{"id":70945,"date":"2024-09-07T17:25:37","date_gmt":"2024-09-07T17:25:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=70945"},"modified":"2024-09-07T17:36:43","modified_gmt":"2024-09-07T17:36:43","slug":"70945","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2024\/09\/07\/70945\/","title":{"rendered":"Un panorama de incertidumbres"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los avances de la derecha tradicional y sobre todo aquellos de la extrema derecha exigen analizar los motivos de estos, las fallas de la izquierda y, sobre todo, cu\u00e1les ser\u00edan las perspectivas inmediatas. En realidad, los avances de la derecha no son a\u00fan plenos ni lo son todav\u00eda los triunfos de la extrema derecha como tampoco podr\u00eda afirmarse que las fuerzas sociales y pol\u00edticas de la izquierda se deban dar por eliminadas por completo. El panorama actual bien podr\u00eda entonces entenderse como un escenario cargado de incertidumbres que por lo general alimentan siempre el catastrofismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunas evidencias podr\u00edan ayudar a despejar este horizonte cargado de incertidumbres. Lo m\u00e1s claro es que el modelo neoliberal ha sido un completo fracaso, al menos si se toman en consideraci\u00f3n las principales promesas de sus ide\u00f3logos seg\u00fan las cuales se llegar\u00eda a una econom\u00eda sin crisis, un orden social de plenas libertades pol\u00edticas y una cultura de optimismo generalizado, todo ello como resultado de una competencia libre que dar\u00eda como resultado al individuo feliz, siempre como fruto del esfuerzo personal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La crisis de 2008 -a\u00fan no superada- vino a echar por tierra los vaticinios optimistas de los ide\u00f3logos neoliberales. La supremac\u00eda del mercado y la reducci\u00f3n del Estado a un ente menor, simplemente policivo, ha puesto en evidencia la necesidad de entidades p\u00fablicas de enorme fortaleza que, al menos -en la versi\u00f3n menos salvaje del capitalismo- controle, aunque sea parcialmente, la esfera productiva y oriente su impacto tanto social como en la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-70947 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Globalizacion3-290x300.jpg\" alt=\"\" width=\"504\" height=\"521\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Globalizacion3-290x300.jpg 290w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Globalizacion3-768x795.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Globalizacion3.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 504px) 100vw, 504px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La extensi\u00f3n de aquella <em>\u00ablibertad plena\u00bb<\/em> de los neoliberales al \u00e1mbito internacional (la <em>\u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb<\/em>) si bien trajo grandes beneficios a determinados sectores del capitalismo, y sobre todo a los pa\u00edses metropolitanos, ha supuesto la ruina de miles de empresas medianas y peque\u00f1as incapaces de soportar la competencia desenfrenada. Un factor adicional nada desde\u00f1able es sin duda el impacto econ\u00f3mico que supone para las empresas la actual revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica (cibern\u00e9tica y similares) que exige enormes inversiones si desean mantenerse en el mercado local y mucho m\u00e1s en el mundial. Por contraste, China, que ha mantenido un f\u00e9rreo control estatal de la econom\u00eda (y en cierta medida tambi\u00e9n India) ofrece un balance muy favorable, a punto de convertirse en la primera econom\u00eda del planeta (si es que ya no lo es, en tantos aspectos)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El modelo neoliberal ha supuesto, sin duda, enormes ganancias para ciertos sectores empresariales y de manera particular para los pa\u00edses metropolitanos (Europa y Estados Unidos, en particular). Por contraste, en los pa\u00edses ricos el modelo neoliberal afecta negativamente a sectores amplios del empresariado, a sectores de las llamadas clases medias y asalariadas (el moderno proletariado) y de forma dram\u00e1tica a grupos de poblaci\u00f3n de grandes dimensiones que las metr\u00f3polis ya cre\u00edan cosa del pasado: pobreza relativa y absoluta (en no pocos casos) de gentes que ya carecen de lo indispensable para tener una vida normal. El deterioro de los servicios p\u00fablicos tradicionales (salud, educaci\u00f3n, pensiones, ayuda social, etc.) y el deterioro profundo de las condiciones laborales afecta a sectores amplios de la poblaci\u00f3n en las metr\u00f3polis generando una cierta pobreza relativa que no logra compensarse con los mecanismos del mercado (educaci\u00f3n y salud privadas, por ejemplo).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los pa\u00edses perif\u00e9ricos los efectos del modelo neoliberal son a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1ticos. Si bien la llamada globalizaci\u00f3n ha supuesto un incremento notable en la riqueza de sus oligarqu\u00edas, el impacto sobre el resto de la poblaci\u00f3n alcanza dimensiones catastr\u00f3ficas. Del llamado Tercer Mundo el proceso neoliberal ha expulsado millones de personas hacia las metr\u00f3polis. La destrucci\u00f3n del modesto tejido empresarial local (por una competencia imposible con la oferta extranjera) y las formas m\u00e1s criminales de pugna entre las metr\u00f3polis por el control de mercados y materias primas conduce a intervenciones militares directas o indirectas y condena a millones de personas a la huida hacia Europa y Estados Unidos, en una dimensi\u00f3n nunca antes registrada.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-70948 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Globalizacion2-300x220.jpg\" alt=\"\" width=\"570\" height=\"418\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Globalizacion2-300x220.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Globalizacion2-768x564.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Globalizacion2.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En contraste, el modelo chino ha posibilitado un incremento de su industrializaci\u00f3n, fomentando una enorme migraci\u00f3n interna del campo a las ciudades (se dice que de cerca de cuatrocientos millones de campesinos en las d\u00e9cadas anteriores) con una notable mejor\u00eda de su nivel de vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero ciertamente el modelo neoliberal no es solo una forma de gesti\u00f3n de la econom\u00eda. La reducci\u00f3n del Estado tradicional y su reemplazo en \u00e1reas claves por la iniciativa privada se traduce en una disminuci\u00f3n enorme de las formas de gobierno tradicionales. Las instituciones pol\u00edticas, que, aunque nunca fueron completamente independientes del capital, ten\u00edan s\u00ed un cierto margen para al menos disminuir los impactos m\u00e1s duros de la explotaci\u00f3n de la mano de obra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El llamado Estado del Bienestar, como la forma m\u00e1s democr\u00e1tica en la toma de decisiones y en la gesti\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos hab\u00eda conseguido un amplio apoyo social en las metr\u00f3polis (y en parte tambi\u00e9n en algunos pa\u00edses de la periferia); este modelo -sobre todo en Europa- se ha visto reducido a casi nada por el neoliberalismo y es uno de los motivos principales que explican la crisis pol\u00edtica actual, el desprestigio de las instituciones, del sistema pol\u00edtico, de los partidos, del Parlamento y del Estado mismo. Como dice alg\u00fan partidario convencido de las bondades del neoliberalismo, <em>\u00abhablemos de negocios, no hablemos de pol\u00edtica\u00bb<\/em>. Buena parte de las consignas de la extrema derecha aprovecha ese desprestigio para presentarse como <em>\u00abantipol\u00edticas\u00bb<\/em>, identificando a los pol\u00edticos tradicionales como <em>\u00abcasta\u00bb<\/em> (<a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Javier_Milei\">Milei<\/a> en Argentina, <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Jair_Bolsonaro\">Bolsonaro<\/a> en Brasil o <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Nayib_Bukele\">Bukele<\/a> en El Salvador y en igual medida el mismo <a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Donald_Trump\">Trump<\/a> en Estados Unidos).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s complejo es el panorama en la esfera de la cultura, con retos mucho m\u00e1s dif\u00edciles de resolver para la izquierda, y con per\u00edodos mucho m\u00e1s prolongados para realizar la necesaria acci\u00f3n educativa que permita superar la \u00ab<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Falsa_conciencia\">falsa consciencia<\/a>\u00bb que afecta a sectores sociales nada desde\u00f1ables. Lo que se denomin\u00f3 \u00ab<a href=\"https:\/\/www.ecured.cu\/Darwinismo_social\">darwinismo social<\/a>\u00bb para se\u00f1alar tendencias a un individualismo feroz, ajeno a toda cooperaci\u00f3n y solidaridad social, ha devenido en la esencia misma del modelo neoliberal. Para tal doctrina todo depende del individuo, todo depende del esfuerzo personal y si no se triunfa la culpa recae totalmente en la persona, un serm\u00f3n ya conocido en las pr\u00e9dicas de ciertas sectas religiosas. Con matices peque\u00f1os, ese mensaje cultural es compartido por la derecha tradicional y busca justificar la oposici\u00f3n a cualquier forma de solidaridad social. El individualismo feroz incapacita para la acci\u00f3n conjunta, detiene las iniciativas comunitarias y sobre todo impide explicar y entender la intensa y org\u00e1nica relaci\u00f3n existente entre la esfera personal y el \u00e1mbito social en el cual se genera la individualidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La burgues\u00eda, en su conjunto, parece debatirse entre al menos dos alternativas. Ante el fracaso del modelo neoliberal (que ya resulta innegable) los sectores m\u00e1s sensatos apostar\u00edan por rehacer al menos parcialmente alguna forma de Estado del bienestar en las metr\u00f3polis y una versi\u00f3n adecuada en la periferia del sistema mundial. Soportan una presi\u00f3n social y un descontento ya innegable, pero tienen la ventaja de no tener en frente a una fuerza de izquierdas que les obligue a hacer concesiones (tal como sucedi\u00f3 tras la Segunda Guerra Mundial obligando a la burgues\u00eda a ceder a las demandas populares).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El descontento social, por su misma condici\u00f3n espont\u00e1nea, sin una organizaci\u00f3n s\u00f3lida que la oriente, no resulta suficiente a la hora de negociar las reformas del capitalismo. Sin embargo, si la causa popular cuenta con sindicatos fuertes, con movimientos sociales de mucha entidad y con partidos pol\u00edticos eficientes y capaces de conjugar debidamente sus demandas m\u00faltiples, no deber\u00eda descartarse alguna forma de acuerdo con el gran capital, si es que lo permite la correlaci\u00f3n de fuerzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otros sectores del capitalismo, m\u00e1s intransigentes y a la derecha extrema proponen ya dar impulso a las nuevas formas del fascismo, que ahora como ayer, parecen dispuestas a la mano dura, a la represi\u00f3n general eliminando toda forma de democracia burguesa. El gran capital no le teme al nuevo fascismo; por el momento puede que considere sus soluciones extremas, inconvenientes y precipitadas; pero no debe sorprender que en el fondo el nuevo fascismo se aparte de los principios fundamentales del capitalismo.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Juan Diego Garc\u00eda para La Pluma, 7 de septiembre de 2024<\/span><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El descontento social, por su misma condici\u00f3n espont\u00e1nea, sin una organizaci\u00f3n s\u00f3lida que la oriente, no resulta suficiente a la hora de negociar las reformas del capitalismo. Otros sectores del capitalismo, m\u00e1s intransigentes y a la derecha extrema proponen ya dar impulso a las nuevas formas del fascismo, que ahora como ayer, parecen dispuestas a la mano dura, a la represi\u00f3n general eliminando toda forma de democracia burguesa.<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":70949,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[27795,2362,1262,7604],"coauthors":[760],"class_list":["post-70945","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-derecha-tradicional","tag-extrema-derecha","tag-globalizacion","tag-gobiernos-neoliberales"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.6","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70945","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70945"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70945\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70952,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70945\/revisions\/70952"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70949"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70945"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70945"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70945"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=70945"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}