{"id":64246,"date":"2024-03-23T10:05:31","date_gmt":"2024-03-23T10:05:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=64246"},"modified":"2024-03-26T18:45:17","modified_gmt":"2024-03-26T18:45:17","slug":"64246","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2024\/03\/23\/64246\/","title":{"rendered":"Americanizar Francia: una nueva perspectiva del Plan Marshall"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras viajaba en coche de Par\u00eds a Niza el verano pasado por lo que los parisinos llaman \u201cla France profonde\u201d [la Francia profunda], no pude dejar de darme cuenta de lo mucho que se ha americanizado Francia. El paisaje de Borgo\u00f1a y Provenza sigue siendo tan hermoso como siempre y las ciudades antiguas siguen siendo muy pintorescas, pero ahora se accede a la mayor\u00eda de ellas, si no a todas, por inmensas avenidas llenas de hamburgueser\u00edas que ofrecen \u201cmalbouffe\u201d [comida basura], de concesionarios de coches y de centros comerciales que tiene exactamente las mismas tiendas que se pueden encontrar en los centros comerciales al otro lado del Atl\u00e1ntico, adem\u00e1s de un hilo musical con canciones no de Edith Piaf, sino de Taylor Swift. Me interesaba saber m\u00e1s por qu\u00e9, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo hab\u00eda empezado esta \u201ccoca-colonizaci\u00f3n\u201d de Francia y encontr\u00e9 la respuesta en un libro reci\u00e9n publicado de la inconformista historiadora Annie Lacroix-Riz, autora de varias obras notables, y cuyo t\u00edtulo promete aclarar los or\u00edgenes del famoso Plan Marshall de 1947.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La historia de Estados Unidos est\u00e1 repleta de mitos, como las ideas de que la conquista del Salvaje Oeste fue una empresa heroica, de que en la Primera Guerra Mundial el pa\u00eds luch\u00f3 por la democracia y de que la bomba de Oppenheimer aniquil\u00f3 a m\u00e1s de 100.000 personas en Hiroshima para obligar a Tokio a rendirse, lo que presumiblemente salv\u00f3 la vida de gran cantidad de civiles japoneses y de soldados estadounidenses. Otro mito es el referente a la \u201cayuda\u201d estadounidense a Europa tras la Segunda Guerra Mundial, personificada en el llamado \u201cEuropean Recovery Program\u201d [Programa de Recuperaci\u00f3n Europea], m\u00e1s conocido como Plan Marshall, porque fue George C. Marshall, ex-Jefe del Estado Mayor del ej\u00e9rcito y Secretario de Estado del gobierno Truman, quien emprendi\u00f3 formalmente el proyecto en un discurso pronunciado en la Universidad de Harvard el 5 de junio de 1947.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El mito que surgi\u00f3 casi instant\u00e1neamente acerca del Plan Marshall sostiene que cuando el T\u00edo Sam se preparaba para volver a casa a ocuparse de sus propios asuntos tras derrotar a los mal\u00edsimos nazis, se supone que pr\u00e1cticamente \u00e9l solo, se dio cuenta de pronto de que los desventurados europeos, exhaustos tras seis a\u00f1os de guerra, necesitaban su ayuda para volver a ponerse en pie. Y as\u00ed, de manera altruista y generosa, decidi\u00f3 entregarles enormes cantidades de dinero, que Francia, Gran Breta\u00f1a y otros pa\u00edses de Europa Occidental aceptaron encantados y utilizaron para recuperar no solo la prosperidad, sino tambi\u00e9n la democracia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, la \u201cayuda\u201d proporcionada bajo los auspicios del Plan Marshall supuestamente equival\u00eda a un dinero entregado gratuitamente. Sin embargo, desde hace tiempo se sabe que las cosas no fueron tan simples, que el objetivo del Plan era conquistar el mercado europeo para los productos de exportaci\u00f3n y el capital de inversi\u00f3n estadounidenses, y que tambi\u00e9n sirvi\u00f3 a objetivos pol\u00edticos, en concreto, impedir las nacionalizaciones y contrarrestar la influencia sovi\u00e9tica (1). Con todo, las autoridades, los acad\u00e9micos y los medios de comunicaci\u00f3n dominantes de ambos lados del Atl\u00e1ntico mantienen vivo el mito del Plan Marshall, como refleja la reciente sugerencia de que Ucrania y otros pa\u00edses que tambi\u00e9n padecen dificultades econ\u00f3micas necesitan un nuevo Plan Marshall (2).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, varias investigaciones hist\u00f3ricas cr\u00edticas sacan a la luz el car\u00e1cter ilusorio del mito urdido en torno al Plan Marshall. El a\u00f1o pasado la historiadora francesa Annie Lacroix-Riz investig\u00f3 sobre ello y se centr\u00f3 en los antecedentes del Plan. Aunque como es comprensible su libro se centra en el caso de Francia, tambi\u00e9n es muy \u00fatil para entender c\u00f3mo otros pa\u00edses europeos, desde Gran Breta\u00f1a hasta Alemania (Occidental), pasando por B\u00e9lgica, fueron receptores de este tipo de \u201cayuda\u201d estadounidense.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-64247 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/politica-USA-en-Europa-Plan-Marshall-EFE-300x171.jpeg\" alt=\"\" width=\"456\" height=\"260\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/politica-USA-en-Europa-Plan-Marshall-EFE-300x171.jpeg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/politica-USA-en-Europa-Plan-Marshall-EFE-510x290.jpeg 510w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/politica-USA-en-Europa-Plan-Marshall-EFE.jpeg 620w\" sizes=\"auto, (max-width: 456px) 100vw, 456px\" \/><\/p>\n<h5><span style=\"font-size: 10pt;\">Foto: Inauguraci\u00f3n de unas conferencias de alto nivel organizadas para coordinar la pol\u00edtica de Estados Unidos en Europa y para intercambiar informaci\u00f3n sobre el Plan Marshall EFE<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El m\u00e9rito del libro de Lacroix-Riz es abordar el Plan Marshall a lo largo del tiempo, esto es, explicarlo no como un hecho singular tras la Segunda Guerra Mundial, sino como parte de un acontecimiento hist\u00f3rico a largo plazo, m\u00e1s concretamente, la expansi\u00f3n mundial de la industria y las finanzas estadounidenses o, en otras palabras, la aparici\u00f3n y expansi\u00f3n del imperialismo estadounidense. Se puede afirmar que este acontecimiento hab\u00eda empezado a finales del siglo XIX, en concreto cuando el T\u00edo Sam conquist\u00f3 Hawaii en 1893 y m\u00e1s tarde, gracias a una \u201cesplendida peque\u00f1a guerra\u201d librada contra Espa\u00f1a en 1898, se agenci\u00f3 Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Las finanzas, la industria y el comercio estadounidenses (o, dicho de otro modo, el capitalismo estadounidense) expandieron as\u00ed sus rentables actividades al Caribe, el Pac\u00edfico y Extremo Oriente. El acceso privilegiado a los recursos y mercados de esos territorios lejanos, adem\u00e1s de a los del ya gigantesco mercado interior, convirti\u00f3 a Estados Unidos en una de las mayores potencias industriales del mundo, capaz de desafiar incluso a Gran Breta\u00f1a, Alemania y Francia. Pero las grandes potencias europeas tambi\u00e9n se estaban expandiendo por todo el mundo, en otras palabras, se estaban volviendo \u201cimperialistas\u201d, sobre todo anexionando nuevos territorios a las posesiones coloniales que ya ten\u00edan. As\u00ed, la potencias imperialistas se volvieron cada vez m\u00e1s competidoras, rivales y enemigas o aliadas en una carrera despiadada por la supremac\u00eda imperialista que estaba alimentada ideol\u00f3gicamente por las ideas socialdarwinistas preponderantes de la \u201clucha por la supervivencia\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta situaci\u00f3n llev\u00f3 a la Gran Guerra de 1914-1918. Estados Unidos intervino en este conflicto, pero bastante tarde, en 1917, y lo hizo por dos razones importantes: primera, para impedir que Gran Breta\u00f1a fuera derrotada y, por tanto, no pudiera devolver las enormes cantidades de dinero que hab\u00eda pedido prestadas a los bancos estadounidenses para comprar suministros a los industriales estadounidenses; segunda, para estar entre los vencedores imperialistas que iba a poder exigir su parte del bot\u00edn, incluido el acceso al gigantesco mercado de China y a sus vastos recursos (3).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Gran Guerra vino como ca\u00edda del cielo para la econom\u00eda estadounidense ya que el comercio con los Aliados result\u00f3 ser enormemente lucrativo. La guerra tambi\u00e9n hizo que Gran Breta\u00f1a retirara casi todas sus inversiones en Am\u00e9rica Latina, lo que permiti\u00f3 al Tio Sam emprender la penetraci\u00f3n econ\u00f3mica de estos pa\u00edses y dominarlos pol\u00edticamente, y cumplir as\u00ed la ambici\u00f3n estadounidense formulada en la Doctrina Monroe de 1823, aproximadamente un siglo antes. Estados Unidos necesitaba cada vez m\u00e1s mercados nuevos para sus productos (y para sus reservas de capital de inversi\u00f3n que crec\u00edan a toda velocidad), porque su industria se hab\u00eda vuelto superproductiva gracias a la introducci\u00f3n de las llamadas t\u00e9cnicas fordistas, es decir, el sistema de producci\u00f3n en masa inventado por Henry Ford para sus f\u00e1bricas de autom\u00f3viles y encarnado en la cadena de montaje. El capitalismo estadounidense se beneficiaba ahora de la enorme ventaja de las \u201ceconom\u00edas de escala\u201d, es decir, de unos costes de producci\u00f3n m\u00e1s bajos gracias a las dimensiones de sus operaciones [4], lo que significaba que en adelante los industriales estadounidenses iban a poder obtener mejores resultados que cualquier competidor en un mercado libre. Por esta raz\u00f3n el gobierno estadounidense, que se hab\u00eda basado sistem\u00e1ticamente en pol\u00edticas proteccionistas durante el siglo XIX, cuando la industria estadounidense todav\u00eda estaba en una fase incipiente, se convirti\u00f3 en el m\u00e1s ferviente ap\u00f3stol del libre comercio, que buscaba en\u00e9rgica y sistem\u00e1ticamente por todo el mundo \u201cpuertas abiertas\u201d para sus exportaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial la producci\u00f3n industrial tambi\u00e9n estaba aumentando en otros lugares, lo que gener\u00f3 superproducci\u00f3n y acab\u00f3 provocando una crisis econ\u00f3mica mundial, conocida en Estados Unidos como la Gran Depresi\u00f3n. Todas las grandes potencias industriales intentaron proteger su propia industria creando barreras a los derechos de importaci\u00f3n y, por tanto, creando lo que los hombres de negocios estadounidenses detestaban, es decir, \u201ceconom\u00edas cerradas\u201d, incluidas las econom\u00edas no solo de las \u201cmadres patrias\u201d, sino tambi\u00e9n de sus posesiones coloniales, cuyos mercados y abundantes riquezas minerales podr\u00edan haber estado a disposici\u00f3n del T\u00edo Sam gracias al libre comercio. As\u00ed, para gran disgusto de Estados Unidos, Gran Breta\u00f1a introdujo en su imperio un sistema muy proteccionista denominado \u201cpreferencia imperial\u201d. Pero Estados Unidos tambi\u00e9n trat\u00f3 de proteger su propia industria mediante elevados derechos de importaci\u00f3n gracias a la Ley Arancelaria Smoot-Hawley de 1930.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la oscura noche de la Gran Depresi\u00f3n Estados Unidos solo pod\u00eda vislumbrar un rayo de luz y era Alemania. Durante la d\u00e9cada de 1920 los beneficios sin precedentes generados por la Gran Guerra hab\u00edan permitido a muchos bancos y corporaciones estadounidenses, como Ford, hacer importantes inversiones en ese pa\u00eds (5). Esta \u201cofensiva inversora\u201d se menciona raramente en los libros de historia, pero tiene una enorme importancia hist\u00f3rica en dos sentidos: marc\u00f3 el inicio de una expansi\u00f3n <em>transatl\u00e1ntica <\/em>del capitalismo estadounidense y determin\u00f3 que Alemania sirviera de \u201ccabeza de puente\u201d europea del imperialismo estadounidense. Los capitalistas estadounidenses estaban euf\u00f3ricos por haber elegido Alemania cuando result\u00f3 que, incluso en el contexto de la Gran Depresi\u00f3n, sus filiales pod\u00edan hacer excelentes negocios en el \u201cTercer Reich\u201d gracias al programa de rearme de Hitler y a la subsiguiente guerra de conquista. Empresas como Ford y Standard Oil suministraron tanto a uno como a otra gran parte del equipamiento (incluidos camiones, tanques, motores de avi\u00f3n y ametralladoras) y del combustible (6). Como han puesto de relieve historiadores como Alan S. Milward, experto brit\u00e1nico en la historia econ\u00f3mica del Tercer Reich, bajo el r\u00e9gimen nazi de Hitler Alemania fue y sigui\u00f3 siendo un pa\u00eds capitalista (7).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estados Unidos no quer\u00eda entrar en guerra contra Hitler, que resultaba ser tan \u201cbueno para los negocios\u201d. Todav\u00eda en 1941 Estados Unidos no ten\u00eda plan alguno de emprender acciones militares contra Alemania y solo \u201centr\u00f3 a rega\u00f1adientes\u201d (en palabras de un historiador estadounidense) en guerra contra el Tercer Reich debido al ataque japon\u00e9s a Pearl Harbor (8). Sin embargo, el conflicto provocado por Hitler gener\u00f3 a Estados Unidos unas oportunidades fabulosas de abrir \u201ceconom\u00edas cerradas\u201d y de crear \u201cpuertas abiertas\u201d. Al mismo tiempo, la guerra permiti\u00f3 al T\u00edo Sam someter econ\u00f3micamente, e incluso pol\u00edticamente, a algunos rivales importantes en la carrera por la supremac\u00eda de las grandes potencias imperialistas, una carrera que hab\u00eda provocado la Gran Guerra en 1914, pero que todav\u00eda no se hab\u00eda resuelto cuando ese conflicto acab\u00f3 en 1918, de modo que se puede afirmar que provoc\u00f3 otra guerra mundial en 1939.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gran Breta\u00f1a fue el primer pa\u00eds en convertirse en vasallo del T\u00edo Sam. Tras la ca\u00edda de Francia en el verano de 1940, cuando se qued\u00f3 sola para hacer frente al aterrador poder\u00edo del Reich de Hitler, la que hab\u00eda sido n\u00famero uno de las potencias industriales tuvo que acudir a Estados Unidos para pedir prestadas enormes cantidades de dinero a los bancos estadounidenses y utilizar ese dinero para comprar equipamiento y combustible a las grandes corporaciones estadounidenses. Wahington accedi\u00f3 a conceder esa \u201cayuda\u201d a Gran Breta\u00f1a dentro un plan llamado \u201cPr\u00e9stamo y Arriendo\u201d [Lend-Lease]. Sin embargo, esos pr\u00e9stamos ten\u00edan que ser devueltos con intereses y estaban sujetos a condiciones como la promesa de abolir la \u201cpreferencia imperial\u201d, lo que garantizaba que Gran Breta\u00f1a y su imperio dejaban de ser una \u201ceconom\u00eda cerrada\u201d, y abr\u00edan sus puertas a los productos de exportaci\u00f3n y al capital de inversi\u00f3n estadounidenses. A consecuencia del Plan de Pr\u00e9stamo y Arriendo Gran Breta\u00f1a se convirti\u00f3 en un \u201csocio menor\u201d de Estados Unidos, no solo econ\u00f3micamente, sino tambi\u00e9n militar y pol\u00edticamente. O, como afirma Annie Lacroix-Riz en su \u00faltimo libro, los pr\u00e9stamos a Gran Breta\u00f1a del Pr\u00e9stamo y Arriendo significaron el principio del fin del Imperio brit\u00e1nico (9).<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-64248 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/El-presidente-Roosevel-firma-el-Acuerdo-de-Prestamo-y-Arriendo-300x185.jpg\" alt=\"\" width=\"486\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/El-presidente-Roosevel-firma-el-Acuerdo-de-Prestamo-y-Arriendo-300x185.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/El-presidente-Roosevel-firma-el-Acuerdo-de-Prestamo-y-Arriendo.jpg 576w\" sizes=\"auto, (max-width: 486px) 100vw, 486px\" \/><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">foto:El presidente Roosevel firma el Acuerdo de Pr\u00e9stamo y Arriendo.<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No obstante, el T\u00edo Sam estaba decidido a utilizar el libre comercio para implantar su poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico no solo en Gran Breta\u00f1a, sino en todos los pa\u00edses que pudiera (10). En julio de 1944, en una conferencia celebrada en la ciudad de Bretton-Woods, New Hampshire, se convenci\u00f3 a nada menos que a cuarenta y cuatro naciones (incluidas todas aquellas que se encontraban en una posici\u00f3n econ\u00f3mica dif\u00edcil debido a la guerra y, por tanto, depend\u00edan de la ayuda estadounidense) de que adoptaran los principios de un nuevo orden econ\u00f3mico mundial basado en el libre comercio. El Acuerdo de Bretton-Woods elev\u00f3 al d\u00f3lar al rango de \u201cmoneda de reserva internacional\u201d y cre\u00f3 los mecanismos institucionales que iban a poner en pr\u00e1ctica los principios de la nueva pol\u00edtica econ\u00f3mica, sobre todo el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, unas organizaciones llamadas internacionales que siempre han estado dominadas por Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lacroix-Riz alude con frecuencia en su nuevo libro a que el T\u00edo Sam promovi\u00f3 el libre comercio de posguerra en general, aunque la historiadora se centra, por supuesto, en el caso de Francia, que era un caso diferente comparado, por ejemplo, con Gran Breta\u00f1a o B\u00e9lgica. \u00bfPor qu\u00e9? Tras su derrota en 1940 Francia y su imperio colonial estuvieron mucho tiempo bajo la autoridad de un gobierno encabezado por el Mariscal P\u00e9tain, un gobierno que estaba c\u00f3modamente instalado en Vichy y que hab\u00eda colaborado estrechamente con la Alemania nazi. El gobierno Roosevelt reconoci\u00f3 formalmente a este r\u00e9gimen como el gobierno leg\u00edtimo de Francia y sigui\u00f3 haci\u00e9ndolo incluso una vez que Estados Unidos entr\u00f3 en guerra con Alemania en 1941; en cambio, Roosevelt se neg\u00f3 a reconocer el gobierno de la \u201cFrancia Libre\u201d de Charles de Gaulle exiliado en Gran Breta\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta que en el oto\u00f1o de 1942 los soldados estadounidenses y brit\u00e1nicos desembarcaron en el Norte de \u00c1frica y ocuparon las colonias francesas que ah\u00ed hab\u00eda no se dieron por terminadas las relaciones entre Washington y Vichy, pero no por parte del primero, sino del segundo. Bajo los auspicios de los estadounidenses, que se hab\u00edan convertido en los amos <em>de<\/em> <em>facto<\/em> de las colonias francesas en el Norte de \u00c1frica, en junio de 1943 se estableci\u00f3 en Argel un gobierno provisional franc\u00e9s, el <em>Comit\u00e9 Franc\u00e9s de Liberaci\u00f3n Nacional <\/em>(<em>Comit\u00e9 fran\u00e7ais de Lib\u00e9ration nationale<\/em>, CFLN), que era un reflejo de una nada f\u00e1cil fusi\u00f3n entre la Francia Libre del general de Gaulle, y las autoridades civiles y militares francesas con sede en Argel, que antes hab\u00edan sido leales a P\u00e9tain, pero que en ese momento estaban en el bando de los Aliados. Con todo, los estadounidenses consiguieron que este gobierno no estuviera encabezado por de Gaulle, sino por el general Fran\u00e7ois Darlan, un antiguo p\u00e9tainista.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-64249 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/De-Gaulle-1944-300x264.jpg\" alt=\"\" width=\"438\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/De-Gaulle-1944-300x264.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/De-Gaulle-1944.jpg 615w\" sizes=\"auto, (max-width: 438px) 100vw, 438px\" \/><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Foto: El general de Gaulle.<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El general Darlan era uno de los muchos generales y funcionarios de alto rango reciclados de Vichy que ya en el verano de 1941 o como muy tarde al acabar la batalla de Stalingrado en enero de 1943 se hab\u00edan dado cuenta de que Alemania iba a perder la guerra. Esperaban que si los estadounidenses liberaban Francia, iban a impedir que la Resistencia (que estaba dirigida por los comunistas) llegara al poder y aplicara reformas socioecon\u00f3micas y pol\u00edticas radicales e incluso revolucionarias y anticapitalistas. Estos miembros del gobierno de Vichy, representantes de una burgues\u00eda francesa a la que le hab\u00edan ido bien las cosas bajo el P\u00e9tain, tem\u00edan \u201cque estallara una revoluci\u00f3n en cuanto los alemanes se retiraran del territorio franc\u00e9s\u201d, contaban con que los estadounidenses llegaran a tiempo para \u201cimpedir que el comunismo se apropiara del pa\u00eds\u201d y esperaban que Estados Unidos sustituyera a la Alemania nazi como \u201ctutor\u201d de Francia y protector de sus intereses de clase (11). Los estadounidenses, por su parte, se dieron muy bien cuenta de que estos antiguos partidarios de P\u00e9tain iba a ser unos socios complacientes, as\u00ed que ignoraron o perdonaron los pecados que hab\u00edan cometido al ser colaboracionistas, los calificaron con el respetable ep\u00edteto de \u201cconservadores\u201d o \u201cliberales\u201d, y se ocuparon de que fueran ellos, y no los gaullistas u otros l\u00edderes de la Resistencia, quienes ocuparan los puestos de poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u201cnombramiento\u201d de Darlan por parte de Estados Unidos tuvo su compensaci\u00f3n casi inmediatamente, concretamente el 25 de septiembre de 1943, cuando el gobierno provisional franc\u00e9s firm\u00f3 un acuerdo de \u201cPr\u00e9stamo y arriendo\u201d con Estados Unidos. Las condiciones de este acuerdo fueron similares a las del acuerdo de \u201cPr\u00e9stamo y arriendo\u201d firmado con Gran Breta\u00f1a y a las que se iban a consagrar un a\u00f1o despu\u00e9s en Bretton-Woods, esto es, \u201cabrir la puerta\u201d de los mercados y recursos de Francia y de su imperio colonial a las corporaciones y bancos estadounidenses. Este acuerdo se calific\u00f3 eufem\u00edsticamente de \u201cayuda mutua\u201d, pero en realidad era el primer paso de una serie de acuerdos que iban a culminar con la inclusi\u00f3n de Francia en el Plan Marshall y con la imposici\u00f3n a este pa\u00eds de lo que Lacroix-Riz califica de \u201cuna dependencia de tipo colonial\u201d (12).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El gobierno Roosevelt hubiera preferido seguir tratando con los antiguos colaboracionistas de Francia, pero ese proceder provoc\u00f3 serias cr\u00edticas tanto en Estados Unidos como en la propia Francia. En octubre de 1944, tras los desembarcos de Normand\u00eda y la liberaci\u00f3n de Par\u00eds, Washington reconoci\u00f3 finalmente a de Gaulle como presidente del gobierno provisional franc\u00e9s, porque hab\u00edan quedado claras dos cosas: en primer lugar, la mayor\u00eda del pueblo franc\u00e9s le consideraba id\u00f3neo para gobernar ya que, a diferencia de los p\u00e9tainistas, su reputaci\u00f3n estaba libre de haber sido colaboracionista; al contrario, ten\u00eda un enorme prestigio por haber sido uno de los grandes l\u00edderes de la Resistencia. En segundo lugar, de Gaulle era aceptable para los estadounidenses porque era una personalidad conservadora, que a todas luces no iba a proceder a nacionalizar bancos y empresas, ni a llevar a cabo otras reformas socioecon\u00f3micas radicales y potencialmente revolucionarias que planeaban hacer los comunistas. Por otro lado, los estadounidenses segu\u00edan teniendo problemas con el general de Gaulle. Por ejemplo, eran muy conscientes de que al ser nacionalista franc\u00e9s se iba a oponer a los planes estadounidenses de abrir las puertas de Francia y de su imperio a la penetraci\u00f3n econ\u00f3mica estadounidense, que inevitablemente llevaba aparejada una penetraci\u00f3n pol\u00edtica. Y tambi\u00e9n sab\u00edan que una vez terminada la guerra, de Gaulle pod\u00eda exigir indemnizaciones financieras e industriales, e incluso concesiones territoriales a la derrotada Alemania, unas reclamaciones que iban en contra de lo que el T\u00edo Sam consideraba intereses vitales estadounidenses. Analicemos brevemente esta cuesti\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sabemos que no se hab\u00edan expropiado las muchas filiales de empresas estadounidenses que hab\u00eda la Alemania nazi, ni siquiera despu\u00e9s de que Estados Unidos entrara en guerra contra Alemania. Estas filiales hab\u00edan obtenido unos beneficios fabulosos, la mayor parte de los cuales se hab\u00edan reinvertido en la propia Alemania, y hab\u00edan sufrido relativamente pocos da\u00f1os durante la guerra, debido sobre todo a que apenas fueron blanco de los bombarderos aliados (13). Por tanto, al acabar el conflicto las inversiones estadounidenses en Alemania estaban intactas, eran mayores y potencialmente m\u00e1s rentables que nunca, lo que tambi\u00e9n significaba que Alemania era m\u00e1s importante que nunca en su nueva condici\u00f3n de cabeza de puente del imperialismo estadounidense en Europa,. El T\u00edo Sam estaba decidido a sacar todo el provecho posible de esta situaci\u00f3n, lo que requer\u00eda dos cosas: primera, impedir los cambios socioecon\u00f3micos anticapitalistas no solo en la propia Alemania, sino en todos los dem\u00e1s pa\u00edses europeos, incluida Francia, cuyos mercados y recursos nacionales y coloniales se esperaba que se abrieran a los productos y a las inversiones estadounidenses; y segunda, garantizar que Alemania no tuviera que pagar unas indemnizaciones importantes y, a ser posible, ninguna, a los pa\u00edses que hab\u00edan sido v\u00edctima del <em>furor teutonicus,<\/em><em> porque <\/em><em>hab<\/em><em>r<\/em><em>\u00eda significado<\/em> <em>acabar con<\/em><em> la posibilidad de que <\/em><em>tod<\/em><em>a<\/em><em>s las empresas<\/em><em> alem<\/em><em>anas<\/em><em>, <\/em><em>i<\/em><em>ncluidas las que eran propiedad del capital estadounidense, obtuvieran importantes <\/em><em>b<\/em><em>eneficios <\/em><em>(14).<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para cumplir el primero de estos objetivos en Francia, los estadounidenses pod\u00edan contar con la colaboraci\u00f3n del gobierno del conservador de Gaulle, tanto m\u00e1s cuanto que, como condici\u00f3n para ser finalmente \u201cungido\u201d por Washington en el oto\u00f1o de 1944, se le hab\u00eda obligado a reciclar a muchos generales, pol\u00edticos, bur\u00f3cratas de alto rango y destacados banqueros e industriales que hab\u00edan sido p\u00e9tainistas todos ellos, y a incluir a muchos de ellos en su gobierno. Sin embargo, tras a\u00f1os de ocupaci\u00f3n alemana y de gobierno del muy de derechas r\u00e9gimen de Vichy, el pueblo franc\u00e9s (no la burgues\u00eda acomodada, sino las masas de personas ordinarias) era m\u00e1s o menos anticapitalista. De Gaulle no pudo oponerse la exigencia generalizada de reformas, incluida la nacionalizaci\u00f3n de la f\u00e1brica del fabricante de autom\u00f3viles Renault, que hab\u00eda sido un conocido colaboracionista, y la introducci\u00f3n de servicios sociales similares a los que se implantaron en Gran Breta\u00f1a tras la llegada de los laboristas al poder en el verano de 1945 y que se conocieron como Estado del bienestar. La situaci\u00f3n empeor\u00f3 a\u00fan m\u00e1s desde el punto de vista estadounidense cuando en las elecciones del 21 de octubre de 1945 el Partido Comunista Franc\u00e9s obtuvo muy buenos resultados y de Gaulle tuvo que incluir en su gobierno a varios ministros comunistas. Otro factor determinante de la aversi\u00f3n estadounidense por de Gaulle es que era un nacionalista franc\u00e9s que estaba decidido a que Francia volviera a ser una gran naci\u00f3n, mantuviera pleno control de sus posesiones coloniales y tratara de obtener indemnizaciones financieras y posiblemente territoriales de Alemania, unas aspiraciones que entraban en conflicto con las expectativas estadounidenses de que se \u201cabrieran las puertas\u201d incluso de las colonias de otras grandes potencias y, todav\u00eda m\u00e1s, con sus planes respecto a Alemania.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Podemos entender as\u00ed el duro trato que Washington dio en 1944-1945 a una Francia que estaba en una situaci\u00f3n econ\u00f3mica terrible tras a\u00f1os de guerra y ocupaci\u00f3n. En el oto\u00f1o de 1944 se notific\u00f3 a Par\u00eds que Alemania no iba a pagar indemnizaciones y de Gaulle respondi\u00f3 en vano con un breve coqueteo con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica e incluso con un \u201cpacto\u201d con Mosc\u00fa que, en palabras de Lacroix-Riz, \u201cnaci\u00f3 muerto\u201d (15). Por lo que se refiere a la muy urgente solicitud por parte de Francia tanto de cr\u00e9ditos estadounidenses como de v\u00edveres y suministros industriales y agr\u00edcolas, por razones que se aclarar\u00e1n m\u00e1s adelante no fueron e absoluto \u201cregalos gratuitos\u201d, como se suele creer, sino \u00fanicamente suministros de productos de los que hab\u00eda superabundancia en el propio Estados Unidos y de pr\u00e9stamos, todo ello pagado en d\u00f3lares y a precios inflados. Lacroix-Riz insisite en que \u201cni el ej\u00e9rcito estadounidense ni ninguna organizaci\u00f3n civil de este pa\u00eds, ni siquiera las de tipo humanitario, nunca entregaron gratuitamente mercanc\u00eda alguna\u201d (16).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Era evidente que los estadounidenses estaban deseando demostrar a de Gaulle y al pueblo franc\u00e9s en general qui\u00e9n era el amo en su pa\u00eds una vez que los alemanes se hab\u00edan marchado (as\u00ed es sin duda como lo entendi\u00f3 de Gaulle: a menudo se refer\u00eda a los Desembarcos de Normand\u00eda como la segunda ocupaci\u00f3n de su pa\u00eds y no asisti\u00f3 a una sola de las conmemoraciones anuales de ese d\u00eda). No es casual que el diplom\u00e1tico estadounidense destinado a Francia en el oto\u00f1o de 1944 fuera Jefferson Caffery, que ten\u00eda una gran experiencia en tratar como amo y se\u00f1or a las \u201crep\u00fablicas bananeras\u201d latinoamericanas desde las embajadas estadounidenses en sus capitales (17).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De Gaulle encabez\u00f3 un gobierno de coalici\u00f3n en el que participaban tres partidos: el dem\u00f3crata-cristiano y \u201cgaullista\u201d Mouvement R\u00e9publicain Populaire (Movimiento Republicano Popular, MRP), el Partido Socialista, entonces todav\u00eda conocido oficialmente como Section fran\u00e7aise de l\u2019Internationale ouvri\u00e8re (Secci\u00f3n Francesa de la Internacional Obrera, SFIO), y el Partido Comunista Franc\u00e9s (PCF). El propio general dimiti\u00f3 como presidente del gobierno el 20 de enero de 1946, pero el \u201ctripartidismo\u201d continu\u00f3 con una serie de gobiernos encabezados por socialistas como F\u00e9lix Gouin y l\u00edderes del MRP como Georges Bidault. Otro socialista, Paul Ramadier, presidi\u00f3 el \u00faltimo gobierno tripartito desde enero hasta octubre de 1947. El 4 de mayo de ese a\u00f1o Ramadier acab\u00f3 con el tripartidismo al expulsar a los comunistas de su gobierno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una vez libres del molesto de Gaulle, a los estadounidenses les result\u00f3 mucho m\u00e1s f\u00e1cil seguir adelante con sus planes de \u201cabrir la puerta\u201d de Francia y penetrar tanto econ\u00f3mica como pol\u00edticamente en la anta\u00f1o <em>grande nation.<\/em> Y lo lograron aprovechando al m\u00e1ximo los problemas econ\u00f3micos del pa\u00eds despu\u00e9s de la guerra y su urgente necesidad de cr\u00e9ditos para comprar todo tipo de productos agr\u00edcolas e industriales, incluidos alimentos y combustible, y para financiar la reconstrucci\u00f3n. Estados Unidos, que hab\u00eda salido de la guerra como la superpotencia financiera y econ\u00f3mica del mundo, y como el pa\u00eds m\u00e1s rico con diferencia, pod\u00eda y quer\u00eda ayudar, pero solo en las condiciones que ya se aplicaban a los acuerdos de \u201cPr\u00e9stamo y Arriendo\u201d y que consagraron los Acuerdos de Bretton-Woods, unas condiciones que sin lugar a dudas iban a convertir al pa\u00eds beneficiario, en este caso Francia, en vasallo del T\u00edo Sam y en aliado en su guerra \u201cfr\u00eda\u201d contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A principios de 1946 L\u00e9on Blum, un destacado dirigente socialista que hab\u00eda encabezado el famoso gobierno del Frente Popular franc\u00e9s de 1936, fue enviado a Estados Unidos para negociar un acuerdo con el Secretario de Estado de Truman, James F. Byrnes. Acompa\u00f1\u00f3 a L\u00e9o Blum toda una comitiva de pol\u00edticos, diplom\u00e1ticos y funcionarios de alto rango, entre los que se encontraba Jean Monnet, el representante del <em>Comit\u00e9 Franc\u00e9s de Liberaci\u00f3n Nacional <\/em>encargado de los suministros, que ya hab\u00eda estado en Estados Unidos supervisando la compras de armas y otros equipamientos, y desde entonces se sent\u00eda muy atra\u00eddo por el pa\u00eds y por lo estadounidense en general. Esas negociaciones duraron meses, pero concluyeron en un acuerdo que se firm\u00f3 el 28 de mayo de 1946 y que el gobierno franc\u00e9s ratific\u00f3 en seguida. La creencia general era que el Acuerdo Blum-Byrnes resultaba muy beneficioso para Francia y que supon\u00eda la entrega gratuita de millones de d\u00f3lares, pr\u00e9stamos a bajo inter\u00e9s, el suministro a bajo coste de todo tipo de alimentos esenciales y equipamiento industrial. El propio Blum lo calific\u00f3 de \u201cinmensa concesi\u00f3n\u201d de los estadounidenses (18).<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-64250 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Leon_Blum_en_1936-206x300.jpg\" alt=\"\" width=\"377\" height=\"549\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Leon_Blum_en_1936-206x300.jpg 206w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Leon_Blum_en_1936.jpg 417w\" sizes=\"auto, (max-width: 377px) 100vw, 377px\" \/><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Foto: L\u00e9on Blum<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lacroix-Riz, sin embargo, se permite diferir. Demuestra que las reuniones entre Byrnes y Blum no fueron aut\u00e9nticas negociaciones, sino una imposici\u00f3n estadounidense como demuestra el hecho de que la parte francesa \u201ccapitul\u00f3\u201d y acept\u00f3 mansamente todas las condiciones que los estadounidenses hab\u00edan impuesto a su paquete de \u201cayuda\u201d. La historiadora francesa explica que entre esas condiciones se inclu\u00eda que Francia accediera a comprar a precios inflados todo tipo de de material militar \u201cde sobra\u201d, la mayor\u00eda in\u00fatil, que el ej\u00e9rcito estadounidense a\u00fan ten\u00eda en Europa cuando acab\u00f3 la guerra, material que Lacroix-Riz denomina despectivamente \u201ctrastos invendibles\u201d (19). Tambi\u00e9n se le endilgaron a Francia cientos de cargueros de baja calidad, conocidos eufem\u00edsticamente como \u201cLiberty Ships\u201d [Barcos de la libertad]. Entre los suministros que se entregaron a Francia hab\u00eda muy pocas cosas que el pa\u00eds necesitara verdaderamente, casi exclusivamente eran productos de los que hab\u00eda sobreabundancia en Estados Unidos debido al descenso de la demanda al acabar la guerra y economistas, hombres de negocios y pol\u00edticos tem\u00edan que Estados Unidos cayera en una depresi\u00f3n econ\u00f3mica que provocara paro, problemas sociales e incluso reivindicaciones de cambio radical, como hab\u00eda ocurrido en los \u201crojos a\u00f1os treinta\u201d marcados por la Gran Depresi\u00f3n (20). La sobreproducci\u00f3n de la posguerra fue un grave problema para Estados Unidos y, como escribe Lacroix-Riz, segu\u00eda siendo \u201cextremadamente preocupante en 1947\u201d, pero las exportaciones a Europa parec\u00edan ofrecer una soluci\u00f3n al problema. Lacroix-Riz a\u00f1ade que \u201cla etapa final de la b\u00fasqueda fren\u00e9tica de [esta] soluci\u00f3n al problema de sobreproducci\u00f3n durante la posguerra\u201d result\u00f3 ser el Plan Marshall, pero es evidente que los Acuerdos Blum-Byrnes fueron ya un paso importante en esa direcci\u00f3n (21).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, hab\u00eda que pagar los productos estadounidenses en d\u00f3lares, que Francia estaba obligada a obtener exportando a Estados Unidos al precio m\u00e1s bajo posible debido a que los estadounidenses no necesitaban urgentemente productos franceses de importaci\u00f3n y, por lo tanto, contaban con la ventaja de que el \u201cmercado favorece al comprador\u201d. Francia tambi\u00e9n tuvo que abrir sus puertas a las producciones de Hollywood y eso fue muy perjudicial para su propia industria cinematogr\u00e1fica. Esta fue pr\u00e1cticamente la \u00fanica concesi\u00f3n del acuerdo que recibi\u00f3 atenci\u00f3n p\u00fablica y que se recuerda todav\u00eda hoy (la entrada de Wikipedia sobre el Acuerdo Blum-Byrnes trata casi exclusivamente de este aspecto) (22). Otra condici\u00f3n era que Francia ten\u00eda que indemnizar a las empresas estadounidenses, como Ford, por los da\u00f1os que sus filiales en Francia hab\u00edan sufrido durante la guerra, da\u00f1os que, de hecho, fueron causado en su mayor\u00eda por los bombardeos de la Fuerza A\u00e9rea estadounidense (por cierto que durante la guerra Ford France hab\u00eda producido equipamiento para Vichy y para la Alemania nazi, y hab\u00eda ganado much\u00edsimo dinero con ello) (23).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo que se refiere al dinero, Wikipedia se hace eco de una creencia muy extendida cuando sugiere que el acuerdo inclu\u00eda la \u201cerradicaci\u00f3n\u201d de las deudas que Francia hab\u00eda contra\u00eddo anteriormente, por ejemplo, en virtud de los t\u00e9rminos del acuerdo de Pr\u00e9stamo y Arriendo firmado en Argel. Sin embargo, tras un examen m\u00e1s detallado, resulta que Wikipedia simplemente se\u00f1ala que el acuerdo \u201c<em>pretend\u00eda<\/em> [la cursiva es nuestra] erradicar\u201d esas deudas, pero nunca menciona si se logr\u00f3 ese objetivo (24). Seg\u00fan Lacroix-Riz, no se logr\u00f3; considera \u201cimaginaria\u201d la eliminaci\u00f3n de la deuda de Francia con Estados Unidos y subraya que la idea de que se estaban planeando fabulosos cr\u00e9ditos nuevos eran meras ilusiones. Su conclusi\u00f3n tajante es que, aparte de pr\u00e9stamos en unas condiciones onerosas, \u201clas negociaciones no llevaron a cr\u00e9dito alguno\u201d (<em>l<\/em><em>e<\/em><em>s n\u00e9gotiations ne d\u00e9bouch\u00e8rent sur <\/em>aucun<em> cr\u00e9dit<\/em> ) (25).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De ah\u00ed se deduce que la reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica de Francia en los a\u00f1os siguientes al final de la Segunda Guerra Mundial, tan r\u00e1pida en comparaci\u00f3n con la recuperaci\u00f3n industrial del pa\u00eds despu\u00e9s de 1918, no se debi\u00f3 a la generosidad de un forastero, el T\u00edo Sam, sino que en gran parte fue el resultado de los esfuerzos \u201cstajanovistas\u201d de los propios trabajadores y trabajadoras franceses para reactivar la industria del pa\u00eds en general dentro de la llamada \u201cbatalla de la producci\u00f3n\u201d (<em>bataille de la production<\/em>), que tuvo \u00e9xito sobre todo en el \u00e1mbito de la producci\u00f3n de carb\u00f3n en las minas nacionalizadas, un \u00e1mbito que entonces todav\u00eda era fundamental. Aunque sin duda esta \u201cbatalla\u201d iba a beneficiar a los propietarios capitalistas de las f\u00e1bricas, fue organizada por el Partido Comunista (que formaba parte del gobierno \u201ctripartito\u201d) porque sus dirigentes eran muy conscientes de que \u201cla independencia pol\u00edtica de un pa\u00eds exige su independencia econ\u00f3mica\u201d, de modo que la dependencia de la \u201cayuda\u201d estadounidense significar\u00eda la subordinaci\u00f3n de Francia a Estados Unidos (26) (por cierto que la mayor parte, si no todo el dinero prestado por Estados Unidos no se invirti\u00f3 en la reconstrucci\u00f3n de Francia, sino en un intento costoso, sangriento y finalmente condenado al fracaso de aferrarse a la \u201cjoya de la corona\u201d de sus posesiones m\u00e1s coloniales, Indochina).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es l\u00f3gico que la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica de Francia en la posguerra no se produjera gracias a la \u201cayuda\u201d estadounidense, porque desde el punto de vista estadounidense el objetivo de los Acuerdos Blum-Byrnes o, m\u00e1s tarde, del Plan Marshall no era en absoluto condonar deudas o ayudar de otra manera a Francia a recuperarse del trauma de la guerra, sino abrir los mercados de este pa\u00eds (y los de sus colonias) e integrarlo en una Europa de posguerra (es cierto que por el momento solo Europa Occidental) que, como Estados Unidos, iba a ser capitalista y a estar controlada por Estados Unidos desde su cabeza de puente, Alemania. Este objetivo casi se consigui\u00f3 con la firma de los Acuerdos Blum-Byrnes, que tambi\u00e9n inclu\u00edan la aceptaci\u00f3n por parte de Francia de que Alemania no pagara indemnizaciones. En efecto, entre las condiciones vinculadas a los acuerdos se inclu\u00eda la garant\u00eda por parte de los negociadores franceses de que Francia iba a practicar a partir de entonces una pol\u00edtica de libre comercio y de que no habr\u00eda m\u00e1s nacionalizaciones como las que afectaron casi inmediatamente despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n del pa\u00eds al fabricante de autom\u00f3viles Renault, a las minas de carb\u00f3n de propiedad privada y a los productores de gas y electricidad. Las condiciones prohibieron tambi\u00e9n cualquier otra medida que el T\u00edo Sam considerara anticapitalista, sin tener en cuenta los deseos e intenciones del pueblo franc\u00e9s que es sabido que en aquel momento apoyaba unas reformas socioecon\u00f3micas y unas pol\u00edticas radicales (27).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfC\u00f3mo lograron Blum y su equipo ocultar su \u201ccapitulaci\u00f3n\u201d y presentarla a la opini\u00f3n p\u00fablica francesa como una victoria, como \u201c<em>un \u00e9v\u00e8nement heureux\u201d <\/em><em>[<\/em><em>un feliz acontecimiento<\/em><em>]<\/em> para su pa\u00eds? (28). Y \u00bfpor qu\u00e9 mintieron tan descaradamente sobre los resultados y las condiciones de las negociaciones? Lacroix-Riz tambi\u00e9n responde a ambas preguntas en su nuevo libro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En primer lugar, la informaci\u00f3n que la parte francesa ofreci\u00f3 sobre los Acuerdos Blum-Byrnes y de la que se hicieron eco con entusiasmo la mayor\u00eda de los medios de comunicaci\u00f3n, excepto las publicaciones comunistas, inclu\u00eda todo tipo de exageraciones, eufemismos, omisiones e incluso mentiras descaradas, es decir, equival\u00eda a lo que ahora se suele conoce como \u201c<em>spin<\/em>\u201d, propaganda. Los magos de las finanzas y otros \u201cexpertos\u201d que hab\u00eda entre los funcionarios de alto rango del equipo de Blum demostraron ser excelentes \u201cmaestros de la propaganda\u201d, lograron idear todo tipo de maneras de enga\u00f1ar a la opini\u00f3n p\u00fablica, incluido el hacer que detalles fundamentales del acuerdo fueran ininteligibles (29). Con un lenguaje vago y eufem\u00edstico se asegur\u00f3 a las y los franceses que su pa\u00eds se iba a beneficiar extraordinariamente de la generosidad del T\u00edo Sam. Se mencionaron cr\u00e9ditos <em>futuros<\/em> por valor de muchos millones de d\u00f3lares y sin condiciones, pero no se mencion\u00f3 que el flujo de d\u00f3lares no estaba garantizado en absoluto ni que, siendo realista, no era de esperar que se produjera. Tambi\u00e9n se dio a entender en t\u00e9rminos vagos que habr\u00eda indemnizaciones alemanas en forma de suministros de carb\u00f3n, a pesar de que los negociadores sab\u00edan que eso no eran sino meras ilusiones (30).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, la opini\u00f3n p\u00fablica no supo nada de las muchas y rigurosas condiciones del acuerdo, as\u00ed que ignoraba totalmente que se estaba degradando a su anta\u00f1o gran y poderoso pa\u00eds a la categor\u00eda de vasallo del Tio Sam. El texto que se present\u00f3 a la Asamblea Nacional para que lo ratificara (\u00a1solo pod\u00eda ser ratificado totalmente, no parcialmente!) (31) era largo, vago y enrevesado, estaba redactado con el objetivo de aturdir a las personas no expertas y gran parte de la informaci\u00f3n m\u00e1s importante estaba sepultada en notas, ap\u00e9ndices y anexos secretos. Nadie se habr\u00eda dado cuenta al leerlo de que se hab\u00edan aceptado todas las duras condiciones impuestas por los estadounidenses, unas condiciones que se remontaban al acuerdo concluido con Darlan en noviembre de 1942 (32).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dado que Blum y sus colegas sab\u00edan desde un principio que no iban a tener m\u00e1s remedio que aceptar todo lo que impusieran los estadounidenses, su estancia transatl\u00e1ntica podr\u00eda haber sido corta, pero se alarg\u00f3 muchas semanas para aparentar que las negociaciones eran minuciosas y dif\u00edciles. En las negociaciones tambi\u00e9n hubo muchas \u201ccortinas de humo\u201d, como visitas a Truman (con las correspondientes fotos protocolarias), entrevistas en la prensa que elogiaban a Blum calific\u00e1ndolo de \u201cfigura fundamental de la Resistencia francesa\u201d y \u201cuna de las personalidades m\u00e1s poderosas del momento\u201d, y un viaje paralelo de Blum a Canad\u00e1, fotog\u00e9nico pero totalmente in\u00fatil excepto en t\u00e9rminos de relaciones p\u00fablicas (33).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La conclusi\u00f3n a la que llega Lacroix-Riz es implacable: afirma que Blum es culpable de la \u201cmayor deshonestidad\u201d y responsable de un \u201cgigantesco enga\u00f1o\u201d (34). Sin embargo, la farsa funcion\u00f3 muy bien ya que cont\u00f3 con la ayuda de los estadounidenses, que c\u00ednicamente fingieron que los expertos y brillantes interlocutores galos los hab\u00edan convencido de hacer importantes concesiones. Actuaron as\u00ed porque se iban a celebrar elecciones en Francia y sin duda un informe veraz del resultado de las negociaciones habr\u00eda beneficiado a los comunistas y podr\u00eda haber puesto en peligro la ratificaci\u00f3n del acuerdo (35).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lacroix-Riz indica tambi\u00e9n que los historiadores de Francia, Estados Unidos y del resto del mundo occidental, excepto los propios \u201crevisionistas\u201d estadounidenses como Kolko, han distorsionado de forma similar la historia del Acuerdo Blum-Byrnes y lo han elogiado como un instrumento maravillosamente \u00fatil para reconstruir Francia durante la posguerra y modernizar su econom\u00eda. La historiadora afirma que esto se debe sobre todo al hecho de que la propia historiograf\u00eda francesa estaba \u201catlantizada\u201d, americanizada, con la ayuda financiera de la CIA y sus supuestamente privados siervos, incluida la Fundaci\u00f3n Ford (36).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los brit\u00e1nicos no hab\u00edan podido rechazar las duras condiciones del acuerdo de Pr\u00e9stamo y Arriendo de 1941, pero aquello ocurri\u00f3 durante la guerra, cuando luchaban por sobrevivir y no tuvieron m\u00e1s remedio que aceptar. En 1946 Francia no pod\u00eda esgrimir esta excusa, por lo tanto, \u00bfqu\u00e9 llev\u00f3 a Blum, a Monnet y a sus colegas a \u201ccapitular\u201d y a aceptar todas las condiciones de los estadounidenses? La respuesta de Lacroix-Riz es convincente: porque compart\u00edan la principal preocupaci\u00f3n del Tio Sam respecto a Francia, es decir, el deseo de preservar el <em>statu quo<\/em> socioecon\u00f3mico capitalista del pa\u00eds en una situaci\u00f3n de posguerra en la que la poblaci\u00f3n francesa segu\u00eda teniendo en gran medida una mentalidad reformista, si no revolucionaria, y los comunistas eran muy populares e influyentes. \u201cNada m\u00e1s puede explicar la aceptaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las draconianas condiciones [de los estadounidenses]\u201d, insiste Lacroix-Riz (37).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El inter\u00e9s por preservar el orden socioecon\u00f3mico establecido es comprensible en el caso de los colegas conservadores de Bloch, representantes del sector del MRP del gobierno tripartito, el MRP gaullista, en el que hab\u00eda muchos p\u00e9tainistas reciclados. Tambi\u00e9n es comprensible en el caso de los diplom\u00e1ticos y otros funcionarios de alto rango del equipo de Blum, unos bur\u00f3cratas que tradicionalmente defend\u00edan el orden establecido y muchos de ellos, si no todos, hab\u00edan estado encantados de trabajar a las \u00f3rdenes de P\u00e9tain, pero a m\u00e1s tardar despu\u00e9s de la batalla de Stalingrado se hab\u00edan vuelto fieles al T\u00edo Sam y se hab\u00edan convertido en \u201clos heraldos europeos del libre comercio estadounidense\u201d (<em>h\u00e9rauts europ\u00e9ens du libre commerce am\u00e9ricain<\/em>) y de forma m\u00e1s general en \u201catlantistas\u201d muy proestadunidenses, cuyo ejemplo por excelencia fue Jean Monnet (38).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Partido Comunista Franc\u00e9s formaba parte del gobierno tripartido, pero \u201cse le exclu\u00eda sistem\u00e1ticamente de sus estructuras de toma de decisi\u00f3n\u201d, escribe Lacroix-Riz (39) y no ten\u00eda representantes en el equipo negociador, ya que la izquierda estaba representada por los socialistas, incluido Blum. \u00bfPor qu\u00e9 los comunistas no pusieron objeciones importantes a las exigencias de los estadounidenses? Despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Rusa el socialismo europeo hab\u00eda experimentado un \u201cgran cisma\u201d entre, por una parte, los socialistas revolucionarios, amigos de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y que pronto ser\u00edan conocidos como comunistas y, por otra, los socialistas reformistas o \u201cevolucionistas\u201d (o \u201csocialdem\u00f3cratas\u201d), hostiles a Mosc\u00fa. Los dos trabajaron juntos ocasionalmente, como en el gobierno franc\u00e9s del Frente Popular de la d\u00e9cada de 1930, pero su relaci\u00f3n se caracteriz\u00f3 casi siempre por la rivalidad, el conflicto e incluso una abierta hostilidad. Al acabar la Segunda Guerra Mundial los comunistas estaban claramente en alza, no solo por el importante papel que hab\u00edan desempe\u00f1ado en la Resistencia, sino tambi\u00e9n por el gran prestigio de que ten\u00eda la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, considerada mayoritariamente la vencedora de la Alemania nazi. Para no ser menos que los comunistas y, a ser posible, para eclipsarlos los socialistas franceses, lo mismo que los antiguos p\u00e9tainistas, optaron tambi\u00e9n por jugar la carta estadounidense y estuvieron dispuestos a aceptar cualquier condici\u00f3n que estos les impusieran, a ellos y a Francia en general, a cambio de apoyar a los socialistas con sus enormes recursos financieros y de otro tipo. Los estadounidenses, por su parte, necesitaban a los socialistas en Francia (y a los \u201cizquierdistas no comunistas\u201d en general) para debilitar el apoyo popular a los comunistas. Este fue el contexto en el que Blum y muchos otros dirigentes socialistas tuvieron reuniones frecuentes con el embajador estadounidense Caffery tras su llegada a Par\u00eds en oto\u00f1o de 1944 (40).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, los socialistas demostraron ser todav\u00eda m\u00e1s \u00fatiles para los fines anticomunistas (y antisovi\u00e9ticos) que los gaullistas y ofrec\u00edan al T\u00edo Sam otra ventaja considerable: a diferencia de los gaullistas, no buscaban \u201cindemnizaciones\u201d territoriales o financieras de una Alemania que los estadounidenses quer\u00edan reconstruir y convertir en su cabeza de puente para la conquista econ\u00f3mica e incluso pol\u00edtica de Europa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por consiguiente, en la Francia de la posguerra los socialistas jugaron la carta estadounidense, mientras que los estadounidenses jugaron la carta socialista. Pero en otros pa\u00edses europeos el T\u00edo Sam tambi\u00e9n utiliz\u00f3 los servicios de dirigentes socialistas (o socialdem\u00f3cratas) anticomunistas deseosos de colaborar con ellos y, a su debido tiempo, estos hombres fueron ricamente recompensados por sus servicios, como el dirigente socialista belga Paul-Henri Spaak, al que Washington nombr\u00f3 Secretario General de la OTAN, supuestamente una alianza entre socios iguales, pero en realidad una filial del Pent\u00e1gono y un pilar de la supremac\u00eda estadounidense en Europa, que Paul-Henri Spaak hab\u00eda contribuido a establecer (41).<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-64254 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/americanizacion-680x453-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"493\" height=\"328\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/americanizacion-680x453-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/americanizacion-680x453-1-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/americanizacion-680x453-1-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/americanizacion-680x453-1-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/americanizacion-680x453-1.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 493px) 100vw, 493px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La integraci\u00f3n de Francia en una Europa (occidental) de posguerra dominada por el T\u00edo Sam se complet\u00f3 al aceptar la \u201cayuda\u201d del Plan Marshall en 1948 y al adherirse a la OTAN en 1949. Sin embargo, no es cierto que estos dos muy publicitados acontecimientos se produjeran como respuesta al estallido de la Guerra Fr\u00eda al acabar la Segunda Guerra Mundial, estallido del que se suele culpar a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En realidad, los estadounidenses hab\u00edan querido extender su influencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica al otro lado del Atl\u00e1ntico, y Francia hab\u00eda estado en su punto de mira al menos desde que las tropas estadounidenses desembarcaron en el norte de \u00c1frica en oto\u00f1o de 1942. Los estadounidenses aprovecharon la debilidad de la Francia de posguerra para ofrecer \u201cayuda\u201d en unas condiciones que, como las del Pr\u00e9stamo y Arriendo a Gran Breta\u00f1a, iban a convertir sin duda alguna al pa\u00eds receptor en un socio menor de Estados Unidos. Como demuestra Lacroix-Riz en su \u00faltimo libro, esto se hizo realidad no cuando Francia firm\u00f3 el Plan Marshall, sino cuando sus representantes firmaron el Acuerdo fruto de las opacas negociaciones Blum-Byrnes. Fue entonces, en la primavera de 1946, cuando sin que la mayor\u00eda de su ciudadan\u00eda lo supiera Francia dijo <em>adi<\/em><em>eu<\/em> a su estatus de gran potencia y se uni\u00f3 a las filas de los vasallos europeos del T\u00edo Sam.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Fuentes:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013<span style=\"font-size: 14pt;\"> Ambrose, Stephen E.: <em>Americans at War<\/em>, Nueva York 1998.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013 \u201cBlum\u2013Byrnes agreement\u201d, <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Blum%E2%80%93Byrnes_agreement\">https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Blum%E2%80%93Byrnes_agreement<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013 Cohen, Paul: \u201cLessons from the Nationalization Nation: State-Owned Enterprises in France\u201d, <em>Dissent<\/em>, invierno de 2010, <a href=\"https:\/\/www.dissentmagazine.org\/article\/lessons-from-the-nationalization-nation-state-owned-enterprises-in-france\">https:\/\/www.dissentmagazine.org\/article\/lessons-from-the-nationalization-nation-state-owned-enterprises-in-france<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013 \u201cEconomies of scale\u201d, <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Economies_of_scale\">https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Economies_of_scale<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013 Eisenberg, Carolyn Woods:<em> Drawing the Line: The American Decision to divide Germany, 1944\u20131949<\/em>, Cambridge 1996.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013 Kierkegaard, Jacob Funk: \u201cLessons from the past for Ukrainian recovery: A Marshall Plan for Ukraine\u201d, <em>PIIE Peterson Institute for International Economics<\/em>, 26 de abril de 2023, <a href=\"https:\/\/www.piie.com\/commentary\/testimonies\/lessons-past-ukrainian-recovery-marshall-plan-ukraine\">https:\/\/www.piie.com\/commentary\/testimonies\/lessons-past-ukrainian-recovery-marshall-plan-ukraine<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013 Kolko, Gabriel: <em>Main Currents in Modern American History<\/em>, Nueva York 1976.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013 Kuklick, Bruce: <em>American Policy and the Division of Germany: The Clash with Russia over Reparations<\/em>, Itaca y Londres 1972.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013 Pauwels, Jacques: <em>The Myth of the Good War: America in the Second World War,<\/em> edici\u00f3n revisada, Toronto, 2015. [Traducci\u00f3n en castellano de Pablo Sastre, <em>El mito de la guerra buena. Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial<\/em>, Hiru, Hondarribia 2004; ser\u00e1 reeditado pr\u00f3ximamente por la editorial Pepitas de Calabaza].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em> The Great Class War 1914-1918<\/em>, Toronto, 2016. [Traducci\u00f3n al castellano <em>La Gran Guerra de Clases 1914-1918<\/em>, Ediciones Edithor 2019; ser\u00e1 reeditado pr\u00f3ximamente en una edici\u00f3n revisada por Boltxe Liburuak].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><em> Big Business and Hitler, <\/em>Toronto, 2017. [Traducci\u00f3n al castellano <em>Grandes negocios con Hitler<\/em>, El Garaje Ediciones 2021]<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2013 Zinn, Howard. <em>A People\u2019s History of the United States<\/em>, s.l., 1980. [Traducci\u00f3n al castellano <em>La otra historia de Los Estados Unidos<\/em>, Hiru, Hondarribia 1996, reeditado con la traducci\u00f3n del ingl\u00e9s de Enrique Alda por Pepitas de Calabaza, Logro\u00f1o 2021].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Notas: <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(1) Eisenberg, p. 322.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(2) V\u00e9ase, por ejemplo, el art\u00edculo de Kierkegaard.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(3) V\u00e9ase Pauwels (2016), pp. 447-449.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(4) \u201cEconomies of scale\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(5) V\u00e9ase Pauwels (2017), pp. 144-154.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(6) Pauwels (2017), p. 168. El valor total de las inversiones estadounidenses en la Alemania nazi, en las que estuvieron implicadas nada menos que 553 empresas, ascend\u00eda a 450 millones de d\u00f3lares cuando Hitler declar\u00f3 la guerra a contra Estados Unidos en diciembre de 1941.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(7) Pauwels (2017), pp. 63-65.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(8) Cita de Ambrose, p. 66.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(9) Lacroix-Riz, p. 13.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(10) Zinn, p. 404: \u201cDiscretamente tras de los titulares de batallas y bombardeos, los diplom\u00e1ticos y hombres de negocios estadounidenses se esforzaron en asegurarse de que, cuando terminara la guerra, el poder econ\u00f3mico estadounidense fuera insuperable en el mundo [\u2026] La pol\u00edtica de puertas abiertas se iba a extender de Asia hasta Europa\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(11) Lacroix-Riz, pp. 116-117.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(12) Lacroix-Riz, p. 9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(13) Para m\u00e1s detalles, v\u00e9se Pauwels (2017), pp. 199-217.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(14) Lacroix-Riz se refiere al trabajo pionero de Bruce Kuklicks sobre este tema. Para saber m\u00e1s sobre la importancia que tuvo para Estados Unidos la Alemania de postguerra, v\u00e9ase Pauwels (2015), p. 249 y siguientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(15) Lacroix-Riz, p. 198.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(16) Lacroix-Riz, pp. 203, 206-208.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(17) Lacroix-Riz, pp. 170-172, 174-183.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(18) Lacroix-Riz, p. 409.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(19) Lacroix-Riz, p. 331.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(20) Kolko, p. 235.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(21) Lacroix-Riz, pp. 413-414.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(22) \u201cBlum\u2013Byrnes agreement\u201d, v\u00e9ase <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Acuerdo_Blum-Byrnes\">en castellano<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(23) Lacroix-Riz, p. 326 y siguientes. Lacroix-Riz examina el caso de la colaboraci\u00f3n b\u00e9lica de Ford France en un libro anterior sobre los industriales y banqueros franceses durante la ocupaci\u00f3n alemana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(24) \u201cBlum\u2013Byrnes agreement\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(25) Lacroix-Riz, pp. 336-337, 342-343.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(26) Lacroix-Riz, pp. 199-202. Lacroix-Riz se centr\u00f3 en el tema de la \u201cbatalla de la producci\u00f3n\u201d tanto en su tesis doctoral de 1981 como en otros escritos. Sobre los beneficios de nacionalizaciones hist\u00f3ricas en Francia, v\u00e9ase tambi\u00e9n el art\u00edculo de Paul Cohen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(27) Lacroix-Riz, pp. 277, 329-330, 363.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(28) Lacroix-Riz, p. 338.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(29) Lacroix-Riz, p., pp. 416-417.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(30) Lacroix-Riz, pp. 342-343, 345-346<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(31) Lacroix-Riz, p. 408: \u201c<em>L\u2019Assembl\u00e9e nationale devrait donc adopter en bloc tout ce qui figurait dans la plus grosse pi\u00e8ce du millefeuille officiel des accords Blum-Byrnes<\/em>\u201d [As\u00ed pues,<em> la Asamblea Nacional <\/em><em>ten<\/em><em>\u00eda <\/em><em>que <\/em><em>adoptar en bloque todo lo que <\/em><em>figuraba<\/em><em> en la pieza m\u00e1s grande del milhojas oficial de los acuerdos Blum-Byrne<\/em><em>].<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(32) Lacroix-Riz, pp. 334-337, 354-355.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(33) Lacroix-Riz, pp. 323-326.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(34) Lacroix-Riz, pp. 271, 340.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(35) Lacroix-Riz, pp. 342-343, 345-346<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(36) Lacroix-Riz, p. 376 y siguientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(37) Lacroix-Riz, pp. 114-115, 122, 386, 415.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(38) Lacroix-Riz, p. 273.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(39) Lacroix-Riz, p. 418.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(40) Lacroix-Riz, pp. 170-172, 174-183.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(41) Lacroix-Riz, p. 57-58, 417.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/rebelion.org\/autor\/jacques-r-pauwels\/\">Jacques R. Pauwels <\/a><\/strong>es un prestigioso historiador y polit\u00f3logo, e investigador asociado del<em>Centre for Research on Globalization (CRG). Su<\/em><em>s<\/em><em> \u00faltimo<\/em><em>s<\/em><em> libro<\/em><em>s<\/em><em> publicado<\/em><em>s<\/em><em> en castellano s<\/em><em>o<\/em><em>n <\/em><em>Grandes negocios con Hitler<\/em><em>, <\/em><em>El Garaje Ediciones 2021 <\/em><em>y<\/em><em> Los grandes mitos de la historia moderna<\/em><em>, Boltxe Liburuak 2021.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Art\u00edculo original: <a href=\"https:\/\/www.counterpunch.org\/2024\/03\/04\/americanizing-france-the-marshall-plan-reconsidered\/\" rel=\"bookmark\">Americanizing France: the Marshall Plan, Reconsidered<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Traducido del ingl\u00e9s para Rebeli\u00f3n por Beatriz Morales Bastos<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/americanizar-francia-una-nueva-perspectiva-del-plan-marshall\/\">Rebeli\u00f3n<\/a>, 16 de marzo de 2024<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones inspiradas en el nuevo libro de Annie Lacroix-Riz, \u00abLes origines du plan Marshall: Le mythe de \u201cl\u2019aide\u201d am\u00e9ricaine\u00bb, Armand Colin, Malakoff, 2023&#8230; Fue entonces, en la primavera de 1946, cuando sin que la mayor\u00eda de su ciudadan\u00eda lo supiera Francia dijo adieu a su estatus de gran potencia y se uni\u00f3 a las filas de los vasallos europeos del T\u00edo Sam. <\/p>\n","protected":false},"author":1425,"featured_media":64253,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[218,446],"tags":[26050,26055,26054,334,26049,25854,29],"coauthors":[26048],"class_list":["post-64246","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-monde","category-debates","tag-annie-lacroix-riz","tag-coca-colonizacion","tag-comida-basura","tag-dulce-francia","tag-jacques-r-pauwels","tag-plan-marshall","tag-usa"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1425"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64246"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64246\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64252,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64246\/revisions\/64252"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64253"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64246"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=64246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}