{"id":496,"date":"2018-09-08T13:40:51","date_gmt":"2018-09-08T13:40:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=496"},"modified":"2018-09-30T23:16:51","modified_gmt":"2018-09-30T23:16:51","slug":"hace-cuarenta-y-cinco-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/09\/08\/hace-cuarenta-y-cinco-anos\/","title":{"rendered":"Hace cuarenta y cinco a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El calendario de 2018 tiene la misma distribuci\u00f3n de d\u00edas que el de 1973, aparente coincidencia que para los numer\u00f3logos tendr\u00e1 diversos significados. Para m\u00ed, solo la dolorosa precisi\u00f3n de aquellas jornadas aciagas que comenzaron el martes 11 de septiembre de 1973, bajo el fat\u00eddico signo de Marte, el dios de la guerra y la desolaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En la noche del lunes 10, abandonamos el Instituto Pedag\u00f3gico de la Universidad de Chile, donde curs\u00e1bamos la carrera vespertina de Literatura, el flaco Astudillo y yo. Eran cerca de las 11 de la noche y la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo luc\u00eda oscura y amenazadora. La tensi\u00f3n social se hab\u00eda agudizado en los \u00faltimos tres meses y se hablaba a viva voz de una posible conjura militar, alentada por la Derecha, esa hidra devoradora e insaciable que, despu\u00e9s de cerca de medio siglo, sigue siendo ama y se\u00f1ora de este pa\u00eds donde campean el abuso y la desigualdad, como norma consuetudinaria de vida y de muerte impuesta por los due\u00f1os de la propiedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Luego de abordar un peque\u00f1o microb\u00fas (liebre) atestado de cetrinos compatriotas, el flaco Astudillo me dijo: -\u201cPrep\u00e1rate, huev\u00f3n, porque el golpe militar ser\u00e1 ma\u00f1ana\u201d-. \u2013C\u00f3rtala, jet\u00f3n \u2013le respond\u00ed, hace rato que andan esparciendo ese rumor, y no pasa nada. \u2013\u201cPero f\u00edjate, Moure, los pacos est\u00e1n acuartelados, desde esta noche ya no vigilan las bombas bencineras ni otros sitios estrat\u00e9gicos\u2026 \u00bfAcaso no te dice nada eso? \u00bfNo ves o no quieres ver?\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Quiz\u00e1 yo evitaba, de manera inconsciente, enfrentarme a una realidad dram\u00e1tica cuya inminencia parec\u00eda cernirse sobre la dura y amada patria, sobre el ut\u00f3pico proyecto socialista de llevar a cabo una revoluci\u00f3n incruenta que cambiara las a\u00f1ejas estructuras de poder. En ese momento, en medio de los barquinazos de la carcacha que nos transportaba, mi mente elusiva me hizo recordar otro apremio: ma\u00f1ana, martes 11, mi hija Karen va a cumplir siete a\u00f1os de vida y yo no le he comprado su regalo; delicada situaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.es.lapluma.net\/images\/stories\/celap\/Allende_45_anos.jpg\" alt=\"Allende_45_anos\" width=\"545\" height=\"545\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A las siete de la ma\u00f1ana del martes 11 sub\u00ed al microb\u00fas con destino a mi trabajo, en el centro de Santiago, calle Teatinos 449, cerca de La Moneda, una empresa qu\u00edmica alemana ubicada al frente de la antigua sede del Partido Comunista de Chile, entidad pol\u00edtica en la que yo militaba desde 1966, compartiendo la c\u00e9lula Ho Chi Minh, junto a Hern\u00e1n Miranda, mi amigo poeta, a Percival Philips, maestro de historia y al escritor Manolo Garrido, radicado ahora en M\u00e9xico\u2026 En el primer piso del viejo caser\u00f3n estaba la librer\u00eda Austral, atendida por la compa\u00f1era Violeta, quien me surt\u00eda de novedades literarias, hist\u00f3ricas y pol\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Llegu\u00e9 poco antes de las 8 a la Alameda. El tr\u00e1nsito de veh\u00edculos estaba interrumpido en varias manzanas alrededor de la casa de gobierno. Se ve\u00eda una profusi\u00f3n de veh\u00edculos blindados y centenares de milicos provistos de armamento de guerra y carabineros con verdes cascos (los mismos que utilizan en 2018 para avasallar al pueblo Mapuche). Camin\u00e9 las cinco cuadras hasta la Hoechst. A las ocho en punto apareci\u00f3 el jefe de mi secci\u00f3n. Ven\u00eda euf\u00f3rico, portando una peque\u00f1a radio a pilas. Con voz estent\u00f3rea nos inform\u00f3: -\u201cLas fuerzas armadas han derrocado, por fin, al gobierno comunista de Allende\u2026 Permanezcan en su lugar de trabajo\u2026 subir\u00e9 a gerencia para recibir instrucciones\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La mayor\u00eda de mis compa\u00f1eros de trabajo celebraban, nerviosos y agitados, la asonada cuartelera. A las 9 de la ma\u00f1ana se nos orden\u00f3 retirarnos a nuestras casas. Atraves\u00e9 la calle hasta la sede del PC. Las puertas estaban cerradas a machote. En su interior permanecieron, hasta el d\u00eda siguiente, m\u00e1s de cuarenta compa\u00f1eros y compa\u00f1eras. Todos fueron asesinados, \u201cpasados por las armas\u201d de manera vil, sin que opusieran mayor resistencia ante un aparato militar inmensamente superior. Fue la t\u00f3nica del feroz golpe de estado y de los diecisiete a\u00f1os que le siguieron en la forma de una despiadada dictadura militar, alentada y apoyada por los mismos que hoy nos gobiernan \u2013en algunos casos, hijos o nietos de la misma \u201ccanalla dorada\u201d- cuarenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s, aplicando y defendiendo la espuria Constituci\u00f3n que el tirano Pinochet hizo aprobar, a sangre y fuego, en 1980 y que rige, como una especie de reina desp\u00f3tica, todo el aparato legal que sustenta esta rep\u00fablica falaz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Camin\u00e9 hasta mi casa, doce kil\u00f3metros al sur de La Moneda. En el largo trayecto, hube de esquivar numerosos piquetes militares de la fuerza a\u00e9rea que allanaban edificios y sedes sindicales, acribillando a mansalva a sus ocupantes. Este prurito de barbarie militar constituye para los derechistas chilenos un motivo de \u201corgullo patrio\u201d, suerte de veneraci\u00f3n por sus soldados, de vieja tradici\u00f3n german\u00f3fila, al extremo que algunas de sus escuelas matrices contin\u00faan utilizando los mismos uniformes que lucieron los nazis durante las d\u00e9cadas del terror hitleriano en buena parte del planeta. Tanto as\u00ed, que hasta el d\u00eda de hoy, en las puertas del ministerio de defensa, frente a La Moneda, podemos observar milicos provistos de cascos nazis. Se trata de una de las tantas aberraciones que saltan a la vista en esta isla continental del fin del mundo, orgullosa de su retardo hist\u00f3rico y social, seg\u00fan quienes manejan esta especie de empresa mercantil, manipulada por una minor\u00eda, que sigue vendi\u00e9ndonosla como \u201ccopia feliz del ed\u00e9n\u201d, seg\u00fan su himno patrio y el l\u00facido lema de su escudo: \u201cPor la raz\u00f3n o la fuerza\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Era la hora del almuerzo cuando llegu\u00e9 a casa. Durante la forzada caminata, escuch\u00e9 grandes estruendos que proven\u00edan del centro y vi entre las nubes volanderas de septiembre los aviones brit\u00e1nicos Hawker Hunter (Nixon mediante) que iban y ven\u00edan desde la base de El Bosque, ubicada al sur de nuestro barrio. Una vecina me grit\u00f3, como si se tratara de encomiar fuegos de artificio: \u201c-Vecino, est\u00e1n bombardeando La Moneda\u201d. Pens\u00e9 que se trataba de una exageraci\u00f3n; era imposible concebir una atrocidad semejante. Diez minutos m\u00e1s tarde, me enter\u00e9 de que era cierto. S\u00ed, era el comienzo de una \u00e9poca de odio y terror cotidianos, planificados por el Estado en contra de parte de su ciudadan\u00eda inerme, culpable de haber adherido a una causa noble y generosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Karen me pregunt\u00f3 si le hab\u00eda tra\u00eddo su regalo de cumplea\u00f1os.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12pt;\">-No, flaquita, perd\u00f3name\u2026 Te lo debo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">(A los ni\u00f1os no se les puede quedar debiendo nada, es verdad, porque viven en el presente y a\u00fan no conocen los riesgos de la memoria, las heridas del recuerdo, la imposibilidad de retrotraer el pasado y enmendar errores y lacerias cometidos).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Mi hija Karen cumplir\u00e1 cincuenta y dos, el martes 11 de septiembre. La honda pena del pasado hist\u00f3rico ser\u00e1 morigerada por su dulce presencia y la de mis nietos, hoy adultos. Es parte esencial del sabor agridulce de septiembre, el mes en que celebramos la independencia de Espa\u00f1a, con cinco d\u00edas, a lo menos, de jolgorio y excesos que parecen compensar el car\u00e1cter taciturno y fatalista de los hijos de esta tierra, amn\u00e9sicos de la Historia, renuentes siempre a reconocer y aceptar su condici\u00f3n de mestizos, discriminadores y abusivos con las etnias originarias, a las que recurren de vez en cuando, para ensalzar supuestas glorias militares debidas al coraje ancestral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero hay heridas que no se cierran, menos cuando una sociedad pretende mantener o consolidar sus dudosos valores esparciendo la ceniza del olvido sobre sus hijos asesinados, mientras propicia la impunidad de los criminales y niega las constantes felon\u00edas del poder de turno, postulando una conciliaci\u00f3n falsa, que no es otra cosa que la hipocres\u00eda con que reviste y disfraza sus caducas instituciones, casi todas ellas vueltas hoy gigantes con pies de barro, plagadas de esc\u00e1ndalos y corrupci\u00f3n que desnudan sin tapujos el sistema enfermo e inhumano que un m\u00e9dico socialista, inmolado en su mandato obtenido en las urnas, quiso cambiar hace cuarenta y cinco a\u00f1os.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El calendario de 2018 tiene la misma distribuci&oacute;n de d&iacute;as que el de 1973, aparente coincidencia que para los numer&oacute;logos tendr&aacute; diversos significados. 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