{"id":45310,"date":"2022-11-26T10:58:12","date_gmt":"2022-11-26T10:58:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=45310"},"modified":"2022-11-26T11:15:47","modified_gmt":"2022-11-26T11:15:47","slug":"naturaleza-y-capital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2022\/11\/26\/naturaleza-y-capital\/","title":{"rendered":"Naturaleza y capital"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Solucionar la contradicci\u00f3n que existe objetivamente entre la acci\u00f3n humana y el medio natural no es en modo alguno una preocupaci\u00f3n actual. Los cl\u00e1sicos de la econom\u00eda capitalista ya registraban el problema, preocupados,\u00a0 por ejemplo, por el evidente deterioro de los suelos como resultado de la explotaci\u00f3n intensiva y sobre todo porque se abandonaba la restituci\u00f3n de componentes esenciales a la tierra con la urbanizaci\u00f3n, as\u00ed como olvidar otras pr\u00e1cticas tradicionales desde la Edad Media tales como el barbecho o la rotaci\u00f3n de cultivos. Marx insiste sobre todo en que en el capitalismo, al imponer el beneficio del capital sobre cualquier otra consideraci\u00f3n impide la soluci\u00f3n adecuada a la contradicci\u00f3n sociedad-naturaleza para asegurar un metabolismo sostenible. Para \u00e9l, la soluci\u00f3n pasaba inevitablemente por la superaci\u00f3n del orden entonces vigente. El ecologismo no es nuevo.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-10888\" src=\"http:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/0001-Marx.gif\" alt=\"\" width=\"351\" height=\"385\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En lo fundamental ese argumento sigue siendo v\u00e1lido en la actualidad; solo que la experiencia ha demostrado que los avances de la ciencia permiten un aumento considerable de la producci\u00f3n sin que se rompa irremediablemente esa relaci\u00f3n sociedad-naturaleza, y siempre y cuando el Estado consiga cierto control sobre el capital y obligue al menos a una gesti\u00f3n m\u00e1s racional de la explotaci\u00f3n de los recursos. En cierta forma, se supone que ese Estado moderno no ser\u00eda, a secas, un simple instrumento ciego del empresario individual (tal como se promueve en el neoliberalismo) sino un gestor responsable de los intereses del capitalismo en su conjunto. Ese ser\u00eda el l\u00edmite del car\u00e1cter democr\u00e1tico del sistema al que podr\u00eda llegar el capitalismo. Desde esta perspectiva en el actual debate sobre el calentamiento global y en general sobre el impacto dram\u00e1tico de la actividad humana sobre la naturaleza, a la tradicional estrategia reformista que busca equilibrios entre oferta y demanda habr\u00eda que agregar otra tan o m\u00e1s urgente que permita alcanzar un posible y necesario equilibrio entre consumo y producci\u00f3n. En realidad, la contradicci\u00f3n entre la sociedad y el entorno natural, aunque alcanza dimensiones catastr\u00f3ficas en el momento actual aparece casi desde siempre, desde que la humanidad abandon\u00f3 las formas de comunismo primitivo en las cuales la propiedad era com\u00fan y las decisiones expresaban el sentir mayoritario de la colectividad.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-17224\" src=\"http:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/0001-Capitalismo-verde.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 852px) 100vw, 852px\" srcset=\"https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/0001-Capitalismo-verde.jpg 852w, https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/0001-Capitalismo-verde-123x150.jpg 123w, https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/0001-Capitalismo-verde-247x300.jpg 247w, https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/0001-Capitalismo-verde-768x933.jpg 768w, https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/0001-Capitalismo-verde-843x1024.jpg 843w, https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/0001-Capitalismo-verde-600x729.jpg 600w\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"535\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ejemplo, la preocupaci\u00f3n ya aparece durante la colonizaci\u00f3n del Nuevo Mundo. La Corona espa\u00f1ola impuso normas muy precisas para los asentamientos humanos buscando asegurar lugares limpios y seguros para evitar enfermedades, garantizar recursos como agua, suelos adecuados para la econom\u00eda de entonces y terrenos no expuestos a derrumbes, inundaciones y otras cat\u00e1strofes similares. Unas normas que bien podr\u00e1n aplicarse ahora cuando el calentamiento global se traduce all\u00ed en un impacto natural de dimensiones dram\u00e1ticas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La preocupaci\u00f3n de los cl\u00e1sicos de la econom\u00eda capitalista enfatizaba sobre todo en el deterioro evidente de los suelos debido a la explotaci\u00f3n intensiva pero no omit\u00edan en modo alguno la problem\u00e1tica provocada por la salvaje explotaci\u00f3n de los seres humanos, enorme en Europa pero de dimensiones m\u00e1s criminales a\u00fan en el mundo colonizado. Y en el fondo estaba como raz\u00f3n principal de este drama la prioridad de los beneficios del capital sobre cualquier otra consideraci\u00f3n. O sea, lo mismo que se puede registrar en el actual debate sobre el calentamiento global y sobre el manejo irresponsable de los recursos naturales. Y de nuevo, se constata que aunque la ciencia ofrece soluciones, \u00e9stas no se aplican porque los intereses de las grandes empresas y sobre todo por el poder de las actuales naciones metropolitanas lo impiden. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el mejor de los casos, los congresos mundiales y otras instancias semejantes se limitan a hacer solemnes declaraciones en las que nadie cree. Que el actual orden social puede conducir a una cat\u00e1strofe ya no parece ser una preocupaci\u00f3n tan solo de la ciencia. Por supuesto que hay tambi\u00e9n cient\u00edficos que niegan esos riesgos, pero son minor\u00eda y casi siempre no pueden ocultar que los financian las mismas empresas y gobiernos que aparecen como principales responsables del llamado cambio clim\u00e1tico. Pero el problema no parece ser nuevo; existen ejemplos de civilizaciones que desaparecieron probablemente porque hicieron un uso suicida de los recursos. Podr\u00eda ser que la civilizaci\u00f3n maya, por ejemplo, se extinguiera como tal, precisamente por una sobreexplotaci\u00f3n de los recursos de que dispon\u00eda (la tierra cultivable, sobre todo) y, en el resto del continente americano y en el mundo existen otros ejemplos similares, aun sin explicaci\u00f3n suficiente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando los europeos invaden el Nuevo Mundo encontraron vestigios de civilizaciones extinguidas sin que pueda determinarse la causa precisa de su desaparici\u00f3n, aunque siempre cabe la hip\u00f3tesis de un manejo inapropiado de los recursos disponibles. Y al igual que en Europa en el arranque del capitalismo, con sus formas de extrema explotaci\u00f3n de recursos materiales y del moderno proletariado, en el Nuevo Mundo (y en la periferia colonial, igualmente) se registra la extinci\u00f3n f\u00edsica de pueblos enteros y la desaparici\u00f3n de formas culturales en aquellos que lograron sobrevivir (lenguajes, conocimientos m\u00e9dicos, formas de organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica, manejo de los recursos, etc.). Con el actual conflicto en Ucrania y la posibilidad de una guerra nuclear, no faltan quienes prev\u00e9n la desaparici\u00f3n de la actual civilizaci\u00f3n. Cabe se\u00f1alar no obstante \u00a0que tan apocal\u00edptica previsi\u00f3n, por ahora, parece tener mucho fundamento.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-6249\" src=\"http:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ecologia-AL1.png\" sizes=\"auto, (max-width: 638px) 100vw, 638px\" srcset=\"https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ecologia-AL1.png 638w, https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ecologia-AL1-600x500.png 600w, https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ecologia-AL1-150x125.png 150w, https:\/\/cronicon.net\/wp\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ecologia-AL1-300x250.png 300w\" alt=\"\" width=\"463\" height=\"386\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si la ra\u00edz del problema est\u00e1 en la l\u00f3gica misma del capital (el beneficio por encima de toda otra consideraci\u00f3n) solo cabe esperar que sea posible someter ese capital a ciertas normas correctoras. Ese es el desaf\u00edo para quienes conf\u00edan en f\u00f3rmulas reformistas que pueden conseguir, por ejemplo, un uso diferente de recursos como el gas, el petr\u00f3leo o la energ\u00eda nuclear reemplaz\u00e1ndolos por energ\u00eda renovables; conseguir igualmente que aumente el consumo de bienes b\u00e1sicos para la mayor\u00eda marginada del g\u00e9nero humano (incluidos grupos crecientes en las mismas metr\u00f3polis) y al mismo tiempo que ese consumo disminuya para los grupos minoritarios privilegiados. El objetivo es, para comenzar, conseguir un consumo y una producci\u00f3n que permita combatir el calentamiento del planeta, limitando o eliminando \u00a0toda pr\u00e1ctica destructora de recursos tales como el suelo, la madera, los minerales, la pesca y otros semejantes. Se tratar\u00eda de conseguir el control racional del proceso de urbanizaci\u00f3n que se ha intensificado mucho en el medio siglo anterior y que ya es dram\u00e1tico en las grandes urbes del mundo perif\u00e9rico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para quienes no dan muchas alternativas a este control del capital no queda sino el recurso de desmantelar el capitalismo y empezar a echar las bases de un orden social esencialmente diferente. En muchos aspectos podr\u00edan estos revolucionarios coincidir \u2013al menos temporalmente- con quienes apuestan por someter el capital a ciertos controles mediante pol\u00edticas reformistas. El caso del uso de energ\u00edas renovables puede ser una oportunidad para alianzas entre revolucionarios y reformistas. Por supuesto, en las filas reformistas abundar\u00e1n quienes prefieran que las entidades que impulsen esas nuevas formas de energ\u00eda sean las grandes empresas (tal como ya parece que est\u00e1 ocurriendo). Para quienes desean el cambio radical, un gran avance ser\u00eda que sean empresas p\u00fablicas las que impulsen ese cambio y se permita as\u00ed un control m\u00e1s democr\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Juan Diego Garc\u00eda para La Pluma, 20 de noviembre de 2022<\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para quienes no dan muchas alternativas a este control del capital no queda sino el recurso de desmantelar el capitalismo y empezar a echar las bases de un orden social esencialmente diferente. 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