal\u00a0\u00bb, en <em>El Partido Obrero<\/em>, enero 29 de 1916.<\/li>\n<li><em>El Partido Obrero<\/em>, marzo 4 de 1916.<\/li>\n<li>Ver: <em>El Partido Obrero<\/em>, enero 22, febrero 12, febrero 26, marzo 18 y abril 15 de 1916.<\/li>\n<li>Sowell, , pp. 233-237.<\/li>\n<li><em>El Partido Obrero<\/em>, mayo 13 de 1916.<\/li>\n<li><em>La Libertad<\/em>, noviembre 30 de 1918.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a0Carta del Ministro de los Estados Unidos en Colombia sobre los sucesos del 16 de marzo\u00a0\u00bb, marzo 22 de 1919, en <em>Records of the<\/em> <em>Department of State Relating to Internal Affairs of Colombia<\/em>&#8230;, Rollo 1, f. 430.<\/li>\n<li>Citado en <em>Vista fiscal sobre los sucesos del 16 de marzo,<\/em> Imprenta Nacional, Bogot\u00e1, 1919, p. 3<\/li>\n<li>Citado en <em>Vista Fiscal<\/em>, p. 38.<\/li>\n<li>Marcelino Arango, \u00ab\u00a0Circular, 14 de marzo de 1919\u00a0\u00bb, en <em>Documentos relacionados con los sucesos del 16 de marzo de 1919 en la ciudad de<\/em> <em>Bogot\u00e1<\/em>, Imprenta Nacional, Bogot\u00e1, 1920, p. 1.<\/li>\n<li>Citado en <em>El Porvenir<\/em>, abril 3 de 1919.<\/li>\n<li><em>Vista fiscal,<\/em> 3; <em>La \u00c9poca<\/em>, abril 3 de 1919.<\/li>\n<li>El texto del discurso de Su\u00e1rez aparece en Documentos relacionados&#8230;, 4-7.<\/li>\n<li>Archivo General de la Naci\u00f3n, Fondo Ministerio de Gobierno, Secci\u00f3n Primera, T. 816. [AGN, FMG, S. 1].<\/li>\n<li>Vista fiscal, pp. 6-7<\/li>\n<li>Villegas y J. Yunis, op. cit., p. 334.<\/li>\n<li>Vista fiscal, op. cit., p. 8.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a0Parte diario de la polic\u00eda\u00a0\u00bb, AGN, FMG. S.1., T. 816, fs. 62-63. 36.<\/li>\n<li>Ib\u00edd., f. 63.<\/li>\n<li>Aguilera Pe\u00f1a, op. cit., pp. 263\u00a0321.<\/li>\n<li>La \u00c9poca, marzo 28 de 1919, El Porvenir, marzo 21 y 22 de 1922. Una recopilaci\u00f3n de todas las manifestaciones de apoyo al gobierno de Su\u00e1rez, los cuales como una letan\u00eda repiten que lo sucedido el 16 de marzo fue resultado de un complot socialista, anarquista, revolucionario y bolchevique fue publicada por el propio gobierno de Su\u00e1rez. Ver: Documentos relacionados&#8230;, pp. 18-181.<\/li>\n<li>Marcelino Arango, \u00ab\u00a0Circular extraordinaria\u00a0\u00bb, en Documentos relacionados&#8230;, p. 7.<\/li>\n<li>Ib\u00edd.<\/li>\n<li>\u00ab\u00a0Manifiesto del Sindicato Central Obrero a los artesanos de la Rep\u00fablica\u00a0\u00bb, en La Libertad, abril 3 de 1919.<\/li>\n<li>Ib\u00edd.<\/li>\n<li>Ib\u00edd.<\/li>\n<li>Ib\u00edd.<\/li>\n<li>La Libertad, abril 12 de 1919.<\/li>\n<li>Ayme-Martin, \u00ab\u00a0Manifestation ouvri\u00e8re du 16 mars contre le gouvernement\u00a0\u00bb, Am\u00e9rique Latine 1918-1940, Colombie, Correspondance Politique, Situation Int\u00e9rieure, Volumen 11, 1918-1922, folios 36-40.<\/li>\n<li>El Tiempo, marzo 20 de 1919.<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Ren\u00e1n Vega Cantor para La Pluma, 20 Marzo de 2019<\/strong><\/p>\n<p><strong>Editado por <\/strong><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><strong>Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/strong><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/2537341.pdf\"><strong>\u25baDESCARGAR PDF<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De esta manera, en el pante\u00f3n de los h\u00e9roes del trabajo en nuestro pa\u00eds emergi\u00f3, junto a la de los luchadores obreros de otras latitudes, la memoria de los que eran considerados los primeros m\u00e1rtires de los trabajadores colombianos.<\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":7668,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[216],"tags":[28,4165,4163,725,4195,1321,3176,345,4168],"coauthors":[1194],"class_list":["post-7641","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia","tag-colombia","tag-gabriel-chaves","tag-masacre-artesanal","tag-memoria-historica","tag-movimiento-obrero-colombiano","tag-renan-vega-cantor","tag-represion-policial","tag-revueltas-logicas","tag-socialismo-colombiano"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7641","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7641"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7641\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7695,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7641\/revisions\/7695"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7668"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7641"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7641"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7641"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=7641"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}