{"id":74181,"date":"2024-12-15T13:00:23","date_gmt":"2024-12-15T13:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=74181"},"modified":"2024-12-15T16:59:13","modified_gmt":"2024-12-15T16:59:13","slug":"74181","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2024\/12\/15\/74181\/","title":{"rendered":"El Reloj Pol\u00edtico Latinoamericano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Basta con que en cada coyuntura electoral triunfen, casi al mismo tiempo, dos o tres candidatos presidenciales latinoamericanos alineados en la misma tendencia ideol\u00f3gico-pol\u00edtica, de izquierda o de derecha, para que inmediatamente los analistas y formadores de opini\u00f3n hablen casi siempre de manera ligera y superficial del fin de un ciclo pol\u00edtico y el comienzo de otro en la regi\u00f3n. Hasta hace muy poco, por ejemplo, se hablaba de una especie de nuevo ciclo de la izquierda o del progresismo en Am\u00e9rica latina tras el triunfo electoral de los hoy presidentes <a href=\"http:\/\/www.ecured.cu\/Gabriel_Boric\">Gabriel Boric<\/a> en Chile, <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Andr%C3%A9s_Manuel_L%C3%B3pez_Obrador\">Manuel L\u00f3pez Obrador<\/a> en M\u00e9xico, el retorno de <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Luiz_In%C3%A1cio_Lula_da_Silva\">Luis Ignacio Lula<\/a> en Brasil y el triunfo electoral por primera vez en la historia republicana de Colombia de la izquierda en cabeza de <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Gustavo_Petro\">Gustavo Petro<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De la misma manera, ya antes se hab\u00eda anunciado el cierre del ciclo progresista latinoamericano y la apertura de un nuevo ciclo pol\u00edtico de derecha tras los triunfos electorales de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mauricio_Macri\">Mauricio Macri<\/a> en Argentina, de <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Jair_Bolsonaro\">Jair Bolsonaro<\/a> en Brasil y de <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Jeanine_%C3%81%C3%B1ez_Ch%C3%A1vez\">Jeanine A\u00f1ez<\/a> en Bolivia luego del golpe de Estado contra el segundo mandato de <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Evo_Morales_Ayma\">Evo Morales<\/a>, entre otros. Con el reciente triunfo electoral del candidato de extrema derecha, <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Javier_Milei\">Javier Milei<\/a> en Argentina y m\u00e1s recientemente de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Daniel_Noboa\">Daniel Novoa<\/a> en Ecuador, de nuevo no faltan quienes anuncian desde ya la apertura de un nuevo ciclo derechista y la sepultura de lo que queda de progresismo en Am\u00e9rica Latina. Sin embargo, a ese ritmo y seg\u00fan esa misma l\u00f3gica, igual podr\u00eda hablarse de la apertura de otro nuevo ciclo pol\u00edtico de gobiernos progresistas con los m\u00e1s recientes triunfos de <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Claudia_Sheinbaum_Pardo\">Claudia Sheibaum<\/a> en M\u00e9xico, la controvertida reelecci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Nicol%C3%A1s_Maduro\">Nicol\u00e1s Maduro<\/a> en Venezuela y de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Yamand%C3%BA_Orsi\">Yamand\u00fa Orsi<\/a> en Uruguay.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La secuencia tan estrechamente alternada de elecci\u00f3n de estos gobiernos de izquierda o de derecha en varios pa\u00edses de la regi\u00f3n en los \u00faltimos lustros, lo que indica, m\u00e1s que el cierre o apertura de un ciclo por otro, es la creciente intermitencia pol\u00edtica del electorado en la regi\u00f3n producto de las frustraciones y el desencanto frente a las opciones pol\u00edticas votadas en su momento. Frente a cada coyuntura electoral, el electorado parece moverse pendularmente de izquierda a derecha seg\u00fan el signo ideol\u00f3gico-pol\u00edtico del gobernante de turno, sin encontrar salidas satisfactorias a sus expectativas pol\u00edticas y sociales. M\u00e1s que por alternativas pol\u00edticas consistentes, el electorado parece inclinarse en cada coyuntura electoral por la v\u00eda del \u201cvoto castigo\u201d contra los gobiernos de turno, quienes, m\u00e1s all\u00e1 de los discursos populistas, terminan incumpliendo sus promesas de campa\u00f1a electoral. Esta intermitencia parece develar, por otro lado, la fragilidad de las opciones pol\u00edticas dominantes en la regi\u00f3n y su incapacidad para sustentar proyectos pol\u00edticos de largo aliento frente a las demandas de la ciudadan\u00eda. Por consiguiente, seguir hablando de ciclos para estos casos no hace m\u00e1s que desvirtuar el trasfondo de la propia din\u00e1mica pol\u00edtica de la regi\u00f3n y banalizar la idea misma de ciclo como instrumento de an\u00e1lisis para caracterizarla. Lo que parece de fondo es una disputa pol\u00edtico-electoral entre fuerzas de derecha y de izquierda reformista, sin que ninguna de ellas termine imponi\u00e9ndose en el mediano y largo plazo.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-74187\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/voto-de-castigo-300x195.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"357\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/voto-de-castigo-300x195.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/voto-de-castigo-768x499.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/voto-de-castigo-292x190.jpg 292w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/voto-de-castigo.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En sentido estricto, si nos atenemos a la idea de ciclo pol\u00edtico como per\u00edodos electorales de duraci\u00f3n relativamente mediana correspondiente de manera ininterrumpida a dos o m\u00e1s gobiernos\u00a0 adscritos a una misma tendencia ideol\u00f3gico-pol\u00edtica, puede decirse que s\u00f3lo desde finales del siglo XX hasta mediados de la segunda d\u00e9cada del siglo XXI, cabe hablar de dos ciclos pol\u00edticos distintos en Am\u00e9rica Latina, tras la instauraci\u00f3n de los llamados procesos de democratizaci\u00f3n: el primero, un ciclo pol\u00edtico de derecha neoliberal instaurado desde mediados de los a\u00f1os ochenta del siglo pasado hasta el 2000; y uno segundo, un ciclo de gobiernos progresistas o de izquierda, establecidos desde finales de la \u00faltima d\u00e9cada del siglo pasado hasta 2015. Desde entonces no ha habido sino intermitencias y discontinuidades entre gobiernos de derecha y de izquierda y viceversa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los \u00faltimos treinta a\u00f1os, desde finales del siglo XX, con el <a href=\"http:\/\/www.inparques.gob.ve\/cms\/main\/verCalendarioV\/171\">triunfo de la revoluci\u00f3n bolivariana en Venezuela<\/a> se abre sin duda una coyuntura hist\u00f3rico-pol\u00edtica muy significativa para Am\u00e9rica latina, marcada por el quiebre de la hegemon\u00eda hist\u00f3rica de las \u00e9lites pol\u00edticas latinoamericanas en el poder, muchas de ellas establecidas desde el siglo XIX. Normalmente los gobiernos de izquierda se instauran tras el desgaste de los gobiernos neoliberales de derecha y sobre la cresta de la m\u00e1s amplia movilizaci\u00f3n popular en la mayor\u00eda de los pa\u00edses de la regi\u00f3n. Los gobiernos neoliberales se encargaron, no s\u00f3lo de limitar lo m\u00e1s que pudieron los procesos de democratizaci\u00f3n pol\u00edtica iniciados en los a\u00f1os ochenta luego de la ca\u00edda de las dictaduras militares, sino tambi\u00e9n efectuar un proceso de reformas de la econom\u00eda, del Estado y la sociedad, que supuestamente buscaba la inserci\u00f3n de las econom\u00edas y de las sociedades latinoamericanas a la \u201cnueva\u201d onda del capital a nivel mundial, conocida ordinariamente como de globalizaci\u00f3n neoliberal o de globalizaci\u00f3n de los mercados. Las consecuencias de este programa neoliberal, sobre el cual cabalgaron pr\u00e1cticamente todos los gobiernos de la regi\u00f3n, fue la de profundizar a\u00fan m\u00e1s las brechas de desigualdad, exclusi\u00f3n y pobreza, y pol\u00edticamente sumir en una profunda crisis las instituciones formales de la democracia liberal y sus partidos. Para finales del siglo XX, este ciclo se agota, y en la mayor parte de los pa\u00edses latinoamericanos como Venezuela, Bolivia, Chile, Uruguay, Argentina, Paraguay, Ecuador, Brasil, Nicaragua, entre otros, se asiste al advenimiento de gobiernos de izquierda, o progresistas como se autoproclamaron algunos de ellos. Unos m\u00e1s radicales por los alcances de sus programas y pol\u00edticas realizadas como lo fueron los casos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, en su pretensi\u00f3n de implementar reformas m\u00e1s estructurales; otros, con alcances un poco m\u00e1s moderados y un esp\u00edritu m\u00e1s transaccional con sectores de las clases dominantes hist\u00f3ricas, como fueron los casos de Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, entre otros.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-74188 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/triunfo-de-la-revolucion-bolivariana-en-Venezuela-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"496\" height=\"496\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/triunfo-de-la-revolucion-bolivariana-en-Venezuela-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/triunfo-de-la-revolucion-bolivariana-en-Venezuela-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/triunfo-de-la-revolucion-bolivariana-en-Venezuela-768x768.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/triunfo-de-la-revolucion-bolivariana-en-Venezuela.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 496px) 100vw, 496px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para efectos de un debate sobre estrategia pol\u00edtica latinoamericana, vale la pena detenerse un poco en los alcances de estos gobiernos de izquierda, puesto que como indicamos arriba, su advenimiento signific\u00f3 un quiebre hist\u00f3rico-pol\u00edtico y desencaden\u00f3 un fuerte y vigoroso entusiasmo popular por el cambio. De hecho, la idea misma de gobiernos progresistas est\u00e1 asociada estrechamente a esta otra idea-fuerza que es la del cambio. Hoy por hoy existen los m\u00e1s variados balances de estas dis\u00edmiles experiencias del progresismo latinoamericano, algunos muy cr\u00edticos, otros m\u00e1s condescendientes y apolog\u00e9ticos<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.\u00a0 Aqu\u00ed nos inclinamos preferentemente por una perspectiva cr\u00edtica, sin dejar de reconocer sus logros, marcadamente por sus avances en el campo de la lucha contra la desigualdad social y la pobreza, pero sobre todo por los amplios espacios de acci\u00f3n o de oportunidades pol\u00edticas abiertos para que otros sectores populares y de la izquierda, incluso las m\u00e1s radicales, avanzaran en el posicionamiento de alternativas m\u00e1s consistentes que las que los mismos gobiernos progresistas estaban en condiciones de ofrecer o de defender, como lo fue en muchos casos la convocatoria a procesos democr\u00e1ticos constituyentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo cierto es, sin embargo, que el advenimiento de estos gobiernos de izquierda y su experiencia no signific\u00f3 una ruptura con el modelo de sociedad y de Estado que hist\u00f3ricamente ha marcado a Am\u00e9rica latina, o sea un modelo de econom\u00eda y de sociedad caracterizada por lo propio de un capitalismo colonial o lo que algunos llaman un capitalismo dependiente que se actualiza desde finales del siglo XX en el marco de una econom\u00eda globalizada de car\u00e1cter neoliberal. El \u201cgiro a la izquierda\u201d, o el movimiento pendular hacia la izquierda en la pol\u00edtica latinoamericana desde comienzos del siglo XXI, no ha significado, sin embargo, una ruptura con el pasado. Los gobiernos progresistas y de izquierda se han desarrollado en t\u00e9rminos generales en los marcos de esa econom\u00eda, Estado y sociedad heredadas del neoliberalismo, lo cual ha marcado sus l\u00edmites y los alcances reales de su proyecto de cambio. En ese sentido, resulta m\u00e1s que dudosa la caracterizaci\u00f3n de estos gobiernos como gobiernos post-neoliberales y m\u00e1s a\u00fan como gobiernos anticapitalistas. \u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Han realizado, como se dijo, reformas importantes en el plano de lo social, \u00a0de la redistribuci\u00f3n a trav\u00e9s de pol\u00edticas puntuales, focalizadas, dirigidas a combatir el hambre, a dotar de mayores subsidios para la poblaci\u00f3n m\u00e1s marginada, combatir la extrema pobreza; pero no han superado el modelo residual, focalizado y centrado en la demanda, que tanto se le critic\u00f3 a los gobiernos neoliberales de la regi\u00f3n y a su mentor, el Banco Mundial, durante las d\u00e9cadas de los ochenta y noventa; as\u00ed mismo, si bien llevaron a cabo reformas agrarias moderadas y se nacionaliz\u00f3 la explotaci\u00f3n de algunos recursos minero-energ\u00e9ticos de car\u00e1cter estrat\u00e9gico, tanto este \u00faltimo como el tema agrario estuvieron centrados en los agro-negocios y en la profundizaci\u00f3n del modelo de desarrollo neo-extractivista, de acuerdo con las se\u00f1ales del mercado mundial; de alguna manera tambi\u00e9n realizaron algunas reformas pol\u00edticas que han suscitado obviamente contradicciones y conflictos con los poderes tradicionales constituidos. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de lo indicado, este \u201creformismo desde arriba\u201d, no ha significado transformaciones sustanciales de la realidad latinoamericana, y las grandes expectativas que despert\u00f3 en amplios sectores populares han terminado en frustraciones y desafecci\u00f3n pol\u00edtica. De otro lado, hay que decir que muy lejos de profundizar, ampliar y fortalecer la din\u00e1mica subversiva popular sobre la cual se erigieron, han terminado por efectuar una suerte de lo que Antono Gramsci llam\u00f3 una gran operaci\u00f3n de \u201ctransformismo pol\u00edtico\u201d, integrando o cooptando muchos de los liderazgos populares, generando procesos de desmovilizaci\u00f3n y desactivaci\u00f3n de esa din\u00e1mica popular subvertora.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de la segunda d\u00e9cada de este siglo, como se ha dicho, asistimos a la crisis de estos gobiernos progresistas y de izquierda y a una restauraci\u00f3n de los llamados gobiernos de derecha, sobre todo con el advenimiento de <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Sebasti%C3%A1n_Pi%C3%B1era\">Pi\u00f1era<\/a> en Chile, de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mauricio_Macri\">Macri<\/a> en Argentina, de <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Len%C3%ADn_Moreno\">Lenin Moreno<\/a> y de Lazo en Ecuador, y la implantaci\u00f3n de muchos otros gobiernos de igual tendencia ideol\u00f3gico-pol\u00edtica en otros pa\u00edses, no precisamente por v\u00edas electorales sino a trav\u00e9s de \u201cgolpes blandos\u201d, como en Paraguay, Honduras, Brasil, Bolivia y, m\u00e1s recientemente, en Per\u00fa. Quiz\u00e1s los \u00fanicos gobiernos que se mantuvieron inc\u00f3lumes en este regreso del p\u00e9ndulo derechista y mantuvieron la continuidad del progresismo fueron Venezuela y Nicaragua, del resto, pr\u00e1cticamente a partir de la segunda d\u00e9cada del siglo XXI conocieron el retorno de nuevos gobiernos de derecha; y ahora, a finales de la segunda d\u00e9cada y comienzos de la tercera d\u00e9cada del siglo XXI, asistimos a una nueva reinstalaci\u00f3n de gobiernos de izquierda progresista, en lo que algunos llaman la \u201csegunda oleada\u201d del progresismo. <\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-74189 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Ideologias-politica-AL-2024-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"577\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Ideologias-politica-AL-2024-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Ideologias-politica-AL-2024-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Ideologias-politica-AL-2024-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Ideologias-politica-AL-2024-870x489.jpg 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Ideologias-politica-AL-2024-895x503.jpg 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Ideologias-politica-AL-2024.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 577px) 100vw, 577px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta segunda ola del progresismo se presenta con dos novedades: por un lado, el triunfo presidencial de Gustavo Petro en un pa\u00eds como Colombia en el que por primera vez es elegido presidente un candidato de izquierda; y la otra novedad, es la del triunfo presidencial de Manuel L\u00f3pez Obrador continuado con el de Claudia Sheibaum en M\u00e9xico, que al igual que Colombia no hab\u00eda conocido la elecci\u00f3n presidencial a favor de un candidato de izquierda, lo cual contrasta con el hecho de que todos los pa\u00edses o la gran mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos conocieron con anterioridad estos quiebres en su tradici\u00f3n hist\u00f3rico-pol\u00edtica liberal o de centro derecha o de derecha extrema.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_74190\" aria-describedby=\"caption-attachment-74190\" style=\"width: 487px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-74190\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/claudia-sheinbaum-Gustavo-Petro-300x204.jpg\" alt=\"\" width=\"487\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/claudia-sheinbaum-Gustavo-Petro-300x204.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/claudia-sheinbaum-Gustavo-Petro-1024x697.jpg 1024w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/claudia-sheinbaum-Gustavo-Petro-768x522.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/claudia-sheinbaum-Gustavo-Petro-220x150.jpg 220w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/claudia-sheinbaum-Gustavo-Petro.jpg 1098w\" sizes=\"auto, (max-width: 487px) 100vw, 487px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-74190\" class=\"wp-caption-text\">Claudia Sheibaum y Gustavo Petro<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el horizonte de futuro de este anunciado \u201cnuevo ciclo\u201d del progresismo, se esperar\u00eda, en la expectativa de muchos y a la luz de la experiencia de la primera oleada progresista, la superaci\u00f3n de los \u201cerrores\u201d y las \u201cdeficiencias\u201d que conoci\u00f3 su experiencia preliminar de comienzos del siglo XXI. En primer lugar, desde el punto de vista pol\u00edtico-pr\u00e1ctico, tener una mayor capacidad para movilizar a la ciudadan\u00eda, abrir mayores espacios de participaci\u00f3n y decisi\u00f3n popular, incluso fomentar formas novedosas de poder pol\u00edtico popular al lado de o alternativas a las formas convencionales de los poderes pol\u00edticos instituidos, o hacia la apertura y la configuraci\u00f3n de nuevos poderes que expresen de manera genuina, m\u00e1s vigorosa y vital, la presencia de la ciudadan\u00eda y del pueblo en la pol\u00edtica, ya que el propio modelo de representaci\u00f3n pol\u00edtica liberal democr\u00e1tica no ha permitido que la ciudadan\u00eda pueda actualizar su papel constituyente en la definici\u00f3n de pol\u00edticas hacia una sociedad alternativa no s\u00f3lo al modelo neoliberal como tal sino a la propia sociedad capitalista. Este es, sin duda, un primer desaf\u00edo. Un segundo desaf\u00edo es c\u00f3mo avanzar y profundizar en reformas de tipo econ\u00f3mico y social de mayor alcance, que rompan \u201cprogresivamente\u201d con la l\u00f3gica neoliberal y neo-extractivista, con la l\u00f3gica de la globalizaci\u00f3n de mercado y la compulsi\u00f3n privatizadora de lo p\u00fablico y de los bienes comunes. Al lado de estos dos grandes desaf\u00edos se encuentra uno tercero, que es de capital importancia, el cual tiene que ver con reconsiderar el rol geopol\u00edtico de Am\u00e9rica Latina dentro de la pol\u00edtica internacional. Hoy sabemos que el mundo se est\u00e1 transformando desde el punto de vista geopol\u00edtico, obviamente tambi\u00e9n desde el punto de vista geoecon\u00f3mico, lo cual reclama de los gobiernos progresistas una pol\u00edtica regional e internacional cada vez m\u00e1s aut\u00f3noma, soberana e integrada frente a los grandes poderes a nivel mundial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Encarar estos tres desaf\u00edos, pasar\u00e1 necesariamente por un enfrentamiento, un conflicto mucho m\u00e1s abierto, mucho m\u00e1s consistente, org\u00e1nico y decidido con los sectores dominantes, con las clases dominantes tradicionales en Am\u00e9rica latina. De nuevo, la pregunta estrat\u00e9gica es si los progresismos latinoamericanos durante esta \u201csegunda ola\u201d est\u00e1n en condiciones y, adem\u00e1s, tienen la voluntad pol\u00edtica para encararlos. Hay razones para la duda. Si se toman en serio estos desaf\u00edos, esta podr\u00eda ser la oportunidad quiz\u00e1s para que este \u201cnuevo\u201d ciclo progresista enfrente una prueba de fuego o una medici\u00f3n de fuerzas con los sectores dominantes m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente electoral. Si no se quiere repetir m\u00e1s de lo mismo y convertirse en parte del paisaje pol\u00edtico convencional latinoamericano, el progresismo se ver\u00e1 obligado a encarar\u00a0 el dilema pol\u00edtico fundamental: o promover reformas paliativas al modelo neoliberal tal como lo ha hecho hasta ahora e incluso abogar por un capitalismo m\u00e1s productivo y ecol\u00f3gicamente sustentable tal como lo esboza el presidente colombiano Gustavo Petro, o avanzar realmente hacia la construcci\u00f3n de sociedades no solo anti-neoliberales, sino post-neoliberales y pos-capitalistas, hacia nuevas formas de organizaci\u00f3n de la econom\u00eda, del Estado y\u00a0 la sociedad. Esto \u00faltimo supondr\u00eda, por un lado, movilizaci\u00f3n popular desde arriba y desde abajo, y, por otro, construcci\u00f3n de formas novedosas y aut\u00f3nomas de poder popular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es probable que a\u00fan no est\u00e9n dadas las condiciones subjetivas para un giro revolucionario. Pero, \u00bfexiste la voluntad pol\u00edtica por parte del progresismo para efectuarlo?<\/span><\/p>\n<h5><span style=\"font-size: 14pt;\">Nota<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Es bastante deplorable, por decir lo menos, que intelectuales como Atilio Boron, figura emblem\u00e1tica del pensamiento cr\u00edtico latinoamericano, descalifique y desvirt\u00fae de manera vulgar y simplista el ejercicio de la cr\u00edtica a la experiencia de los progresismos con ep\u00edtetos como \u201ctrotskistas\u201d que evoca las peores \u00e9pocas stalinistas del \u201csocialismo real\u201d.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Jaime Rafael Nieto L\u00f3pez desde Medell\u00edn, Colombia para la Pluma,15 de diciembre de 2024<\/span><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy sabemos que el mundo se est\u00e1 transformando desde el punto de vista geopol\u00edtico, obviamente tambi\u00e9n desde el punto de vista geoecon\u00f3mico, lo cual reclama de los gobiernos progresistas una pol\u00edtica regional e internacional cada vez m\u00e1s aut\u00f3noma, soberana e integrada frente a los grandes poderes a nivel mundial&#8230; Es probable que a\u00fan no est\u00e9n dadas las condiciones subjetivas para un giro revolucionario. Pero, \u00bfexiste la voluntad pol\u00edtica por parte del progresismo para efectuarlo?<\/p>\n","protected":false},"author":676,"featured_media":74186,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[6,217],"tags":[22072,28509,28510,28507,28511,10010,28513,28508,28512],"coauthors":[9999],"class_list":["post-74181","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politique","category-abya-yala","tag-amazonia-america-latina-abya-yala","tag-ciclo-politico","tag-ciclo-progresista-latinoamericano","tag-el-reloj-politico","tag-electorado-intermitencia-politica","tag-jaime-rafael-nieto-lopez","tag-progresismo-segunda-oleada","tag-tendencia-ideologico-politica","tag-voto-castigo"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74181","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/676"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74181"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74181\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74183,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74181\/revisions\/74183"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/74186"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74181"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74181"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74181"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74181"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}