{"id":70319,"date":"2024-08-20T16:41:44","date_gmt":"2024-08-20T16:41:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=70319"},"modified":"2024-08-20T17:24:03","modified_gmt":"2024-08-20T17:24:03","slug":"70319","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2024\/08\/20\/70319\/","title":{"rendered":"La Borrasca"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-21461 alignright\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/aut_4137.jpg\" alt=\"\" width=\"222\" height=\"167\" \/>La extravagante borrasca lleg\u00f3 acompa\u00f1ada de arrancados sonidos sordos salidos de gargantas extra\u00f1as y gigantescas, golpeando y reventando con su fuerza descomunal los ventanales, inundando las calles, arrastrado todo a su paso, aumentando y multiplicando su caudal a cada tramo. Nada se le resisti\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante dos d\u00edas con sus noches no ces\u00f3 de llover, el fuerte temporal golpeaba inmisericorde ventanas y tejados. Nuestra primera preocupaci\u00f3n fue el tenaz y persistente aguacero que se derram\u00f3. El chaparr\u00f3n jugaba con nuestros nervios y razonamientos; tensiones diferentes nos fustigaban y cuando cre\u00edamos que hab\u00eda amainado el castigo, de nuevo la lluvia se desbocaba de una manera inimaginable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al amanecer del tercer d\u00eda, un cielo bajo y cargado de agua se hab\u00eda reventado y vaciado sobre la tierra, inund\u00e1ndola, pobl\u00e1ndola de charcos y lagunas, fundiendo la piel de los barrancos y la envoltura de las monta\u00f1as en natillas espesas de fango, que reptaban entre valles y veredas destruyendo cultivos, arrasando poblados, engullendo animales y hombres. Entreverados torrentes de aguas turbias avanzaban implacables mancill\u00e1ndolo todo de un color pesado. Un ruido fuerte, extra\u00f1o, insensato, se apoder\u00f3 de las calles desiertas, viol\u00f3 grietas y resquicios, causando pavor. Cual esponjas salvajes los muros de las casas bebieron tal cantidad de agua que con el \u00faltimo sorbo se reventaron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por doquier abundaban los \u00e1rboles heridos, algunos ya convertidos en chascas, otros agonizaban por la fuerza del temporal. Un sauce llor\u00f3n se hab\u00eda abandonado a su triste suerte y descuajadas ramas colgaban de su tronco en un abandono cadav\u00e9rico. Iracundo diluvio que parec\u00eda no tranquilizarse nunca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El tiempo se detuvo por una cent\u00e9sima vez y cuando ya hab\u00edamos perdido la esperanza, el trinar de un p\u00e1jaro, el currucuteo de una paloma, el movimiento acompasado de las alas de una mariposa nos hizo ascender a la realidad. La lluvia se hab\u00eda ido como hab\u00eda llegado, sin ruido, sin bulla, sin sentido. Por un instante permanecimos anonadados en un tiempo suspendido, luego cual aut\u00f3matas empujados por una nueva cuerda comenzamos a avanzar desesperados. Innumerables veces escrutamos el cielo y el horizonte con ojos agrandados por la zozobra y el p\u00e1nico. Tardamos minutos y minutos para acostumbrarnos a los nuevos y desolados paisajes engendrados por los aciagos acontecimientos y en nosotros qued\u00f3 dibujada para siempre la amplitud tr\u00e1gica de la escena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La pesadilla hab\u00eda desaparecido como en un mal sue\u00f1o, un sol tibio trataba de colarse por todas partes y fue solamente en aquel momento que comenzamos a mesurar los acontecimientos. Hasta nuestros o\u00eddos llegaron los lloriqueos de un ni\u00f1o, los ladridos de alg\u00fan perro, el \u00faltimo mugido de un cuadr\u00fapedo, las llamadas de auxilio, los gritos y la algarab\u00eda espantada de los vecinos que irrumpieron como los sonidos graves de una orquesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A la altura del colegio Salazar y Herrera, antes de la borrasca las riberas de la quebrada Ana D\u00edaz, eran \u00e1speras, salvajes con peque\u00f1as y rom\u00e1nticas vegas. Con furia b\u00e1rbara la quebrada vivi\u00f3 la m\u00e1s arrolladora riada que recuerda mi memoria. La crecida del riachuelo fue tal que m\u00e1s de una humilde casa erguida en sus riberas fue arrastrada por su furioso torrente. Los peces agonizaban en las charcas que hab\u00eda dejado la quebrada al salirse de su cauce.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El predio situado en las vegas del riacho y que utiliz\u00e1bamos como campo de f\u00fatbol hab\u00eda desaparecido y con \u00e9l sus colores vegetales; en su lugar descubrimos una terraza de cascajo y piedras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El puente, tambi\u00e9n hab\u00eda sido arrastrado por las furibundas aguas. La plazoleta de La Am\u00e9rica hab\u00eda cambiado su paisaje y se semejaba a la plaza San Marcos de Venecia en uno de esos inviernos t\u00e9tricos que ha vivido la ciudad de Canaletto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nuestros atormentados esp\u00edritus estaban tan empapados como la tierra. En la tranquilidad tibia de un sol ausente invadida por los resquicios de mil temores, se respiraban incalculables olores desmembrados de la tierra. Inundados quedaron los desvanes, las despensas, las cocinas, las habitaciones\u2026 Durante todo el d\u00eda compartimos con el fen\u00f3meno desolaci\u00f3n y muerte. La luz de los rayos solares no alcanzaba a penetrar la oscuridad de los nubarrones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al final de aquella tarde y en sus \u00faltimos temblores, so\u00f1\u00e9 despierto, viv\u00ed grandes epopeyas, recorr\u00ed caminos de dolor y de esperanza, atraves\u00e9 todas las rutas: la de la seda, la del algod\u00f3n, la del ron, la del oro y la controvertida de las especies en la que m\u00e1s de un so\u00f1ador perdi\u00f3 su acimut. En los \u00faltimos confines de la cultura, de las ideas y de las religiones, me extravi\u00e9. So\u00f1\u00e9 despierto y ante todo fui Dios y hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En medio de colores estrafalarios estallados en un firmamento ambiguo, apareci\u00f3 Gloria L. Arteaga, reventado bot\u00f3n primaveral de peque\u00f1a diosa despertadora de sensaciones ancestrales. Luc\u00eda entre orgullosa y maliciosa el \u00faltimo regalo que su padre le hab\u00eda tra\u00eddo de Barranquilla: una camiseta el\u00e1stica amarilla que con gran realismo dibujaba sus peque\u00f1os senos apretados y altivos. La costumbre y los uniformes escolares nos hab\u00edan vendado los creceres, sensaciones nuevas me invadieron, antes del diluvio ni\u00f1a era, despu\u00e9s del aguacero arrobadora mujercita. A partir de ese d\u00eda se convirti\u00f3 en mi musa, m\u00e1s tarde la pint\u00e9 mil veces. Final de una divina tarde que recompensaba el dolor de la tragedia.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Solomito de res al vino tinto<\/span><\/h5>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-70322\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Capture-recetasBis.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"111\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Preparaci\u00f3n: 15 minutos<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Cocci\u00f3n: 15 minutos<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ingredientes para 4 personas<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Caldo:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">1 cebolla grande<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">vino rojo<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">sal,<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">unas hojas de laurel, tomillo, romero<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">un ramito de apio<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">5 granos de pimienta<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">un solomito de res de 600 gramos aproximadamente<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Guarnici\u00f3n<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">6 zanahorias<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">1 calabac\u00edn<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">15 cebollas de huevo peque\u00f1as <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">una pincelada de sal<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Salsa:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">1 litro de vino tinto<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">100 ml de porto<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">4 cebollas de huevo peque\u00f1as\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">300 gramos de mantequilla<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">250 ml de caldo de res<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">sal, pimienta<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Preparaci\u00f3n<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En una cazuela se echa el vino tinto la sal y las cebollas cortadas, se agregan las hierbas, el apio y la pimienta. Y se reserva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se corta el solomito en tajadas de 140 gramos aproximadamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La guarnici\u00f3n: se lavan las cebollas, las zanahorias y el calabac\u00edn, se cortan en forma de oliva, cada uno de estos ingredientes deber\u00e1n cocinarse separadamente en agua salada a la que se le adiciona un poco de az\u00facar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La salsa: se hierve el vino tinto, el porto y las cebollitas picadas hasta que se reduzcan las dos terceras partes; se deja enfriar ligeramente y se le va agregando poco a poco los peque\u00f1os trozos de mantequilla sin dejar de revolver. Se cuela y se le adiciona el fondo del caldo de res. Se calienta la salsa y se rectifica su sabor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al caldo que se tiene reservado, se le agregan las tajadas de carne y se dejan hervir durante 8 minutos. Los platos del servicio deber\u00e1n calentarse con anterioridad en el horno. Se cubre con la salsa el fondo de cada uno de ellos. Se deposita en el centro una tajada de carne y art\u00edsticamente se adereza la guarnici\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este es un plato ligero en el que la cocci\u00f3n lenta preserva la sutileza de la carne seleccionada<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mario Ossaba,<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Par\u00eds, 2013<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<div id=\"yiv1575706592\">\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Art\u00edculos y videos de Ossaba publicados por La Pluma:<\/strong><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2018\/10\/31\/verde\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><strong>Verde<\/strong><\/a><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2019\/07\/01\/el-cortejo\/\"><strong>El <\/strong><strong>Cortejo<\/strong><\/a><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2018\/11\/05\/homenaje-a-mateo-kramer-lo-absurdo-de-una-muerte-temprana\/\"><strong>Homenaje a Mateo Kramer \u2013 Lo absurdo de una muerte temprana<\/strong><\/a><\/span><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2018\/12\/09\/minestra\/\">Minestra<br \/>\n<\/a><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2024\/03\/20\/64119\/\">Buen viaje Eduardito<br \/>\n<\/a><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2020\/10\/10\/viaja-en-paz-manuel\/\">Viaja en paz Manuel<\/a><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2024\/03\/20\/64119\/\"><br \/>\n<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Videos<\/strong><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2019\/01\/27\/ossaba-colores-de-cristal-couleurs-de-cristal-crystal-colors\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><strong>OSSABA : Colores de cristal \u2013 Couleurs de cristal \u2013 Crystal colors<\/strong><\/a><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2019\/03\/30\/un-angel-pasa-exposicion-performance\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><strong>\u00abUn \u00e1ngel pasa\u2026\u00bb Exposici\u00f3n \u2013 Performance<\/strong><\/a><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=WWyBrV5rShY\"><strong>L\u2019Art dans la rue<\/strong><\/a> (Ermont)<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"top-author\">\n<h5 class=\"author-name\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><a title=\"Entradas de Ossaba\" href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/author\/ossaba\/\" rel=\"author\">Ossaba<\/a><\/span><\/h5>\n<\/div>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ossaba: artista pl\u00e1stico colombiano residente en Paris. Colaborador de La Pluma.<\/span><\/h5>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/baniere1-1024x119.jpg\" width=\"728\" height=\"85\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al final de aquella tarde y en sus \u00faltimos temblores, so\u00f1\u00e9 despierto, viv\u00ed grandes epopeyas, recorr\u00ed caminos de dolor y de esperanza, atraves\u00e9 todas las rutas: la de la seda, la del algod\u00f3n, la del ron, la del oro y la controvertida de las especies en la que m\u00e1s de un so\u00f1ador perdi\u00f3 su acimut.<\/p>\n","protected":false},"author":42,"featured_media":70323,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[27663,522,27665,27664],"coauthors":[391],"class_list":["post-70319","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culture","tag-borrasca","tag-ossaba","tag-receta-literaria","tag-solomito"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/42"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70319"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70319\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70329,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70319\/revisions\/70329"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70319"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=70319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}