{"id":55643,"date":"2023-08-13T19:22:11","date_gmt":"2023-08-13T19:22:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=55643"},"modified":"2023-08-13T19:22:11","modified_gmt":"2023-08-13T19:22:11","slug":"la-exageracion-como-emboscada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2023\/08\/13\/la-exageracion-como-emboscada\/","title":{"rendered":"La Exageraci\u00f3n como Emboscada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfHip\u00e9rboles para todo? Una vez que la exageraci\u00f3n contamina los procesos expresivos, la realidad tiende a parecer anodina e insuficiente. En algunos pa\u00edses se convirti\u00f3 en t\u00f3xico ideol\u00f3gico qu\u00e9 transita la cotidianidad impunemente. \u00bfEs esto una exageraci\u00f3n? El capitalismo encontr\u00f3 en las exageraciones una fuerza narrativa estrat\u00e9gica que formate\u00f3 la l\u00f3gica de la mercanc\u00eda para convertir lo m\u00e1s anodino o intrascendente en \u201cmaravilloso\u201d. As\u00ed se educ\u00f3 al \u201cconsumidor\u201d con un modelo narrativo qu\u00e9 pas\u00f3 de ser recurso expresivo para hacerse condici\u00f3n expresiva. Eso explica por qu\u00e9 la casi totalidad de los modos, los medios y las relaciones de producci\u00f3n de sentido, en los monopolios medi\u00e1ticos hegem\u00f3nicos, son fuentes aberrantes de exageraciones. Noticias, opiniones, publicidades, entrevistas o editoriales\u2026 se generan, con obediencia irresponsable e irracional, basados en exagerarlo todo. Incluso exagerando las exageraciones.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-55646 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/La-exageraion2.jpg-165x300.jpg\" alt=\"\" width=\"437\" height=\"795\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Visto en perspectiva cultural, el recurso de la exageraci\u00f3n contiene flujos ideol\u00f3gicos funcionales al principio general de la negaci\u00f3n de la realidad. Exagerando jugadas futboleras, recetas de cocina, encabezados period\u00edsticos, medicamentos, padecimientos\u2026 (cualquier pretexto es bueno) se eclipsa la mediocridad que el capitalismo impone a las clases subordinadas. As\u00ed como el capitalismo es un sistema corrupto por definici\u00f3n, as\u00ed es una maquinaria de mediocridad y miseria que comienza por golpear el salario y por golpear tambi\u00e9n al imaginario colectivo. Son mediocres la mayor\u00eda de los \u201cservicios p\u00fablicos\u201d, los discursos pol\u00edticos, los modelos administrativos, la justicia y sus procedimientos\u2026 los recetarios educativos hegem\u00f3nicos y desde luego las religiones de todo tipo. Es mediocre por definici\u00f3n un sistema que excluye de la vida digna a la mayor\u00eda de los seres humanos, es mediocre un sistema econ\u00f3mico e ideol\u00f3gico que se basa en saquear materias primas y mano de obra barata en beneficio de unos cuantos, por cierto, muy mediocres. Incluso con sus m\u00e1s sorprendentes inventos tecnol\u00f3gicos.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-55645 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/La-exageraion1-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"416\" height=\"624\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/La-exageraion1-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/La-exageraion1.jpg 355w\" sizes=\"auto, (max-width: 416px) 100vw, 416px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No confundirse. La mediocridad del sistema es, al mismo tiempo, un arma de guerra ideol\u00f3gica que los pueblos padecen y resisten. La mediocridad del sistema se naturaliza con las metrallas de exageraciones que, incluso, se han inoculado en los pueblos victimados por hordas de exageraciones medi\u00e1ticas. Pero no se puede juzgar a las v\u00edctimas por la fuerza de sus verdugos. Es exagerado el porcentaje de pobreza, la desigualdad en la distribuci\u00f3n de la riqueza, el gasto mundial en armas, el dispendio en gastos publicitarios, la proliferaci\u00f3n de iglesias y dogmas\u2026 la exclusi\u00f3n, el racismo, el nazi-fascismo. En los modelos narrativos hegem\u00f3nicos se naturaliza el abuso de las exageraciones selectivas porque es funcional al ocultamiento de la realidad y todas sus crudezas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el modelo t\u00f3xico de las exageraciones aparece tambi\u00e9n el condimento de los gestos faciales y el manoteo innecesario. As\u00ed padecemos el espect\u00e1culo in\u00fatil de quienes para contar nimiedades e intrascendencias despliegan histrionismos empalagosos por rigurosamente in\u00fatiles. Est\u00e1n en todas partes y muchas personas crecen creyendo que semejantes aspavientos ling\u00fc\u00edsticos y corporales a\u00f1aden encanto, simpat\u00eda y seducci\u00f3n a cualquier banalidad hija de las ocurrencias de ocasi\u00f3n. Y viven, convencidos y convencidas, con ese enga\u00f1o que padecen, a veces en silencio, qui\u00e9nes lo soportan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la multiplicaci\u00f3n de los estereotipos burgueses y de las exageraciones (todos son iguales) queda en evidencia el car\u00e1cter ideol\u00f3gico \u201cnegacionista\u201d disfrazado como estilo \u201cenf\u00e1tico\u201d, a veces \u201csimp\u00e1tico\u201d, de expresar nulidades e intrascendencias. Cuando la voz se agudiza para enfatizar, cuando los ojos se entornan artificiosamente, cuando las manos y la actitud corporal se alteran para que lo dicho parezca \u201cimportante\u201d hay que estar alertas. Salvo que se trate de obras de teatro, claro. Incluso las cosas importantes, que no requieren de exageraci\u00f3n, se diluyen porque el relato se convierte en m\u00e1s importante que los hechos. As\u00ed sean de la vida privada o en actos de masas. Claro que es importante, para todo ser humano, su proceso de dentici\u00f3n, pero al relatarlo con modo \u00e9pico incluso el dientito del nene se vuelve antip\u00e1tico porque se lo ha barnizado con t\u00f3xicos ideol\u00f3gicos. Lo mismo vale para los pa\u00f1ales, los noviazgos o las virtudes dudosas del anecdotario familiar. La vida por s\u00ed sola es importante y no necesita de exageraciones.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-55647 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/La-exageraion3-199x300.jpg\" alt=\"\" width=\"421\" height=\"635\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/La-exageraion3-199x300.jpg 199w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/La-exageraion3.jpg 353w\" sizes=\"auto, (max-width: 421px) 100vw, 421px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No se necesitan desplantes esc\u00e9nicos para saludar a una persona querida. Basta y sobra con ser sinceros, cosa escasa, por cierto. No hace falta un relato \u201cepop\u00e9yico\u201d para explicar un paseo ni hace falta un estallido emocional, con llantos o risotadas, para contar lo que hacen los \u201cpol\u00edticos\u201d que, por cierto, deber\u00edan ser campeones de la mesura. Est\u00e1 claro que, incluso por los da\u00f1os ocasionados a las narrativas populares, lo m\u00e1s peligroso de las exageraciones est\u00e1 en los dispositivos de guerra cognitiva que financia el establishment. Si exageran para vender un refrigerador, igual que para vender una aspirina, lo importante termina siendo la exageraci\u00f3n, m\u00e1s que el producto. Y la venden muy cara porque es una mercanc\u00eda propagand\u00edstica para suplantar todo lo que la realidad no es. As\u00ed se exagera tanto para las apolog\u00edas como para las denostaciones. Nada m\u00e1s frecuente que una exageraci\u00f3n para descalificar una interpelaci\u00f3n. Viejo truco. Las exageraciones son, tambi\u00e9n, una forma del enga\u00f1o y la subestimaci\u00f3n. Parafernalia verbal, y actoral, para obnubilar al \u201cp\u00fablico\u201d o al interlocutor o interlocutora, quiz\u00e1 tambi\u00e9n adictos a las exageraciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si fuese posible poner en tela de juicio las causas y las formas de los miles de exageraciones que nos acosan diariamente, si fuese posible desintoxicamos en un plazo no muy largo, es posible que cruz\u00e1ramos alg\u00fan s\u00edndrome de abstinencia en el que la vida misma nos pareciera poco intensa. As\u00ed como cuesta imaginar c\u00f3mo ser\u00e1 el mundo sin capitalismo, as\u00ed puede ser costoso volver a un punto de las relaciones humanas sin exageraciones. Y esto no es una apolog\u00eda de lo \u201cneutro\u201d, lo \u201clight\u201d o lo \u201cinsulso\u201d. Es s\u00f3lo una invitaci\u00f3n a la imaginaci\u00f3n hipot\u00e9tica, de base cient\u00edfico semi\u00f3tica, para presentar batalla a la ideolog\u00eda de la clase dominante, a la manipulaci\u00f3n simb\u00f3lica, y todas las apariencias con que se infiltra, con exageraciones, hasta en los territorios m\u00e1s \u00edntimos. No todo es \u201cmaravilloso\u201d ni todo es \u201cexcepcional\u201d pero cuando lo cotidiano se vuelve m\u00e1gico es porque detr\u00e1s hay una lucha que no viene de la mano de las burgues\u00edas sino de las bases sociales que se organizan para liberarse de los designios de la explotaci\u00f3n humana con todas sus emboscadas y en todos sus g\u00e9neros.\u00a0<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Fernando Buen Abad Dom\u00ednguez para La Pluma, 11 de agosto de 2023<br \/>\n<\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No todo es \u201cmaravilloso\u201d ni todo es \u201cexcepcional\u201d pero cuando lo cotidiano se vuelve m\u00e1gico es porque detr\u00e1s hay una lucha que no viene de la mano de las burgues\u00edas sino de las bases sociales que se organizan para liberarse de los designios de la explotaci\u00f3n humana con todas sus emboscadas y en todos sus g\u00e9neros.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":55651,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[24087,24079,24083,24081,24080,24085,87,24088,24086,24084,24082],"coauthors":[246],"class_list":["post-55643","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","tag-arma-de-guerra-ideologica","tag-comunicacion-medios","tag-condicion-expresiva","tag-emboscada","tag-exageracion","tag-exagerar-exagraciones","tag-fernando-buen-abad-dominguez","tag-hiperboles","tag-mediocridad-y-miseria","tag-monopolios-mediaticos-hegemonicos","tag-recurso-expresivp"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55643","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55643"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55643\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55650,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55643\/revisions\/55650"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55643"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=55643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}