{"id":41739,"date":"2022-08-17T11:17:09","date_gmt":"2022-08-17T11:17:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lapluma.net\/?p=41739"},"modified":"2022-08-17T11:20:22","modified_gmt":"2022-08-17T11:20:22","slug":"colombia-el-pais-en-el-que-todo-es-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lapluma.net\/fr\/2022\/08\/17\/colombia-el-pais-en-el-que-todo-es-posible\/","title":{"rendered":"Colombia, el pa\u00eds en el que todo es posible"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Somos dos pa\u00edses a la vez:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">uno en el papel y otro en la realidad.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En un pa\u00eds en el que la democracia no supera la formalidad del voto, con los derechos fundamentales pendientes de realizaci\u00f3n plena, tras gobiernos que durante dos siglos estuvieron al servicio de terratenientes, oligarcas, burgueses y todas sus redes de poder y control, producto de lo cual la injusticia social es norma, se vive un giro producto del cual los millones que lo habitan se adentran en un nuevo periodo de su vida republicana en el cual todo puede suceder, tanto un avance transformador como el predominio y prolongaci\u00f3n de la inercia pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-41685 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Capture-Colombia-Hora-de-Sanar-300x245.jpg\" alt=\"\" width=\"626\" height=\"511\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Capture-Colombia-Hora-de-Sanar-300x245.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Capture-Colombia-Hora-de-Sanar-124x100.jpg 124w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Capture-Colombia-Hora-de-Sanar.jpg 588w\" sizes=\"auto, (max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una doble posibilidad que no debe quedar al margen del an\u00e1lisis: Por un lado realizaciones, cambios, superaciones, transformaciones que de concretarse desatar\u00e1n energ\u00edas multiplicadas de creatividad y confianza en un futuro de justicia, equidad, convivencia y paz. Otra democracia, que haga honor a su palabra, podr\u00e1 encarnarse en la vida cotidiana de quienes padecen los efectos de su negaci\u00f3n. Por el otro, la prolongaci\u00f3n de lo hasta ahora conocido, fruto del privilegio de los acuerdos por arriba, y una atenci\u00f3n menor a contar con la disposici\u00f3n de los de abajo, m\u00e9todo hasta ahora priorizado en la estructuraci\u00f3n del equipo de gobierno y perfilamiento de las reformas por liderar que puede no solo cosechar la desilusi\u00f3n social sino tambi\u00e9n su ira.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dos caras de una realidad en la que sobresale la disposici\u00f3n del pa\u00eds nacional para el cambio, como fue evidente en la segunda vuelta en la disputa entre dos campa\u00f1as que animaban a lo mismo y conectaban con conglomerados sociales dispuestos a concretarlo; campa\u00f1as diferenciadas, entre otras cosas, en el ritmo y el m\u00e9todo para hacer realidad lo prometido. Bien, para hacer efectiva la transformaci\u00f3n anunciada y por concretar en el periodo 2022-2026, es indispensable que quienes asumen las riendas del gobierno el 7 de agosto, como lo han defendido, est\u00e9n comprometidos hasta la m\u00e9dula con el programa de cambio ofertado. Y parte de ese compromiso debe materializarse en el est\u00edmulo a la conformaci\u00f3n\/consolidaci\u00f3n de un sujeto social activo de gobierno.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-41257 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Programa-de-Gobierno-Gustavo-Petro-212x300.jpg\" alt=\"\" width=\"451\" height=\"638\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Programa-de-Gobierno-Gustavo-Petro-212x300.jpg 212w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Programa-de-Gobierno-Gustavo-Petro-724x1024.jpg 724w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Programa-de-Gobierno-Gustavo-Petro-768x1086.jpg 768w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Programa-de-Gobierno-Gustavo-Petro-1086x1536.jpg 1086w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Programa-de-Gobierno-Gustavo-Petro-1448x2048.jpg 1448w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Programa-de-Gobierno-Gustavo-Petro.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 451px) 100vw, 451px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No es un reto menor, ya que el camino para concretar tal giro no est\u00e1 libre de bloques de clase dispuestas a obstaculizar y, si es necesario, impedir un reformismo efectivo; pero tambi\u00e9n si la voluntad de revolver el pa\u00eds no est\u00e1 soportada en la participaci\u00f3n directa y permanente de las fuerzas sociales que votaron por el cambio. Las circunstancias que sobrelleva el sistema mundo capitalista no pueden perderse de vista, toda vez que la crisis larvada que lo arrincona puede constituirse en una r\u00e9mora que carcoma y hunda el cuerpo en el que se abrace.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es aquella una disputa en la que hay que superar a las fuerzas de contenci\u00f3n, tensi\u00f3n y confrontaci\u00f3n apropiadas a lo largo de su dominio del gobierno y del poder de la riqueza y la renta nacional, de lo cual las astron\u00f3micas cifras p\u00fablicas privatizadas v\u00eda corrupci\u00f3n no quedan por fuera, lo que arroja como resultado uno de los pa\u00edses con mayor desigualdad en el mundo y uno de los dos m\u00e1s desiguales en Am\u00e9rica Latina, sino el primero, si se detallaran m\u00e1s all\u00e1 del coeficiente Gini las brechas reinantes producto de la distribuci\u00f3n de ingresos, los niveles de desigualdad imperantes entre sus regiones, incluso al interior de aquellas con mayor pobreza relativa \u2013evidencia del desigual acceso a medios de producci\u00f3n y lo generado con ellos\u2013, pero tambi\u00e9n la baja calidad del trabajo al que se accede, remunerado, adem\u00e1s, de manera totalmente insuficiente (1).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las fuerzas ahora en oposici\u00f3n, apropiando en su beneficio lo p\u00fablico, potencian, protegen y animan a lo largo de las d\u00e9cadas el rentismo como mecanismo de dominio pol\u00edtico, y no solo como expresi\u00f3n de poder se\u00f1orial, como suced\u00eda en la Colonia, prolongando as\u00ed la vigencia de una deformada estructura econ\u00f3mica y pol\u00edtica que en todo momento estimula el individualismo y la competencia, y que justifica la desigualdad social sin darle paso a la necesaria acci\u00f3n colectiva como opci\u00f3n indispensable para dejar atr\u00e1s el desinter\u00e9s por lo p\u00fablico y romper los reinantes indicadores de injusticia social que polarizan el cuerpo de la sociedad que somos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El predominio del rentismo abre y prolonga el camino a una estructura socioecon\u00f3mica en la que la miner\u00eda, la especulaci\u00f3n y la trampa encuentran todos los espacios para existir y prolongarse en el tiempo, hallando tambi\u00e9n en la connivencia social un aire propicio para ello. \u201cC\u00f3mo voy yo ah\u00ed\u201d (el c\u00e9lebre CVY), es un decir por doquier. De all\u00ed el terreno abonado, encontrado por el narcotr\u00e1fico, el paramilitarismo y el neoliberalismo mismo para determinar el rumbo del pa\u00eds a lo largo de por lo menos las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-19185 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/colombia-tierra-y-paz-620x400-1-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"456\" height=\"295\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/colombia-tierra-y-paz-620x400-1-300x194.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/colombia-tierra-y-paz-620x400-1-292x190.jpg 292w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/colombia-tierra-y-paz-620x400-1.jpg 620w\" sizes=\"auto, (max-width: 456px) 100vw, 456px\" \/><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Ese rentismo tiene otra de sus manifestaciones en el control de la tierra, como factor de poder pol\u00edtico y dominio territorial, m\u00e1s que como soporte de producci\u00f3n y generaci\u00f3n de riqueza nacional. Es as\u00ed que, como en la Colonia y dos siglos despu\u00e9s, el amasamiento de este apreciado recurso garantiza prestigio, abre espacio para el control social, y facilita todo tipo de maniobras ilegales, o que nadan entre lo legal y lo ilegal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es as\u00ed como la tierra, en grandes extensiones, est\u00e1 dedicada al pastoreo de pocos semovientes, improductiva, bloqueando la realizaci\u00f3n vital de cientos de miles de campesinos e ind\u00edgenas que la requieren para, con esfuerzo propio, vivir en dignidad. Una realidad que en lo urbano arrincona en el hacinamiento a miles de familias, al tiempo que somete a otras tantas a vivir en ranchos construidos al borde de la muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sabanas, valles, altillanuras, monta\u00f1as, monopolizadas por una minor\u00eda, son un formidable combustible para la confrontaci\u00f3n armada que registra el pa\u00eds desde por lo menos sesenta a\u00f1os atr\u00e1s, potenciada desde los a\u00f1os 80 del siglo XX por el narcotr\u00e1fico y el paramilitarismo, factores antecedidos en su ilegalidad por amplias redes de contrabando que conoci\u00f3 el pa\u00eds a lo largo de su historia nacional.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-41740 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Capture-Cambio-por-la-via-300x158.jpg\" alt=\"\" width=\"570\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Capture-Cambio-por-la-via-300x158.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Capture-Cambio-por-la-via.jpg 707w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto a la ilegalidad servida del Estado al servicio de unos pocos, hay que se\u00f1alar que este se mantiene preocupado en lo esencial por realizar el control armado de un territorio en cuyas extensiones viven millones de personas que, desde tiempos inmemoriales esperan la realizaci\u00f3n de lo que reza la Constituci\u00f3n, o lo prometido por los pol\u00edticos en campa\u00f1a, y en lo que, ante la letra muerta de derechos y la voz apagada de las promesas, cada quien echa mano de lo que puede, sin dudar en explotar de manera no autorizada ni con cuidado del medio ambiente las vetas de diversos minerales, de oro en mayor escala, bien en tierra seca; bien en r\u00edos, arrasar bosques, mercadear con especies animales en v\u00edas de extinci\u00f3n o cualquier otro rebusque capaz de garantizar lo necesario para no morir de desesperanza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tierra, por cuyo dominio en grandes extensiones se batieron terratenientes-gamonales y oligarcas a lo largo del siglo XIX en sucesivas guerras civiles, en las que compromet\u00edan la vida del campesinado que habitaba los territorios bajo su control se\u00f1orial, es una clara expresi\u00f3n del manifiesto dominio servil, solo quebrado de manera evidente en la segunda mitad del siglo XX, cuando los ind\u00edgenas logran un reconocimiento real de una parte de sus derechos. En este mismo tiempo tambi\u00e9n toma forma la insurgencia armada, primero como autodefensa contra la violencia desatada desde las altas esferas del poder contra el campesinado liberal, y luego como manifestaci\u00f3n revolucionaria por otra sociedad posible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pese a todo, a los intentos de reforma agraria pretendidos por la burgues\u00eda, que buscaba abrirle espacio a la modernizaci\u00f3n capitalista del pa\u00eds (1934-1962\/70), lo que conoci\u00f3 y padeci\u00f3 Colombia fue un amplio proceso de contrarreforma agraria, primero v\u00eda Pacto de Chicoral (1972) y luego de la mano del paramilitarismo, cuyos integrantes \u2013bajo la estela de muerte e intimidaci\u00f3n con que sembr\u00f3 el pa\u00eds\u2013 se apropiaron de m\u00e1s de siete millones de hect\u00e1reas, desplazando igualmente a no menos de ocho millones de campesinos que viv\u00edan en los territorios objeto de aquel af\u00e1n de poder y control pol\u00edtico, econ\u00f3mico y militar.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-8147 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Lucha-por-la-tierra1-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"430\" height=\"242\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Lucha-por-la-tierra1-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Lucha-por-la-tierra1.jpg 620w\" sizes=\"auto, (max-width: 430px) 100vw, 430px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es as\u00ed como, \u201c[\u2026] seg\u00fan el Censo Agropecuario de 2014 del Dane, de 2 millones 370 mil Unidades Productoras existentes en el pa\u00eds, un 70 por ciento cuenta con menos de 5 hect\u00e1reas y su extensi\u00f3n acumulada asciende a solo 2 millones 160 mil hect\u00e1reas, es decir, el 1,98 por ciento del \u00e1rea total del territorio nacional. El porcentaje de Unidades Productoras con un \u00e1rea superior a 1.000 hect\u00e1reas asciende a 5 mil 842 (0,25% del n\u00famero total) y su \u00e1rea acumulada asciende hasta unos 80,4 millones de hect\u00e1reas (74% del \u00e1rea total). En congruencia, la distribuci\u00f3n de la tenencia de tierra es tal que el coeficiente Gini resultante a nivel nacional ser\u00eda superior al 0,83\u201d (2).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tenemos as\u00ed, fruto de la apropiaci\u00f3n del Estado para su servicio y beneficio, de la concentraci\u00f3n de la riqueza nacional por una minor\u00eda, de la negaci\u00f3n no solo de tierra para quienes la trabajan o la consideran parte de su ser y cosmovisi\u00f3n, sino tambi\u00e9n del goce de servicios p\u00fablicos eficientes y a tarifas accesibles, vivienda digna, educaci\u00f3n plena, trabajo estable y bien remunerado, como otro c\u00famulo de negaciones, una estructura social claramente desigual, producto de la cual un escaso \u201c[\u2026] 2,7 por ciento de los hogares o un 1,6 por ciento de las personas podr\u00edan clasificarse como de clase alta, con una participaci\u00f3n de 15,0 por ciento en el total de ingresos de los hogares o personas del pa\u00eds. (Como clase media clasifica) el 27,2 por ciento o un 34,6 por ciento de los hogares, los cuales participan con un 52,0 por ciento del ingreso total de personas y hogares. (En el amplio espectro de clases populares registran) un 33,9 por ciento de los hogares o un 35,4 por ciento de las personas que viven en situaci\u00f3n de vulnerabilidad, con un 23,2 por ciento de los ingresos totales. (Asimismo), un 28,7 por ciento de los hogares o un 35,8 por ciento de las personas que viven bajo la l\u00ednea de pobreza monetaria, con una participaci\u00f3n de apenas el 9,8 por ciento de los ingresos totales del pa\u00eds. (Quienes as\u00ed viven), unos 4 millones 286 mil, se corresponden con 17 millones 462 mil personas, es decir, el 35,8 por ciento de la poblaci\u00f3n. Entre ellos existen 2 millones 57 mil hogares en situaci\u00f3n de pobreza extrema o un 13,8 por ciento del total de hogares, con 8 millones 473 mil personas. (Este amplio espectro de lo popular registra, por tanto, que) el porcentaje de hogares vulnerables y pobres en t\u00e9rminos monetarios corresponde al 63 por ciento del total de hogares y al 71 por ciento de la poblaci\u00f3n\u201d (3).<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_41743\" aria-describedby=\"caption-attachment-41743\" style=\"width: 443px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-41743\" src=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Edwin-Pinzon-Sin-Titulo_M-286x300.jpg\" alt=\"\" width=\"443\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Edwin-Pinzon-Sin-Titulo_M-286x300.jpg 286w, https:\/\/www.lapluma.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Edwin-Pinzon-Sin-Titulo_M.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 443px) 100vw, 443px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-41743\" class=\"wp-caption-text\">Edwing Pinz\u00f3n, detalle sin t\u00edtulo (Cortes\u00eda del autor)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bien, quebrar las constantes que han llevado a Colombia a este extremo de cosas es lo que promete realizar el nuevo gobierno. No es poco: redistribuir la tierra concretando una efectiva y real reforma agraria de cara a un modelo medioambiental de vida y convivencia con la naturaleza; romper el rentismo y de su mano el clientelismo y el narcotr\u00e1fico, superar el paramilitarismo y sellar la paz con todos los factores de violencia que someten a zozobra muy amplias regiones del pa\u00eds, operar una reforma tributaria que garantice, en efecto, que quien m\u00e1s tiene m\u00e1s paga, a la par de implementar una aut\u00e9ntica intervenci\u00f3n estatal en lo productivo, en el campo como en la ciudad, que abra espacio para una real soberan\u00eda nacional en todos los planos, entre estos el alimentario, el productivo y el militar, y con todo ello doblarle el espinazo al neoliberalismo, superando al mismo tiempo el sometimiento mantenido a lo largo de la historia nacional republicana a los intereses y la agenda de Estados Unidos, para facilitar as\u00ed un liderazgo regional en pro de la integraci\u00f3n, el dise\u00f1o y concreci\u00f3n de un modelo de convivencia m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales, son algunos de los retos que esperan del gobierno del Pacto Hist\u00f3rico, m\u00e1s que reformismo desde arriba, que lo pueden entrampar entre acuerdos y concesiones por gobernabilidad, una acci\u00f3n por el cambio desde abajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tales realizaciones permitir\u00edan que el pa\u00eds no sea m\u00e1s bifronte, dejando atr\u00e1s lo enunciado en el ep\u00edgrafe de esta editorial por Garc\u00eda M\u00e1rquez, producto de lo cual la democracia ser\u00e1, m\u00e1s all\u00e1 de formalmente liberal, en efecto, participativa, directa, integral, radical y plebiscitaria. En fin, una democracia para la vida y no para encubrir el enriquecimiento y el poder de unos pocos (4).<\/span><\/p>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Notas<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1. Garay, Luis Jorge, Colombia. Desigualdad y exclusi\u00f3n social, ilegalidad y conflictividad, p. 80 (En preparaci\u00f3n editorial).<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">2. Ib\u00edd., p. 63<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">3. Ib\u00edd., p. 76<\/span><\/p>\n<h2><span class=\"itemAuthor\" style=\"font-size: 18pt;\">Carlos Guti\u00e9rrez M.<\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Editado por <a href=\"https:\/\/www.lapluma.net\/nosotros\/editora\/\">Mar\u00eda Piedad Ossaba<\/a><\/span><\/h2>\n<h2><span style=\"font-size: 18pt;\">Publicado por: <a href=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/ediciones\/item\/45977-colombia-el-pais-en-el-que-todo-es-posible.html\">desde abajo<\/a>\/ <a href=\"https:\/\/www.nodal.am\/2022\/08\/colombia-el-pais-en-el-que-todo-es-posible-por-carlos-gutierrez-m\/\">Nodal<\/a>, 9 y 15 de agosto de 2022<\/span><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tales realizaciones permitir\u00edan que el pa\u00eds no sea m\u00e1s bifronte, dejando atr\u00e1s lo enunciado en el ep\u00edgrafe de esta editorial por Garc\u00eda M\u00e1rquez, producto de lo cual la democracia ser\u00e1, m\u00e1s all\u00e1 de formalmente liberal, en efecto, participativa, directa, integral, radical y plebiscitaria. 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