{"id":5416,"date":"2019-01-17T16:07:03","date_gmt":"2019-01-17T16:07:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=5416"},"modified":"2019-01-17T16:18:02","modified_gmt":"2019-01-17T16:18:02","slug":"la-complejidad-del-pasado-y-las-politicas-de-memoria-historica-entrevista-al-historiador-enzo-traverso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/01\/17\/la-complejidad-del-pasado-y-las-politicas-de-memoria-historica-entrevista-al-historiador-enzo-traverso\/","title":{"rendered":"La complejidad del pasado y las pol\u00edticas de memoria hist\u00f3rica<br><i> Entrevista al historiador Enzo Traverso<\/i>"},"content":{"rendered":"<div class=\"summary\">\n<div class=\"es-ar\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/nuso.org\/media\/thumbs\/authors\/IiKjTDAzjJoP.jpg\" alt=\"Enzo Traverso\" \/><\/span><span style=\"font-size: 12pt;\">El historiador Enzo Traverso, profesor de la Universidad de Cornell (USA), es uno de los m\u00e1s destacados especialistas en estudios de la memoria hist\u00f3rica. En esta entrevista, responde a una serie de preguntas centradas en la memoria de los verdugos y sus legados, el crecimiento de los nuevos movimientos de extrema derecha y la situaci\u00f3n de las pol\u00edticas europeas de la memoria hist\u00f3rica. Tambi\u00e9n se refiere a sus \u00faltimos libros,\u00a0<em>Left-wing melancholia. Marxism, History, and Memory<\/em> (Columbia University Press, 2017) y <em>Les nouveaux visages du fascisme<\/em> (Editions Textuel, 2017).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"attachment-large wp-post-image aligncenter\" src=\"http:\/\/europeanmemories.net\/magazine\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2018\/11\/EnzoTraverso.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" srcset=\"http:\/\/europeanmemories.net\/magazine\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2018\/11\/EnzoTraverso.jpg 510w, http:\/\/europeanmemories.net\/magazine\/wp-content\/uploads\/sites\/9\/2018\/11\/EnzoTraverso-300x200.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"566\" height=\"377\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 hay tan pocos estudios sobre la memoria de los verdugos?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hay estudios numerosos y en ocasiones extremadamente importantes sobre los perpetradores, si se piensa en las obras de Christopher Browning y Harald Welzer. La memoria de los verdugos ha sido objeto de ficci\u00f3n literaria \u2013por ejemplo, <i><em>Las ben\u00e9volas<\/em>,<\/i> <i> <\/i>de Jonathan Littell\u2013, pero el corpus disponible de testimonios y memorias es limitado. A los verdugos no les gusta exhibir o recordar sus cr\u00edmenes y prefieren ocultarlos. Los casos de \u00absalidas del armario\u00bb son poco frecuentes (por ejemplo, las memorias del general Paul Aussaresses sobre la tortura durante la Guerra de Argelia). No es sorprendente. La escasez de recuerdos de los perpetradores (y, por tanto, los estudios relativos a ellos) es la inversi\u00f3n dial\u00e9ctica del papel cada vez mayor que el recuerdo de las v\u00edctimas ha cobrado en nuestras sociedades y en la memoria colectiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u00bfUsted cree que una pol\u00edtica de la memoria hist\u00f3rica enfocada exclusivamente en las v\u00edctimas y no en los agresores puede provocar una cierta ceguera de los cr\u00edmenes que se cometen actualmente?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Francamente, creo que es necesario liberarnos de este juego de espejos y de una conciencia hist\u00f3rica basada en la masificaci\u00f3n de las v\u00edctimas. Debemos tratar de dar cabida a la complejidad del pasado, que no se reduce a una confrontaci\u00f3n binaria entre verdugos y v\u00edctimas. El recuerdo de las batallas y los compromisos pol\u00edticos con las causas emancipadoras del pasado tiene poco reconocimiento. El siglo XX no se compone exclusivamente de las guerras, el genocidio y el totalitarismo. Tambi\u00e9n fue el siglo de las revoluciones, la descolonizaci\u00f3n, la conquista de la democracia y de grandes luchas colectivas. Esta memoria ha sido deslegitimada hoy en d\u00eda, despu\u00e9s de haberla ocultado y enterrado. Yo la llamo una \u00abmemoria marrana\u00bb, en tanto que es una memoria oculta, clandestina, como la de los marranos en el Reino de Espa\u00f1a cuando la Inquisici\u00f3n. Creo que para romper la jaula del \u00abpresentismo\u00bb \u2013un mundo encerrado en el presente sin utop\u00eda ni tampoco capacidad de mirar hacia el futuro\u2013 es necesario dar cabida a estas memorias. El recuerdo de los movimientos colectivos adquiere una dimensi\u00f3n inconformista, quiz\u00e1 subversiva en una \u00e9poca neoliberal dominada por el individualismo y la competencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Usted habla de \u00abposfascismo\u00bb con el fin de describir los nuevos movimientos pol\u00edticos y sociales de la extrema derecha y para distinguirlos del fascismo de los a\u00f1os 1930 o del neofascismo de final del siglo XX. \u00bfPodr\u00eda explicarnos en qu\u00e9 consiste el posfascismo?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Hablo de \u00abposfascismo\u00bb porque la nueva extrema derecha ha tomado su distancia del fascismo, al menos en los pa\u00edses donde se ha convertido en un actor importante en la vida pol\u00edtica. En el plano ideol\u00f3gico, el posfascismo es muy diferente del fascismo tradicional en t\u00e9rminos de lenguaje, organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n. Ya no es fascista pero todav\u00eda no se ha convertido en algo completamente diferente y nuevo. Es una forma de transici\u00f3n, lo que justifica la noci\u00f3n de posfascismo. Sus caracter\u00edsticas dominantes son el nacionalismo y la xenofobia, especialmente bajo la forma de islamofobia. Hoy en d\u00eda, ya no encuentra su prop\u00f3sito fundamental en el anticomunismo o el antisemitismo. El enfoque ha cambiado. Sin embargo, una gran crisis econ\u00f3mica, con el desmantelamiento del euro y las instituciones europeas, etc., podr\u00eda provocar un cambio de rumbo y un retorno al fascismo tradicional. Por supuesto, esto puede ocurrir tambi\u00e9n fuera de Europa. Despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de Donald Trump en Estados Unidos, Jair Bolsonaro, un pol\u00edtico que re\u00fane todos los requisitos de un l\u00edder fascista, ha sido elegido en Brasil. Esto representa una tendencia internacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 tipo de pol\u00edticas de la memoria hist\u00f3rica podr\u00edan crear conciencia de los peligros de estas corrientes de extrema derecha actuales sin banalizar el fascismo con comparaciones obsoletas?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Todos los pol\u00edticos del establishment estigmatizan a la extrema derecha, pero a menudo legitiman su ret\u00f3rica. Si aceptamos la idea de que la construcci\u00f3n de Europa implica que se adopten pol\u00edticas de austeridad, que las restricciones aplicadas por los mercados son indiscutibles, que hay demasiados inmigrantes y que los ilegales deben ser deportados en vez de legalizados, que el islam es incompatible con la democracia occidental y que el terrorismo debe ser combatido con leyes especiales que reduzcan las libertades civiles \u2013como todos nuestros gobiernos han venido diciendo durante diez a\u00f1os\u2013, la consecuencia es que la extrema derecha prosperar\u00e1. Con el fin de frenar su avance, es necesario tener primero una discusi\u00f3n real y decir la verdad. La acogida de los inmigrantes y refugiados es un deber moral, en la medida en que millones de europeos emigraron y huyeron de reg\u00edmenes autoritarios en los dos \u00faltimos siglos; y una necesidad social, en la medida en que los necesitamos tanto por razones econ\u00f3micas como demogr\u00e1ficas. En una era global, nuestras sociedades no pueden sobrevivir como entidades cerradas, \u00e9tnica y culturalmente homog\u00e9neas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En cuanto a las pol\u00edticas de la memoria hist\u00f3rica, tenemos que reconocer que el fascismo del siglo XXI es muy diferente del de la d\u00e9cada de 1930. La lecci\u00f3n que debemos inferir de la historia es que las democracias son perecederas y pueden ser destruidas. En los pa\u00edses que han experimentado el fascismo \u2013estoy pensando en Italia, Alemania, Espa\u00f1a y algunos otros\u2013, una democracia que no haya asimilado esta lecci\u00f3n ser\u00e1 fr\u00e1gil y vulnerable. En este sentido, la memoria antifascista me parece de mucha actualidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Las dictaduras han dejado un legado y algunos lugares de memoria. El tratamiento de estos lugares por las democracias ha sido motivo de controversia, por decir lo menos. \u00bfQu\u00e9 se puede hacer con lugares como el Valle de los Ca\u00eddos en Espa\u00f1a (donde est\u00e1n los restos de Francisco Franco)?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No creo en el mito de la \u00abreconciliaci\u00f3n\u00bb ni en la \u00abmemoria compartida\u00bb. Una sociedad democr\u00e1tica fuerte no debe temer a sus enemigos y debe concederles la libertad de expresi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la ley. Cuando se trata de la memoria del fascismo en Italia y del franquismo en Espa\u00f1a, ser\u00eda mejor reconocer su existencia en lugar de ocultarla. Un Estado democr\u00e1tico puede tolerarla, pero de ninguna manera asumirla o integrarla en sus propias instituciones. Un Estado democr\u00e1tico no debe establecer una visi\u00f3n oficial del pasado (como es el caso de las dictaduras), pero tiene el deber de reconocer sus propias responsabilidades. Por ejemplo, el reconocimiento de Jacques Chirac de la responsabilidad del Estado franc\u00e9s por deportar jud\u00edos o el reconocimiento de Emmanuel Macron de la tortura durante la Guerra de Argelia son bienvenidos. En Espa\u00f1a, la Ley de la Memoria Hist\u00f3rica se mueve en esta direcci\u00f3n, a pesar de sus l\u00edmites.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La cuesti\u00f3n de qu\u00e9 hacer con el Valle de los Ca\u00eddos es compleja. Mi punto de vista es el de un observador independiente que de ninguna manera pretende tener soluciones m\u00e1gicas. En mi opini\u00f3n, la decisi\u00f3n de Pedro S\u00e1nchez de exhumar los restos de Franco y sacarlos del Valle de los Ca\u00eddos es una buena opci\u00f3n. Sin embargo, tambi\u00e9n es necesario retirar la gigantesca cruz que domina el lugar con el fin de \u00abdesacralizarlo\u00bb. Podr\u00eda entonces ser transformado en un memorial y museo con una presentaci\u00f3n cr\u00edtica de su historia. Se convertir\u00eda en un memorial en el sentido alem\u00e1n de un <i>Mahnmal<\/i> (una advertencia para las generaciones futuras). No creo en la posibilidad de crear un lugar de recuerdo compartido en el que los republicanos y los nost\u00e1lgicos del franquismo puedan reunirse \u00abfraternalmente\u00bb en nombre de la reconciliaci\u00f3n nacional. Tampoco creo en un monumento que recuerde a <i>todas<\/i> las v\u00edctimas de la Guerra Civil, poniendo a todas en el mismo nivel y el mismo lugar. Esta ser\u00eda una opci\u00f3n hip\u00f3crita y no la pol\u00edtica de la memoria de un Estado democr\u00e1tico. En este caso, ser\u00eda dif\u00edcil evitar exhumar todos los restos (tanto de los soldados franquistas como de los republicanos deportados) para enterrarlos en un lugar diferente, cercano o distante. Dicho esto, no estoy al tanto de todas las propuestas que se han hecho y mi posici\u00f3n no es resultado de un estudio en profundidad o de una reflexi\u00f3n profunda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u00bfC\u00f3mo ha afectado el neoliberalismo nuestra percepci\u00f3n del tiempo? \u00bfC\u00f3mo influye en nuestra visi\u00f3n del pasado, presente y futuro?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El neoliberalismo comprime nuestras vidas en un eterno presente, un mundo dominado por la aceleraci\u00f3n que nos da la impresi\u00f3n de cambio permanente, aunque los fundamentos sociales y econ\u00f3micos permanecen est\u00e1ticos. La sociedad de libre mercado promete satisfacer todos nuestros deseos \u2013nuestras utop\u00edas se convierten en individuales y se \u00abprivatizan\u00bb\u2013, en el contexto de un modelo social y antropol\u00f3gico que da forma a nuestras vidas, a las instituciones y a las relaciones sociales. En una sociedad neoliberal, el pasado se cosifica y el recuerdo se transforma en un art\u00edculo de consumo, construido y difundido por la industria cultural. Las pol\u00edticas de la memoria \u2013museos y conmemoraciones\u2013 est\u00e1n sometidas a los mismos criterios de cosificaci\u00f3n (rentabilidad, cobertura en los medios de comunicaci\u00f3n, adaptaci\u00f3n a los gustos predominantes, etc.). Inventar y sobre todo imponer diferentes marcos temporales no es tarea f\u00e1cil. Conectar con la temporalidad del pasado (disparar a los relojes de las torres de las iglesias con el fin de detener el tiempo, de acuerdo con la famosa imagen de Walter Benjamin) o inventar marcos temporales que no est\u00e9n sometidos a las reglas de la sociedad de libre mercado es el gran reto de todos los proyectos alternativos. Los movimientos sociales en los \u00faltimos a\u00f1os, como el 15-M, Occupy Wall Street, Nuit debout, etc, han sido experiencias interesantes en este sentido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u00bfCu\u00e1l es la \u00abmelancol\u00eda de izquierda\u00bb y c\u00f3mo la memoria puede convertirse en una herramienta de transformaci\u00f3n social?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La <a href=\"http:\/\/revistaanfibia.com\/ensayo\/marxismo-y-melancolia\/\">melancol\u00eda de izquierda<\/a> siempre ha existido. Ha seguido a los fracasos de los movimientos colectivos y al colapso de las esperanzas de revoluci\u00f3n. No busca ni la pasividad ni la resignaci\u00f3n y puede favorecer una reevaluaci\u00f3n cr\u00edtica del pasado, capaz de preservar su dimensi\u00f3n emocional. Esto significa tanto el duelo por los compa\u00f1eros perdidos como recordar los momentos alegres y fraternales de la transformaci\u00f3n social mediante la acci\u00f3n colectiva. Necesitamos esta melancol\u00eda impulsada por el recuerdo, lo que no es obst\u00e1culo para la reactivaci\u00f3n de la izquierda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u00bfC\u00f3mo describir\u00eda las pol\u00edticas de la memoria hist\u00f3rica que la Uni\u00f3n Europea ha puesto en marcha hasta ahora y cu\u00e1les son sus principales retos?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La misi\u00f3n esencial de las pol\u00edticas de la memoria hist\u00f3rica de la Uni\u00f3n Europea ha sido principalmente instrumental y decorativa: mostrar la virtud, mientras se adoptan pol\u00edticas antisociales. Por un lado, empobreciendo a Grecia, por otro, organizando conmemoraciones del Holocausto; por un lado, haciendo patente el poder de la troika, un poder supranacional carente de legitimidad democr\u00e1tica, por otro, proclamando los otros derechos humanos; por un lado, financiando museos y conmemoraciones dedicadas a las v\u00edctimas del totalitarismo y el genocidio, por otro, cerrando las fronteras meticulosamente y neg\u00e1ndose a adoptar una pol\u00edtica com\u00fan para acoger a los refugiados. Esta hipocres\u00eda solo puede tener consecuencias negativas. El ascenso de la extrema derecha es una prueba de ello.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Enzo Traverso<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Original: <a href=\"http:\/\/europeanmemories.net\/magazine\/about-the-complexity-of-the-past\/\">About the complexity of the past<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Traducido por <\/strong><\/span><a href=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/biographie.asp?ref_aut=4981&amp;lg_pp=es\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Gustavo Buster<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/acerca-de-la-complejidad-del-pasado-y-las-politicas-de-memoria-historica\">Sin Permiso<\/a><\/strong><em><br \/>\n<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El historiador italiano Enzo Traverso habla sobre la memoria hist\u00f3rica, la melancol\u00eda de izquierda y el surgimiento del \u00abposfascismo\u00bb. Entre los museos de la memoria y el recuerdo nost\u00e1lgico de las luchas pasadas, la izquierda tiene la necesidad y la obligaci\u00f3n de reactivarse.<\/p>\n","protected":false},"author":302,"featured_media":5417,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[756,661,676,2362,2707,198,29],"coauthors":[2706],"class_list":["post-5416","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culture","tag-antifascismo","tag-bolsonaro","tag-brasil","tag-extrema-derecha","tag-posfascismo","tag-trump","tag-usa"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/302"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5416"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5416\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5419,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5416\/revisions\/5419"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5416"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=5416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}