{"id":4299,"date":"2018-12-15T16:15:18","date_gmt":"2018-12-15T16:15:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lapluma.net\/?p=4299"},"modified":"2018-12-15T16:17:56","modified_gmt":"2018-12-15T16:17:56","slug":"adios-adoquin-hola-chaleco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2018\/12\/15\/adios-adoquin-hola-chaleco\/","title":{"rendered":"Adi\u00f3s, adoqu\u00edn; hola, chaleco"},"content":{"rendered":"<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/upload\/aut_6440.jpg\" width=\"100\" height=\"91\" border=\"0\" \/>Una prenda y un lugar definen <a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/movimiento_chalecos_amarillos\/a\/\">el movimiento de protesta de la clase media empobrecida<\/a> en la Francia de provincias que hace temblar al <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/10\/19\/actualidad\/1539962683_126443.html\">presidente Emmanuel Macron<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La prenda es el chaleco amarillo fluorescente, obligatorio desde 2008 en los veh\u00edculos, por decisi\u00f3n del Comit\u00e9 Interministerial de Seguridad Vial. El lugar son las rotondas, las decenas de miles de plazas circulares que por todo el pa\u00eds ordenan el tr\u00e1fico en los cruces de carreteras.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/upload\/gal_19375.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"399\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Campa\u00f1a francesa por la seguridad vial, protagonizada por el dise\u00f1ador Karl Lagerfeld en 2008. El cartel reza: \u201cEs amarillo, es feo y no pega con nada. Pero le puede salvar la vida\u201d. En 2018, el cartel reaparece en la telara\u00f1a, con otra frase: \u201cEs amarillo, es hermoso, est\u00e1 por todo el pa\u00eds y va a desencadenar la 2\u00aa Revoluci\u00f3n Francesa\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/upload\/gal_19512.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">C\u00f3mo se viste una revoluci\u00f3n y d\u00f3nde arde no es un tema accesorio. En su colecci\u00f3n de art\u00edculos <em>Mitolog\u00edas<\/em>, publicada en los a\u00f1os cincuenta, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2015\/07\/08\/actualidad\/1436351886_350972.html\">el semi\u00f3logo Roland Barthes<\/a> diseccionaba iconos de la Francia de su tiempo como el modelo de autom\u00f3vil Citro\u00ebn DS19, los combates de <em>pressing catch<\/em>, el bistec con patatas o la figura del pol\u00edtico populista Pierre Poujade. No escribi\u00f3 Barthes sobre chalecos amarillos, ni sobre rotondas, pero ambos se asemejan bastante, en versi\u00f3n contempor\u00e1nea, a lo que llam\u00f3 \u201cmitos de la vida cotidiana francesa\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El chaleco amarillo viste la revuelta contra los precios del carburante desde que esta empez\u00f3 a gestarse en octubre. El movimiento naci\u00f3 como una protesta contra la subida de las tasas al gas\u00f3leo y la gasolina. Los franceses <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/12\/02\/actualidad\/1543741707_932191.html\">que viven en ciudades peque\u00f1as o en zonas rurales<\/a> y necesitan su veh\u00edculo para sus quehaceres diarios sienten que la medida los penaliza. Sin autom\u00f3vil no pueden ir a trabajar, ni a buscar a los ni\u00f1os al colegio, ni a hacer las compras ni al hospital en caso de emergencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">As\u00ed, una prenda que hasta ahora permanec\u00eda guardada en la guantera se ha convertido de repente en un poderoso s\u00edmbolo pol\u00edtico. La historia de la ropa asociada a insurrecciones en Francia es larga, empezando por los <em>sans-culottes<\/em> de la Revoluci\u00f3n: el pueblo en armas ya se diferenciaba de la nobleza en su manera de vestir. El uniforme es el mensaje. Y tambi\u00e9n el color de las prendas imprime car\u00e1cter: los rojos y los azules, las camisas pardas y negras o la revoluci\u00f3n naranja.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/tlaxcala-int.org\/upload\/gal_19412.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"415\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Sin calzones, 1789-Con chaleco, 2018. Vi\u00f1eta de Patrick Chappatte, Suiza<\/strong><\/p>\n<section id=\"sumario_2|foto\" class=\"sumario_foto centro\"><\/section>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un motivo del \u00e9xito del chaleco en la actual revuelta francesa, seg\u00fan el historiador de los colores Michel Pastoureau, es que el amarillo tiene pocas connotaciones pol\u00edticas. \u201cPragm\u00e1ticamente, es un color que nadie ha empleado, estaba disponible\u201d, <a href=\"https:\/\/www.lesinrocks.com\/2018\/12\/06\/actualite\/michel-pastoureau-choisir-le-jaune-comme-embleme-cest-la-fois-courageux-et-dangereux-111149774\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ha declarado Pastoureau al semanario <em>Les Inrockuptibles<\/em><\/a>. Se olvidaba el experto <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2018\/09\/11\/actualidad\/1536661812_529197.html\">del lazo amarillo del independentismo catal\u00e1n<\/a>, pero apuntaba con acierto que, en los chalecos franceses, el significado del color es m\u00faltiple. \u201cAl principio, se trataba de un asunto de gasolina y coches\u201d, dice Pastoureau. \u201cLa idea era sacar el chaleco amarillo para se\u00f1alar un peligro, pedir que se prestase atenci\u00f3n. Simbolizaba as\u00ed la idea de rescate, de preservar el poder adquisitivo, de salvar Francia. Es una bella idea\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Si hubiera que imaginar un responsable \u00faltimo en el origen de esta \u201cbella idea\u201d, este podr\u00eda ser Fran\u00e7ois Fillon, el primer ministro que hace 10 a\u00f1os presidi\u00f3 el Comit\u00e9 Interministerial de Seguridad Vial que decidi\u00f3 hacer obligatorio el uso de la prenda fluorescente en caso de que una emergencia forzara al conductor a bajarse del veh\u00edculo en plena carretera. Una d\u00e9cada despu\u00e9s de aprobar aquella medida, en 2017, Fillon pas\u00f3 a convertirse en el candidato de la derecha a las elecciones presidenciales y parti\u00f3 como favorito. Sus aspiraciones, sin embargo, se vieron truncadas por las noticias sobre los supuestos empleos ficticios de su esposa e hijos. Y el beneficiario de aquel esc\u00e1ndalo result\u00f3 ser un pol\u00edtico joven y con poca experiencia: Emmanuel Macron. Ahora <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/10\/19\/actualidad\/1539962683_126443.html\">el presidente Macron vive el momento m\u00e1s dif\u00edcil de su mandato<\/a>. \u00bfPor culpa de qu\u00e9? \u00bfDe qui\u00e9n? De los chalecos amarillos, los mismos que impuso Fillon. Sin ellos, las protestas ser\u00edan, como m\u00ednimo, diferentes. Inesperadamente, la prenda fluorescente ha resultado ser el regalo envenenado de Fillon a Macron, su venganza fr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2008\/06\/19\/agenda\/1213826401_850215.html\">Karl Lagerfeld, en una campa\u00f1a de publicidad institucional<\/a> para fomentar la adquisici\u00f3n y el uso de estos chalecos por parte de los conductores, los defin\u00eda as\u00ed: \u201cEs amarillo, es feo y no pega con nada. Pero le puede salvar la vida\u201d. El dise\u00f1ador de Chanel iba ataviado con uno en el anuncio, y en aquellos anuncios revelaba <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2018\/11\/09\/actualidad\/1541781622_183038.html\">otra clave de la potencia simb\u00f3lica de esta prenda: el fe\u00edsmo<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El chaleco amarillo es el mono de trabajo del operario moderno, el nuevo proletario que se desplaza cada d\u00eda por las carreteras suburbanas y provinciales. Es la bandera de los que se declaran apol\u00edticos y ni son ni quieren ser elegantes. Es el golpe en la mesa \u2014lo m\u00e1s parecido <a href=\"https:\/\/elpais.com\/especiales\/mayo-del-68\/\">al adoqu\u00edn que lanzaban los estudiantes en Mayo del 68<\/a>\u2014 de los que nunca ganan en el concurso de la mermada meritocracia republicana. Y es la manera que tienen los invisibles de hacerse visibles: la manera de los \u00faltimos de la clase de dar una lecci\u00f3n a los primeros, la revuelta de la Francia no glamurosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero los chalecos amarillos que inundan el pa\u00eds no ser\u00edan tan eficaces sin el espacio donde sus mensajes resuenan: la rotonda. \u201cEs la intersecci\u00f3n. Todo el mundo da vueltas alrededor\u201d, dec\u00eda esta semana un manifestante apostado en una en Breta\u00f1a. Como observ\u00f3 <a href=\"http:\/\/www.slate.fr\/story\/169626\/blocage-17-novembre-gilets-jaunes-revolte-ronds-points-france-peripherique-diesel\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el periodista Jean-Laurent Cassely en la publicaci\u00f3n <em>Slate<\/em><\/a>, la rotonda, en la Francia de los pueblos dispersos y la baja densidad demogr\u00e1fica, equivale a la vieja plaza central en las viejas ciudades: es el escenario de las revoluciones. Permite, como el chaleco amarillo, hacerse ver \u2014al entrar en la rotonda, el veh\u00edculo forzosamente ralentiza\u2014 y al mismo tiempo ver y controlar a quien circula.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Se calcula que hay m\u00e1s de 30.000 rotondas en toda Francia y que se han multiplicado por 60 en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, seg\u00fan un informe de la ONG\u00a0<a href=\"https:\/\/www.eurorap.org\/about-us\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Programa para la Valoraci\u00f3n de Carreteras Europeas<\/a>. Han servido para reducir los accidentes, pero tambi\u00e9n han sido criticadas por el elevado coste de su construcci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El paisaje franc\u00e9s \u2014el pol\u00edtico, el intelectual, el f\u00edsico\u2014 se parece bastante al de una rotonda y al chaleco amarillo. Y, sin embargo, son s\u00edmbolos simples y claros, casi org\u00e1nicos. Y con algo en com\u00fan: el autom\u00f3vil, hoy desprovisto de cualquier aura glamurosa. Roland Barthes escribi\u00f3 sobre aquel Citro\u00ebn DS19 que era \u201cel equivalente bastante exacto de las grandes catedrales g\u00f3ticas (\u2026), una gran creaci\u00f3n de \u00e9poca, concebida apasionadamente por artistas desconocidos, consumida en su imagen, si no en su uso, por un pueblo entero que, en ella, se apropia de un objeto perfectamente m\u00e1gico\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El culto al autom\u00f3vil parece de otra \u00e9poca. El coche hoy es visto como una m\u00e1quina que contamina y destruye el planeta. Pero es tambi\u00e9n una herramienta de trabajo, del mismo modo que el chaleco amarillo es el actual mono de operario y la rotonda el punto donde confluye y puede que se atasque la comunidad. Los mitos de la vida cotidiana pueden acabar si\u00e9ndolo de la revoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/tlaxcala-int.org\/upload\/gal_19513.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"427\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Vi\u00f1eta de Alex, La Libert\u00e9, Suiza<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p><strong><span class=\"auteur\" style=\"font-size: 12pt;\">Marc Bassets<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Editado por <a href=\"http:\/\/www.tlaxcala-int.org\/biographie.asp?ref_aut=2&amp;lg_pp=es\"><span class=\"auteur\">Fausto Giudice \u0424\u0430\u0443\u0441\u0442\u043e \u0414\u0436\u0443\u0434\u0438\u0447\u0435 \u0641\u0627\u0648\u0633\u062a\u0648 \u062c\u064a\u0648\u062f\u064a\u0634\u064a<\/span><\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">Fuente: <\/span><\/strong><span class=\"envoi\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/12\/07\/actualidad\/1544192783_404522.html\"><strong><span style=\"font-size: 12pt;\">El Pa\u00eds<\/span><\/strong><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paisaje franc\u00e9s \u2014el pol\u00edtico, el intelectual, el f\u00edsico\u2014 se parece bastante al de una rotonda y al chaleco amarillo. 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