{"id":4311,"date":"2018-12-16T11:21:49","date_gmt":"2018-12-16T11:21:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=4311"},"modified":"2018-12-26T03:35:40","modified_gmt":"2018-12-26T03:35:40","slug":"fantasmas-de-las-navidades-paisaje-sobre-cancion-de-navidad-clasica-narracion-de-charles-dickens","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/12\/16\/fantasmas-de-las-navidades-paisaje-sobre-cancion-de-navidad-clasica-narracion-de-charles-dickens\/","title":{"rendered":"<i>Fantasmas de las navidades<\/i> <br>Paisaje sobre <i>Canci\u00f3n de Navidad<\/i>, cl\u00e1sica narraci\u00f3n de Charles Dickens"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1162 alignleft\" src=\"http:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/reinaldo-spitalettaBis.jpg\" alt=\"\" width=\"58\" height=\"70\" \/>Siempre hay sustantivas motivaciones para la escritura de una obra. Unas remotas, cercanas otras. En el caso de Charles Dickens, un escritor insignia de la literatura inglesa del siglo XIX (1812-1870), de los tiempos victorianos y de la revoluci\u00f3n industrial y sus secuelas entre los m\u00e1s pobres, la navidad, la infancia, las tradiciones decembrinas, se re\u00fanen en una aventura \u201cneog\u00f3tica\u201d sin castillos medievales, pero s\u00ed con fantasmas, en su <em>Canci\u00f3n de Navidad <\/em>(tambi\u00e9n se ha traducido como <em>Cuento de Navidad<\/em> o <em>El c\u00e1ntico de Navidad)<\/em>, llamada en ingl\u00e9s <em>A Christmas Carol<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/imagessl4.casadellibro.com\/a\/l\/t0\/74\/9788420663074.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para cancion de navidad dickens\" width=\"570\" height=\"904\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Inglaterra, la del ferrocarril, el carb\u00f3n, la transformaci\u00f3n de las relaciones productivas, la de la revoluci\u00f3n industrial, que forja obreros y due\u00f1os de f\u00e1bricas, tendr\u00e1 en el desarrollo del capitalismo una vasta muestra de miserias entretejidas con las ideas de progreso. Dickens, un muchacho de clase media, que a los doce a\u00f1os debe abandonar los estudios para trabajar en una f\u00e1brica de bet\u00fan, ser\u00e1 uno de los escritores europeos que primero van a poner en la palestra al ni\u00f1o como sujeto de derechos y como ser explotado y vilipendiado, al que se le puede cercenar la infancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La navidad, \u00e9poca en la que el tiempo toma otros ritmos, es propicia para la imaginaci\u00f3n infantil, para la espera de sorpresas, pero, en la Inglaterra victoriana, en la que ya se hab\u00eda instaurado la presencia del \u00e1rbol navide\u00f1o, estos d\u00edas estaban m\u00e1s conectados con el lar, con una celebraci\u00f3n en familia, como una manera de enfrentar las frialdades y tenebrosidades del invierno. Escrito en 1843, <em>Canci\u00f3n de Navidad <\/em>es una contrastaci\u00f3n del optimismo, del \u00e1nimo contento y esperanzador, con la oscuridad, la melancol\u00eda, la vejez y la muerte. Es un tratamiento del tiempo, del ayer, el presente y lo que vendr\u00e1, a trav\u00e9s de las peripecias que en una sola jornada, intensa y dram\u00e1tica, tendr\u00e1 el protagonista de la obra, Ebenezer Scrooge, viejo avaro y codicioso, como bien lo presenta el autor en su inicial listado de \u201ccr\u00e9ditos\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Dickens, un observador de la realidad inglesa, de las situaciones de desamparo de mucha gente, en particular de ni\u00f1os, que, como \u00e9l en su infancia, tuvieron que trabajar, o, en peores casos, mendigar, es una especie de conciencia cr\u00edtica de las relaciones sociales injustas. En esta novela corta, aunque no sea el tema central, de soslayo va engarzando situaciones enlazadas con los menesterosos y los olvidados. Y, al mismo tiempo, a trav\u00e9s del personaje central, da cuenta de la decadencia de los ambiciosos y taca\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y aunque el se\u00f1or Scrooge es solo un comerciante, no es un propietario de f\u00e1bricas o cosas similares, va a servir como un arquetipo no solo de la avaricia sino del maltrato a los trabajadores. Y su situaci\u00f3n de apreciar m\u00e1s el negocio que a la parentela, y de mirar con cierto desd\u00e9n la navidad \u2014una coyuntura para el acercamiento con los otros\u2014 va a convertirse en la problem\u00e1tica clave de la narraci\u00f3n, que est\u00e1 dividida en cinco cap\u00edtulos que el autor denomina \u201cestrofas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Escrita en seis intensas semanas, <em>Canci\u00f3n de Navidad <\/em>la hab\u00eda concebido Dickens en sus largas caminatas por Londres, en las que aprovechaba para observar la urbe y sus contradicciones. Durante su elaboraci\u00f3n, seg\u00fan una cu\u00f1ada, el escritor \u201cllor\u00f3, y rio, y volvi\u00f3 a llorar, y se emocion\u00f3 durante su composici\u00f3n de la manera m\u00e1s extraordinaria\u201d. Con una visi\u00f3n humanista, m\u00e1s que religiosa o de religiosidades, el autor, que es uno de los primeros anglosajones en escribir acerca de la Navidad (antes, por ejemplo, lo hab\u00eda hecho el estadounidense Washington Irving), se acerca en el relato a las transformaciones radicales que puede tener un hombre cuando es asediado no solo por espectros sino por lo inexorable, como son la vejez, la decadencia f\u00edsica, la soledad y la p\u00e9rdida de comunicaci\u00f3n con los otros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Con una estructura cronol\u00f3gica, la novela tiene un comienzo memorable que va a marcar y dise\u00f1ar el clima de la misma, y dar cuenta de la situaci\u00f3n de Marley, socio del se\u00f1or Scrooge: \u201cMarley estaba muerto, dicho sea para empezar\u201d. Al inicio, cuando se presenta la sociedad Scrooge-Marley, el narrador (en el que se asoma una extra\u00f1a primera persona) caracteriza a su hombre, tanto en lo f\u00edsico como en lo moral y sicol\u00f3gico. El se\u00f1or Scrooge, \u00e1spero, reservado, introvertido, es un tipo que, en apariencia, no se resquebraja con facilidad. Duro. Y por lo dem\u00e1s, es de aquellos que solo piensa en ganancias y cree que una jornada de asueto, como el del d\u00eda de navidad, es una p\u00e9rdida de tiempo, una paparruchada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"attachment-post-thumbnail wp-post-image aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/nickrbtingley.files.wordpress.com\/2016\/09\/cc.jpg?w=672&amp;h=372&amp;crop=1\" sizes=\"auto, (max-width: 672px) 100vw, 672px\" srcset=\"https:\/\/nickrbtingley.files.wordpress.com\/2016\/09\/cc.jpg?w=672&amp;h=372&amp;crop=1 672w, https:\/\/nickrbtingley.files.wordpress.com\/2016\/09\/cc.jpg?w=150&amp;h=83&amp;crop=1 150w, https:\/\/nickrbtingley.files.wordpress.com\/2016\/09\/cc.jpg?w=300&amp;h=166&amp;crop=1 300w, https:\/\/nickrbtingley.files.wordpress.com\/2016\/09\/cc.jpg?w=768&amp;h=425&amp;crop=1 768w\" alt=\"First Lines: A Christmas Carol \u2013 Charles Dickens\" width=\"583\" height=\"323\" data-attachment-id=\"3318\" data-permalink=\"https:\/\/nickrbtingley.wordpress.com\/2016\/09\/17\/first-lines-a-christmas-carol-charles-dickens\/cc\/\" data-orig-file=\"https:\/\/nickrbtingley.files.wordpress.com\/2016\/09\/cc.jpg\" data-orig-size=\"800,1112\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{\" data-image-title=\"cc\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/nickrbtingley.files.wordpress.com\/2016\/09\/cc.jpg?w=216\" data-large-file=\"https:\/\/nickrbtingley.files.wordpress.com\/2016\/09\/cc.jpg?w=474\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En la medida en que se avanza en la lectura, se van viendo aspectos de la ciudad, de sus abundancias y carencias, de la mendicidad, pero tambi\u00e9n del asistencialismo y la filantrop\u00eda, que no son, ni la una ni la otra, filias o intereses de Scrooge. \u201cNo me siento alegre en Navidad y no puedo permitirme alegrar a los holgazanes\u201d, contesta cuando se le pide apoyo para una de esas causas que a fin de a\u00f1o abren corazones y caridades. Y que tienen que ver m\u00e1s con la culpa que con la redenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En esta narraci\u00f3n, con voces fantasmales y gente de carne y hueso, la ambientaci\u00f3n es otro de sus atributos. Y as\u00ed como hay paisajes neblinosos, se ven con claridad las im\u00e1genes de desventura de los harapientos que buscan c\u00f3mo calentarse las manos en las llamas o a alguien que quiere jugar a la gallina ciega. Sin embargo, lo que m\u00e1s impresiona, aparte de los fantasmas, que son el de las navidades de ayer, el de las navidades presentes y el de las navidades futuras, es el tratamiento del tiempo, de un modo inteligente y certero. Los fantasmas, esas apariciones que en rigor en esta <em>noveleta<\/em> no son aterradoras, son la simbolizaci\u00f3n de lo temporal, una certidumbre de la transitoriedad del hombre, de su paso y desaparici\u00f3n irremediable. Los esp\u00edritus del tiempo, eso s\u00ed, son implacables.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"https:\/\/www.nerdcast.net\/articulos\/fotos\/cancionnavidad\/Untitled-4.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para cancion de navidad dickens\" width=\"515\" height=\"286\" \/><strong><span class=\"whole-read-more\" data-can-replace-url=\"phrase\" data-query=\"utm_source=internal&amp;utm_medium=link&amp;utm_campaign=phrase_snippet_wholetext\">\u201c\u00a1Hay en ti m\u00e1s salsa de carne que carne de tumba, seas quien seas!\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En la <em>Canci\u00f3n de Navidad<\/em>, en la que se susurran villancicos, y hay bailes como el de <em>Sir Roger de Coverley<\/em>, una suerte de danza folcl\u00f3rica inglesa y escocesa, la sucesi\u00f3n de im\u00e1genes de ayer hacia el ma\u00f1ana, es una carga intensa que hace flaquear al avaro. El que pueda ver su pasado y pasearse por el presente, lo van doblando. Pero es la visi\u00f3n futura la que lo quiebra en sus convicciones, que m\u00e1s bien pueden ser parte de una personalidad aburrida, intolerante, insolidaria y de desprecio por la amistad, por la familiaridad, por las cenas y los acercamientos navide\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La narraci\u00f3n es como un caleidoscopio, en el que hay muchas im\u00e1genes m\u00f3viles de una gran belleza y sentimentalidad. Hay luces y sombras. Y una deliciosa variedad de comidas y entremeses, incluida la preparaci\u00f3n del ganso (despu\u00e9s, por otros factores, ser\u00e1 el pavo el que en las culturas anglosajonas se torne en el plato principal de navidad). Y hay una singularidad: los fantasmas envejecen. Son v\u00edctimas de los relojes. Tienen finitud. Y esto lo nota el se\u00f1or Scrooge. \u201c\u00bfTan cortas son las vidas de los esp\u00edritus?\u201d, le pregunta el avaro al fantasma de las Navidades Presentes. Y este le responde: \u201cMi vida en esta tierra es muy breve. Termina esta noche\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los fantasmas pasean al se\u00f1or Scrooge por distintos espacios. Y as\u00ed como pueden aparecer la bolsa londinense, los negocios, las transacciones, tambi\u00e9n, en esa misma ciudad, se ver\u00e1n las vicisitudes de los despose\u00eddos. \u201cLas calles eran asquerosas y estrechas; las tiendas y los edificios, miserables; las gentes, medio desnudas, ebrias, desali\u00f1adas, horribles. Avenidas y callejas, como cloacas, vomitaban sus ofensivas pestilencias, suciedad de la vida, sobre las calles inmundas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image lazyloaded\" title=\"Book Review A Christmas Carol By Charles Ens Amreading\" src=\"http:\/\/cdn.amreading.com\/wp-content\/uploads\/i01-901x631.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"407\" data-src=\"http:\/\/cdn.amreading.com\/wp-content\/uploads\/i01-901x631.jpg\" \/><strong>Ilustraci\u00f3n para uno de los espect\u00e1culos sobre Canci\u00f3n de navidad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los fantasmas, entonces, son como una suerte de conciencia, de gu\u00eda de la vida y el mundo para que el se\u00f1or Scrooge se d\u00e9 cuenta de que todo no es dinero y negocio. Que hay asuntos m\u00e1s importantes y trascendentales, como una cena en familia. Y tan necesarios por su simplicidad y acercamiento con los otros, como poder decir \u00a1felices pascuas! A prop\u00f3sito, en la edici\u00f3n original hay un prefacio de un p\u00e1rrafo, escrito por Dickens, en el que comenta sobre fantasmas. Su pretensi\u00f3n era, seg\u00fan \u00e9l, hacer que los fantasmas vaguen \u201cpor su casa placenteramente\u201d y que no les d\u00e9 por quedarse en ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En la \u201cnouvelle\u201d de Dickens hay presencia de <em>Las mil y una noches<\/em>, como de <em>Robinson Crusoe<\/em>. Y se advierte que estas obras est\u00e1n en las fuentes literarias del autor de <em>Oliver Twist<\/em> y la <em>Historia de dos ciudades<\/em>. Seg\u00fan Miguel Delibes, la \u201cequilibrada dosificaci\u00f3n de la receta rom\u00e1ntico-realista\u201d fue lo que le permiti\u00f3 al novelista ingl\u00e9s, no solo ser el m\u00e1s le\u00eddo de su tiempo (\u201ctiempo pr\u00f3digo en novelistas\u201d), sino convertirse en eterno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La inclusi\u00f3n de fantasmas como un mecanismo para alterar las conductas inamovibles del se\u00f1or Scrooge, se puede interpretar como una entidad o elemento que a los ni\u00f1os (tambi\u00e9n a los adultos) los atrae y los pone en alerta, les despierta el inter\u00e9s por las peripecias. Pero, a su vez, puede ser una especie de cuestionamiento a las novelas g\u00f3ticas, que comienzan a aparecer desde finales del siglo XVIII y cuyas intenciones, entre otras, son las de espeluznar al lector. Estos fantasmas del tiempo, espectros que se evaporan, no aterran, pero convencen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Canci\u00f3n de Navidad<\/em> recibi\u00f3, cuando se public\u00f3 en diciembre de 1843, una acogida un\u00e1nime. Para la Nochebuena de ese a\u00f1o se agotaron los seis mil ejemplares y al a\u00f1o siguiente tuvo once ediciones. \u00a0Es, de las de Dickens, una obra adaptada a todo: al cine, al teatro, los musicales, la televisi\u00f3n, los comics. En distintas partes, el relato se lee en voz alta cada diciembre y es un cl\u00e1sico de la literatura navide\u00f1a. Es una obra con m\u00e1s aspectos profanos, laicos, que religiosos. Un canto al humanismo y a la celebraci\u00f3n de la existencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/i.ytimg.com\/vi\/QKTWPsYd9rk\/maxresdefault.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para ilustraciones cancion de navidad dickens\" width=\"573\" height=\"322\" \/><strong>Una imagen del se\u00f1or Scrooge, el avaro protagonista de <em>Canci\u00f3n de navidad<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Reinaldo Spitaletta para La Pluma, 16 de diciembre de 2018<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Editado por <\/strong><a href=\"http:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\"><strong>Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre hay sustantivas motivaciones para la escritura de una obra. Unas remotas, cercanas otras. 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