{"id":74657,"date":"2024-12-31T21:14:44","date_gmt":"2024-12-31T21:14:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=74657"},"modified":"2025-01-01T12:05:32","modified_gmt":"2025-01-01T12:05:32","slug":"74657","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2024\/12\/31\/74657\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 gobiernan Trump y Milei?"},"content":{"rendered":"<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trump se dispone a iniciar su segundo mandato al frente de la primera potencia y Milei cumpli\u00f3 un a\u00f1o como presidente de un pa\u00eds perif\u00e9rico. Se ubican en las ant\u00edpodas de la estructura econ\u00f3mica y geopol\u00edtica mundial, pero forman parte de la misma oleada ultraderechista que captura gobiernos en todo el planeta. Observar qu\u00e9 tienen en com\u00fan y qu\u00e9 los diferencia, contribuye a caracterizar al principal enemigo del momento y a definir c\u00f3mo enfrenarlo.<\/span><\/p>\n<div class=\"post-wrap\">\n<div class=\"post-content entry-content\">\n<h5><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Penetraci\u00f3n del discurso derechista<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tanto en Estados Unidos como Argentina, el avance de corrientes reaccionarias se consum\u00f3 en contextos cr\u00edticos, pero no catastr\u00f3ficos. Su \u00e9xito no deriv\u00f3 de la existencia de situaciones l\u00edmites, coyunturas inmanejables o escenarios desbordados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trump consigui\u00f3 un resultado electoral significativo en todos los sectores sociales y ampli\u00f3 la base de apoyo de su primer mandato, pero con baja participaci\u00f3n de votantes. El malestar con la inflaci\u00f3n y el pesado endeudamiento de las familias fue determinante de su \u00e9xito, en un marco de magro crecimiento habitual y empleo de baja calidad. Logr\u00f3 convertir nuevamente a los inmigrantes en el gran chivo expiatorio, en un contexto de menor aluvi\u00f3n de indocumentados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El magnate no consigui\u00f3 el trofeo de la presidencia cabalgando sobre alg\u00fan problema candente o c\u00f3mo gran salvador ante una crisis superior a la usual. Volvi\u00f3 a imponerse por la previa penetraci\u00f3n del discurso derechista en una gran porci\u00f3n de la sociedad norteamericana. Esa incidencia le permiti\u00f3 potenciar los prejuicios ya instalados y repetir la demagogia proteccionista, que promete recomponer los ingresos populares incrementando los aranceles. Culp\u00f3 a los inmigrantes por el deterioro de los salarios, blanqueando a los capitalistas y ocult\u00f3 que los trabajadores de otras nacionalidades contribuyen al crecimiento y generan importantes ingresos fiscales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El patr\u00f3n discursivo de Trump es el mismo que utilizan otros l\u00edderes de la ultraderecha para desparramar vacuas promesas. Milei obtuvo una sorpresiva victoria con la misma f\u00f3rmula. Su latiguillo econ\u00f3mico no fue el proteccionismo sino la dolarizaci\u00f3n, que enalteci\u00f3 como un remedio m\u00e1gico para la inflaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El anarcocapitalista argentino aprovech\u00f3 el descontento con la econom\u00eda, en una situaci\u00f3n de crisis acotada y distante de las cat\u00e1strofes de 1989 o 2001. Al igual que su referente norteamericano se mont\u00f3 en la aceptaci\u00f3n del discurso derechista y por eso pudo culpabilizar a una indefinible casta pol\u00edtica de todas las desgracias del pa\u00eds. Capt\u00f3 el voto transversal de m\u00faltiples sectores y la simpat\u00eda de los j\u00f3venes pauperizados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al cabo de un a\u00f1o de gobierno ha provocado un tremendo deterioro del nivel de vida popular. Destruy\u00f3 medio mill\u00f3n de puestos de trabajo, expandi\u00f3 la pobreza y degrad\u00f3 a la clase media con impagables aumentos de tarifazos y cuotas de la medicina prepaga. Increment\u00f3 adem\u00e1s la precarizaci\u00f3n laboral, con crecientes despidos en la administraci\u00f3n p\u00fablica y dinamit\u00f3 el acervo cultural, con un recorte del presupuesto que asfixia a la universidad p\u00fablica y recrea la fuga de cerebros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para justificar semejante devastaci\u00f3n Milei utiliza argumentos disparatados, cifras inventadas y razonamientos contraf\u00e1cticos. Afirma que los salarios crecen, las jubilaciones se recuperan y el crecimiento se afianza, luego de controlar una fantasmag\u00f3rica inflaci\u00f3n del 17.000%. S\u00f3lo la penetraci\u00f3n lograda por la ideolog\u00eda derechista en importantes capas de la poblaci\u00f3n explica su auditorio para semejantes desvar\u00edos, al cabo del duro sufrimiento que ha generado en el grueso de la sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Frustraciones y desenga\u00f1os<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La principal raz\u00f3n del avance ultraderechista es la generalizada decepci\u00f3n con las experiencias previas. En Estados Unidos, Trump canaliz\u00f3 el malestar con el neoliberalismo progresista, que aprob\u00f3 todas las modas del multiculturalismo, el ecologismo y los derechos LGBTQ, convalidando al mismo tiempo los modelos econ\u00f3micos regresivos de privatizaciones y desigualdad. El discurso cosmopolita de respeto a las minor\u00edas coexisti\u00f3 con el apuntalamiento de una brecha social, que empobreci\u00f3 a las mayor\u00edas y enriqueci\u00f3 a los due\u00f1os del poder (Fraser, 2019). La demagogia del magnate logr\u00f3 enorme receptividad entre los trabajadores afectados (o indignados) con esa duplicidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese antecedente coincidi\u00f3 con la impotencia de la rival Dem\u00f3crata de Trump. Harris adopt\u00f3 la agenda de su adversario, se mimetiz\u00f3 con su competidor y despleg\u00f3 una campa\u00f1a republicana light, avalando el clima de antiinmigraci\u00f3n, eludiendo la batalla por el aborto y desechando las demandas del movimiento afroamericano. Su total convalidaci\u00f3n del genocidio en Gaza potenci\u00f3 el desenga\u00f1o de los sectores progresistas que optaron por faltar a las urnas (Selfa; Smith, 2024).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Kamala tan solo repiti\u00f3 convocatorias vac\u00edas a \u00a8defender la democracia\u00a8 que no suscitaron ning\u00fan eco, porque fueron correctamente interpretadas como mensajes hip\u00f3critas. Trabaj\u00f3 para Wall Street y abandon\u00f3 a la clase obrera, con discursos formateados para los sectores acomodados. Frente a semejante amoldamiento al status quo, Trump pudo perfeccionar con facilidad su imagen de rebelde.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El caso argentino ofrece un ejemplo m\u00e1s contundente de la decepci\u00f3n con el progresismo. La presidencia de Milei se explica por el monumental fracaso de Alberto Fern\u00e1ndez, que encabez\u00f3 la gesti\u00f3n m\u00e1s fallida de la historia del peronismo. No solo convalid\u00f3 todas las exigencias econ\u00f3micas de los poderosos, sino que renunci\u00f3 a librar alguna batalla pol\u00edtica contra el desconocido charlat\u00e1n derechista, que despuntaba con una peque\u00f1a formaci\u00f3n. Milei paviment\u00f3 su camino a la presidencia en la resignaci\u00f3n de sus contrincantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La gran audiencia de su campa\u00f1a anti estatista se nutri\u00f3 de esa impotencia. Fern\u00e1ndez demoli\u00f3 la imagen positiva de la actividad p\u00fablica, abandon\u00f3 a los trabajadores informales, se someti\u00f3 al agronegocio y capitul\u00f3 ante el FMI.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde el sill\u00f3n de la presidencia, Milei acumula mayores r\u00e9ditos con esa impotencia del justicialismo. Impone su programa reaccionario con el sost\u00e9n de una peque\u00f1a minor\u00eda de legisladores, frente a la pasividad del grueso del peronismo y la complicidad de sus sectores m\u00e1s conservadores. No solo absorbi\u00f3 a la derecha amigable, sino que neutraliz\u00f3 tambi\u00e9n al segmento que proclama su rechazo al rumbo actual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esa inacci\u00f3n le permite mantener el inconsistente relato que justifica sus atropellos. Atribuye todos los ajustes a una carga heredada, ocultado que su pol\u00edtica econ\u00f3mica impuso un sufrimiento autoinfligido al grueso de la poblaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La pasividad del progresismo frente a la audacia provocadora de la ultraderecha no es una exclusividad argentina. Fue anticipada en Brasil con la quietud de Dilma frente al despunte de Bolsonaro. La misma din\u00e1mica se repiti\u00f3 en Per\u00fa durante la frustrada experiencia de Castillo, que incumpli\u00f3 sus promesas en una gesti\u00f3n ca\u00f3tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos antecedentes constituyen una seria advertencia para Chile. Boric ha convalidado el tir\u00e1nico manejo del poder militar y el control de la econom\u00eda por parte de una peque\u00f1a elite de millonarios. La decepci\u00f3n que ya gener\u00f3 su gobierno prende una luz roja sobre los procesos que conservan la confianza popular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La prioridad de la paz y las tibias reformas que propicia Petro en Colombia no impedir\u00e1n el retorno de la derecha, si no cumple con la expectativa de cambios que lo llevaron al gobierno. Tampoco el acotado desahogo econ\u00f3mico que introdujo Lula en Brasil, alcanzar\u00e1 para contender el visible resurgimiento del bolsonarismo. El extraordinario sost\u00e9n electoral que logr\u00f3 Scheiman en M\u00e9xico se pondr\u00e1 r\u00e1pidamente a prueba, si Trump confirma la virulenta andanada que anunci\u00f3 contra su vecino.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Revertir conquistas democr\u00e1ticas<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trump y Milei convergen en su reacci\u00f3n contra las conquistas democr\u00e1ticas obtenidas en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Encarnan la t\u00edpica respuesta conservadora contra los derechos logrados por distintos movimientos y repiten lo ocurrido en situaciones semejantes del pasado. Con esa operaci\u00f3n reaccionaria diabolizan los denominados \u201ctemas woke\u201d, un t\u00e9rmino peyorativo que utilizan para estigmatizar cualquier logro progresista (Vergara; Davis, 2024).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El feminismo es frontalmente atacado para revertir los avances obtenidos por el movimiento de mujeres. Las versiones m\u00e1s ex\u00f3ticas de esa campa\u00f1a presentan al hombre como un damnificado por la \u00a8ideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00a8. Utilizan ese descalificativo para burlarse del respeto hacia la mujer, que fue conquistado en muchos pa\u00edses al cabo de una intensa lucha. Tambi\u00e9n batallan contra el derecho al aborto, reflotando los viejos y desgastados argumentos confesionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El contraataque derechista contra la diversidad sexual es m\u00e1s furibundo. Incluye una homofobia brutal, que combina lugares comunes con invocaciones b\u00edblicas, para aterrorizar a las familias con fantasmag\u00f3ricos peligros (\u00a8los ni\u00f1os retornar\u00e1n de la escuela con el g\u00e9nero invertido\u00a8).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ultraderecha embiste con la misma brutalidad contra las minor\u00edas tradicionalmente hostilizadas en cada pa\u00eds. En Estados Unidos recrea el viejo patr\u00f3n racista e intenta desbaratar el movimiento de <em>Black Lives Matters<\/em>, que forjaron los afroamericanos para detener la violencia policial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trump combina esa arremetida con el nacionalismo chauvinista. Convoca a \u00a8engrandecer nuevamente a Estados Unidos\u00a8, reflotando la imaginaria esencia blanca, patriarcal y protestante de esa naci\u00f3n. Sus pares de Europa utilizan la misma f\u00f3rmula para denigrar a los inmigrantes de \u00c1frica y del mundo \u00e1rabe, enalteciendo la identidad cristiano-occidental del Viejo Continente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con esas campa\u00f1as, la ultraderecha actualiza la antigua receta de dividir a los pueblos en antagonismos artificiales para consolidar su dominaci\u00f3n. Potencia las diferencias \u00e9tnicas y acent\u00faa las tensiones religiosas, para transformar el miedo en odio de los propios despose\u00eddos contra sus hermanos de clase.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los prejuicios racistas contra los pueblos vecinos (paraguayos, bolivianos), forman parte tambi\u00e9n del recetario ultraderechista en Argentina. Pero Milei ha centrado su embestida antidemocr\u00e1tica en otros dos objetivos. El primero es revertir la gran conquista que condujo a los genocidas de la dictadura a la prisi\u00f3n. Motoriz\u00f3 una campa\u00f1a por la desmemoria que enaltece a Videla y cuestiona el emblema de los 30 mil desaparecidos, para forzar el indulto de los militares que cumplen condenas. El grupo que propaga sus ideas (Laje, M\u00e1rquez) se forj\u00f3 en una cruzada contra ese extraordinario logro democr\u00e1tico (Saferstein, 2024).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El segundo prop\u00f3sito de Milei es modificar las relaciones sociales de fuerzas imperantes en el pa\u00eds para destruir los sindicatos, arrasar las cooperativas y quebrantar las organizaciones democr\u00e1ticas (Katz, 2024: 305-322). Cuenta con el sost\u00e9n de las clases dominantes, que toleran todos sus exabruptos y aceptan su ca\u00f3tica gesti\u00f3n del Estado en manos de impresentables personajes. Los medios de comunicaci\u00f3n y los jueces le perdonan todos los bochornos imaginables, porque esperan lograr con el gobierno actual su anhelada meta de pulverizar las organizaciones populares.<\/span><\/p>\n<h5><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>Remodelaci\u00f3n beligerante<\/b><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tanto Trump como Milei llegaron al gobierno como un resultado de la propia transformaci\u00f3n interna que proces\u00f3 la ultraderecha. Esa vertiente sustituy\u00f3 su viejo perfil elitista, conformista y conservador por una actitud disruptiva, con disfraces rebeldes y poses contestarias. Ha copiado las posturas de la izquierda con prop\u00f3sitos contrapuestos (Urb\u00e1n, 2024). Utiliza el maquillaje desobediente para apuntalar la explotaci\u00f3n capitalista, incentivar la persecuci\u00f3n de las minor\u00edas e imponer la desmovilizaci\u00f3n de los trabajadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con esa cosm\u00e9tica rupturista de gestos contraculturales ampli\u00f3 su gravitaci\u00f3n en las clases medias y consigui\u00f3 una novedosa incidencia entre los asalariados y los empobrecidos. Aprovech\u00f3 la crisis de la credibilidad de la comunicaci\u00f3n tradicional, para extender su influencia en las redes con el sost\u00e9n de connotados multimillonarios. En un marco de gran disconformidad con el periodismo convencional impuso el uso desfachatado del universo digital. Perfeccion\u00f3 esa manipulaci\u00f3n, con las mentiras que instalan sus<em> trols<\/em> para fijar la agenda pol\u00edtica cotidiana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El cambio de clima en ese \u00e1mbito est\u00e1 a la vista en la sustituci\u00f3n de personajes renombrados. La filantrop\u00eda neoliberal de Bill Gates -que se auto erigi\u00f3 como consejero para resolver todos los problemas de la humanidad- ha perdido peso. Ahora prevalece la brutalidad de Elon Musk, que no disimula su narcisismo y desprecio por cualquier causa noble. Transform\u00f3 a twitter en una cloaca de discursos de odio, ataques antifeministas e insultos racistas. Se dispone a reforzar ahora su negocio de privatizaci\u00f3n del espacio c\u00f3smico, desde el alto cargo p\u00fablico que le asign\u00f3 Trump.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Milei no solo comparte esos h\u00e1bitos de la nueva derecha, sino que est\u00e1 empe\u00f1ado en conceptualizarlos, para convertirlos en los temas dominantes de la pol\u00edtica internacional. Por eso invierte tantas energ\u00edas en la batalla cultural contra el progresismo. Estima que el neoliberalismo ya derrot\u00f3 a esa vertiente en el plano econ\u00f3mico al universalizar los principios de competencia, mercado y beneficio. Pero no consigui\u00f3 ese mismo \u00e9xito en el campo del pensamiento, los valores y las actitudes. Para lograr esa segunda victoria encara una \u00a8lucha por la hegemon\u00eda\u00a8, utilizado t\u00e9rminos del vilipendiado marxista Gramsci.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero esa disputa de ideas es poco af\u00edn a la ultraderecha, que se maneja con m\u00e1s naturalidad en la pugna por el poder con el uso de la fuerza. Aunque mencione sin entender la noci\u00f3n gramsciana de la hegemon\u00eda, su comportamiento sigue guiado por los principios schmittianos de autoridad, decisi\u00f3n y definici\u00f3n de un enemigo a enfrentar. Con ese bagaje, aprovecha la impotencia de sus opositores y la pasividad de sus adversarios, para imponer sus c\u00f3digos en cada confrontaci\u00f3n (Sztulwark, 2024).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trump ha utilizado los mismos criterios para construir poder con fanfarroner\u00eda y prepotencia. Proclam\u00f3 con total desparpajo su intenci\u00f3n de impugnar cualquier resultado electoral que no fuera su propio triunfo y prepar\u00f3 un ej\u00e9rcito de seguidores para esa sublevaci\u00f3n. Con esa actitud se presenta como el l\u00edder celestialmente destinado a resucitar el liderazgo mundial de Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese mismo estilo bravuc\u00f3n, utiliza la ultraderecha en otros pa\u00edses para neutralizar la gravitaci\u00f3n de sus viejos socios del conservadurismo tradicional. Define la agenda y permea todo el debate, fijando las prioridades del sistema pol\u00edtico. Ese avance coincide con la renovada incidencia de te\u00f3ricos del liberalismo extremo (Hayek), en desmedro de sus colegas convencionales (Aron). Tambi\u00e9n empalma con el agotamiento del consenso neoliberal, que en las \u00faltimas d\u00e9cadas aseguraba la alternancia de las fuerzas tradicionales en la gesti\u00f3n del mismo orden capitalista (Merino, 2023).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trump sostiene ese giro reaccionario en la tradici\u00f3n forjada por la \u201crevoluci\u00f3n conservadora\u201d que inaugur\u00f3 Reagan y consolid\u00f3 el Tea Party. Ha recreado la vasta red de millonarios, medios de comunicaci\u00f3n e iglesias que coparon el Partido Republicano y aportan personal y base militante a su pr\u00f3ximo gobierno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Milei no cuenta con el partido, las congregaciones y el entretejido financiero de su padrino yanqui. Lleg\u00f3 al gobierno en forma improvisada, sin la tropa adicta que forj\u00f3 su jefe de la Casa Blanca. Por eso invirti\u00f3 gran parte de su primer a\u00f1o de mandato en crear ese sustento. Gobierna radicalizando acciones y subiendo la apuesta para gestar un movimiento identificado con su figura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los resultados de ese operativo son hasta ahora exiguos. Est\u00e1 embanderado con una versi\u00f3n anarcocapitalista ajena a la tradici\u00f3n liberal criolla y profesa un credo distante del viejo nacionalismo reaccionario. Sus gur\u00faes han intentado la fusi\u00f3n de su minoritario dogma ultraliberal austr\u00edaco con el catolicismo conservador de sus allegados (Johannes, 2022). Pero ese coctel de libertarianos y tradicionalistas no suscita hasta ahora gran acompa\u00f1amiento. En los hechos sali\u00f3 airoso de su primer a\u00f1o m\u00e1s por el auxilio de la oposici\u00f3n, que por la consolidaci\u00f3n de una fuerza propia.<\/span><\/p>\n<h5><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>Una matriz neoliberal radicalizada<\/b><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un importante cimiento de Trump y Milei es la regresi\u00f3n ideol\u00f3gica generada por cuatro d\u00e9cadas de neoliberalismo. En ese per\u00edodo fueron introducidos todos los mitos que actualmente exacerba la ultraderecha. La inserci\u00f3n de esas falacias les permite a los l\u00edderes reaccionarios capitalizar el descontento suscitado por el modelo que los precedi\u00f3. Son al mismo tiempo un producto de ese esquema y una reacci\u00f3n frente a sus consecuencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante la prolongada etapa de preeminencia neoliberal -que inaugur\u00f3 el thatcherismo y consolid\u00f3 la implosi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica- la ideolog\u00eda de la competencia, el mercado y el individualismo penetr\u00f3 en vastos sectores de la poblaci\u00f3n. Ese impacto desbord\u00f3 su tradicional gravitaci\u00f3n entre las elites y su conocida incidencia en los sectores medios, para capturar significativas franjas populares. Esa influencia cre\u00f3 las condiciones para qu\u00e9 irrumpieran en la \u00faltima d\u00e9cada, las creencias ultraderechistas que radicalizan la matriz neoliberal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese viraje hacia formas extremas del mismo cimiento explica la erosi\u00f3n de la solidaridad entre los propios trabajadores. El neoliberalismo generaliz\u00f3 la presunci\u00f3n individualista que el asalariado es culpable de sus penurias. Postula que esa responsabilidad deriva de su ineficiencia cuando est\u00e1 empleado y de su reducida capacitaci\u00f3n cuando est\u00e1 desocupado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese mito ha sido desmentido por la desigualdad, los bajos ingresos y la precarizaci\u00f3n laboral, que expandieron los capitalistas para incrementar su rentabilidad bajo el neoliberalismo. Pero esa evidencia no redund\u00f3 en un resurgimiento de la conciencia socialista, sino en un proceso inverso de captura ultraderechista del malestar popular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esas vertientes transformaron el principio neoliberal de responsabilidad del propio pueblo por sus desgracias, en un criterio beligerante de culpabilidad de los sectores m\u00e1s sumergidos. El yerro individual fue reemplazado por la denigraci\u00f3n de los m\u00e1s oprimidos, pero sin alterar nunca la absoluci\u00f3n de los capitalistas. La campa\u00f1a contra los inmigrantes, los pobres y los informales se asienta en d\u00e9cadas de creencias neoliberales, que eximen a los millonarios y acusan a los desamparados por las desventuras que afronta la sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trump se monta en esa inversi\u00f3n de la realidad para denigrar a los inmigrantes y Milei recurre a la misma falacia para atacar a los piqueteros precarizados. En los dos pa\u00edses aprovechan la internalizaci\u00f3n de la fabulas competitivas del neoliberalismo, para contraponer a los pobres con los m\u00e1s pobres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esa misma radicalizaci\u00f3n de la matriz ideol\u00f3gica neoliberal se verifica en otros planos. La exaltaci\u00f3n de la desregulaci\u00f3n, el elogio a las privatizaciones y la adulaci\u00f3n de mercado han derivado en apolog\u00edas al capitalismo que enaltecen la desigualdad social. Los elogios a los emprendedores han desembocado, a su vez, en una glorificaci\u00f3n mayor de los patrones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El neoliberalismo utiliz\u00f3 durante d\u00e9cadas la alabanza al capitalista para denigrar el socialismo, proclamar \u201cel fin de la historia\u201d y decretar el entierro de cualquier proyecto de igualdad. Montada en ese cimiento, la ultraderecha despliega un anticomunismo delirante. Trump ubica a Biden en la proximidad de esa perdici\u00f3n y Milei denuncia irradiaciones del mismo mal en Petro, Lula y L\u00f3pez Obrador.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ciertamente el universo de redes gobernadas por la mentira ha contribuido a potenciar esos delirios. Desde la pandemia se instal\u00f3 un espectro de visiones paranoicas y conspiraciones malignas, con fuertes condimentos de terraplanismo y antivacunaci\u00f3n. Esos desvar\u00edos prosperan por el campo f\u00e9rtil de creencias que introdujo el neoliberalismo y reformula la ultraderecha.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>Adversidades sociales y pol\u00edticas<\/b><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ultraderecha canaliza el descontento con el neoliberalismo en todo el mundo por la debilidad de la izquierda. Todas las vertientes anticapitalistas contin\u00faan afectadas por la crisis de credibilidad en el proyecto comunista, que inaugur\u00f3 el derrumbe de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Ese golpe a la conciencia socialista no es un dato invariable, ni eterno, pero ha sido recreado por las desalentadoras experiencias del progresismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La oleada marr\u00f3n tambi\u00e9n se asienta en la transformaci\u00f3n social regresiva, que introdujo el neoliberalismo con la segmentaci\u00f3n de la clase obrera, la expansi\u00f3n de la precarizaci\u00f3n laboral, el aumento del desempleo y la creciente informalidad del trabajo. Esa ruptura de la cohesi\u00f3n social del proletariado facilita la erosi\u00f3n de las tradiciones cooperativas y debilita la organizaci\u00f3n sindical. Ha creado un campo f\u00e9rtil para la impugnaci\u00f3n derechista de la acci\u00f3n colectiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero el principal soporte de la derecha proviene de los resultados de la lucha de clases. Varias adversidades recrearon escenarios negativos de gran incidencia global. La tr\u00e1gica derrota de la Primavera \u00c1rabe -con dictaduras, destrucci\u00f3n de pa\u00edses y preeminencia de la brutalidad yihadista- tuvo ese impacto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A otra escala ha sido tambi\u00e9n relevante el reflujo de movimientos que despertaron esperanzas en Europa, como los indignados de Espa\u00f1a, los militantes de Grecia y los chalecos amarillos de Francia. Dos sectores gravitantes como el feminismo y el ambientalismo afrontaron, adem\u00e1s, serias obstrucciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el \u00e9xito electoral del Trump influy\u00f3 el retroceso acumulativo de las luchas populares. Ese repliegue no fue revertido por las movilizaciones m\u00e1s recientes de mujeres, afroamericanos, sindicatos y j\u00f3venes por Palestina. El despunte que tuvo Bernie Sanders (y la corriente de los Dem\u00f3cratas por el Socialismo) se estanc\u00f3, antes de alcanzar la incidencia requerida para disputar franjas significativas del electorado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En Argentina, Milei lleg\u00f3 al gobierno montado en un reflujo de luchas sociales y afront\u00f3 inicialmente una gran resistencia popular, con dos paros generales y una extraordinaria marcha educativa. Pero logr\u00f3 posteriormente forzar el declive de la movilizaci\u00f3n, mediante la intimidaci\u00f3n represiva, la presi\u00f3n del desempleo y el aumento de la pobreza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El anarcocapitalista utiliza esos recursos para atacar a los sindicatos estatales y contener la lucha de los jubilados. Ha contado con la complicidad de la burocracia sindical y con el sost\u00e9n del Congreso para aprobar las leyes del ajuste. Ese respaldo lo envalent\u00f3 para multiplicar sus agresiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero esa andanada podr\u00eda ser frenada, si la acci\u00f3n de los educadores recobra energ\u00edas y deriva en un movimiento perdurable, como el protagonizado por el estudiantado chileno. La lucha educativa cuenta con gran acompa\u00f1amiento social por el prestigio de la universidad p\u00fablica, que tradicionalmente concentr\u00f3 la mayor expectativa de ascenso social. Esa instituci\u00f3n contin\u00faa despertando esperanzas entre las familias empobrecidas, como un \u00e1mbito de gratuidad que permitir\u00eda revertir el desplome de sus ingresos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Milei corona su primer a\u00f1o de gobierno con triunfalismo y en un clima de cierta estabilidad. La principal explicaci\u00f3n de ese resultado se encuentra en el reflujo que impuso al movimiento popular. Como el prop\u00f3sito central de su mandato es doblegar a los trabajadores, ese indicador es el principal bar\u00f3metro de su gesti\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si en los pr\u00f3ximos meses resurge la resistencia social, Milei podr\u00eda afrontar la misma derrota en las calles que sign\u00f3 el destino de Macri en el 2018. Si, por el contrario, logra consolidar el repliegue de esa lucha (y consigue proyectar ese dato a un buen resultado electoral), podr\u00eda situarse cerca del \u00e9xito contra las huelgas que logr\u00f3 Menem, para iniciar la convertibilidad.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>Otro escenario econ\u00f3mico<\/b><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trump y Milei emergen en el mismo contexto de crisis de la globalizaci\u00f3n neoliberal, inaugurada en el 2008 con el gran colapso y rescate de los bancos. Ese impacto defini\u00f3 dos per\u00edodos muy distintos del modelo capitalista actual. La gran expansi\u00f3n inicial de la mundializaci\u00f3n financiera, productiva y comercial qued\u00f3 sustituida por el proteccionismo y la reorganizaci\u00f3n actual de las cadenas de valor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta remodelaci\u00f3n alienta la proximidad de los suministros (nearshoring) y reubica plantas en localidades cercanas a las casas matrices (friendshoring), para reducir el riesgo de un corte de los abastecimientos (derisking), en el tenso escenario de bloques comerciales en conflicto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Actualmente se debate si esa reestructuraci\u00f3n desacelera la mundializaci\u00f3n (slowbalisation) o la revierte (desglobalizaci\u00f3n). Pero la ascendente internacionalizaci\u00f3n se ha frenado y ese giro facilita la sustituci\u00f3n del globalismo neoliberal por el nacionalismo ultraderechista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese viraje incluye una creciente intervenci\u00f3n de los Estados, ya no para socorrer a los bancos en la emergencia, sino para sostener la marcha de la econom\u00eda con las regulaciones que intent\u00f3 eliminar el neoliberalismo. El modelo en curso contin\u00faa el esquema previo, pero con formas diferentes a su matriz inicial y en convivencia con pol\u00edticas neokeynesianas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En esa ambig\u00fcedad navega la ultraderecha, que en algunos temas apuntala el intervencionismo y en otros extrema el neoliberalismo. La fuerte presencia estatal para lidiar con el resurgimiento de la inflaci\u00f3n y el descontrol de la deuda p\u00fablica es un ejemplo del primer libreto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esas acciones intentan prevenir la repetici\u00f3n del estallido financiero del 2008, que puso en peligro la subsistencia de los siete principales bancos de Occidente y la consiguiente continuidad del capitalismo. Esa crisis dej\u00f3 una perdurable sensaci\u00f3n de temor, que se verifica en el desliz de p\u00e1nico que acompa\u00f1a a cada temblor de Wall Street. Nadie sabe si esos sacudones forman parte de la rutina burs\u00e1til o reanudan la convulsi\u00f3n del sistema financiero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gran parte del programa econ\u00f3mico de Trump es coherente con este nuevo escenario de intervenci\u00f3n estatal. Pero su injerencia est\u00e1 motivada tambi\u00e9n por la p\u00e9rdida de competitividad de la econom\u00eda estadounidense frente al rival chino y ese declive no se corrige con simples regulaciones o aumentos de aranceles. Esas medidas tan solo ilustran la improvisaci\u00f3n defensiva de una potencia, que no logra contener el deterioro de su productividad (Roberts, 2024).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En otros terrenos, Trump recrea las desregulaciones m\u00e1s extremas del neoliberalismo. Esa inclinaci\u00f3n se verifica en el negacionismo clim\u00e1tico. Promociona un extractivismo petrolero que potencia la destrucci\u00f3n del medio ambiente y el consiguiente incremento de las sequ\u00edas, las inundaciones y las oleadas de fr\u00edo polar o calor tropical. Ese auspicio obedece a su estrecha asociaci\u00f3n con las empresas petroleras y el complejo industrial-militar. Por eso alienta la fantas\u00eda antiverde de resolver el desastre clim\u00e1tico con alguna respuesta espont\u00e1nea del mercado. Entre sus allegados pululan incluso los personajes que relacionan la crisis ambiental con castigos divinos a los pecadores que se apartaron de la religi\u00f3n (Seymour, 2024).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra conexi\u00f3n con el neoliberalismo puro se observa en el entrelazamiento del trumpismo con la econom\u00eda digital de Elon Musk. Ese favoritismo tiende a acentuar la preeminencia de un sector que navega en la frontera de la sobreinversi\u00f3n. Si la descontrolada expectativa en los negocios que abrir\u00eda la Inteligencia Artificial contin\u00faa atrayendo capitales superiores a la rentabilidad que genera esa rama, tomar\u00e1 cuerpo el peligro de una burbuja tecnol\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un estallido de ese tipo (crisis de las Punto.com) sacudi\u00f3 a todos los mercados a principio del nuevo siglo. El trumpismo no puede sustraerse de esa repetici\u00f3n, porque potencia varios desequilibrios que introdujo el neoliberalismo sin corregir los restantes. En \u00faltima instancia gestiona el mismo sistema capitalista que suscita esas tensiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En ese terreno econ\u00f3mico Milei contrasta frontalmente con su mandante. Despliega una ret\u00f3rica ultraliberal y anti estatista muy contrapuesta con el declamado intervencionismo de Trump. No solo la apertura comercial de Argentina choca con el proteccionismo estadounidense. Tambi\u00e9n las privatizaciones y el desmantelamiento de la obra p\u00fablica en el Cono Sur se ubican en las ant\u00edpodas de las subvenciones que apuntala el magnate del Norte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ese radical contrapunto, la econom\u00eda argentina ha quedado muy desguarnecida frente al giro americanista en curso. El pa\u00eds ser\u00e1 un vertedero de las mercanc\u00edas sobrantes en el mundo, si comienza la guerra de aranceles que propicia Trump. Es muy improbable que el proteccionista de la Casa Blanca except\u00fae a la Argentina de las murallas comerciales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mucho m\u00e1s peligrosas son las potenciales consecuencias del incremento de las tasas de inter\u00e9s, que impondr\u00edan los reguladores financieros de Estados Unidos (FED), para atemperar la inflaci\u00f3n desatada por el conflicto arancelario. Si esa medida repite la usual salida de capitales hacia el Norte, el actual veranito financiero de Argentina podr\u00eda naufragar abruptamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los especuladores que ingresan fondos del exterior para lucrar con el alt\u00edsimo rendimiento de los bonos y las acciones locales, afrontar\u00edan la tentaci\u00f3n de poner fin a la bicicleta, para proteger sus ganancias retornando al refugio estadounidense. Esa secuencia precipit\u00f3 los estallidos financieros que en las \u00faltimas d\u00e9cadas desmoronaron a la econom\u00eda argentina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es cierto que ese eventual desplome est\u00e1 atemperado por un blanqueo, que premia por en\u00e9sima vez a los grandes evasores. A mediano plazo, el novedoso excedente comercial que generar\u00e1n las exportaciones de petr\u00f3leo y miner\u00eda podr\u00eda tambi\u00e9n contrarrestar la falta de d\u00f3lares. Milei espera estabilizar su modelo, relanzando el endeudamiento y supone que Trump facilitar\u00e1 esa hipoteca apuntalando un nuevo cr\u00e9dito del FMI.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero ninguna de esas hip\u00f3tesis diluye el peligro de una convulsi\u00f3n financiera, precipitada por alg\u00fan imprevisto local o internacional. Esos cisnes negros desataron los desmadres de 1982, 1989, 2001 y 2018. Milei ha fragilizado como nunca a la econom\u00eda argentina frente a esos peligros, al recrear el modelo de plata dulce y d\u00f3lar barato que incentiva el endeudamiento, disuade la inversi\u00f3n, despilfarra las divisas y destruye el aparato productivo. Mientras los socios del pa\u00eds deval\u00faan para afrontar la tormenta que prepara Trump, Argentina se encarece en d\u00f3lares y se apresta a repetir una variante de la Convertibilidad, mucho m\u00e1s da\u00f1ina que la padecida en los a\u00f1os 90.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El pa\u00eds es una gran vidriera de los experimentos internacionales de la ultraderecha. Pero comprender el significado de ese ensayo requiere evaluaciones conceptuales, que abordaremos en el pr\u00f3ximo texto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Resumen<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ultraderecha se expande por m\u00faltiples causas que asemejan y diferencian a Trump de Milei. Captura el desenga\u00f1o con sus rivales convencionales y la desilusi\u00f3n con las experiencias progresistas. Motoriza una reacci\u00f3n conservadora contra las conquistas democr\u00e1ticas, sustituye el lenguaje elitista por la demagogia y se ha instalado en el universo digital. Radicaliza, adem\u00e1s, las falsas creencias que implant\u00f3 la ideolog\u00eda neoliberal y usufruct\u00faa tanto de los resultados adversos de la lucha social, como de las dificultades de la izquierda para erigir alternativas. Estados Unidos y Argentina se ubican en las ant\u00edpodas en el escenario de mayor regulaci\u00f3n econ\u00f3mica que sucedi\u00f3 a la crisis financiera del 2008<\/span>.<\/p>\n<h5><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Referencias<\/b><\/span><\/h5>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Fraser, Nancy (2019). \u00bfPodemos entender el populismo sin llamarlo fascista?, 11-4-2019 <a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/podemos-entender-el-populismo-sin-llamarlo-fascista-entrevista\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Selfa, Lance; Smith, Sharon (2024) Es la econom\u00eda, est\u00fapido13\/11, <a href=\"https:\/\/www.cadtm.org\/Es-la-economia-estupido\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.cadtm.org\/Es-la-economia-estupido<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Vergara, Jimena; Davis, Sybil (2024) La elecci\u00f3n presidencial en EE. UU., la nueva derecha y c\u00f3mo enfrentarla, <a href=\"https:\/\/www.aporrea.org\/internacionales\/a335842.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.aporrea.org\/internacionales\/a335842.html<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Saferstein, Ezequiel (2024) Agust\u00edn Laje, el cruzado de la nueva derecha latinoamericana. enero<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/agustin-laje-el-cruzado-de-la-nueva-derecha-latinoamericana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/nuso.org\/articulo\/agustin-laje-el-cruzado-de-la-nueva-derecha-latinoamericana\/<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Katz, Claudio (2024). <em>Am\u00e9rica Latina en la encrucijada global<\/em>, Buenos Aires Batalla de Ideas; La Habana: Editorial de Ciencias Sociales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Urb\u00e1n, Miguel (2024). La extrema derecha ha recogido el elemento rebelde de la izquierda<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/723698-miguel-urban-la-extrema-derecha-ha-recogido-el-elemento-rebe\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/723698-miguel-urban-la-extrema-derecha-ha-recogido-el-elemento-rebe<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Sztulwark, Diego (2024) \u00bfUn presidente gramsciano? <a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/783571-un-presidente-gramsciano\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/783571-un-presidente-gramsciano<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Merino, Gabriel (2023). Un nuevo consenso de Washington https:\/\/www.iade.org.ar\/noticias\/un-nuevo-consenso-de-washington<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Johannes, Javier Molina (2022). La batalla cultural Usos de Gramsci por las derechas<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/93514187\/La_batalla_cultural_usos_de_Gramsci_por_las_derechas_latinoamericanas_contempor%C3%A1neas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.academia.edu\/93514187\/La_batalla_cultural_usos_de_Gramsci_por_las_derechas_latinoamericanas_contempor%C3%A1neas<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Roberts, Michael (2024) EEUU: Unas elecciones sobre la econom\u00eda, la inmigraci\u00f3n y las pol\u00edticas de identidad <a href=\"https:\/\/contrahegemoniaweb.com.ar\/2024\/11\/11\/eeuu-unas-elecciones-sobre-la-economia-la-inmigracion-y-las-politicas-de-identidad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/contrahegemoniaweb.com.ar\/2024\/11\/11\/eeuu-unas-elecciones-sobre-la-economia-la-inmigracion-y-las-politicas-de-identidad\/<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Seymour, Richard (2024). Entrevista al pensador marxistasobre c\u00f3mo la extrema derecha explota la crisis medioambiental https:\/\/vientosur.info\/richard-seymour-no-puedes-pegarle-un-tiro-al-cambio-climatico\/<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Claudio Katz<\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuente: <a href=\"http:\/\/www.lahaine.org\/katz\">La Haine<\/a>\/<a href=\"https:\/\/cronicon.net\/wp\/por-que-gobiernan-trump-y-milei\/\">Cronic\u00f3n<\/a>, 28 de diciembre de 2024<\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h2><a href=\"https:\/\/katz.lahaine.org\/b2-img\/PORQUGOBIERNANTRUMPYMILEI.pdf\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Leer el texto completo del ensayo accediendo aqu\u00ed al archivo en PDF<\/span><\/a><\/h2>\n<div class=\"post-content entry-content\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ultraderecha se expande por m\u00faltiples causas que asemejan y diferencian a Trump de Milei. Captura el desenga\u00f1o con sus rivales convencionales y la desilusi\u00f3n con las experiencias progresistas. Motoriza una reacci\u00f3n conservadora contra las conquistas democr\u00e1ticas, sustituye el lenguaje elitista por la demagogia y se ha instalado en el universo digital.<\/p>\n","protected":false},"author":582,"featured_media":74660,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[218,6],"tags":[25857,225,8399,28657,2362,28656,28658,2857,29],"coauthors":[8386],"class_list":["post-74657","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-monde","category-politique","tag-anarcocapitalismo","tag-argentina","tag-claudio-katz","tag-donald-trump-javier-milei","tag-extrema-derecha","tag-neoroliberalismo","tag-slowbalisation-desglobalizacion","tag-trumpismo","tag-usa"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/582"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74657"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74657\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74659,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74657\/revisions\/74659"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/74660"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74657"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}