{"id":59455,"date":"2023-11-20T09:49:40","date_gmt":"2023-11-20T09:49:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=59455"},"modified":"2023-11-20T09:49:40","modified_gmt":"2023-11-20T09:49:40","slug":"betsabe-en-el-cementerio-pere-lachaise","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2023\/11\/20\/betsabe-en-el-cementerio-pere-lachaise\/","title":{"rendered":"Betsab\u00e9 en el cementerio P\u00e8re-Lachaise"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>(Cr\u00f3nica con mausoleos hist\u00f3ricos, los fusilados de la Comuna de Par\u00eds y la presentaci\u00f3n de una novela)<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los cementerios son lugares fr\u00edos, con olor a muerte y a ausencias, pero, en algunos casos, son parte clave de la historia, reviven memorias colectivas e individuales, dan cuenta de qui\u00e9nes han sido sus muertos. Pasa, por ejemplo, con el muy c\u00e9lebre cementerio del P\u00e8re Lachaise, al este de Par\u00eds, construido cuando aquella parte del hoy Distrito XX, eran soledades. Lleva el nombre, mejor dicho, el apellido de un cura jesuita, amigo y confesor del absolutista Luis XIV (qui\u00e9n sabe qu\u00e9 pecados le confesaba el Rey Sol), el padre Fran\u00e7ois d\u2019Aix de La Chaise. El inmenso camposanto, de m\u00e1s de cuarenta y tres hect\u00e1reas, intramural, con ochenta mil tumbas, lo dise\u00f1\u00f3 el mismo arquitecto de la Bolsa de Par\u00eds, un neocl\u00e1sico llamado Alexander Th\u00e9odore Brongniart.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_59468\" aria-describedby=\"caption-attachment-59468\" style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-59468\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Una-de-las-calles-del-cementerio-Pere-Lachaise-de-Paris.-Foto-Spitaletta-1-225x300.png\" alt=\"\" width=\"424\" height=\"565\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Una-de-las-calles-del-cementerio-Pere-Lachaise-de-Paris.-Foto-Spitaletta-1-225x300.png 225w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Una-de-las-calles-del-cementerio-Pere-Lachaise-de-Paris.-Foto-Spitaletta-1-510x680.png 510w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Una-de-las-calles-del-cementerio-Pere-Lachaise-de-Paris.-Foto-Spitaletta-1.png 658w\" sizes=\"auto, (max-width: 424px) 100vw, 424px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59468\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Una de las calles del cementerio P\u00e8re-Lachaise, de Par\u00eds. Foto Spitaletta.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una ni\u00f1a de cinco a\u00f1os fue la primera en ser enterrada, en 1804, en el que hoy puede ser el cementerio m\u00e1s famoso y visitado del orbe. Se cuenta que, al comienzo, no hab\u00eda mucha demanda, quiz\u00e1 porque los parisinos no deseaban que los enterraran tan lejos. A alguien se le ocurri\u00f3, tal vez como una idea de mercadeo funerario, trasladar all\u00ed los restos de ciertas celebridades, como Moli\u00e8re, el fabulista La Fontaine y Abelardo y Elo\u00edsa. Santo remedio. Ah\u00ed s\u00ed crecieron las ganas de los vivos de tener all\u00ed su \u00faltima morada, en especial, los de las \u00e9lites parisinas.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_59461\" aria-describedby=\"caption-attachment-59461\" style=\"width: 482px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-59461\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Crematorio-del-cementerio-Pere-Lachaise.-Foto-Spitaletta-300x224.webp\" alt=\"\" width=\"482\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Crematorio-del-cementerio-Pere-Lachaise.-Foto-Spitaletta-300x224.webp 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Crematorio-del-cementerio-Pere-Lachaise.-Foto-Spitaletta-768x575.webp 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Crematorio-del-cementerio-Pere-Lachaise.-Foto-Spitaletta.webp 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 482px) 100vw, 482px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59461\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Crematorio del cementerio P\u00e8re-Lachaise. Foto Spitaletta<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El cementerio, con p\u00e1jaros a granel, gatos al acecho y buena arborizaci\u00f3n, con calles empedradas, con crematorio, es una extensi\u00f3n de la memoria, una presencia m\u00faltiple de arquitecturas en los mausoleos, de referencias hist\u00f3ricas, de muertos ilustres y de romer\u00edas de curiosos de todo el mundo. All\u00e1 recalamos en compa\u00f1\u00eda (nos encontramos en una estaci\u00f3n de metro, la Wagram) del pintor Mario Ossaba y la periodista Mar\u00eda Piedad G\u00f3mez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entramos por la avenida Gambetta; en sus afueras, hab\u00eda vendedores de recuerdos. Compr\u00e9 unas postales con retratos de Edith Piaf (tambi\u00e9n est\u00e1 enterrada en P\u00e8re-Lachaise), y luego en una caminada lenta y exploratoria, sentimos el fr\u00edo oto\u00f1al y sobre el piso empedrado las hojas muertas. Transit\u00e1bamos, expectantes, por ese \u201cbarrio de los acostados\u201d (como se dec\u00eda hace a\u00f1os de los cementerios), esperando al menos encontrarnos con los mausoleos de famosos, como Jim Morrison, Balzac, Chopin, Isadora Duncan, Maria Callas, Yves Montand, Eug\u00e8ne Delacroix, Cyrano de Bergerac, en fin.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Era 24 de octubre. Por la tarde, a las seis y treinta, \u00edbamos a presentar en Par\u00eds, en el 87 de la rue du Faubourg Saint-Denis, en la sede del Partido Obrero Independiente, mi novela <em>Betsab\u00e9 y Betsab\u00e9<\/em>. Por tal motivo, tambi\u00e9n, nos \u00edbamos a encontrar en el cementerio con el periodista colombiano, exiliado en Suiza, Eli\u00e9cer Jim\u00e9nez Julio, y el cineasta colombiano Marino Valencia. Nos estaban esperando junto a una tumba, en la ruta del crematorio.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_59462\" aria-describedby=\"caption-attachment-59462\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-59462\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Vista-lateral-del-Mausoleo-de-Oscar-Wilde-en-Pere-Lachaise.-Foto-Spitaletta-300x224.webp\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"411\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Vista-lateral-del-Mausoleo-de-Oscar-Wilde-en-Pere-Lachaise.-Foto-Spitaletta-300x224.webp 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Vista-lateral-del-Mausoleo-de-Oscar-Wilde-en-Pere-Lachaise.-Foto-Spitaletta-768x575.webp 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Vista-lateral-del-Mausoleo-de-Oscar-Wilde-en-Pere-Lachaise.-Foto-Spitaletta.webp 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59462\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Vista lateral del Mausoleo de Oscar Wilde, en P\u00e8re-Lachaise. Foto Spitaletta.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n conocer alg\u00fan d\u00eda el lugar donde fusilaron y enterraron a los \u00faltimos resistentes de la Comuna de Par\u00eds, en ese cementerio. Recordaba fragmentos de la narraci\u00f3n de la anarquista Louise Michel, en sus memorias sobre los d\u00edas del alzamiento popular de 1871. Vamos a citar un pedacito: \u201cLa Comuna, sin municiones, est\u00e1 dispuesta a disparar hasta el \u00faltimo cartucho. El pu\u00f1ado de valientes del P\u00e8re-Lachaise combate entre las tumbas contra un ej\u00e9rcito, en las fosas, en las criptas, con el sable, con la bayoneta, a culatazos. Los m\u00e1s numerosos, los mejor armados, el ej\u00e9rcito que conserv\u00f3 su fuerza para Par\u00eds, aplastaba y degollaba a los m\u00e1s valientes\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las tropas de Thiers fusilaron a los \u00faltimos comuneros en el hist\u00f3rico cementerio, que hoy erige el <em>Muro de los Federados<\/em> en memoria de los ejecutados y arrojados en una fosa com\u00fan en el P\u00e8re-Lachaise. Sin embargo, no llegamos hasta esa parte de la enorme necr\u00f3polis. Eli\u00e9cer y Marino propusieron que grab\u00e1ramos una nota divulgativa del evento sobre Betsab\u00e9 en el mausoleo de Oscar Wilde. Y hasta all\u00ed nos dirigimos. El irland\u00e9s, que estremeci\u00f3 la pacata sociedad inglesa, que muri\u00f3 olvidado en Par\u00eds, escribi\u00f3 alguna vez que un beso puede arruinar una vida humana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su tumba tuvo que ponerse a prueba de besos. Hombres y mujeres llegaban hasta all\u00ed y besuqueaban el cemento, la piedra, seguro en actitudes admirativas, en arrebatos que las autoridades multaban a quienes sorprend\u00edan \u201cchupando pi\u00f1a\u201d con la tumba, que se iba llenando de huellas de l\u00e1piz labial. De las tumbas m\u00e1s besadas en el mundo, la del autor de <em>El retrato de Dorian Gray<\/em>. Sobre el mausoleo reposa una escultura realizada por el estadounidense Jacob Epstein. Tuvieron que construir un muro de cristal para preservar de la besuquiadera incontrolable al escritor del <em>De profundis<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Frente al mausoleo recordamos la huelga de se\u00f1oritas de 1920, en Bello, Antioquia. Revivimos las gestas de Betsab\u00e9 Espinal, que los reporteros de entonces llamaron la Juana de Arco colombiana. \u201cMe gustar\u00eda que alg\u00fan d\u00eda, en Par\u00eds, en Francia, se dijera de alguna mujer de aqu\u00ed que es la Betsab\u00e9 Espinal de Francia\u201d, le dije al colega Eli\u00e9cer en su nota para un informativo de Bilbao. En aquel cementerio revivimos una de las escenas de la novela, una comunicaci\u00f3n espiritista de Betsab\u00e9 Hoyos (personaje de la obra) con la dirigente obrera Betsab\u00e9 Espinal.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_59463\" aria-describedby=\"caption-attachment-59463\" style=\"width: 473px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-59463\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tertulia-de-cafe-en-un-bistrot-cercano-al-cementerio-Pere-Lachaise.-Gallada-colombiana.-png-225x300.png\" alt=\"\" width=\"473\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tertulia-de-cafe-en-un-bistrot-cercano-al-cementerio-Pere-Lachaise.-Gallada-colombiana.-png-225x300.png 225w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tertulia-de-cafe-en-un-bistrot-cercano-al-cementerio-Pere-Lachaise.-Gallada-colombiana.-png-510x680.png 510w\" sizes=\"auto, (max-width: 473px) 100vw, 473px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59463\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Tertulia de caf\u00e9 en un bistrot cercano al cementerio P\u00e8re-Lachaise. Gallada colombiana.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s, seguimos caminando, hasta cuando una puerta nos sac\u00f3 del cementerio y nos puso en un <em>bistrot<\/em> de la avenida P\u00e8re-Lachaise, en el que tomamos vino caliente, pedimos croissants y caf\u00e9 y otros comestibles. Marino, vecino del lugar, nos condujo despu\u00e9s por barriadas, urbanizaciones con jardines, por callecitas con arte en sus paredes, donde en posterior ocasi\u00f3n, para despedirnos de Par\u00eds, nos invitar\u00edan a comer platos t\u00edpicos kurdos. Pasamos por antiguos bares, vimos desde alg\u00fan puente las m\u00e1s viejas v\u00edas del ferrocarril\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tarde nos invitaba a irnos en tren para el Distrito Diez, para el barrio de la Porte-Saint Denis, donde estar\u00edamos, en la sede de un partido obrero, en cuya biblioteca resaltaba libros de Trotsky, presentando a <em>Betsab\u00e9 y Betsab\u00e9<\/em>. En la Plaza de la Rep\u00fablica, m\u00e1s o menos en las inmediaciones, a la misma hora de la charla sobre la remota huelga de se\u00f1oritas, hab\u00eda una manifestaci\u00f3n a favor de Palestina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el sal\u00f3n hubo presencia de latinoamericanos, entre los que hab\u00eda chilenos, ecuatorianos, colombianos y el exembajador de Venezuela en Francia, el soci\u00f3logo Michel Mujica. Y, como caso singular, la presencia de una bellanita que hace a\u00f1os vive en Par\u00eds, la poeta Miriam Montoya. Betsab\u00e9 y las cuatrocientas se\u00f1oritas, las de la primera huelga que hubo en Colombia, los acosos y persecuciones a las trabajadoras, las peticiones de las obreras, los contextos hist\u00f3ricos de entonces, desfilaron por aquel auditorio, en el que, despu\u00e9s de dos horas de exposici\u00f3n, hubo preguntas y reflexiones sobre las dos Betsab\u00e9s de la novela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al final, un poeta espa\u00f1ol, Olivier Herrera, ley\u00f3 una suerte de manifiesto a favor de la lucha de los palestinos y contra el genocidio cometido por Israel. La noche de Par\u00eds sab\u00eda a vino. Volv\u00ed a sentir la voz del viento en los \u00e1rboles de P\u00e8re-Lachaise e imagin\u00e9 que a esa hora, casi la medianoche, en el hist\u00f3rico cementerio habr\u00eda alguna reuni\u00f3n de esp\u00edritus o, m\u00ednimo, sonar\u00eda la voz de Edith Piaf, expandi\u00e9ndose por los mausoleos: \u201cNon, je ne regrette rien\u201d. Nada de que arrepentirse.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_59464\" aria-describedby=\"caption-attachment-59464\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-59464\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Mausoleo-de-Croce-spinelli-y-Sivel-navegantes-de-globo-aerostatico-que-perecieron-en-su-salsa.-Foto-Spitaletta-300x224.webp\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"411\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Mausoleo-de-Croce-spinelli-y-Sivel-navegantes-de-globo-aerostatico-que-perecieron-en-su-salsa.-Foto-Spitaletta-300x224.webp 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Mausoleo-de-Croce-spinelli-y-Sivel-navegantes-de-globo-aerostatico-que-perecieron-en-su-salsa.-Foto-Spitaletta-768x575.webp 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Mausoleo-de-Croce-spinelli-y-Sivel-navegantes-de-globo-aerostatico-que-perecieron-en-su-salsa.-Foto-Spitaletta.webp 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59464\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Mausoleo de Croce, spinelli y Sivel, navegantes de globo aerost\u00e1tico que perecieron en su \u00absalsa\u00bb. Foto Spitaletta<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noche de Par\u00eds sab\u00eda a vino. Volv\u00ed a sentir la voz del viento en los \u00e1rboles de P\u00e8re-Lachaise e imagin\u00e9 que a esa hora, casi la medianoche, en el hist\u00f3rico cementerio habr\u00eda alguna reuni\u00f3n de esp\u00edritus o, m\u00ednimo, sonar\u00eda la voz de Edith Piaf, expandi\u00e9ndose por los mausoleos: \u201cNon, je ne regrette rien\u201d. 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