{"id":43779,"date":"2022-10-11T14:35:28","date_gmt":"2022-10-11T14:35:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=43779"},"modified":"2022-10-12T11:41:58","modified_gmt":"2022-10-12T11:41:58","slug":"mas-sobre-los-motivos-de-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2022\/10\/11\/mas-sobre-los-motivos-de-la-guerra\/","title":{"rendered":"M\u00e1s sobre los motivos de la guerra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En uno de los art\u00edculos m\u00e1s interesantes que se han le\u00eddo hasta ahora sobre la guerra de Ucrania, el joven soci\u00f3logo ucraniano Volodymyr Ishchenko tiene el m\u00e9rito de situar el conflicto en lo que suele describirse como \u201cuna perspectiva de clase\u201d. <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2022\/10\/russia-ukraine-war-explanation-class-conflict\">Behind Russia\u2019s War Is Thirty Years of Post-Soviet Class Conflict (jacobin.com)<\/a> <\/span><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2022\/10\/11\/detras-de-la-guerra-de-ucrania-hay-treinta-anos-de-conflicto-de-clases-postsovietico\/\" rel=\"bookmark\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Detr\u00e1s de la guerra de Ucrania hay treinta a\u00f1os de conflicto de clases postsovi\u00e9tico<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ishchenko dice, con muy buen criterio, que sin entender la naturaleza, la econom\u00eda y la manera de funcionar de las elites postsovi\u00e9ticas \u2013 que no son \u201csovi\u00e9ticas\u201d ni \u201creal-socialistas\u201d, sino capitalistas \u2013 nunca se entender\u00e1 este conflicto. Esa incomprensi\u00f3n es la que explica muchos errores en los diagn\u00f3sticos sobre la guerra. Dejo de lado los de quienes en Occidente ven en la Rusia actual \u201cuna especie de Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d, entendiendo por esta no la real, sino una URSS por ellos imaginada nacida de las ilusiones y la desesperaci\u00f3n de tantos adversarios del capitalismo, pero sin demasiada relaci\u00f3n con las crudas realidades de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica realmente existente. En ese \u00e1mbito se reduce la invasi\u00f3n de Ucrania a mera respuesta y se diluye su criminal naturaleza.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-43835 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Raices-de-la-espirarl-belicista.jpg\" alt=\"\" width=\"519\" height=\"288\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entre los m\u00e1s cr\u00edticos con Rusia, muchos cargan las tintas en el \u201cimperialismo\u201d de Mosc\u00fa o en la voluntad de restablecer territorial y pol\u00edticamente espacios de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Otros apuntan a las ideolog\u00edas nacionalistas o euroasianistas que se habr\u00edan instalado en el Kremlin (actuar contra eso explicar\u00eda el atentado fallido contra un marginal pensador de la derecha nacionalista rusa que acab\u00f3 con su joven hija en Mosc\u00fa), y muchos otros, en fin, mencionan, una y otra vez, el fanatismo o la maldad de Putin, dentro de la habitual narrativa infantil- hollywoodense de amplio consumo (la \u201clucha entre democracia y autocracia\u201d, en palabras de Biden), particularmente popular entre la mayor\u00eda de los periodistas del reba\u00f1o atlantista. Nada de todo eso sirve para entender lo que ocurre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Imperialismo no es simplemente invadir otro pa\u00eds, sino usar el poder y la fuerza, incluida la invasi\u00f3n y la fuerza militar, <em>para obtener recursos econ\u00f3micos<\/em>. Rusia ya tiene muchos recursos y no tiene la menor necesidad de ampliarlos. La invasi\u00f3n de Ucrania solo le reporta a Rusia perjuicios econ\u00f3micos y desde luego, ning\u00fan recurso de beneficio. Los discursos sobre el occidente \u201csat\u00e1nico\u201d o sobre el borrado de Ucrania en el contexto de \u201cun solo pueblo\u201d, el \u201crusski mir\u201d, o el \u201cr\u00e9gimen nazi\u201d, son eso, discursos, taparrabos que ocultan y adornan los motivos de fondo. Entre estos, sin duda, lo hemos dicho muchas veces, el cierre en falso de la guerra fr\u00eda y la provocadora expansi\u00f3n militar de la OTAN hacia las mismas fronteras de Rusia. Ah\u00ed s\u00ed que hay un aspecto real, que los militares, a diferencia de los periodistas, entienden perfectamente, pero \u00bfcuales son los motivos que han empujado esa din\u00e1mica? \u00bfCual es la contradicci\u00f3n entre Occidente y Rusia que alimenta esa extrema deriva militar?. Ah\u00ed es donde el \u201can\u00e1lisis de clase\u201d, si se me permite un t\u00e9rmino tan caricaturizado y abusado, resulta \u00fatil. Me refiero al examen de los intereses de los grupos dirigentes que animan, a un lado y a otro, este abominable e infame conflicto militar que tanto sufrimiento humano y tanto desastre est\u00e1 ocasionando.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De parte Occidental el asunto es conocido: los recursos de Eurasia contenidos en el espacio postsovietico son el bot\u00edn de nuestro sistema depredador en este pulso. Para Occidente, Ucrania representa gran inter\u00e9s como: gran mercado de consumo, una enorme fuerza de trabajo barata y cualificada, unos ingentes recursos naturales, en primer lugar una tierra muy f\u00e9rtil cuya privatizaci\u00f3n en beneficio de grandes multinacionales ya se est\u00e1 imponiendo contra la voluntad de la inmensa mayor\u00eda de los ucranianos, y, finalmente, Ucrania es fundamental como plataforma geopol\u00edtica para contener el desaf\u00edo de Rusia al hegemonismo de Estados Unidos y cortar dr\u00e1sticamente el gran proceso de integraci\u00f3n euroasi\u00e1tica promovido desde Pek\u00edn con la llamada Nueva Ruta de la Seda (B&amp;RI) que deja definitivamente fuera del escenario a Estados Unidos. Si Occidente se sale con la suya, el siguiente paso ser\u00e1 intentar abrir los recursos de Rusia a la rapi\u00f1a de las transnacionales, que en su inmensa mayor\u00eda son empresas bajo su control.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 todo este conglomerado de intereses choca frontalmente con el inter\u00e9s de la \u00e9lite rusa hasta haber degenerado en una abierta \u201cguerra por procuraci\u00f3n\u201d entre Rusia y la OTAN en Ucrania?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para responder a esto hay que entender las diferencias entre dos clases capitalistas excluyentes por la din\u00e1mica de su depredaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el fin de la URSS concluy\u00f3 el poder de aquella \u201cespecie de clase\u201d que el principal analista sovi\u00e9tico en la materia, Marat Cheskov, un ex preso de los campos de Mordovia que lleg\u00f3 a investigador del Instituto de Relaciones Internacionales de Mosc\u00fa (IMEMO), bautiz\u00f3 como \u201c<em>estadocracia\u201d<\/em> y que en en el lenguaje popular de los soviet\u00f3logos se conoc\u00eda bajo el inconsistente t\u00e9rmino de \u201c<em>nomenclatura<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La \u00ab<em>estadocracia<\/em>\u00bb unificaba y concentraba las cinco funciones esenciales; el poder pol\u00edtico, la propiedad, la ideolog\u00eda, la direcci\u00f3n y la organizaci\u00f3n. Elementos de \u00ab<em>estadocracia<\/em>\u00bb existieron en otras sociedades; en el Brasil de los a\u00f1os treinta y setenta del siglo XX, en varios pa\u00edses en desarrollo, en la Francia del General De Gaulle, en la Italia de la democracia cristiana y hasta en la Espa\u00f1a franquista de la autarqu\u00eda, pero fue la URSS la que cre\u00f3 su versi\u00f3n mas \u00abtotal\u00bb y la elev\u00f3 hasta su expresi\u00f3n m\u00e1s absurda. Ese absolutismo era el que privaba de ox\u00edgeno a la sociedad sovi\u00e9tica y arrojaba un ambiente tan asfixiante en el difunto superestado sovi\u00e9tico. La \u00abestadocracia\u00bb realiz\u00f3 la modernizaci\u00f3n sovi\u00e9tica sin crear no ya una sociedad civil, sino una sociedad. Por eso, fue incapaz de transformarse y fracas\u00f3 en sus tres intentos; con Lenin y la NEP, con Jrushov en los a\u00f1os sesenta y con Gorbachov en los ochenta. La \u00abestadocracia\u00bb fue adecuada para aquella modernizaci\u00f3n que resultaba de la industrializaci\u00f3n y para el crecimiento extensivo, pero se demostr\u00f3 completamente in\u00fatil para la modernizaci\u00f3n postindustrial en las condiciones de lo que en la URSS se llamaba \u00abrevoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica\u00bb con un desarrollo intensivo. En agosto de 1991 esa \u00abestadocracia\u00bb dej\u00f3 de existir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-43836 alignleft\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/La-Gran-Transicion-Rusia-1985-2002-203x300.jpg\" alt=\"\" width=\"263\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/La-Gran-Transicion-Rusia-1985-2002-203x300.jpg 203w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/La-Gran-Transicion-Rusia-1985-2002.jpg 244w\" sizes=\"auto, (max-width: 263px) 100vw, 263px\" \/>Conclu\u00ed en 2002 mi modesta cr\u00f3nica del desmoronamiento sovi\u00e9tico (<em>La Gran Transici\u00f3n, Rusia 1985-2002<\/em>) pregunt\u00e1ndome qu\u00e9 suceder\u00eda a aquella \u201cestadocracia\u201d y apuntando el enorme problema que significaba para el futuro de Rusia la ausencia de un modelo socio-econ\u00f3mico de desarrollo y de un marco institucional m\u00ednimamente sostenible y viable. En 2002 escrib\u00ed:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 hay en la Rusia de hoy en el lugar antes ocupado por la \u00abestadocracia\u00bb? La pregunta est\u00e1 abierta. En el \u00abEstado de Mercado\u00bb, hay un conglomerado, hay un caos, elementos de lo que en Occidente se llama \u00abburgues\u00eda de estado\u00bb (la vinculada a los monopolios energ\u00e9ticos), de funcionarios de la nomenclatura, de nuevos magnates y nuevos ricos de diversas procedencias. Se puede discutir qu\u00e9 es eso, c\u00f3mo llamarlo y d\u00f3nde clasificarlo. Se puede tambi\u00e9n \u00abdenunciar\u00bb esa transformaci\u00f3n como una \u00abrestauraci\u00f3n termidoriana\u00bb en el sentido de lo profetizado por Trotski y de lo percibido por Andr\u00e9 Guide en 1936 (\u00abesta aristocracia burocr\u00e1tica se convertir\u00e1 en aristocracia de dinero en una generaci\u00f3n\u00bb). Pero la \u00abestadocracia\u00bb, como tal, ya no existe. Ya no hay unificaci\u00f3n y monopolio de las cinco funciones; poder pol\u00edtico, propiedad, ideolog\u00eda, direcci\u00f3n y organizaci\u00f3n. Esa es la noticia y la nueva ventaja (\u2026) porque permite el nacimiento de la \u00absociedad\u00bb (fase superior de la \u00abpoblaci\u00f3n\u00bb ) en todas sus manifestaciones; econ\u00f3micas, ciudadanas, pol\u00edticas y sicol\u00f3gicas\u201d<\/em>. Eso era hace veinte a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hoy el gobierno de Putin ha ordenado algo aquella situaci\u00f3n. Comenz\u00f3 con el sector energ\u00e9tico y continu\u00f3 en otros \u00e1mbitos. Aquel \u201cconglomerado\u201d al que nos refer\u00edamos hace veinte a\u00f1os se ha aclarado y sedimentado. Analistas de la izquierda rusa como Aleksandr Buzgalin y Andrei Kolganov de la Universidad Lomonosov de Mosc\u00fa, definen el actual sistema ruso como un \u00b7<em>capitalismo burocr\u00e1tico basado en el acuerdo entre la burocracia y el capital privado<\/em>. En ese sistema el estado permite al capital ganar dinero como sea y a cambio el capital no debe meterse en pol\u00edtica. La propia burocracia participa activamente en la depredaci\u00f3n. La rapi\u00f1a de los enormes recursos de Rusia es monopolio de la elite capitalista rusa. De puertas afuera su sistema no permite que los intereses de la depredaci\u00f3n extranjera se instalen en su coto, m\u00e1s all\u00e1 de determinado nivel que ponga en peligro su propia depredaci\u00f3n. El sue\u00f1o occidental es convertir a la elite capitalista rusa en mera intermediaria, como se apuntaba en la \u00e9poca de Yeltsin, y eliminar las barreras que obstaculizan el libre acceso a lo que hoy se parece mucho a un coto privado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ishchenko utiliza el concepto del soci\u00f3logo h\u00fangaro Iv\u00e1n Szel\u00e9nyi de \u201c<em>capitalismo pol\u00edtico<\/em>\u201d para describir el tipo de sistema que hoy tenemos en gran parte del espacio postsovietico (Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Kazajst\u00e1n\u2026). El \u201ccapitalismo pol\u00edtico\u201d florece all\u00ed donde hist\u00f3ricamente el estado jug\u00f3 un papel dominante en la econom\u00eda y acumul\u00f3 un inmenso capital, que ahora est\u00e1 abierto a la explotaci\u00f3n privada\u201d. El sujeto de ese sistema, continua Ishchenko, es un grupo social cuya ventaja competitiva no se deriva de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica o de una fuerza de trabajo particularmente barata, sino de \u201cbeneficios selectivos del estado\u201d. En Occidente puede sonar muy abstracto, pero esto es algo que los rusos y los ucranianos de a pie entienden perfectamente porque lo viven cada d\u00eda. Los \u201ccapitalistas pol\u00edticos\u201d necesitan un control mucho m\u00e1s firme sobre la pol\u00edtica que la burocracia estatal normal de cualquier sistema capitalista occidental. Por supuesto, m\u00e1s all\u00e1 de cierto l\u00edmite no quieren competidores en su coto. La reclamaci\u00f3n de \u201csoberan\u00eda\u201d y \u201czonas de influencia\u201d formulada por el Kremlin, no tiene que ver con \u201cimperialismos\u201d ideol\u00f3gicos ni con caducas obsesiones territoriales (\u201creconstruir el espacio de la URSS\u201d, como repiten tantos periodistas y expertos), sino con la necesidad que tiene el capitalismo pol\u00edtico ruso de acotar un territorio en el que ejerce su monopolio depredador sin la interferencia exterior de la depredaci\u00f3n de sus competidores globales, explica Ishchenko.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo ideal, y lo que Putin ha reclamado siempre, habr\u00eda sido un pacto gangsteril sobre zonas de influencia, pero el gran mat\u00f3n global no ha accedido. Tampoco con China, lo que explica el acercamiento entre los dos <em>capos<\/em> de Eurasia ante la com\u00fan hostilidad del gran Padrino, pese a que tanto en Mosc\u00fa como en Pek\u00edn se habr\u00eda preferido un acuerdo con Washington que permitiera una, por decirlo de alguna mnera, \u201ccoexistencia pac\u00edfica de oligarqu\u00edas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este choque de trenes entre clases capitalistas excluyentes en su din\u00e1mica, Rusia es mucho m\u00e1s vulnerable. La guerra rompe el contrato social <a href=\"https:\/\/rafaelpoch.com\/2022\/08\/26\/renovarse-o-morir\/#more-1001\">Renovarse o morir \u2013 Rafael Poch de Feliu<\/a> que el Kremlin mantiene con su poblaci\u00f3n (<em>\u201ct\u00fa haz lo que quieras, siempre que no conviertas nuestra vida en un infierno como el de los noventa\u201d<\/em>), porque ahora el nivel de vida se deteriora, el autoritarismo del r\u00e9gimen aumenta y encima hay que enviar a los hijos a la guerra. La clase media rusa de profesionales, excluida de las oportunidades del \u201ccapitalismo pol\u00edtico\u201d y mermada en su modo de vida, puede hacer causa com\u00fan con los intereses extranjeros (de ah\u00ed la intimidadora etiqueta preventiva de \u201cagente extranjero\u201d que el r\u00e9gimen reparti\u00f3 entre el \u00e1mbito de las organizaciones no gubernamentales, etc.). Respecto a las clases populares, si el r\u00e9gimen no altera radicalmente el contrato social y ofrece m\u00e1s reparto, su humor puede evolucionar hacia un verdadero estallido social del que el <em>\u201cno a la guerra\u201d<\/em> puede ser detonante como lo fue en el pasado en la historia rusa.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-43141 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/El-acorazado-Potemkin-201x300.jpg\" alt=\"\" width=\"376\" height=\"561\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/El-acorazado-Potemkin-201x300.jpg 201w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/El-acorazado-Potemkin.jpg 469w\" sizes=\"auto, (max-width: 376px) 100vw, 376px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El resultado de la guerra de Ucrania es, ciertamente, \u201cexistencial\u201d pero no para Rusia, sino para su grupo dirigente. Y en esa incertidumbre me parece que pesa m\u00e1s la ruptura del \u201ccontrato social\u201d que est\u00e1 teniendo lugar entre los de arriba y los de abajo en Rusia, que la evoluci\u00f3n de los acontecimientos en el campo de batalla en Ucrania. Naturalmente, ambos aspectos est\u00e1n relacionados. Una \u201ccorta guerra victoriosa\u201d habr\u00eda cambiado las cosas, por m\u00e1s que incluso en esa hip\u00f3tesis, el resultado habr\u00eda sido dudoso para Mosc\u00fa. Como alguien ha dicho, \u201chay que volver a ver \u201cEl Acorazado Potemkin\u201d, aquel mot\u00edn de marineros hartos de encontrar gusanos en el rancho que abri\u00f3 paso a la revoluci\u00f3n de 1905.<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Rafael Poch de Feliu<\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n<h2>Fuente:\u00a0 <a href=\"https:\/\/rafaelpoch.com\/2022\/10\/10\/mas-sobre-los-motivos-de-la-guerra\/\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Rafael Poch de Feliu, 10 de octubre de 2022<\/span><\/a><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(Publicado en Ctxt)<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lea en La Pluma: <\/span><a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/2022\/10\/11\/detras-de-la-guerra-de-ucrania-hay-treinta-anos-de-conflicto-de-clases-postsovietico\/\" rel=\"bookmark\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Detr\u00e1s de la guerra de Ucrania hay treinta a\u00f1os de conflicto de clases postsovi\u00e9tico<\/span><\/a><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El choque militar en Ucrania refleja un conflicto entre clases capitalistas excluyentes en su din\u00e1mica depredadora<\/p>\n","protected":false},"author":1049,"featured_media":43833,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[5,218],"tags":[20896,20897,20894,20881,20895,17553,20767,18017],"coauthors":[17544],"class_list":["post-43779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales-y-opiniones","category-monde","tag-capitalismo-politico","tag-coexistencia-pacifica-de-oligarquias","tag-estadocracia-nomenclatura","tag-gerra-de-ucrania","tag-poder-politico-propiedad-ideologia-direccion-y-organizacion","tag-rafael-poch-de-feliu","tag-usa-euroasia","tag-volodymyr-ishchenko"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"2.12.2","language":"fr","enabled_languages":["es","fr"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"fr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1049"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43779"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43838,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43779\/revisions\/43838"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43833"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43779"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=43779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}