{"id":4578,"date":"2018-12-26T19:58:20","date_gmt":"2018-12-26T19:58:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=4578"},"modified":"2018-12-31T20:03:12","modified_gmt":"2018-12-31T20:03:12","slug":"una-enigmatica-reduccion-de-penavista-a-una-novela-corta-y-autobiografica-de-patrick-modiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/12\/26\/una-enigmatica-reduccion-de-penavista-a-una-novela-corta-y-autobiografica-de-patrick-modiano\/","title":{"rendered":"<i>Una enigm\u00e1tica reducci\u00f3n de pena<\/i><br>Vista a una novela corta y autobiogr\u00e1fica de Patrick Modiano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1162 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/reinaldo-spitalettaBis.jpg\" alt=\"\" width=\"58\" height=\"70\" \/>Hay escritores que escriben la misma novela toda su vida. Puede tratarse \u2014qui\u00e9n sabe\u2014 de un misterioso llamado del inconsciente. O, por qu\u00e9 no, al encontrar su territorio particular, la geograf\u00eda interior, la obra, aunque con t\u00edtulos distintos, puede ser, en esencia, un repetido \u201ctema con variaciones\u201d. A veces, estas \u00faltimas, son muy pocas. Y suceden m\u00e1s en lo formal. Lo que no significa ni un fracaso de la imaginaci\u00f3n ni una concesi\u00f3n facilista o autocomplaciente. Es un encuentro con s\u00ed mismo, con lo perdido y lo recuperado. Con la memoria y con la existencia. Una lucha contra el tiempo y sus inexorables mandatos.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"irc_mi aligncenter\" src=\"https:\/\/cdn-media.rtl.fr\/cache\/UdGGkaQFrNlSSl4e1sagYg\/880v587-0\/online\/image\/2007\/0928\/10262_Patrick_Modiano.jpg\" alt=\"R\u00e9sultat de recherche d'images pour \" width=\"609\" height=\"353\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.gallimard.fr\/var\/storage\/images\/product\/f30\/product_9782070408481_195x320.jpg\" alt=\"\" width=\"141\" height=\"231\" \/>Y en este punto ya es hora de ir nombrando a Patrick Modiano, un escritor que siempre est\u00e1 volviendo a su Par\u00eds natal, el extraviado en viejos mapas, el que no se perdi\u00f3 en las demoliciones ni en la tenebrosa amnesia. El de la Ocupaci\u00f3n (que fue el Par\u00eds de sus padres), el de los cambios y las permanencias. A veces, se advierte en su obra una b\u00fasqueda de lo que se fue, con t\u00e9cnicas detectivescas y pesquisas de archivo. Otras veces, un desgranar de lo que la memoria alberga, pero que, por la fragilidad de la misma, tiene que ser documentada, materia en la cual es experto el autor de <em>Dora Bruder<\/em>. Hay, en sus creaciones literarias, una mezcla de historia y periodismo investigativo. Pero con el prop\u00f3sito de dejar premeditados vac\u00edos, o alguna penumbra, cuando no una oscuridad total, o apenas unas sugerencias en su acervo narrativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"post-thumbnail__img wp-post-image alignright\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/elplacerdelalectura.com\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/9788481919301-e1418744445212.jpg?resize=250%2C432\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"363\" \/>En la novela corta <em>Reducci\u00f3n de condena<\/em> (en franc\u00e9s se llama <em>Remise de peine<\/em>), la infancia del escritor-narrador, torna a un Par\u00eds con insinuaciones que van desde los tiempos del doctor Guillotin hasta los d\u00edas de Edith Piaf, cantante cercana a H\u00e8l\u00e9ne y otros personajes como Roger Vincent. Con elementos autobiogr\u00e1ficos, por no decir todo un universo de lo que le sucedi\u00f3 a los diez a\u00f1os al muchacho que, despu\u00e9s, a los veinte, ya era un escritor con aspiraciones de alto vuelo, construye una obra fragmentada, con saltos temporales, y con una dosificada cantidad de palabras, suficientes para crear un mundo sugestivo, bosquejado con sutileza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En esta obra, narrada por un muchacho, con recuerdos de un narrador ya veterano, ya no solo es Par\u00eds, o un cercano pueblo, sino un mundo que, para un chico, no es todav\u00eda muy comprensible. Est\u00e1, sin aparecer sus carpas ni trapecios, el circo en el que trabajan algunas de las protectoras de ocasi\u00f3n del narrador, a veces Manazas, como le dicen, a veces el \u201cimb\u00e9cil feliz\u201d, como lo llama una de las tres mujeres que los cuidan. \u00bfY por qu\u00e9? La mam\u00e1 de los dos chicos se ha ido a una gira teatral y los ha dejado al amparo de H\u00e9l\u00e8ne, Annie y Mathilde.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El lector no sabr\u00e1 jam\u00e1s (lo puede conjeturar, imaginar) si, en efecto, las mujeres trabajan en un circo (del cual los chicos quieren hacer parte), en un cabaret, si se relacionan con gentes del bajo mundo, si pertenecen a alguna organizaci\u00f3n delictiva, en fin, porque as\u00ed lo decidi\u00f3 el contador de la historia, el pelado al que expulsan del colegio Juana de Arco. Son dos muchachos que habitan m\u00e1s en un medio femenino, aunque suceda la aparici\u00f3n circunstancial de hombres, incluido un marqu\u00e9s. Las mujeres fungen de madres o hermanas o cuidadoras. Y van creando un espacio infantil pleno de incertidumbres y desconciertos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En la novel\u00edstica de Modiano casi siempre se da la circunstancia de que haya alguien que est\u00e9 buscando a otro alguien, de ir tras unos pasos, unas huellas, de saber d\u00f3nde est\u00e1 o d\u00f3nde se ha ido. Y se siente una atm\u00f3sfera de abandono, de repetidas ausencias, de vac\u00edos que tocan con lo existencial y con la sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida. Y en sus narraciones, como en <em>Reducci\u00f3n de condena<\/em>, la infancia es una presencia-ausencia de altos quilates y con un peso espec\u00edfico fundamental. No faltan en muchos de sus libros los garajes, como una suerte de recuerdo ineludible de los primeros a\u00f1os del novelista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u201cLa confesi\u00f3n se la hizo Modiano al reportero Antonio Jim\u00e9nez Barca, en una <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2009\/05\/16\/babelia\/1242430752_850215.html\">entrevista<\/a> publicada por <em>Babelia<\/em>, suplemento del diario <em>El Pa\u00eds<\/em>, de Espa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y en la obra que rese\u00f1amos, los garajes abundan y hacen parte de un entramado misterioso, en los que los carros, incluidos los \u201cchocones\u201d o de \u201cchoque\u201d, como se les denomina en la traducci\u00f3n, tienen un poder simb\u00f3lico que el lector debe desentra\u00f1ar. En ese ir y volver, que es como un ritmo de olas marinas que se siente en la narraci\u00f3n, nos encontramos con calles (como la insistente calle del Doctor Dordaine), distintos distritos parisinos, jardines, castillos y hojas muertas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Es una novela en la que el sentido de la ni\u00f1ez se mezcla con las peripecias de los adultos, pero estos solo vistos por los ojos de un chico de diez a\u00f1os, que observa y siente, pero a\u00fan no alcanza a tener una cabal idea de qu\u00e9 se trata el universo complicado de los mayores. Y aunque el narrador es un muchacho lector (conoce a Verne, a Dumas, a James Fenimore Cooper), que ya el cine lo ha tocado con sus asombros y deslumbres, se queda a mitad de camino en muchos aspectos que tienen que ver con los adultos que tiene cerca. \u00c9l y su hermano son observadores, curiosos, caminantes, exploradores de jardines, pero siempre tendr\u00e1n un enigma por resolver.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfQu\u00e9 hacen en realidad las cuidanderas? \u00bfQui\u00e9nes son sus amigos? \u00bfSon parte de una pandilla? Con trazos precisos, con pinceladas firmes, el mundo en que nos quiere hacer entrar el novelista va quedando como un cuadro maestro, en el cual hay que concentrarse en sus tonalidades. Es una escritura precisa, sin alardes, compacta, sin \u201cliteratura\u201d. Con saltos adelante y atr\u00e1s. Con plano-secuencias y tambi\u00e9n con primeros y primer\u00edsimos planos, como los que se pueden apreciar en la fase final, con el polic\u00eda de \u201clos grandes ojos azules\u201d y el hombre de la gabardina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ah, y el lector puede quedar como los polic\u00edas que, por no interrogar a los ni\u00f1os, se pueden perder de muchas cosas. Es una novela para formularle preguntas y para interrogarse. Hay que abrir la imaginaci\u00f3n a qu\u00e9 fue aquello tan horrible que pas\u00f3 en la calle del Doctor Dordaine, donde habitaron dos muchachos por m\u00e1s de un a\u00f1o, dado que su madre estaba en gira por el norte de \u00c1frica y su padre, en Brazaville o en Bangui (aunque, antes, seg\u00fan se dice en la novela, se \u201chab\u00eda marchado a Colombia hac\u00eda varios meses con \u00e1nimo de descubrir unas tierras aur\u00edferas\u2026\u201d). Y a los que la polic\u00eda no interrog\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Modiano, en esta obra autobiogr\u00e1fica publicada en diciembre de 2008, vuelve por los laberintos de la memoria, la infancia, las calles y direcciones, los suspensos y la fragmentaci\u00f3n. Con un ep\u00edgrafe tomado de <em>Un cap\u00edtulo sobre sue\u00f1os<\/em>, de Robert Louis Stevenson, tal vez como exorcismo contra las pesadillas del pasado, esta novela, con acentos po\u00e9ticos y manejos tremendos del claroscuro, es una joya literaria del escritor franc\u00e9s ganador del Nobel de Literatura en 2014.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Patrick Modiano. Reducci\u00f3n de condena. Editorial Pre-Textos. Traducci\u00f3n de Tom\u00e1s Fern\u00e1ndez A\u00faz y Beatriz Eguibar. 110 p\u00e1ginas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Reinaldo Spitaletta especial para La Pluma<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Editado por <\/strong><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><strong>Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay escritores que escriben la misma novela toda su vida. Puede tratarse &mdash;qui&eacute;n sabe&mdash; de un misterioso llamado del inconsciente. O, por qu&eacute; no, al encontrar su territorio particular, la geograf&iacute;a interior, la obra, aunque con t&iacute;tulos distintos, puede ser, en esencia, un repetido &ldquo;tema con variaciones&rdquo;. A veces, estas &uacute;ltimas, son muy pocas. 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