{"id":60635,"date":"2023-12-30T16:14:37","date_gmt":"2023-12-30T16:14:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=60635"},"modified":"2024-01-02T13:50:50","modified_gmt":"2024-01-02T13:50:50","slug":"el-fin-del-occidentalismo-doble-moral-cinismo-y-narrativas-fosilizadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2023\/12\/30\/el-fin-del-occidentalismo-doble-moral-cinismo-y-narrativas-fosilizadas\/","title":{"rendered":"El fin del occidentalismo: doble moral, cinismo y narrativas fosilizadas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Berl\u00edn es una ciudad cargada de memoria, llena de placas recordatorias de nuestra historia reciente, o al menos de algunos de sus cap\u00edtulos m\u00e1s tr\u00e1gicos. Pero la memoria europea es algo m\u00e1s que Alemania. Al este, a m\u00e1s de 2.000 km, en Durr\u00ebs, un peque\u00f1o pueblo de Albania, toma la forma de una estatua de inspiraci\u00f3n sovi\u00e9tica que se alza sobre varios escalones de hormig\u00f3n. Es un soldado no identificado, un partisano que mira al Adri\u00e1tico con el fusil apuntando hacia Italia. Es el monumento comunista a la resistencia de Albania frente a la invasi\u00f3n fascista durante la segunda guerra mundial. Estatuas y placas de fr\u00edo bronce de dos ciudades distantes nos aleccionan sobre la historia de nuestro\u2026 continente aunque, estando a la vista de todos, casi no nos detengamos a mirarlas.<\/span><\/p>\n<div class=\"content\">\n<div class=\"moz-reader-content reader-show-element\">\n<div id=\"readability-page-1\" class=\"page\">\n<figure id=\"attachment_60637\" aria-describedby=\"caption-attachment-60637\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-60637\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Capture-decran-ONU-New-York-300x202.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Capture-decran-ONU-New-York-300x202.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Capture-decran-ONU-New-York-220x150.png 220w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Capture-decran-ONU-New-York-150x100.png 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Capture-decran-ONU-New-York.png 621w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-60637\" class=\"wp-caption-text\">Una imagen desde la sede de la ONU en Nueva York, el pasado 20 de diciembre de 2023.EDUARDO MU\u00d1OZ ( REUTERS )<\/figcaption><\/figure>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La memoria es un asunto complejo. La escritora y ensayista Masha Gessen ha descrito recientemente c\u00f3mo opera la pol\u00edtica de la memoria en las calles berlinesas, en un controvertido texto publicado en <i>The New Yorker <\/i>donde compara Gaza con un gueto nazi. El atrevimiento casi le ha valido la cancelaci\u00f3n del galard\u00f3n que la fundaci\u00f3n alemana de pensamiento pol\u00edtico Heinrich B\u00f6ll le hab\u00eda otorgado: nada menos que el premio Hannah Arendt. La imagen de la estatua partisana aparece en un texto publicado en la revista <i>El Grand Continent<\/i> por la pensadora y escritora Lea Ypi, autora de uno de los fen\u00f3menos literarios del a\u00f1o, su novela Libre, que va precisamente de memorias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ambas son nombres destacados de este 2023 que termina, y ambas apuntan a un fen\u00f3meno que quiz\u00e1 resuma lo que ocurre en Occidente, donde las narrativas sobre lo que somos inspiran hoy nuevas herej\u00edas. El art\u00edculo de Gessen es un ejemplo de que salirse de la ortodoxia puede tener sus costes. A este respecto, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2023-12-15\/cancelada-en-alemania-la-entrega-de-un-premio-a-una-escritora-judia-por-comparar-gaza-con-un-gueto-nazi.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Samantha Rose Hill, <\/a>una de las mayores expertas internacionales en la obra de Hannah Arendt, ha descrito en <i>The Guardian <\/i>la tr\u00e1gica paradoja de que el premio que lleva su nombre no se conceder\u00eda hoy a <a href=\"https:\/\/elpais.com\/babelia\/2023-08-23\/hannah-arendt-la-amistad-frente-al-totalitarismo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Hannah Arendt<\/a>. \u00bfLa raz\u00f3n? Su posici\u00f3n pol\u00edtica sobre Israel y sus opiniones sobre el sionismo, una herej\u00eda que sacudir\u00eda, hoy como ayer, el statu quo de la opini\u00f3n europea respecto a la pol\u00edtica b\u00e9lica de Israel. Hill explicaba, por ejemplo, que tratar el Holocausto como una excepci\u00f3n hist\u00f3rica tiene el extra\u00f1o efecto de situarlo fuera de la historia, un fen\u00f3meno que permite al Gobierno alem\u00e1n dar un apoyo incondicional a Israel sin responsabilizarse de lo que ese apoyo significa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero traslademos el ejemplo de la narrativa alemana sobre la memoria del Holocausto a todo Occidente, y pensemos sobre nuestra narrativa, esa que dice que los valores democr\u00e1ticos y la voluntad de concordia son lo que nos define frente al mundo, la raz\u00f3n que nos permite arrogarnos una suerte de liderazgo internacional natural sobre la universalidad de los derechos humanos, al igual que Alemania dicta lecciones sobre c\u00f3mo interpretar la Shoah. Hoy, cabr\u00eda preguntarse si nuestros relatos justificativos funcionan como grillete reflexivo, dificult\u00e1ndonos entender el mundo en el que vivimos. Convirtiendo nuestros valores en dogma, \u00bfnos hemos hecho menos porosos a la realidad?<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-60639 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/palestina-nino-con-bandera-300x211.jpg\" alt=\"\" width=\"428\" height=\"301\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/palestina-nino-con-bandera-300x211.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/palestina-nino-con-bandera.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 428px) 100vw, 428px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Solidificamos nuestra memoria plasm\u00e1ndola en piedra o en metal, o afirm\u00e1ndola categ\u00f3ricamente como raz\u00f3n de Estado, como ha hecho el vicecanciller verde Robert Habeck, pero eso no nos vuelve m\u00e1s permeables al mundo. \u00bfNo hay matiz posible al tan mencionado derecho de Israel a defenderse? \u00bfQu\u00e9 caminos de soluci\u00f3n ofrece nuestro apoyo incondicional? Gessen se ha atrevido a mencionar al elefante en la habitaci\u00f3n: en alg\u00fan momento, el voluntarioso esfuerzo alem\u00e1n por mantener viva la memoria \u201cempez\u00f3 a parecer est\u00e1tico, acristalado, como si se tratara de un esfuerzo no solo por recordar la historia, sino tambi\u00e9n por garantizar que solo se recordar\u00e1 esta historia en particular, y solo de esta manera\u201d. Algo que habr\u00eda firmado la mism\u00edsima Arendt.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Alemania es el ejemplo paradigm\u00e1tico de un s\u00edntoma que, en cierto modo, vemos reflejado en el desequilibrio de la guerra de Israel contra Ham\u00e1s y la posici\u00f3n europea ante esta insoportable tragedia. La forma en la que las democracias occidentales nos atrevimos a abordar las injusticias hist\u00f3ricas que han sucedido con nuestra aquiescencia, como el colonialismo o el imperialismo, mirando de frente nuestros cr\u00edmenes (\u201cnuestro peor yo\u201d, de nuevo en palabras de Gessen), parece haberse marchitado. Fuimos nosotros quienes decidimos que la imposibilidad de cambiar el pasado generaba en el presente la responsabilidad pol\u00edtica de encauzarlo como memoria, y lo hicimos a trav\u00e9s de una narrativa que constru\u00eda un sentido de comunidad: Europa como casa com\u00fan, como espacio de derechos y libertades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero al solidificarla as\u00ed, nuestra memoria se ha convertido en un grillete mental que nos impide entender el presente. No es casualidad que, en un momento de crisis pol\u00edtica, presupuestaria y diplom\u00e1tica, y con la ultraderecha en alza, Alemania se agarre a su memoria como salvaguarda de su propio sentido nacional. Tampoco lo es que, al perder influencia sobre el mundo, en Occidente nos agarremos a la narrativa sobre nuestros valores, algo que nos dota de identidad, pero que nos impide ver c\u00f3mo, a ojos externos, nuestra posici\u00f3n resulta contradictoria, incoherente e interesada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde el autodenominado Sur Global, esa parte del planeta que a\u00fan miramos con desconfianza como alteridad, nos dicen que mientras nos hacemos pasar por f\u00e9rreos defensores del derecho internacional en Ucrania, nuestra defensa casi numantina de la alianza con Israel muestra nuestro verdadero rostro. Es el efecto de la err\u00e1tica diplomacia, casi cantonal, que estamos desplegando desde Occidente frente a la guerra en Gaza y Cisjordania. \u201cDoble rasero\u201d, se\u00f1alan, y aciertan, aunque lo hagan (ellos tambi\u00e9n) con m\u00e1s cinismo que principios. \u00bfQu\u00e9 pa\u00edses del Sur Global apoyan realmente a Palestina? \u00bfQu\u00e9 alternativa democr\u00e1tica proponen para la gobernanza global?<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-60640 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ucr-fin-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"473\" height=\"315\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ucr-fin-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ucr-fin-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ucr-fin.jpg 360w\" sizes=\"auto, (max-width: 473px) 100vw, 473px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras en Europa aceleramos la ampliaci\u00f3n m\u00e1s arriesgada de nuestra historia y nos autoconvencemos de la necesidad de hablar el lenguaje del poder, de ser realmente un bloque geopol\u00edtico, Israel nos muestra a las claras las consecuencias de renunciar a una pol\u00edtica genuinamente kantiana. Porque es Kant y su paz perpetua la narrativa desvencijada por la que transitamos y desde la que miramos al mundo, aunque operemos pol\u00edticamente de forma distinta seg\u00fan nos convenga. Poco Kant y demasiada Realpolitik.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los principios filos\u00f3ficos fundacionales que aparentemente mantienen unido nuestro orden pol\u00edtico se han transformado en meros fetiches, en objetos de una pol\u00edtica onanista que ha perdido su permeabilidad para entender el presente. \u00bfDe verdad promovemos el respeto a los derechos humanos y el cumplimiento de la legalidad internacional? En lugar de apoyar, con medios y presi\u00f3n diplom\u00e1tica, una soluci\u00f3n para Israel y Palestina, optamos por el <i>Conflict Management<\/i> (gesti\u00f3n de conflictos), como si el lenguaje corporativo fuera algo m\u00e1s que c\u00e1scaras vac\u00edas. Como si no hubiese vidas en juego. En lugar de apostar por el multilateralismo y el derecho internacional, Occidente ha elegido las razones de Estado, la ley de la selva y el <i>apartheid<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el \u00faltimo Consejo Europeo del a\u00f1o, hemos sido testigos, en riguroso directo, de la elocuente contradicci\u00f3n entre lo que afirmamos ser y lo que hacemos. \u00bfEl protagonista? El astuto Viktor Orb\u00e1n, quien no pudo evitar la apertura de conversaciones para la entrada de Ucrania y Moldavia en la Ue, pero s\u00ed bloquear una ayuda de 50.000 millones de euros a Kiev al ausentarse durante la votaci\u00f3n sobre la adhesi\u00f3n. Lo m\u00e1s formidable del asunto es que, para forzarle a elegir entre la Ue o Putin, la Comisi\u00f3n Europea se resign\u00f3 a liberar 10 mil de los 30.000 millones de euros asignados a Budapest y bloqueados por sus violaciones del Estado de derecho. \u00bfCu\u00e1ntos sobornos y renuncias est\u00e1 dispuesta a hacer la Ue para convertirse en bloque geopol\u00edtico?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfCu\u00e1ntas veces se impondr\u00e1n las decisiones geoestrat\u00e9gicas sobre la salvaguarda de la limpieza democr\u00e1tica? Todo esto, adem\u00e1s, ocurre en un momento de brutalizaci\u00f3n del orden internacional, cuando m\u00e1s necesaria es la defensa decidida de un marco multilateral representada en una ONU adaptada a los nuevos actores y equilibrios globales. La alternativa es la ley del m\u00e1s fuerte, y se est\u00e1 imponiendo en muchos contextos.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_60641\" aria-describedby=\"caption-attachment-60641\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-60641\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/atrsaj-granada-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/atrsaj-granada-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/atrsaj-granada-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/atrsaj-granada-435x290.jpg 435w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/atrsaj-granada-150x100.jpg 150w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/atrsaj-granada-370x247.jpg 370w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/atrsaj-granada.jpg 933w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-60641\" class=\"wp-caption-text\">GRANADA, 05\/10\/2023.- Concentraci\u00f3n pan-europea en apoyo a Artsaj Nagorno-Karabaj coincidiendo con la III cumbre de la Comunidad Pol\u00edtica Europea, este jueves en Granada. EFE\/Pepe Torres<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El tri\u00e1ngulo de la brutalizaci\u00f3n lo completa el gran conflicto olvidado dentro del per\u00edmetro euromediterr\u00e1neo, el de la provincia de Nagorno-Karabaj, en Azerbaiy\u00e1n, vaciada en escasas semanas de su mayor\u00eda armenia mediante una limpieza \u00e9tnica de libro. Los cr\u00edmenes de guerra y contra la humanidad se suceden mientras dejamos marchitarse el multilateralismo, la premisa de un orden global basado en reglas racionales y \u00e9ticas. Porque Occidente y el Sur Global no encuentran el modo de entenderse, pero mientras algunos hablan del cuestionamiento de la arquitectura de la paz posterior a 1945 como un s\u00edntoma claro de nuestro declive, de la desoccidentalizaci\u00f3n del planeta, \u00bfno ser\u00eda m\u00e1s \u00fatil verlo como el descubrimiento de nuestra posici\u00f3n relativa en el mundo? Tal perspectiva nos obligar\u00eda a escuchar y abrirnos a la cr\u00edtica, a mirar de frente nuestro doble rasero sin renunciar a liderar o defender un orden global basado en principios democr\u00e1ticos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Convertir en fetiche las narrativas pol\u00edticas tiene, adem\u00e1s, otra derivada: el intento desesperado por aferrarse a algo, dice Wendy Brown, es siempre reaccionario, pues abre el paso a la melancol\u00eda. Atrapados en el pasado, nos vemos incapaces de imaginar el futuro y construirlo juntos. Pero mientras sigamos comport\u00e1ndonos as\u00ed, la ultraderecha y la reacci\u00f3n seguir\u00e1n creciendo dentro y fuera de nuestras blindadas fronteras. Nuestro juicio pol\u00edtico est\u00e1 preso de la ansiedad por lo que creemos estar perdiendo: por eso nuestra respuesta es regresiva. Alemania y Europa, acaso sin saberlo, act\u00faan as\u00ed, empujadas por esta corriente de fondo. Es el ep\u00edtome de un Occidente medroso que se resiste a explorar fuera de las l\u00edneas trazadas por sus propias verdades pol\u00edticas, cuando, parad\u00f3jicamente, ese es el \u00fanico camino \u00e9tico para seguir pareci\u00e9ndonos a lo que somos.<\/span><\/p>\n<h2 class=\"autore fleft\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.surysur.net\/autor\/mariam-martinez-bascunan\/\" rel=\"tag\">M\u00e1riam Mart\u00ednez-Bascu\u00f1\u00e1n<\/a><\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuente: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/ideas\/2023-12-24\/el-declive-de-occidente-doble-moral-cinismo-y-narrativas-fosilizadas.html\">El Pa\u00eds<\/a>\/<a href=\"https:\/\/www.surysur.net\/autor\/el-pais\/\"><span style=\"color: #ff0000;\">SURySUR<\/span><\/a>\/24\/28 de diciembre der 2023<\/span><\/h2>\n<div class=\"fclear\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alemania y Europa, acaso sin saberlo, act\u00faan as\u00ed, empujadas por esta corriente de fondo. 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