{"id":5357,"date":"2019-01-15T04:00:27","date_gmt":"2019-01-15T04:00:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=5357"},"modified":"2019-01-15T04:00:27","modified_gmt":"2019-01-15T04:00:27","slug":"dictamenes-sobre-el-neonazi-fascismo-hacia-una-etica-sin-fronteras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2019\/01\/15\/dictamenes-sobre-el-neonazi-fascismo-hacia-una-etica-sin-fronteras\/","title":{"rendered":"<i>Dict\u00e1menes sobre el neonazi-fascismo<\/i> <br>Hacia una \u00e9tica sin fronteras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1611 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Fernando-Buen-Abad-DominguezBis.jpg\" alt=\"\" width=\"85\" height=\"85\" \/>Alguna vez se supuso, no sin alguna ingenuidad, que despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial se crear\u00eda, contra el nazi-fascismo, un consenso mundial tan poderoso que no har\u00eda mayor falta desarrollar vigilancia contra cualquier rebrote posible. Pero nos equivocamos de origen y por subjetivismos diversos. El nazi-fascismo no se derrota s\u00f3lo con \u201cbuena voluntad\u201d. Ni s\u00f3lo con discursos. S\u00e1lvese aqu\u00ed cualquier perogrullada aparente.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5358 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/nacho-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"337\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/nacho-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/nacho.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El campo de batalla contra el nazi-fascismo comprende un espectro muy amplio de terrenos objetivos y subjetivos d\u00f3nde nos asedia, con la fuerza bruta, desde el asesinato inclemente e incluso el genocidio&#8230; hasta todas las formas del odio de clase y de \u201craza\u201d; todas las formas del racismo y las intolerancias\u2026 y todos los \u201csupremasismos\u201d. Eso incluye el \u201csupremasismo\u201d del poder adquisitivo, el de la banalidad cosm\u00e9tica, el del consumismo y el de las verdades absolutas de sabelotodo individualista y compulsivo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El nazi-fascismo aprendi\u00f3 a disfrazarse de \u201clegalidad\u201d y \u201cnormalidad\u201d para deslizarse en lo cotidiano bajo la forma de \u201csentido com\u00fan\u201d, de costumbre y de tradici\u00f3n. Se alimenta con todas las herencias autoritarias y con una red de complejos, inhibiciones y represiones psicol\u00f3gicas ancestrales que actualiza -y profundiza- seg\u00fan las coyunturas hist\u00f3ricas. As\u00ed se nos aparece bajo la forma de modelos burocr\u00e1ticos de gobierno tanto como bajo la forma de costumbres \u201cpopulares\u201d o herencias morales familiares. Tiene ribetes de edad y de g\u00e9nero adem\u00e1s de dominios abigarrados en el campo de la est\u00e9tica y de los placeres. No est\u00e1 a salvo ni el arte, ni la ciencia, ni la pol\u00edtica ni la filosof\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Empantanado en su propia historia el nazi-fascismo es una forma hist\u00e9rica del individualismo actualizada por la ideolog\u00eda burguesa como principio de superioridad de clase. En el nazi-fascismo se coagulan todas las formas anteriores del \u201cdelirio de grandeza\u201d y el poder expresado como petulancia de iluminados o bendecidos. Es un aparato de guerra ideol\u00f3gica desplegado para convencer a la clase oprimida de su inferioridad esencial y su determinaci\u00f3n fatal al plano de la subordinaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tal aparato de guerra ideol\u00f3gica no se contenta con reprimir salarios, cuerpos ni consciencias, quiere convencer, quiere la dominaci\u00f3n absoluta de la voluntad por medio de principios de auto-negaci\u00f3n y auto-cancelaci\u00f3n. Que el pueblo oprimido se resigne a saber que es inferior en todo y para todo, que no tiene derechos y que debe agradecer aquello que se le da. As\u00ed sean sueldos m\u00edseros, vida miserable, educaci\u00f3n o cultura miserables y filosof\u00eda de un destino de miseria que ni antes, ni ahora ni ma\u00f1ana admite cambios. Por lo dem\u00e1s, tal totalitarismo burgu\u00e9s de la miseria debe ser productivo, debe dejar ganancias y debe ser hereditario. Ese es el plan de la clase dominante&#8230; esa es la ideolog\u00eda de la clase dominante. Y no pocas veces los oprimidos creen que es suya.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El nazi-fascismo en tanto que aparato ideol\u00f3gico asumi\u00f3, a partir del siglo XX, formas dinamizadas por las guerras econ\u00f3micas causantes de genocidios en todo el mundo. En la forma burguesa de la mercanc\u00eda, se instalaron dispositivos ideol\u00f3gicos persuasivos (ellos les llaman \u201cdise\u00f1o\u201d, \u201cpublicidad\u201d, \u201cseducci\u00f3n\u201d) empe\u00f1ados en convertir el poder de consumo en expresi\u00f3n de superioridad disfrazada de \u201cbienestar\u201d y \u201cprogreso\u201d burgu\u00e9s. Para ellos no es suficiente adquirir y vender\u00a0\u00a0objetos, hay que comprar en ellos esa subjetividad que ilusiona al comprador con \u201cascensos sociales\u201d cuya verdad se determina seg\u00fan el costo de la mercanc\u00eda, el volumen del consumo y la solidaridad propagand\u00edstica del comprador convertido en promotor de la ideolog\u00eda que lo oprime.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Todo eso envuelto con colores, melod\u00edas, placeres y pasiones de \u201cprobado \u00e9xito\u201d en el mercado. No importa el dispendio ni cu\u00e1nto haya que mentir o defraudar. La ideolog\u00eda de la clase dominante y el nazi-fascismo, como uno de sus productos preferidos, goza de absoluta impudicia e impunidad. En todas las cosas que no se pueden adquirir, hay una moraleja de superioridad e inferioridad que se hace presente tambi\u00e9n en aquello que s\u00ed se puede adquirir. Que quien concentre propiedad se sienta superior. Se trata de un \u201csentido com\u00fan\u201d que habita en el alma del capitalismo y en el que la mercanc\u00eda opera como transmisora de dispositivos ideol\u00f3gicos dise\u00f1ados para garantizar sobrevida al sistema que la produce.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Una buena parte de los focos depresivos cr\u00f3nicos en las sociedades contempor\u00e1neas, es la acumulaci\u00f3n de frustraciones e impotencias determinados por el sistema de consumo burgu\u00e9s y sus formas de exclusi\u00f3n o marginaci\u00f3n contra aquel imposibilitado para comprar. Es una guerra de exterminio psicol\u00f3gico desplegada minuto a minuto. La superioridad burguesa se permite practicar toda forma de desprecio (liminal o subliminal) contra la clase trabajadora, en todos los rincones de su hacer y su pensar. Una clase subordinada en los salarios y en los valores, es el sue\u00f1o de la explotaci\u00f3n total donde el esclavo colaborativo jam\u00e1s protestar\u00e1 porque aprendi\u00f3 que s\u00f3lo los opresores saben c\u00f3mo \u201cconducir\u201d al mundo y como \u201cordenar\u201d las vidas de todos. Y si, para eso, hay que desplegar hordas criminales, fraudes pol\u00edticos, golpizas y matanzas que salvaguarden a la burgues\u00eda y a su sistema de opresi\u00f3n, no habr\u00e1 l\u00edmite al dispendio ni valor humano que los frene. Ese es nuestro desaf\u00edo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los pueblos tienen que derrotar al nazi-fascismo aniquil\u00e1ndolo. Si alguien pens\u00f3 que fue una pesadilla hoy ya extinta, se equivoca, est\u00e1 m\u00e1s vivo que nunca porque el capitalismo lo incub\u00f3 y no ha dejado de cultivarlo. Pero no se lo derrota ni aniquila s\u00f3lo con \u201cenunciados\u201d, es necesaria la organizaci\u00f3n de las bases obrero-campesinas e ind\u00edgenas capaz de incorporar a su agenda de clase una determinaci\u00f3n de teor\u00eda y de pr\u00e1ctica, en combate permanente, con acci\u00f3n directa sobre todos los focos objetivos y subjetivos del nazi-fascismo en las proximidades y en la distancia. No importa si tales proximidades parecieran distantes o las distancias parecieran pr\u00f3ximas, como resultado de las manipulaciones ideol\u00f3gicas de la clase opresora. Lo m\u00e1s pr\u00f3ximo es la comunidad organizada para su emancipaci\u00f3n, aunque la pinten muy distante y lo aparentemente distante est\u00e1 metido en nuestras cabezas disfrazado de \u201cpropio\u201d. As\u00ed, en la Guerra Simb\u00f3lica como en la Guerra Econ\u00f3mica, hay que salir victoriosos. Nos va la vida en eso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Fernando Buen Abad Dom\u00ednguez para La Pluma, 14 de enero de 2019<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por <\/span><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/span><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alguna vez se supuso, no sin alguna ingenuidad, que despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial se crear&iacute;a, contra el nazi-fascismo, un consenso mundial tan poderoso que no har&iacute;a mayor falta desarrollar vigilancia contra cualquier rebrote posible. 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