{"id":6973,"date":"2019-03-05T17:27:09","date_gmt":"2019-03-05T17:27:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=6973"},"modified":"2019-03-05T17:27:09","modified_gmt":"2019-03-05T17:27:09","slug":"hugo-chavez-frias-cuando-un-amigo-se-va","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/03\/05\/hugo-chavez-frias-cuando-un-amigo-se-va\/","title":{"rendered":"Hugo Ch\u00e1vez Fr\u00edas: Cuando un amigo se va"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"irc_mi alignleft\" src=\"http:\/\/www.ecured.cu\/images\/5\/59\/Raul_Antonio_Capote_Fernandez.JPG\" alt=\"R\u00e9sultat de recherche d'images pour &quot;plaid&quot;\" width=\"130\" height=\"119\" data-iml=\"1551805934485\" \/>Cuenta Ignacio Ramonet en el libro Mi primera vida, dedicado a Hugo Ch\u00e1vez: \u00abHab\u00edamos llegado la v\u00edspera al centro de los infinitos llanos venezolanos (\u2026), alrededor, agrietada, endurecida la tierra, estaba salpicada de matas de color, espl\u00e9ndidos \u00e1rboles gigantes y frutales en flor\u00bb; estaban en la tierra de Ch\u00e1vez, el ni\u00f1o que vend\u00eda dulces de lechosa, del hombre que encarn\u00f3 las ansias de libertad de Venezuela y se propuso levantar a un continente insumiso y llevarlo al camino de su segunda independencia.<\/span><\/p>\n<figure style=\"width: 664px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-viewer-candidate\" src=\"http:\/\/www.granma.cu\/file\/img\/2019\/03\/medium\/f0132079.jpg\" alt=\"\" width=\"664\" height=\"663\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Ch\u00e1vez era el pueblo venezolano, estaba entre ellos, hab\u00eda nacido de ellos y manten\u00eda ese esp\u00edritu de cuna. Foto: AVN<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En su libro narra Ramonet sobre la estancia compartida en Sabaneta de Barinas, la tierra de \u00abmis circunstancias\u00bb, nombrada as\u00ed por Ch\u00e1vez. Leerlo hace navegar la imaginaci\u00f3n por esos espacios espl\u00e9ndidos por donde pas\u00f3 Sim\u00f3n Bol\u00edvar, por donde cruzaron los llaneros del Centauro P\u00e1ez, donde estuvo Ezequiel Zamora, donde creci\u00f3 el \u00abmejor amigo de Cuba\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La muerte nos jug\u00f3 a todos una mala pasada, quedaba mucho por hacer en estas tierras. \u00abAmo mucho a mi patria\u00bb, cuenta el escritor que le dijo: \u00abprofundamente, porque como dice Al\u00ed Primera, la patria es el hombre (\u2026), solo la historia le da a un pueblo la entera conciencia de s\u00ed mismo\u00bb. Y es que Venezuela, y extendiendo el horizonte como supieron hacerlo Bol\u00edvar, Mart\u00ed y Fidel, la Patria Grande, es ese hombre que llevaba en s\u00ed las marcas de esa tierra castigada por las bocanadas de brisa ardiente, tierra endurecida y a la vez perfumada por el aroma de los frutales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Recuerdo una noche que me encontraba en el programa de la televisi\u00f3n venezolana La hojilla hablando de mi libro Enemigo, que se presentar\u00eda en la Feria Internacional del Libro en Caracas. Un compa\u00f1ero me hab\u00eda pedido que fuera discreto al mencionar en esa ocasi\u00f3n a los estadounidenses involucrados en los planes subversivos contra Cuba y Venezuela. Con mucho trabajo intent\u00e9 cumplir la orientaci\u00f3n dada. \u00bfC\u00f3mo no mencionar nombres si el libro era una denuncia?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Nos encontr\u00e1bamos en esa disyuntiva cuando me pasaron un celular, una voz fraterna, limpia y profundamente en\u00e9rgica me dijo: \u00abprofesor, no omita nombres, explique bien a los estudiantes venezolanos c\u00f3mo act\u00faan los gringos, c\u00f3mo fueron esos planes\u00bb. Qued\u00e9 sin palabras por unos segundos, era \u00e9l, Hugo Ch\u00e1vez Fr\u00edas, se encontraba por esos d\u00edas en La Habana y estaba viendo el programa, llam\u00f3 tres veces m\u00e1s pidiendo precisiones, la \u00faltima vez me pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfSabes qui\u00e9n est\u00e1 viendo aqu\u00ed conmigo el programa?\u00bb, entonces enmudec\u00ed por largo rato.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Fui a las misas que le dedicaron en la Catedral de La Habana, misas cargadas de fe en su recuperaci\u00f3n, cubanos, venezolanos y hermanos de otras naciones del continente sumaban sus mejores deseos y sus oraciones para salvar al Presidente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>El Hombre y el Mito<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" title=\"hugo chavez: mi primera vida-ignacio ramonet-9788483068106\" src=\"https:\/\/imagessl6.casadellibro.com\/a\/l\/t0\/06\/9788483068106.jpg\" alt=\"hugo chavez: mi primera vida-ignacio ramonet-9788483068106\" width=\"236\" height=\"357\" data-v-9bc9a0c8=\"\" \/>Ramonet, en la entrevista que aparece reflejada en su libro Mi primera vida, le pregunta a Ch\u00e1vez: \u00bfNunca hubo un mito Ch\u00e1vez?, a lo que \u00e9l respondi\u00f3: \u00abNo soy un mito, eso es lo que quisieran mis adversarios. Soy una realidad\u00bb. La realidad que significaba la esperanza de todo un pueblo\u00a0 y que se concret\u00f3 cuando \u00abcomenz\u00f3 a existir en la imaginaci\u00f3n colectiva el deseo de un nuevo pa\u00eds con m\u00e1s justicia, m\u00e1s igualdad, menos corrupci\u00f3n, y ah\u00ed es cuando la utop\u00eda se confunde con el mito\u00bb. Ch\u00e1vez vio con claridad que su misi\u00f3n era darle contenido a ese mito, inventar un pa\u00eds posible en la siquis del pueblo venezolano, crear una utop\u00eda realizable, convencer a las mayor\u00edas de que se pod\u00eda construir un futuro mejor y, seg\u00fan \u00e9l, \u00abdeb\u00eda morir el mito Ch\u00e1vez personal, para que el mito Venezuela nueva, colectivo, emergiese\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dicen que el pueblo ha levantado altares en sus casas al l\u00edder bolivariano; muchos seguidores de Ch\u00e1vez han escogido \u00abuna esquina del hogar para sentir alivio en el alma\u00bb, esquina dedicada a la veneraci\u00f3n sencilla del pueblo por quien nunca se crey\u00f3 un santo, ni un dios, sino un hombre simple del pueblo al que se consagr\u00f3.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">\u00abCh\u00e1vez se consolida en la conciencia nacional como una identidad hist\u00f3rica, pol\u00edtica, filos\u00f3fica y \u00e9tica de car\u00e1cter nacional\u00bb, explica Larissa Costas, presentadora de televisi\u00f3n, quien considera al l\u00edder bolivariano como el responsable de \u00abhaber regresado la identidad al venezolano\u00bb. Esos elementos, puntualiza a rt, \u00abgeneraron un v\u00ednculo afectivo entre el l\u00edder y el pueblo que, naturalmente, se manifiestan en la vela que una abuela le enciende en su casa, en las flores que le ofrendan, en las oraciones en su nombre, en la capilla instalada en el coraz\u00f3n de un barrio\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ch\u00e1vez era el pueblo venezolano, estaba entre ellos, hab\u00eda nacido de ellos y manten\u00eda ese esp\u00edritu de cuna, esa alma sencilla que era reconocida de inmediato por todo el que se le acercaba. Ch\u00e1vez entraba en la gente como el vecino, como el amigo que cruza el umbral de nuestra casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Su dimensi\u00f3n heroica lo acercaba al pueblo lejos de alejarlo, porque se expresaba en los anhelos de la gente y a la vez era una dimensi\u00f3n desprovista de la gloria vana de un Aquiles. \u00c9l era uno m\u00e1s, uno de ellos, uno de nosotros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Su muerte lo convirti\u00f3, como le escuch\u00e9 decir a un venezolano, en \u00abquerencia mayor\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dicen que naci\u00f3 un 28 de julio de 1954, en medio de un aguacero torrencial en los llanos venezolanos, y as\u00ed le recordamos aquel 4 de octubre de 2012, cuando junto al pueblo venezolano desbord\u00f3 siete grandes avenidas de Caracas en su inolvidable campa\u00f1a pol\u00edtica, bajo un torrencial aguacero que se prolong\u00f3 durante horas con el gigante popular en la calle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Naci\u00f3 un d\u00eda de torrentera de agua llanera y ascendi\u00f3 un pelda\u00f1o en ese mito que no quer\u00eda para s\u00ed, acompa\u00f1ado por un torrente de amor, confianza y optimismo de pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dicen que fue una siembra, que crece y se empina en muchos, pero duele a\u00fan su partida. \u00abCuando un amigo se va, queda un espacio vac\u00edo\u00bb, dice la canci\u00f3n, y ese espacio no puede ser llenado, est\u00e1 ah\u00ed en una esquina de la casa donde la gente le venera, en el coraz\u00f3n de muchos y en esa cabalgadura eterna, en su regreso junto a Fidel, Mart\u00ed y Bol\u00edvar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Precisiones<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hugo Rafael Ch\u00e1vez Fr\u00edas naci\u00f3 el 28 de julio de 1954 en Sabaneta de Barinas, en los llanos de Venezuela. Militar y pol\u00edtico venezolano. Presidente de la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela desde 1999 hasta su fallecimiento el 5 de marzo de 2013.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Sus profundas ideas y pensamientos socialistas y de car\u00e1cter integracionista heredadas del pensamiento de Sim\u00f3n Bol\u00edvar y Francisco de Miranda, lo convirtieron en el l\u00edder indiscutible de la Revoluci\u00f3n Bolivariana.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">El 6 de diciembre de 1998 el 56,24 % de los votantes eligi\u00f3 a Ch\u00e1vez como Presidente Constitucional de la entonces Rep\u00fablica de Venezuela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En las elecciones del 30 de julio de 2000, Ch\u00e1vez Fr\u00edas cristaliz\u00f3 el proyecto pol\u00edtico constituyente y se relegitim\u00f3 como Presidente de la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela con el 59,5 % de los votos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El 3 de diciembre de 2006, en las elecciones presidenciales, fue reelegido con una amplia ventaja, obteniendo m\u00e1s de siete millones de votos (62,84 %) frente al 36,90 % logrado por el candidato de la oposici\u00f3n Manuel Rosales, quien reconoci\u00f3 el resultado esa misma noche.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En octubre de 2012, Ch\u00e1vez volvi\u00f3 a ganar las elecciones presidenciales de su pa\u00eds, esta vez derrotando con el 55 %\u00a0 de los votos a Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda y candidato de la coalici\u00f3n opositora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hugo Ch\u00e1vez falleci\u00f3 el 5 de marzo de 2013 en el Hospital Militar de Venezuela debido al c\u00e1ncer que le ven\u00eda afectando desde 2011. Su muerte fue recibida por el pueblo con gran conmoci\u00f3n, mientras que el Gobierno y sus familiares recib\u00edan mensajes de condolencia de todas las partes del mundo.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-53369 aligncenter\" src=\"https:\/\/insurgente.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Comandante-Hugo-Ch\u00e1vez-3..jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" srcset=\"https:\/\/insurgente.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Comandante-Hugo-Ch\u00e1vez-3..jpg 650w, https:\/\/insurgente.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Comandante-Hugo-Ch\u00e1vez-3.-300x164.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"356\" \/><\/p>\n<p><strong><span class=\"g-story-author\" style=\"font-size: 12pt;\"><span class=\"byline-author\">Ra\u00fal Antonio Capote<\/span> Fern\u00e1ndez<\/span><\/strong><\/p>\n<div class=\"entry-content-inner padding-left\">\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Fuente: <a href=\"http:\/\/www.granma.cu\/mundo\/2019-03-04\/hugo-chavez-frias-cuando-un-amigo-se-va-04-03-2019-21-03-03\">Granma<\/a>, 4 de marzo de 2019<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 un d\u00eda de torrentera de agua llanera y ascendi\u00f3 un pelda\u00f1o en ese mito que no quer\u00eda para s\u00ed, acompa\u00f1ado por un torrente de amor, confianza y optimismo de pueblo.<\/p>\n","protected":false},"author":404,"featured_media":6974,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[3673,3674,578,3671,3676],"coauthors":[3670],"class_list":["post-6973","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-cuando-un-amigo-se-va","tag-el-hombre-y-el-mito","tag-homenaje","tag-hugo-chavez-frias","tag-raul-antonio-capote-fernandez"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/404"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6973"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6973\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6976,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6973\/revisions\/6976"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6974"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6973"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6973"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}