{"id":4549,"date":"2018-12-25T16:07:20","date_gmt":"2018-12-25T16:07:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=4549"},"modified":"2018-12-26T19:09:41","modified_gmt":"2018-12-26T19:09:41","slug":"argentina-osvaldo-bayer-ese-imprescindible-sembrador-de-ideas-libertarisme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/12\/25\/argentina-osvaldo-bayer-ese-imprescindible-sembrador-de-ideas-libertarisme\/","title":{"rendered":"Argentina : Osvaldo Bayer, ese imprescindible sembrador de ideas libertarias"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2463 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/aut_2505Bis.jpg\" alt=\"\" width=\"106\" height=\"80\" \/>Para despedir a un maestro con talla de gigante como Osvaldo Bayer, es necesario sin ninguna duda, intentar hablar acerca de un hombre digno. Esta simple palabra, tan en desuso entre politiqueros, funcionarios de diverso pelaje y una buena cantidad de fabricantes de ilusiones, define muy bien a quien ha hecho de la coherencia una forma de vida. Solo el haber reencontrado para la memoria de nuestro pueblo la heroica pelea de los trabajadores rurales de la Patagonia, contando sus historias de rebeld\u00eda y coraje, pero tambi\u00e9n la tragedia que gener\u00f3 la represi\u00f3n sobre ellos, vale para calificarlo como un notable recogedor de testimonios de ejemplos de vida.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"show-for-large-only lazyloaded aligncenter\" src=\"https:\/\/images.pagina12.com.ar\/styles\/focal_16_9_960x540\/public\/2018-12\/28467905-10155958234357860-3848648416661421770-n.jpg?itok=3yNJu53b\" width=\"686\" height=\"386\" data-src=\"https:\/\/images.pagina12.com.ar\/styles\/focal_16_9_960x540\/public\/2018-12\/28467905-10155958234357860-3848648416661421770-n.jpg?itok=3yNJu53b\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Qui\u00e9n no recuerda la agudeza con que Osvaldo retrat\u00f3 al nefasto coronel Varela, gestor de una de las grandes masacres que ti\u00f1eron de horror el sur argentino. Sin embargo, el Bayer investigador no dej\u00f3 que la sombra de una sospecha de derrota definitiva o de lucha innecesaria se adue\u00f1ara sobre aquella que hab\u00eda sido una de las tantas gestas del movimiento internacionalista, y para eso no solo reivindic\u00f3 cada uno de los gestos de esos abnegados peones chilenos, argentinos, italianos, gallegos, polacos y alemanes que poblaron a punta de coraje tierras tan inh\u00f3spitas, sino que acerc\u00f3 al listado de las acciones indispensables: el gesto libertario de un Kurt Wilkens, por ejemplo, evocando la humildad y la valent\u00eda del ajusticiador del milico Varela. De esta manera, Bayer dio pautas de que la larga mano de la justicia popular puede tardar en llegar, pero, cuando lo hace, ilumina de conciencia y raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Osvaldo periodista, Osvaldo escritor, Osvaldo el hermano de nuestros \u201canarcos queridos\u201d, como dir\u00eda ese otro virtuoso llamado Alfredo Zitarrosa. Nadie como \u00e9l ha trabajado el tema de los \u00e1cratas locales, desmitificando a esos hombres y mujeres que la oligarqu\u00eda y su prensa aliada siempre pintaron como criminales y delincuentes. Ahora, qu\u00e9 duda cabe, les dir\u00edan (y les dicen) \u201cterroristas\u201d, como a nuestros treinta mil.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" id=\"imgBlkFront\" class=\"a-dynamic-image image-stretch-vertical frontImage aligncenter\" src=\"https:\/\/images-na.ssl-images-amazon.com\/images\/I\/51Ofh2rrdEL._SX315_BO1,204,203,200_.jpg\" alt=\"\" data-a-dynamic-image=\"{\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Rescatar la figura combativa de un Severino Di Giovanni y desmenuzar su larga trayectoria de anarquista expropiador, fue un m\u00e9rito que siempre se agradecer\u00e1 a Bayer, por poner claridad sobre qu\u00e9 significa el uso de la violencia revolucionaria y cu\u00e1les son sus aspectos reivindicables y sus l\u00edmites. Pero no se content\u00f3 con este aporte sino que entreg\u00f3 a sus lectores las p\u00e1ginas m\u00e1s bellas de un puro amor como el que vivieron hasta la muerte Severino y la joven Josefina Scarf\u00f3. Di Giovanni cay\u00f3 bajo las balas de quienes lo fusilaron, reivindicando a la anarqu\u00eda y a\u00f1orando a su inseparable compa\u00f1era. Ella lo sobrevivi\u00f3 muchos a\u00f1os m\u00e1s, pero jam\u00e1s dej\u00f3 de adorarlo y defender su trayectoria. El minucioso trabajo de recoger cada una de las innumerables cartas entre ambos que hizo el escritor hoy fallecido puso luz sobre c\u00f3mo se pueden encerrar en un pu\u00f1o la pasi\u00f3n por la revoluci\u00f3n social, la decisi\u00f3n de armarse para llevarla a cabo, la conciencia de formarse diariamente a trav\u00e9s del estudio y la pasi\u00f3n de amar, ese querer con todo que suele atravesar nuestras vidas en ciertas e inolvidables circunstancias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El Bayer del exilio tambi\u00e9n se mostr\u00f3 inclaudicable. Colaborador consecuente de quienes no se rindieron jam\u00e1s y, a\u00fan lejos del pa\u00eds, siguieron plantando cara al enemigo que los oblig\u00f3 a marcharse; acompa\u00f1ante obstinado de las buenas causas y colaborador de cada una de las actividades que se plantearon para denunciar a los Videla, Massera, Agosti, Galtieri o Brignone que ti\u00f1eron de sangre esta buena tierra. Sus art\u00edculos, publicados en el exilio en la primera etapa de nuestra publicaci\u00f3n \u201cResumen\u201d (de la que fue colaborador permanente) y luego reproducidas por otras p\u00e1ginas rebeldes, ayudaron a comprender lo que dec\u00edan cada jueves las Madres en la Plaza, que \u201cla \u00fanica lucha que se pierde es la que se abandona\u201d. De all\u00ed, que \u00e9l fue siempre uno de sus compa\u00f1eros m\u00e1s queridos. No hay rinc\u00f3n del pa\u00eds donde se haya violado alguno de los derechos humanos donde no se hayan acercado el pa\u00f1uelo blanco de Nora Corti\u00f1as junto a Osvaldo o nuestro querido Adolfo P\u00e9rez Esquivel.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4559 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/bayer3-300x175.jpg\" alt=\"\" width=\"553\" height=\"323\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>En el caf\u00e9 literario que llevaba su nombre en el edificio de la Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo, 2002. Hoy ese lugar se llama \u00ab\u00a0El Revolucionario\u00a0\u00bb. Foto: Gentileza Ediciones Continente.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero hay otra faceta de Bayer que es importante aplaudir y recordar en este momento en que empezamos a lamentar su ausencia f\u00edsica. Pocos como \u00e9l, han llevado adelante en este pa\u00eds colonizado en el literal sentido de la palabra una batalla tan vehemente en defensa de los pueblos originarios y en repudio a quienes practicaron contra ellos el genocidio m\u00e1s atroz. Denunciando a asesinos como Julio A.Roca, Osvaldo instal\u00f3 la semilla de una pauta revisionista hist\u00f3rica y de salud mental para las nuevas generaciones. Y lo hizo, un d\u00eda, maldiciendo al criminal frente a uno de los tantos monumentos con que la naci\u00f3n mancillada homenajea a sus asesinos; en otra ocasi\u00f3n, reivindicando a los caciques y tropa corajuda que se alzaron en lanzas contra quienes los expulsaron de sus tierras y los asesinaron por miles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ahora que el maestro ha partido hacia nuevas dimensiones, no hablo de muerte sino de la carencia que sentiremos, todo ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil a la hora de reconstruir pedacitos olvidados de nuestra historia o de enfrentar con fiereza a logreros, oportunistas y mentirosos que pululan entre la mal llamada intelectualidad argentina. Sin embargo, sus sentencias, escritas como r\u00e1fagas en todos estos a\u00f1os, no podr\u00e1n ser sepultadas. Cada vez que una voz autoritaria quiera imponerse sobre el resto, convocando a la muerte como custodia, el verbo esperanzador de Osvaldo Bayer buscar\u00e1 asomar de donde sea, y ayudar\u00e1 a seguir caminando sin m\u00e1s miedos que los necesarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/kO4lpcLATJI\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<div>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00ab\u00a0Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia\u00a0\u00bb: <\/span><\/strong><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"http:\/\/www.nuevaradio.org\/lrb\/b2-img\/Osvaldo.Bayer_Severino.Di.Giovanni.pdf\">Leer libro completo formatoPDF 2,2 Mb<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Carlos Azn\u00e1rez para La Pluma, 24 de diciembre de 2018<br \/>\n<\/span><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Publicado por <a href=\"http:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2018\/12\/24\/argentina-osvaldo-bayer-ese-imprescindible-sembrador-de-ideas-libertarias\/\">Resumen Latinoamericano<\/a><br \/>\n<\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> Cada vez que una voz autoritaria quiera imponerse sobre el resto, convocando a la muerte como custodia, el verbo esperanzador de Osvaldo Bayer buscar\u00e1 asomar de donde sea, y ayudar\u00e1 a seguir caminando sin m\u00e1s miedos que los necesarios.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5,217],"tags":[2292,2225,2290,796,2312,2289,2291],"coauthors":[212],"class_list":["post-4549","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales-y-opiniones","category-abya-yala","tag-batalla-defensa-pueblos-originarios","tag-carlos-aznarez","tag-el-adios","tag-genocidio-atroz","tag-ideas-ibertarias","tag-osvaldo-bayer","tag-violencia-revolucionaria"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4549"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4549\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4583,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4549\/revisions\/4583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4549"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}