{"id":58801,"date":"2023-10-31T00:43:30","date_gmt":"2023-10-31T00:43:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=58801"},"modified":"2023-11-02T13:32:19","modified_gmt":"2023-11-02T13:32:19","slug":"48-anos-sin-el-tabano-que-desenmascaraba-a-los-poderosos-pasolini-y-la-abjuracion-de-lo-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2023\/10\/31\/48-anos-sin-el-tabano-que-desenmascaraba-a-los-poderosos-pasolini-y-la-abjuracion-de-lo-posible\/","title":{"rendered":"Pasolini y la abjuraci\u00f3n de lo posible<br><i>48 a\u00f1os sin el t\u00e1bano que desenmascaraba a los poderosos<\/i>"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cEn su d\u00e9bil titilar, las luci\u00e9rnagas han sido invisibilizadas por los reflectores deslumbrantes de la modernizaci\u00f3n neocapitalista\u201d.<\/span><\/em><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Pier Paolo Pasolini<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El escritor italiano <\/strong><strong>Alberto Moravia<\/strong><strong>, gran amigo de <\/strong><strong>Pier Paolo Pasolini <\/strong><strong>&#8211; poeta empujado al cine \u201cpor amor a la realidad\u201d -, alguna vez afirm\u00f3 que \u201c<em>ese mundo subalterno que descubri\u00f3 le cost\u00f3 la vida<\/em>\u201d.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Por su parte, <\/strong><strong>Bernardo Bertolucci<\/strong><strong>, asistente del pol\u00edgrafo bolo\u00f1\u00e9s en Accatone (1961), su primer film, sol\u00eda recordar el orgullo que aquel sent\u00eda por haber sido oportunamente confundido con un ladr\u00f3n, cuando visit\u00f3 su domicilio, circunstancia que, a la luz de los hechos posteriores, parecer\u00eda augurar su propio calvario a la vera de Jesucristo.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Desenlace l\u00f3gico para una <\/strong>pasi\u00f3n que despleg\u00f3 bajo la m\u00e1s absoluta intemperie, y que acaso nunca descart\u00f3, pretendiendo emular el sacrificio de su hermano partisano Guidalberto, cuya memoria sin embargo honr\u00f3 desde m\u00faltiples trincheras.<strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El futuro director de Novecento (1976) alguna vez expres\u00f3 en estos t\u00e9rminos que junto a Pier Paolo pr\u00e1cticamente le toc\u00f3 asistir al nacimiento del S\u00e9ptimo Arte: \u201c<\/strong><em>Su referencia no era el cine, que conoc\u00eda poco, sino, lo declar\u00f3 muchas veces, los pintores primitivos sieneses y los retablos de los altares. Clavaba la c\u00e1mara de filmaci\u00f3n delante de las caras, de los cuerpos, de las barracas, de los perros vagabundos en la luz de un sol que a m\u00ed me parec\u00eda enfermizo y que a \u00e9l le recordaba los fondos dorados: constru\u00eda cada encuadre frontalmente para convertirlo en un peque\u00f1o tabern\u00e1culo de la gloria subproletaria. Y, sin embargo, d\u00eda a d\u00eda, rodando su primer film,\u00a0Pasolini\u00a0se encontr\u00f3 inventando el cine, con la furia y la naturalidad de quien, teniendo entre sus manos un nuevo instrumento expresivo, no puede no adue\u00f1arse totalmente de \u00e9l, anular su historia, darle nuevos or\u00edgenes, beber su esencia como en un sacrificio. Yo era su testigo\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Bertolucci tambi\u00e9n afirmaba que el malogrado artista hac\u00eda un cine como le gustaba a ese pueblo que amaba, y que su mes\u00edas se rebela contra la sociedad actual.<\/strong><\/span><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Inspirado por la est\u00e9tica de <\/strong><strong>Masaccio<\/strong><strong>, <\/strong><strong>Mizoguchi<\/strong><strong>, y <\/strong><strong>Dreyer<\/strong><strong>, Pasolini rescat\u00f3 la visi\u00f3n dionis\u00edaca del mundo antiguo a trav\u00e9s de una Trilog\u00eda de la Vida concebida a la manera de una f\u00e1bula infantil, para abjurar de ello tiempo despu\u00e9s mediante la tragedia adulta de Sal\u00f3.<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ese film p\u00f3stumo y maldito del pol\u00edgrafo bolo\u00f1\u00e9s parti\u00f3 de una idea de <strong>Sergio Citti<\/strong>, asistente de direcci\u00f3n en casi toda su filmograf\u00eda, que sobre la marcha se fue desmotivando respecto al proyecto en favor de otro suyo, a la inversa de Pasolini, que fue involucr\u00e1ndose cada vez m\u00e1s, en la medida en que establec\u00eda analog\u00edas entre la obra de <strong>Sade<\/strong> \u201cLos 100 d\u00edas de Sodoma\u201d y la primavera fascista de 1944.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para muchxs analistas del legado pasolineano, esta obra &#8211; tan revulsiva como su interpelaci\u00f3n a lxs estudiantes del Valle de Giulia durante el 68 italiano, el famoso \u201cart\u00edculo de las luci\u00e9rnagas\u201d, o la pol\u00e9mica novela de no ficci\u00f3n Petrolio &#8211; no tard\u00f3 en convertirse en el dedo que m\u00e1s hondo hundi\u00f3 en la llaga de aquella sociedad a la que su percepci\u00f3n de visionario consideraba incursa en un regresivo cambio antropol\u00f3gico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Hel\u00e8ne Surgere<\/strong>, quien interpreta a una de las anfitrionas en el palacete donde transcurre la acci\u00f3n principal, dir\u00eda que \u201c<em>paradojalmente, el clima de rodaje fue jocoso, como el de una estudiantina, dado que hab\u00eda j\u00f3venes de entre 14 y 18 a\u00f1os, y no creo que hayamos dimensionado lo horroroso de aquellas im\u00e1genes hasta conocer el montaje final<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, quienes lo hayan visto coincidir\u00e1n acerca de que nos referimos a un filme tan necesario como indigerible, acaso el que m\u00e1s salas de exhibici\u00f3n vaci\u00f3 a lo largo del globo, todo lo cual est\u00e1 plenamente justificado por su agud\u00edsimo y provocador mensaje.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Jean Claude Biette<\/strong> debi\u00f3 supervisar el doblaje franc\u00e9s de la obra, convocando voces como la de <strong>Michel P\u00edccoli<\/strong>, dado que para entonces su director ya hab\u00eda sido masacrado en la celada mafiosa que se le tendi\u00f3 en la playa de Ostia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue Biette quien declar\u00f3 que \u201c<em>cuanto m\u00e1s se ve dicho film, superando el shock inmediato, mejor se van descubriendo su sentido y valores est\u00e9ticos<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, no fue\u00a0<em>Sal\u00f3<strong>\u00a0<\/strong><\/em>el \u00faltimo proyecto cinematogr\u00e1fico del poeta friulano, que hab\u00eda planificado desde hac\u00eda m\u00e1s de una d\u00e9cada rodar una pel\u00edcula m\u00e1s, llevar al celuloide un guion que rondaba su cabeza desde 1965, anterior incluso a\u00a0La Trilog\u00eda de la Vida<strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>y a la\u00a0abjuraci\u00f3n de la misma, perceptibles ambos proyectos en\u00a0Porno-Teo-Kolossal, exuberante despliegue con el que Pasolini se despedir\u00eda del s\u00e9ptimo arte y cuya estructura narrativa se sostiene en un cuarto Rey Mago napolitano en camino al nacimiento del Mes\u00edas guiado por un cometa refulgente. Algunas secuencias de dicha trama, reconstruidas por <strong>Abel Ferrara<\/strong>, pueden verse en su filme Pasolini (2014)<strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Moralmente deslegitimado a lo largo de toda su carrera cinematogr\u00e1fica, el gran artista termin\u00f3 sus d\u00edas pr\u00e1cticamente linchado en lo que a todas luces ya se considera como la culminaci\u00f3n de una cruzada fascista contra su inc\u00f3moda figura de polemista irredimible. <\/strong>Un asesinato a la medida de sus transgresiones. Rompecabezas que se viene armando con m\u00e1s rigor desde la ficci\u00f3n que desde el documental, como lo demuestra palmariamente el filme La Macchinazione (2016), de <strong>David Grieco<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Casi medio siglo despu\u00e9s de ese crimen todav\u00eda impune, el peso meta literario y f\u00edlmico de Pasolini &#8211; en tanto personalidad p\u00fablica &#8211; contin\u00faa siendo descomunal, y su voz a\u00fan nos interpela. &#8211;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pier Paolo cerca nuestro:<\/span><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"PIER PAOLO PASOLINI en el Festival de Cine de Mar del Plata (1970)\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/kXA7OLZkrSM?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Jorge Falcone, 30 de octubre de 2023<\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuente <a href=\"https:\/\/salonhindu.blogspot.com\/2023\/10\/48-anos-sin-el-tabano-que.html\">Sal\u00f3n Hind\u00fa<\/a>, 30 de octubre de 2023<\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 14pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-58806 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Capture-decran-Salon-Hindu-300x169.png\" alt=\"\" width=\"502\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Capture-decran-Salon-Hindu-300x169.png 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Capture-decran-Salon-Hindu-768x433.png 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Capture-decran-Salon-Hindu-870x489.png 870w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Capture-decran-Salon-Hindu-895x503.png 895w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Capture-decran-Salon-Hindu.png 927w\" sizes=\"auto, (max-width: 502px) 100vw, 502px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casi medio siglo despu\u00e9s de ese crimen todav\u00eda impune, el peso meta literario y f\u00edlmico de Pasolini &#8211; en tanto personalidad p\u00fablica &#8211; contin\u00faa siendo descomunal, y su voz a\u00fan nos interpela. <\/p>\n","protected":false},"author":551,"featured_media":58872,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[8,22],"tags":[24762,1740,7900,24757,24763,19305,24764,24758],"coauthors":[7901],"class_list":["post-58801","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culture","category-teatro-cine","tag-alberto-moravia","tag-bernardo-bertolucci","tag-jorge-falcone","tag-modernizacion-neocapitalista","tag-peso-meta-literario-y-filmico","tag-pier-paolo-pasolini","tag-salon-hindu","tag-septimo-arte"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/551"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58801"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58801\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58932,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58801\/revisions\/58932"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58872"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58801"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=58801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}