{"id":70613,"date":"2024-08-28T12:15:56","date_gmt":"2024-08-28T12:15:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=70613"},"modified":"2024-08-28T14:20:54","modified_gmt":"2024-08-28T14:20:54","slug":"70613","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2024\/08\/28\/70613\/","title":{"rendered":"Carlos Castro Saavedra, el poeta de la patria sangrante"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los pueblos requieren de augures, de visionarios, de alguien que sea su \u201cmala conciencia\u201d, o, visto de otro modo, de un ar\u00faspice que diga que la patria es la infancia o sea capaz de advertir acerca del porvenir, que quiz\u00e1 jam\u00e1s llegue. Y ese rol, de brujo y alquimista, lo tiene el poeta, cualquier vaina que esto signifique en nuestros tiempos, tan est\u00e9riles en cuanto a sensibilidades que no obedecen a transacciones burs\u00e1tiles ni a fondos monetarios y otras deudas externas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No s\u00e9 si todav\u00eda tenga sentido decir que un pa\u00eds necesita un poeta nacional (o dos o tres, que tampoco es que abunden). Uno de los que as\u00ed se consider\u00f3 en otros d\u00edas, m\u00e1s bien lejanos, fue el medellinense<a href=\"https:\/\/www.radionacional.co\/cultura\/literatura\/carlos-castro-saavedra-el-poeta-de-la-paz-poemas-e-historia\"> Carlos Castro Saavedra<\/a>, del que se acaba de cumplir el centenario de su natalicio. Es m\u00e1s, existen dudas de que hoy se lea poes\u00eda, que no ha sido tampoco asunto masivo, ni siquiera en los d\u00edas de <a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/m\/maiakovski.htm\">Maiakovski<\/a> o, por qu\u00e9 no, de Neruda, tan relacionado adem\u00e1s este \u00faltimo con el autor de poemas como\u00a0<i>El sol trabaja los domingos<\/i>\u00a0o\u00a0<a href=\"http:\/\/ntcpoesia.blogspot.com\/2018\/04\/camino-de-la-patria-poema-de-carlos.html\"><i>Camino de la patria<\/i>.<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Castro Saavedra era un poeta no solo porque ten\u00eda la extra\u00f1a man\u00eda de hablar con el viento, con los p\u00e1jaros, con las bocanadas de humo de sus cigarrillos \u2014un fumador de todas las horas\u2014, con las nubes (una suerte de nefelibata) pero tambi\u00e9n con la tierra, sino tambi\u00e9n porque sab\u00eda de los dolores del pueblo, de las persecuciones, de las tristezas de la gente. Escrib\u00eda en revistas, suplementos literarios, en columnas de peri\u00f3dicos, y public\u00f3 m\u00e1s de treinta y cuatro libros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un libro juvenil,\u00a0<a href=\"https:\/\/lamecanicaceleste.wordpress.com\/2024\/07\/13\/a-cien-anos-de-nacimiento-de-carlos-castro-saavedra-1924-2024\/\"><i>Fusiles y Luceros<\/i><\/a>, ya mostraba sus sensibilidades en tiempos en que el pa\u00eds naufragaba en la sangre de los de abajo y luego estallar\u00eda en mortales explosiones sociales con el magnicidio de Gait\u00e1n.<em> \u201cYo lo vi al lado de los hombres,\/ codo a codo, al pie del pueblo.\/ En los motines, en las f\u00e1bricas,\/ En los ferrocarriles, en las huelgas\u201d<\/em>, escribi\u00f3 Castro Saavedra sobre el asesinado caudillo. Luego se fue a Chile junto con su esposa In\u00e9s (su musa de siempre), donde los acogi\u00f3 Neruda, organizador de veladas po\u00e9ticas para recoger fondos para los dos exiliados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A prop\u00f3sito de\u00a0<i>Fusiles y Luceros<\/i>, el autor de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ZjEkjLRkLoM\"><i>Canto general<\/i><\/a>\u00a0dijo:<em> \u201cPienso que la poes\u00eda colombiana despierta de un letargo adorable pero mortal. Este despertar es como un escalofr\u00edo y se llama Carlos Castro Saavedra\u201d<\/em>. Es extra\u00f1o que un poeta se torne en una figura popular, reconocido entre artesanos, obreros, estudiantes, y as\u00ed sucedi\u00f3 con el hombre que les cantaba a los derrotados, a los pentagramas y los trenes. <em>\u201cNos mostr\u00f3 la posibilidad de un camino cuando todos los caminos parec\u00edan errados. \u00c9l nos dijo la precaria y agobiada verdad del hombre\u201d<\/em>, dijo de \u00e9l el escritor Manuel Mej\u00eda Vallejo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la Medell\u00edn de los cuarentas, la \u201cciudad industrial\u201d, era toda una osad\u00eda de una mujer casarse con un poeta, y m\u00e1s si este era un bohemio, como, en efecto, lo era Castro Saavedra. A In\u00e9s Agudelo, que estaba \u201ctragada\u201d del que era visto por ciertos sectores sociales como un \u201cvago\u201d, su padre le prohibi\u00f3 el matrimonio. Pero pudo m\u00e1s el amor. Y se casaron a escondidas en la iglesia de Bello, con la Castro fue un cr\u00edtico del poder, de los politiqueros, a los que les escribi\u00f3 un poema, cuya primera estrofa dice: <em>\u201cLiberales y godos son los mismos,\/ y si no que lo diga la manera\/ como todos saludan la bandera\/ y se codean con los clientelismos\u201d<\/em>. Un cuestionador de las inequidades sociales y otras injusticias. Su poema\u00a0<a href=\"http:\/\/ntcpoesia.blogspot.com\/2018\/04\/camino-de-la-patria-poema-de-carlos.html\"><i>Camino de la patria<\/i><\/a>\u00a0apareci\u00f3 por todas partes, sobre todo en tiempos del miedo (que han sido casi todos los de nuestra historia) y de una colecci\u00f3n infinita de desamparos y otros sustos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Castro fue un cr\u00edtico del poder, de los politiqueros, a los que les escribi\u00f3 un poema, cuya primera estrofa dice: \u201cLiberales y godos son los mismos,\/ y si no que lo diga la manera\/ como todos saludan la bandera\/ y se codean con los clientelismos\u201d. Un cuestionador de las inequidades sociales y otras injusticias. Su poema\u00a0<i>Camino de la patria<\/i>\u00a0apareci\u00f3 por todas partes, sobre todo en tiempos del miedo (que han sido casi todos los de nuestra historia) y de una colecci\u00f3n infinita de desamparos y otros sustos.<\/span><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Carlos Gaviria D\u00edaz &quot;In Memoriam&quot;\" width=\"660\" height=\"371\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/lTYx8ABqK44?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Uno de los que m\u00e1s lo populariz\u00f3 fue Carlos Gaviria D\u00edaz, que lo recitaba en manifestaciones y conferencias. El canto del poeta, su deseo, su alerta y su manera de dar luz con el farol de las palabras irrig\u00f3 la tierra que alguna vez fue de los despojados, de los desheredados y expulsados por todas las violencias. \u201c<em>Cuando se pueda andar por las aldeas y los pueblos sin \u00e1ngel de la guarda\u201d<\/em>, dice el principio de uno de los poemas m\u00e1s cantados y afamados de Colombia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Castro Saavedra es de los pocos poetas que pudo conseguir un lugar en el mundo con los derechos de autor de una de sus obras (los del Elogio de los oficios). No permiti\u00f3 que sus amigos, encabezados por Mej\u00eda Vallejo, realizaran una colecta. \u201c<em>\u00c9l dijo que \u00e9l mismo constru\u00eda su casa, con su plata, con sus poemas, y as\u00ed lo hizo\u201d,<\/em> record\u00f3 alguna vez do\u00f1a In\u00e9s. O como dijo Ciro Mend\u00eda: <em>\u201cconstruy\u00f3 su casa con el sudor de sus versos\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todav\u00eda el pa\u00eds sigue sangrando y no ha recobrado su paloma. No ha llegado la hora de tener patria. Pero tenemos un poeta que nos lo sigue recordando.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Reinaldo Spitaletta para La Pluma, 20 de agosto de 2024<\/span><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todav\u00eda el pa\u00eds sigue sangrando y no ha recobrado su paloma. No ha llegado la hora de tener patria. Pero tenemos un poeta que nos lo sigue recordando: Mientras en mi pa\u00eds la muerte armada\/A quemarropa mate la ma\u00f1ana,\/Yo no puedo escribir sino con sangre\/Porque yo soy la herida colombiana\u2026\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":70616,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[27720,14145,3447,27722,519],"coauthors":[265],"class_list":["post-70613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura","tag-carlos-castro-saavedra","tag-colombia-2","tag-medellin","tag-poetas","tag-reinaldo-spitaletta"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70613"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70619,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70613\/revisions\/70619"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70613"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=70613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}