{"id":71004,"date":"2024-09-10T22:00:35","date_gmt":"2024-09-10T22:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=71004"},"modified":"2024-09-11T07:19:02","modified_gmt":"2024-09-11T07:19:02","slug":"71004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2024\/09\/10\/71004\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 no logramos el desarrollo?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde la perspectiva hist\u00f3rica, son al menos cinco los factores centrales que impiden el desarrollo econ\u00f3mico y social en Am\u00e9rica Latina: 1. La vigencia del sector primario-exportador; 2. Estados sin fuertes capacidades econ\u00f3micas; 3. La hegemon\u00eda de una clase empresarial sin visi\u00f3n social; 4. Gobiernos orientados al privilegio de los grupos del poder; 5. Sistema educativo tradicional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La \u00e9poca colonial marc\u00f3 la preeminencia del sector primario-exportador en el conjunto de la econom\u00eda. La fundaci\u00f3n de las rep\u00fablicas no alter\u00f3 esta matriz estructural. Tampoco las revoluciones industriales fueron aprovechadas para modernizar a los pa\u00edses latinoamericanos pues si bien M\u00e9xico, Brasil o Argentina lograron avances industriales y medianamente Chile o Colombia, el resto de los pa\u00edses desarrolla industrias en el siglo XX, pero sin alterar la primac\u00eda del sector primario-exportador. Hasta hoy pesa m\u00e1s este sector y el terciario del comercio y, sobre todo, la banca. Industria y tecnolog\u00eda han sido relegadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los Estados nacionales latinoamericanos del siglo XIX eran eslabones de las reducidas y poderosas clases terratenientes y comercial-financieras. La situaci\u00f3n cambi\u00f3 lentamente en el siglo XX por el avance provocado con el fortalecimiento de los diversos movimientos sociales. Sin embargo, los Estados de la regi\u00f3n no han adquirido fuertes capacidades de intervenci\u00f3n econ\u00f3mica, como ocurri\u00f3 en Estados Unidos y particularmente en Europa. Estados institucionalmente d\u00e9biles, cuyo <em>\u201cintervencionismo\u201d<\/em> es cuestionado por los grupos dominantes, carecen de fortalezas para asegurar a sus ciudadanos las inversiones en infraestructuras o servicios esenciales como educaci\u00f3n, salud, medicina y seguridad social, universales y p\u00fablicas, que caracterizan a pa\u00edses con desarrollo del bienestar social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-71006\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Desarrollo1-300x134.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Desarrollo1-300x134.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Desarrollo1-768x344.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Desarrollo1.jpg 837w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><span style=\"font-size: 14pt;\">El dominio econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico de la clase terrateniente surgida en la \u00e9poca colonial y consolidada durante el siglo XIX cre\u00f3 h\u00e1bitos rentistas y explotadores de la fuerza de trabajo mayoritariamente campesina e ind\u00edgena. La clase terrateniente carec\u00eda de visi\u00f3n industrializadora e incluso comercial-financiera. De all\u00ed provinieron los primeros n\u00facleos empresariales. Desde mediados del siglo XX el crecimiento del empresariado latinoamericano ser\u00e1 constante, pero su mentalidad \u00e1vida para los buenos negocios y las ganancias r\u00e1pidas no ha promovido el mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo de la poblaci\u00f3n. Las \u00e9lites empresariales siguen considerando a las leyes laborales como obst\u00e1culos a los negocios. No advierten las potencialidades para el crecimiento econ\u00f3mico que proporciona la existencia de un fuerte mercado interno y el progreso material, industrial y tecnol\u00f3gico de los pa\u00edses, como se ha demostrado en las regiones de capitalismo central. Existe una clase empresarial que no est\u00e1 dispuesta a pagar impuestos, esconde capitales en para\u00edsos fiscales o los saca del pa\u00eds, acumula riqueza sin responsabilidades sociales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde luego, el fortalecimiento de capacidades estatales tiene que ver con el tipo de gobiernos que acceden al control del Estado. Aquellos gobernantes que privilegian los intereses exclusivos de las clases dominantes han resultado nefastos para el desarrollo econ\u00f3mico y social en Am\u00e9rica Latina. En contraste, son los gobiernos con visi\u00f3n social los que mejor han fortalecido las capacidades estatales orientadas al bienestar colectivo. As\u00ed ocurri\u00f3 con varios gobernantes liberales y radicales en el siglo XIX, con los \u201cpopulismos\u201d cl\u00e1sicos del siglo XX, con gobiernos desarrollistas y populares y, sin duda, con los gobiernos progresistas contempor\u00e1neos, tan combatidos por las derechas econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y, finalmente, la buena educaci\u00f3n es un factor poderoso para movilizar las condiciones m\u00e1s favorables para la productividad, la innovaci\u00f3n empresarial, el progreso material, cient\u00edfico y t\u00e9cnico. Por desgracia, en lugar de reforzar la educaci\u00f3n p\u00fablica y universal, potenciando sus capacidades, bajo la visi\u00f3n neoliberal se ha privilegiado la educaci\u00f3n privada. No se ha alterado la matriz estructural de la educaci\u00f3n tradicional y de las profesiones cl\u00e1sicas, lo cual, evidentemente, tiene que ver con la mantenci\u00f3n de econom\u00edas primario-exportadoras que desalientan el progreso cient\u00edfico y la educaci\u00f3n superior, como elementos de progreso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-71009\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Subdesarrollo-300x186.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"372\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Subdesarrollo-300x186.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Subdesarrollo.jpg 726w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde la \u00e9poca colonial la dependencia externa ha sido un factor que ha marcado el subdesarrollo de Am\u00e9rica Latina. A partir del siglo XIX act\u00faa en el mismo sentido la expansi\u00f3n de las potencias capitalistas y particularmente de los Estados Unidos, al tratar de imponer sus intereses econ\u00f3micos incluso contra las soberan\u00edas nacionales. Sin embargo, las Naciones Unidas declararon como \u201c<em>d\u00e9cada del desarrollo\u201d<\/em> a la de 1960 y el desarrollismo favoreci\u00f3 importantes cambios en los que se involucraron tanto la Alianza para el Progreso, promovida por los EE.UU. para impedir cualquier avance <em>\u201ccomunista\u201d<\/em> en la regi\u00f3n, como el pensamiento de la CEPAL, fundamental en las reformas estructurales de entonces. Se demostr\u00f3 posible converger en la b\u00fasqueda del desarrollo. Pero tambi\u00e9n el ileg\u00edtimo bloqueo norteamericano contra Cuba ha demostrado cu\u00e1n pernicioso resulta un cerco econ\u00f3mico que tiene el prop\u00f3sito de impedir el desarrollo de este pa\u00eds. Tambi\u00e9n hay factores ideol\u00f3gicos y culturales que se convierten en obst\u00e1culos al desarrollo: en M\u00e9xico, por ejemplo, hubo inicial oposici\u00f3n al Tren Maya construido por el Gobierno de Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador -una infraestructura de positivo impacto para las comunicaciones, el transporte y la dinamizaci\u00f3n econ\u00f3mica-, y se utilizaron argumentos ambientalistas y comunitarios en su contra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los esfuerzos por pensar el desarrollo nuevamente la CEPAL define estrategias para el presente. Su documento<em> <a href=\"https:\/\/t.ly\/nNUnb\">Panorama de las Pol\u00edticas de Desarrollo Productivo en Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/a><\/em>, que acaba de lanzarse, merece particular atenci\u00f3n, por recuperar una visi\u00f3n integradora para la promoci\u00f3n del desarrollo con bienestar social en la regi\u00f3n. All\u00ed se definen las \u201ctres trampas que inhiben su desarrollo: una de baja capacidad para crecer, otra de alta desigualdad, baja movilidad social y d\u00e9bil cohesi\u00f3n social, y otra de bajas capacidades institucionales y de gobernanza poco efectiva\u201d. La entidad pormenoriza sus an\u00e1lisis y ofrece m\u00e1s de 80 recomendaciones pr\u00e1cticas en torno a siete ejes de acci\u00f3n, para que los pa\u00edses latinoamericanos orienten su transformaci\u00f3n productiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-71010 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/plutocracia-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"527\" height=\"297\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/plutocracia-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/plutocracia.jpg 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 527px) 100vw, 527px\" \/><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que cabe destacar, adicionalmente, es que el nuevo pensamiento cepalino se aparta de la perversa idea de \u201clibertad econ\u00f3mica\u201d que ha tra\u00eddo consecuencias desastrosas para las sociedades latinoamericanas, como se experiment\u00f3 en las d\u00e9cadas finales del siglo XX y con los gobiernos empresariales del siglo XXI.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la actualidad sobresale Argentina, que bajo la ideolog\u00eda libertaria anarco-capitalista, ha producido una in\u00e9dita ruina econ\u00f3mica y ha liquidado cualquier camino hacia el bienestar de la poblaci\u00f3n; pero tambi\u00e9n Ecuador, que desde 2017 ha revivido antiguas condiciones del subdesarrollo que han derivado en una combinaci\u00f3n de econom\u00eda en deterioro, dominio olig\u00e1rquico, desinstitucionalizaci\u00f3n estatal y derrumbe de las condiciones de vida, trabajo y seguridad ciudadana, impactada por el avance que ha adquirido la narcodelincuencia.<\/span><\/p>\n<h5>Juan J. Paz y Mi\u00f1o Cepeda para La Pluma, Ecuador, 9 de septiembre de 2024<\/h5>\n<h5>Editado por<a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"> Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/h5>\n<h5>Publicado por <a href=\"https:\/\/www.historiaypresente.com\/por-que-no-logramos-el-desarrollo\/\">Blog Historia y presente<\/a><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Visita la red del colectivo\u00a0<a href=\"https:\/\/rutakritica.org\">Ruta Kr\u00edtica<\/a>, el\u00a0nuevo blog de difusi\u00f3n del pensamiento y la comunicaci\u00f3n alternativos<\/strong><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que cabe destacar, adicionalmente, es que el nuevo pensamiento cepalino se aparta de la perversa idea de \u201clibertad econ\u00f3mica\u201d que ha tra\u00eddo consecuencias desastrosas para las sociedades latinoamericanas, como se experiment\u00f3 en las d\u00e9cadas finales del siglo XX y con los gobiernos empresariales del siglo XXI.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":71005,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5,217],"tags":[26320,13744,14404,27806,27805],"coauthors":[257],"class_list":["post-71004","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","category-abya-yala","tag-america-latina-el-caribe","tag-juan-j-paz-y-mino-cepeda-2","tag-memoria-historica-2","tag-populismos","tag-usa-intervencionismo"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71004","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71004"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71004\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":71014,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71004\/revisions\/71014"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/71005"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71004"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71004"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71004"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=71004"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}